lunes, 18 de julio de 2011

European gossip

¡Ya he vuelto!
O para ser más precisa, ya volví.

Pero es que actualizar da mucha pereza, casi tanta como deshacer la maleta, que lleva abierta y a medio deshacer en medio de la habitación, con lo que cada vez que me levanto a hacer pis me tropiezo con ella. Y así desde el viernes pasado. Uy, no, desde el anterior.

Pero actualizar el blog da satisfacciones que deshacer la maleta no proporciona. Como, por ejemplo, presumir de viaje y dar envidia. Porque la felicidad la dan los pequeños placeres de la vida: una noche de verano que refresca y duermes con edredón; ir al baño con regularidad; ver a tus amigos verdes de envidia porque has estado de vacaciones en una isla griega y ellos no.

Aunque, para ser más precisa, he estado de vacaciones y también trabajando. Mi excusa para irme a la isla griega era acudir al MFI, un taller de desarrollo de guiones con profesores de toda Europa. Pero, seamos sinceros, si esto lo hacen en Galapagar, en lugar de en una isla griega, con sus casitas blancas, sus furgonetas de tres ruedas y su queso feta, pues no hubiera ido.

Furgoneta de tres ruedas, casita blanca y el queso feta seguro que estaba dentro del frigorífico de la cocina de la casita blanca.


No sólo los profesores eran de aquí y de allá. También los alumnos. Aquello era una mezcla entre "Una casa de locos", "Mi familia y otros animales" y cualquier edición del "Sálvame".

Podría pensarse que en una situación tan idílica, y teniendo cosas en común: hablar en inglés macarrónico, el cine, los profesores, el vino blanco a todas horas, etc. los guionistas europeos del MFI descubriríamos la manera de unir a las diferentes naciones de Europa... mediante el sexo.

JA

JA

JA

Por favor.

Que casi todos éramos guionistas.

La realidad es que lo que de verdad teníamos en común, aparte del vino blanco, aparte del queso feta, aparte de las patadas a la lengua de Shakespeare... era el cotilleo. Eso es lo que une a Europa, ni el euro, ni el programa Erasmus, ni mucho menos Eurovisión.

A los tres días, cuando aún no nos sabíamos los nombres de todos, ya respondíamos a la encuesta: ¿con quién tendrías una noche de sexo salvaje? Y respondíamos, pero muy en nuestra línea de arrojar la piedra y esconder la mano, siempre nombrando a alguien que no estuviera presente.

También hacíamos análisis profundos y científicos sobre la orientación sexual de algunos alumnos. Básicamente, de los guapos. Y llegábamos a conclusiones tan serias como que ese chaval que habla tanto de su novia, sin que le preguntes por ella ni nada, igual es gay. Además, que cruza las piernas al sentarse. Gay, fijo. Pero como aún teníamos dudas, preguntamos a voz en grito a un chico del otro extremo de la mesa, ¡¡¡¡¿¿¿¿tú qué opinas, es gay o no???!!! A lo que el del otro extremo, sin gritar, respondió, ¿quién, el que está sentado allá? Y señaló una mesa justo detrás de nosotros.

En ese momento, si el gay encubierto hubiera sido un buen guionista, se hubiera levantado y se hubiera acercado a nuestra mesa para dar respuesta a nuestra duda y así cerrar en condiciones esta anécdota. Pero no. Lo mismo no nos oyó, lo mismo tenía un tapón de cera en el oído, o lo mismo prefirió crear misterio a su alrededor.

En los últimos días, la máquina de generar cotilleos estaba tan bien engrasada que los rumores tenían vida propia. Así, alguien dejó caer que después de cena de despedida habría una fiesta en la escuela donde solíamos dar las clases. Una escuela que parecía sacada de "Cuéntame", con estantería llenas de libros de texto editados en los años 40, cortinas con estampados, bustos de señores que digo yo que algo harían para merecerse un busto y cuadros pintorescos:


Todos estábamos emocionados con la idea de la fiesta en la escuela, y hasta se sabía que uno de los organizadores del MFI iba a ejercer de dj. A la mañana siguiente, el supuesto dj tuvo que aclarar que no, que no iba a haber ninguna fiesta en la escuela, que él sólo había comentado que sería buena idea, pero como algo para tener en cuenta en futuras ediciones del MFI. El rumor se había encargado de dar por hecho que sí iba a suceder. Pero no.

Como dice el dicho popular "mucho lirili, y poco lerele". Probablemente la generación del 2011 pasaremos a la historia del MFI por ser la única en la que no hubo nada de lerele. O quizá lo hubo, y los participantes, sabiendo que los demás éramos una pandilla de porteras, se han callado. Pero aún nos queda MFI por delante. La siguiente sesión es en otra isla, en Samos, en octubre, y yo pienso seguir investigando.

Por cierto, que "Cataclismo" se va a proyectar en el festival Fantosfreak de Cerdanyola del Vallés, será el día 21 de julio.

viernes, 17 de junio de 2011

Cómo me convertí en Elena Ochoa Foster

El post que van a leer a continuación no está basado en hechos reales. Los nombres y lugares que en él aparecen pueden parecer reales, pero para nada.

Notemuerdaslasuñas, notemuerdaslasuñas. Al final me las acabo mordiendo un poco. Saben fatal, a laca de uñas. Me han hecho la manicura y hasta la pedicura. Lo que haga falta por el "Hola". Toda la vida he querido salir en las páginas iniciales del “Hola” enseñando mi casa y hoy, por fin, vienen el redactor y el fotógrafo a que les enseñe el triplex con vistas al Retiro donde Antonio, los gemelos y mis 19 gatos vivimos.

- ¿Nati Abascal no viene?- les pregunto.
- No- dice el redactor- ella se encarga de lo que sale en portada.
- Los “reportajes excepcionales”- apunto yo.
- Eso mismo- dice el reportero.
Ya sé que suena un poco frívolo que la esposa (en realidad no estamos casados porque somos así de hippies, vivimos en un triplex, pero vamos de hippies) de un escritor tan prestigioso como Antonio Orejudo esté tonta perdida porque va a enseñar su casa al “Hola”, pero es que ya tengo mucha intelectualidad en mi día a día. A nosotros nunca nos invitan a los eventos divertidos: las inauguraciones de discotecas son sólo para ex grandes hermanos, tronistas o para Kiko Rivera, las bodas de postín para aristócratas y pijos rancios de toda la vida y los desfiles de moda para it girls y actrices de menos de 30 años. A nosotros sólo nos invitan a charlas, premios literarios, como mucho a algún curso de verano. Una vez nos invitaron a los toros, y mira no, yo por ahí no paso, ni aunque toree Cayetano y nos toque el clan Ostos de vecinos de asiento.

Lo más divertido que hacemos es cuando preparamos el brunch el día antes de la feria del libro. El primer año hicimos un desayuno pero viene más gente, sobre todo escritores, si se puede beber alcohol. Debido a la cantidad de escritores que han dejado el whisky y se han pasado al vodka por el Bloody Mary que servimos en el brunch, Stolichnaya decidió patrocinarnos el evento. Ponemos un photocall en la entrada de la casa y listo. Sólo en nuestro brunch podrás ver a Juan Manuel de Prada, Lucía Etxebarría y Ray Loriga hablando amigablemente. Según el número de Bloody Maries que lleven encima es posible que hasta se estén diciendo lo mucho que se quieren.

El reportero me dice que me recline en la “chaise longue” del salón:
- ¿Cómo conociste al que dicen será el próximo premio Nobel español?
- En la feria del libro, fui a que me firmara tres libros. En aquella época no era tan famoso como hoy, figúrate que Sánchez Dragó estaba en la caseta contigua y había cola de gente esperando. Pero para Antonio no. El pobre estaba aburrido como una ostra y le di conversación un rato...


-Le conté que tenía un doble en mi barrio, que era el que se ocupaba de la comisión de arte y cultura en la Asamblea del 15-M...


Me ahorro contar al "Hola" que llegué a hacer una foto al doble de Antonio, sólo para comprobar si era él o no, y me llevé una reprimenda del chico de rastas de la comisión de respeto, por no pedir permiso al hacer la foto.


-... a mí la verdad es que me extrañaba que Antonio tardara tanto en firmar los libros. Luego cuando llegué a casa vi que había puesto su teléfono, su móvil y su cuenta de Twitter en todas las dedicatorias.
- Qué romántico. Si te parece, hagamos ahora algunas fotos con los ventanales y las vistas al Retiro de fondo.
El fotógrafo cuchichea algo al oído del reportero.
- Pero antes haremos más fotos aquí.
- He salido con los ojos cerrados, ¿a que sí?
El fotógrafo no dice nada y sonríe. He salido con los ojos cerrados, fijo.
- Conmigo podéis usar photoshop, ¿eh?- aclaro.
- Siempre usamos photoshop- dice el fotógrafo, indignado.
Mierda. El fotógrafo se ha chinao conmigo y en vez de hacerme un Sartorius, que es como se hace un photoshop bien hecho, me acabará haciendo un Duquesa de Alba.
Después de 55 minutos de hacer fotos en la misma chaise longue, el reportero y el fotógrafo chinao me dicen que vayamos al ventanal, que mire hacia el Retiro con actitud soñadora y coja con una mano la cortina de terciopelo mientras apoyo la otra en mi mentón. Lo veo todo muy Genoveva Casanova. Eso es buena señal.


El periodista me pregunta por mi relación con el mundo de la intelectualidad que rodea a Antonio. Miento como una cosaca y digo que es todo fantástico, que me siento una más y que cada día aprendo algo nuevo de todos los que componen la nueva narrativa española.


No voy a decirles a los del “Hola” que mi mayor aportación a los escritores amantes del vodka es haberles descubierto “Mad men”, “Dexter” y “Breaking bad”. Ni voy a contarles que veo “Vuélveme loca” a escondidas en la tele de la cocina y que si Antonio oye algo le digo que estoy viendo “Página 2”. Tampoco les voy a contar mi táctica para no ir a conciertos de flamenco, de jazz o de Bob Dylan, le pongo ojitos de cordero degollado a Antonio y le digo que yo siempre he pensado que “Fabulosas narraciones por historias” da mil vueltas a “Los detectives salvajes”. Ésa es mi arma secreta infalible y no quiero que aparezca en una revista de tirada nacional. Prefiero hacerme la intelectual, como Elena Ochoa Foster, pero sin editorial propia y sin marido vestido de payaso Micolor.


El reportero me pregunta que cuál es mi sitio preferido de la casa. A punto estoy de decir que el sofá, que es blandito y está en frente de la tele, pero creo que Lady Foster nunca diría una cosa así, y respondo esto:
- La biblioteca, sin lugar a dudas, la biblioteca.
Creo que voy a ser la primera en enseñar una casa con libros en el “Hola”, en general las casas que exhiben tienen letra impresa sólo en las revistas de decoración o de yates. Pero nosotros tenemos libros hasta en pilas sobre el suelo, que es una cosa que queda divina en las fotos, muy rollo neoyorquino. Además tenemos baldas repletas de libros que ocupan toda la pared, y eso da un aire muy erudito. Poso frente a ellas, y hago como que ojeo un libro de Paul Auster. Detesto a Paul Auster, pero eso al “Hola” no le importa.
A los del “Hola” no se lo voy a decir, pero yo he intentado imitar a Elena Ochoa cada vez que hemos tenido que ir a algún sitio con fotógrafos. Vale, no tenemos avión, ni su graciosa majestad nos ha hecho Lord y Lady, ni sabemos una mierda de arte contemporáneo, pero eso la gente no tiene porqué saberlo. En las fotos hay que parecer trendy a la par que intelectual. Yo esto lo tengo asumidísimo y cada vez que puedo me planto unas gafas de sol negras, pero negras de verdad, pulseras que parecen esculturas de Chillida y trajes de chaqueta de persona seria. A Antonio, no sé porqué, no acaba de convencerle el look morado nazareno de Norman Foster:

La sesión acaba conmigo (literal y figuradamente) con un vestido de noche, metiendo tripa como Anita Obregón en sus posados veraniegos y posando en medio de la cocina. El periodista lanza su última pregunta:
- ¿Qué libros recomendarías a quien no conozca la obra de Antonio Orejudo?
Esta la contesto sin pensar, y también sin respirar: “Ventajas de viajar en tren” y “un momento de descanso”. Ahí digo la verdad, verdad de la buena.
Un mes después sale la revista. En una foto salgo con los ojos rojos. ¡Mierda!

jueves, 9 de junio de 2011

El subtexto

Como hago cada tres o cuatro años, esta semana he ido al dentista. Ya sé que recomiendan revisión anual, pero los dentistas son los nuevos mecánicos, siempre te encuentran algo defectuoso o, si no, te dicen que hay que hacer limpieza bucal. Y yo tengo las encías sensibles. La última vez que me hicieron una limpieza sufrí tanto que a punto estuve de revelar el paradero de todos los miembros de la Resistencia.

Pero este no es un post asqueroso sobre sangre, sufrimiento y aparatos médicos que parecen sacados de una peli de Cronenberg.
¿Los títulos de crédito de "Inseparables"? No, el instrumental típico de cualquier consulta de dentista.

Dejemos a un lado la salita con esa silla-potro de tortura y quedémonos en la habitación anterior: la sala de espera. El dentista me hizo ir a verle tres veces: revisión, limpieza y dos empastes, y de ahí he salido con los dientes divinos y puesta al día en cuanto a revistas femeninas se refiere. En la sala de espera las tenían todas: Vogue, Glamour, Telva, Marie Claire, Cosmopolitan, hasta Casa y Jardín. Ya sé que si quiero, puedo tener el cuerpo de Halle Berry, que hay que comprarse potingues desde los 20, para ir previniendo, que leyendo una revista puedes convertirte en una fiera en la cama, y que también hay tiempo para pensar en el hambre en África.
Menudo batiburrillo.

Mensajes del tipo de “hay que quererse a una misma” chocan con los artículos sobre dietas, cremas reductoras, antiedad, anticelulíticas, antiacné e incluso sobre cirugía estética, más la típica entrevista con modelo/actriz/it girl, que asegura estar divina porque come de todo, bebe mucha agua y es feliz. Conclusión: quiérete a ti misma, pero no tal y como eres, si no con unos kilos menos, sin piel de naranja, con el pelo más brillante y mejor maquillada.
Otro mensaje que se repite es una especie de loa al ser femenino, a la independencia, a la fortaleza, a la sensibilidad. Somos más responsables, más prudentes al volante, más organizadas, dicen. Pero luego aconsejan cómo ligar en la cola de un supermercado o cómo hacer posturas que serían un 10 en una competición de gimnasia, para sorprender a tu pareja y que no se aburra y te deje por otra más elástica. Conclusión: ser independiente no está mal del todo, pero es mucho mejor tener al lado a un hombre, y además guapo y rico.
Tratando de evitar que la revista sea una excusa de 150 páginas para vender moda y productos cosméticos esparcen por en medio algún artículo de fondo, como un especial en la India con alguna hija de algún aristócrata haciéndose fotos con niños de color marrón. Conclusión: ayudar a los pobres, si es una vez al año y en un viaje pagado, no es mal plan del todo.


En las revistas femeninas lo importante no es lo que dicen, porque está claro que se contradicen. Lo importante está por debajo. Es el subtexto.
Veamos un ejemplo práctico. Aquí una hermanísima, Vega Royo-Villanova (hermana de Carla Royo-Villanova, casada con un príncipe búlgaro) se va de compras con Marta Robles, la introducción metepatas de Carlos García Calvo es memorable. Y el blog de Vega, "Daisy Vega", también tiene su punto.

Me encanta el minuto 04:00 del video: “Allá donde esté, disfruto, sé estar en todos los lados. Estuve en la India con la madre Teresa de Calcuta (¿con Teresa de Calcula o con las monjas de su orden?, Teresa de Calcuta murió en el 97, ¿fue allí de cooperante a los 1o años?) Dos semanas durmiendo en la más absoluta miseria, pero luego al mes estoy en los desfiles de París en primera fila pero sabes, que puedo estar en cualquier lado y hay que saber estar en todos lados”.
Subtexto: cómo mola irse a la India a ayudar un poco, para sentirte buena persona, eso sí, sabiendo que luego volverás a tu casa en Serrano y a tu ropa de Tommy Hilfiger.
¿Y qué es el subtexto? A mí me lo enseñó un profesor de la ECAM, Manolo Matji. Un señor que imponía tanto que unos compañeros de un par de cursos antes lo llamaban “el gran tiburón blanco”. En mi clase al principio le llamábamos Coronel Kurtz, pero luego nos pudo el chiste y acabaron triunfando los motes Manolo Matrix y Matji te quiere ayudar. Manolo Matrix nos enseñó que en un guión para ser sutiles, no hay que dialogarlo y explicitarlo todo, es mejor que el mensaje sea subyacente, que esté por debajo.
Y eso hacen las revistas femeninas. Por encima: glamour, trucos para estar delgada, entrevistas con gente interesante, portadas con mujeres perfectas, pequeñas dosis de ecologismo y ayuda al tercer mundo, algún que otro reportaje “de fondo” sobre cómo hacer una buena entrevista de trabajo y ropa, mucha ropa. Por debajo, apelan a nuestros más bajos instintos. Sobre todo a la envidia y el autoengaño. Envidia, porque qué guarra Giselle Bundchen, que tiene un marido cañón, un niño monísimo, está rebuena, es millonaria y aún encima es ecologista y hasta parece maja. Autoengaño porque en el fondo piensas que podrías tener el físico de una super modelo si usas la ropa, los cosméticos y las cremas que, quizá ellas no usen, pero sí publicitan.
En sus libros "las consolaciones de la filosofía", "cómo ser feliz con Proust" y unos cuantos más, Alain de Botton analiza cómo la publicidad y el mercado entero usa nuestras debilidades, nuestras necesidades más básicas para que compremos:

El auténtico objetivo de las revistas es ser rentable. Que mucha gente lea la revista y así muchas marcas quieran anunciarse, para que las marcas, a su vez, vendan sus productos a esa misma gente que compra la revista. No habría negocio si compraras sólo una vez la revista y sólo una vez el producto. Si no eres constante en la aplicación de la crema anticelulítica, la celulitis volverá. Si no te compras el nuevo número de Glamour no sabrás cuáles son las últimas tendencias. Y si no haces todo esto nunca te acercarás a ser como Giselle Bundchen.
Y vosotros, vosotras, ¿compráis revistas de las llamadas femeninas?, ¿las masculinas tipo FHM caen en las mismas contradicciones?, ¿alguna crema anti celulítica funciona de verdad?

lunes, 30 de mayo de 2011

El plan B

Tengo un guilty pleasure muy guilty, pero very, very. Me gusta “Madrid a la última”, un programa de Tele Madrid presentado por Marta Robles. Sí, en Tele Madrid. Sí, Marta Robles.

Pero si esos dos motivos ya os parecen suficientes para detestar el programa, esperad... porque su colaborador fijo es Carlos García Calvo. Ese hombre que jamás ha sonreído, jamás ha acertado el nombre de nadie medianamente famoso a la primera, ni se ha puesto una camiseta de algodón. Ése.

Básicamente “Madrid a la última” es una guía del ocio de las compras y el pijerío en Madrid donde caben nuevos restaurante tailandeses en Serrano, clínicas donde hacerte tratamiento de ácido hialurónico o cremas con polvo de oro iguales a las que usan las celebrities. Como una Telva televisada. Mi sección preferida es cuando Marta, casi siempre enfundada en vaqueros blancos, botas con taconazo, abrigo de pieles y joyas de oro a tutiplén:

vamos, hecha una hortera, aunque Carlos García Calvo le asegure todos los programas que está divina, se da un paseo por los lugares preferidos de Madrid con algún medio famoso, en general un actor. Y entonces, aparte de descubrir la cantidad de cafeterías monas con “macarons” y cartas de té que hay en Malasaña, descubres que todos los actores tienen o un bar o un restaurante.


Lógico, es una manera de invertir los ahorros de haber trabajado en una serie, por si la serie se acaba y no te vuelven a llamar para otra. Algo parecido a lo que nos pasa a los guionistas con la pequeñisísima salvedad de que nosotros no podemos contar con nuestra fama ni nuestra agenda de gente conocida para dar tirón al local. Así que me he puesto a pensar en planes B por si esto del guión no tira y pensando, pensando, resulta que tengo un plan B, y un C, un D, y hasta un E. Será por planes.


Los planes B y C son inventos y me hace falta un ingeniero para que se lleve un generoso porcentaje (entre el 5 y el 10 por ciento, a negociar) y cree los dispositivos. El plan B consiste en crear un chip con el que se puedan hacer perdidas a todos los objetos que solemos perder. Es fácil encontrar el móvil haciéndole una perdida desde el fijo así que, ¿por qué no hacer lo mismo con las llaves, las gafas de sol, la cartera…?


El plan C consiste en un aparato que hace que nuestra cama se mueva con el mismo bamboleo de un coche. ¿Por qué cuesta tanto dormirse en la cama y tan poco en un coche? Con el tiempo el dispositivo imitará el bamboleo de trenes (regional, AVE, Altaria) y autobuses y arrasaremos con la versión para cunas. Además el aparatito tendrá sus extras para optimizar el acto de conciliar el sueño, por un módico precio podrás añadir la voz de la azafata del AVE anunciando la próxima parada, pequeñas luces móviles como si fueran las farolas de los pueblos por los que pasa el autobús regional y hasta el sonido de fondo de Cadena Dial, que tanto gusta a todo conductor de autobús.

El plan D es una franquicia. Se trata de implantar en España algo que ya existe en Japón: las cafeterías de gatitos. A cambio de pagar una barbaridad por un café, este novedoso local te deja sobar a los gatitos que pasean tan tranquilamente por el sitio. Eso sí, hay que cumplir unas normas de convivencia básicas: no se despierta a los gatitos dormidos y ni te los llevas a casa ni puedes llevar a los tuyos al local, no vayan a montar gresca.

Debería ser yo en una cafetería de gatitos de Tokyo, pero la fatalidad quiso que en todo el viaje no viera ni una puñetera de estas cafeterías.


El plan E necesita más inversión que todas las demás opciones. Se llama Telecachorrito, y es un canal temático dedicado a los animales adorables. Es decir, nada de roedores, ni insectos, ni animales asquerosos en general. Es más, los documentales de este canal acaban bien, los guepardos sólo persiguen a las gacelas de buen rollo, para entrenar, y ningún oso polar devora a ninguna foca. Todo es amable y cursi como una entrevista de Pablo Motos a Blancanieves. Nuestra carta de ajuste será un gatito o un perrito que lame la pantalla y también tendremos nuestras estrellas, esas que nos darán imagen de cadena. Si en Antena 3 tienen a Matías Prats, en Tele 5 a Jorge Javier y en Cuatro a Paula Vázquez, nosotros tendremos a Maru...:


Podría estar viendo este video en bucle toda la vida.

...y también a Boo, a quienes dedicaremos horas de realities. La audiencia, sólo con la cantidad de fans que tienen estos dos en youtube y en facebook, está garantizada.

¿Cuál de las opciones para hacerme millonaria os convence más?, ¿alguien se anima a ser socio?, ¿alguien conoce a un ingeniero? Confesad, ¿alguien más está enganchado a "Madrid a la última", muy a su pesar?

viernes, 20 de mayo de 2011

Ya no hay galanes como los de antes

Será porque el blanco y negro da glamour, será porque el tiempo sirve de criba para que se olviden las malas películas y permanezcan las buenas o será porque cuando no existían ni internet ni las pilladas de "arg" del Cuore era más fácil mantener el nivel de sofisticación de las estrellas... Pero el caso es que los galanes de hoy no transmiten el misterio de los de antes. Mozas, modo nostalgia on, que ahí va un ranking con los actores más macizorros del Hollywood clásico:

10. Charlton Heston Es una lástima que permanezca en la memoria colectiva su época de abuelete reclamando su derecho inalienable a llevar fusil que su época dorada. Pero es el protagonista de "Sed de mal", "el planeta de los simios", "el señor de la guerra", "Ben-Hur" y, probablemente, el actor al que mejor le quedaba un traje de época. Además era alto como un rascacielos y sólido como un armario empotrado.

9. Alain Delon Tan guapo como Antinoo (que debió ser el primer galán oficial de la civilización occidental), más ojos azules y expresión gélida, de ni dignarse a darte la hora porque tú quién eres para obligarle a él a girar la muñeca. Así era Alain Delon en la época de "A pleno sol".

8. Kirk Douglas Si Alain Delon es el tipo al que ni te atreves a mirar, no sea que se desgaste, Kirk Douglas es el que te promete el oro y el moro para luego nunca volverte a llamar, aunque luego acabarás recordándole con mucho cariño. Tenía pinta de pícaro vendemotos bromista pero, sobre todo, poseía una energía arrolladora, y un hoyuelo en la barbilla. Y nunca ha habido un tuerto más atractivo que él.

7. Joel McCrea Con Joel comienza la sección "marido ideal". Seguro que él jugaba al béisbol con sus hijos en el jardín de su chalé mientras su esposa cocinaba pasteles de zarzaparrilla (sea lo que sea la zarzaparrilla) que luego dejaría enfriar en el alféizar de la ventana de la cocina. Normal que se especializara en papeles de prota bueno en peli del oeste. No tuvo una carrera de super estrella, pero protagonizar los viajes de Sullivan ya es bastante bueno en sí mismo.

6. Gregory Peck No sólo tenía pinta de marido ideal, también de padre ideal, de vecino ideal, de abogado ideal. Eran tan, pero tan ideal que hasta podía dar un poquito de repelús tanta perfección.

Por eso (y continuamos con la sección "tullidos que tienen su punto") a mí me parece que el papel de su vida fue en "Moby Dick", con cicatriz surcándole la cara, pata de palo y todo el rencor del mundo para perseguir a la ballena blanca.

5. Vittorio Gassman Fuera de Italia es famoso por sus papeles cómicos, pero dentro de la bota también tuvo una carrera muy sólida en el teatro. Altísimo, no guapo pero sí muy atractivo y con una vis cómica sobrenatural, como prueba el principio de un episodio de "Que Viva Italia" donde Vittorio Gassman es un obispo al que se le rompe el coche oficial y tiene pedir ayuda en una iglesia de barrio con cura progre al frente. El doblaje es un poco funesto, pero en italiano no se entiende, es lo que tiene...:


4. Paul Newman Obvio, cómo no iba a estar Paul Newman en esta lista. Si mi amiga C. después de ver a Alberto Amman en "Lope" dijo que era "dolorosamente atractivo", no sé qué hubiera dicho si le hubiera vivido el estreno en cine de "El golpe". El hombre no era perfecto, era pluscuamperfecto.
3. Gary Cooper El marido ideal por excelencia, si alguna vez hubiera interpretado a un villano, las féminas habrían salido en estampida del cine (como cuando Tom Cruise se bebía la sangre de una rata en "Entrevista con el vampiro" y a sus fans casi les da un shock anafiláctico). Pero él nunca interpretó a un maloso, nunca. Tenía fama de ser muy conservador y también de haberse enrollado con medio Hollywood; para unos sosaina inexpresivo, para otros ejemplo de contención interpretativa. Lo que es seguro es que de tonto no tenía un pelo porque decía cosas como estas:
"Ningún intérprete alcanza la fama sólo por su talento. A los actores los moldean fuerzas ajenas a ellos. Deberí­an recordarlo y al menos un par de veces a la semana hincarse de rodillas y agradecerle a la Providencia haberlos elevado por encima de los ranchos, los mostradores de mercerí­a y los pupitres de contable”

o "No soy el más apropiado para ser productor. Creo que requiere tener el dinero de Midas, el talento de Aristóteles, la fortaleza de Hércules y la paciencia de Job. Unas exigencias exageradas”.

2. Gene Kelly Sonrisa profident, guapo pero sin avasallar, con cara de buena gente... pero es que, además, bailaba. Y cómo bailaba, si visto en él parecía la cosa más sencilla del mundo. Fred Astaire sería muy pulcro y muy elegante, pero Gene Kelly transmitía vitalidad, alegría y ganas de apuntarse a un intensivo de Broadway, hasta cuando en vez de bailar le tocaba blandir un florete.

1. Burt Lancaster Entre él y Paul Newman demostraron que el mundo está mal repartido. Porque Burt tenía un cuerpo de escándalo, cara de escándalo, sonrisa de escándalo, por dios, si era ¡acróbata! Y además, un tipo inteligente, ambicioso y sensible, que empezó en el cine como por casualidad pero supo evolucionar en su carrera, probar con papeles más difíciles, atreverse con el cine europeo de autor, con la producción... Pero además supo hacer algo que pocos, actores guapísimos o personas normales en general, logran: envejecer con dignidad.


Y vosotros, ¿qué opinais?, ¿a quién añadiríais a la lista?, ¿os atreveríais con un ranking de galanes actuales? Eso sí, no sólo se tiene en cuenta el nivel de macicez (que también), hay otros factores: la carrera, el glamour, el carisma, ese jenesaisquoi (o llenesécuá) que convierte a un buen actor en un galán. Ejemplos prácticos: Forest Whitaker es un actor que vale su peso en oro, y en su caso eso es mucho decir. Pero sus kilillos de más y ese ojo a la virulé lo invalidan como galán. Y, por mucho que se empeñen los productores españoles, Luis Tosar tampoco es un galán. Todo lo contrario, pero todo, les pasa a Andy noséqué (Spartacus) y Gerald Butler, estarán muy buenos, sí, pero un actor que ha basado su carrera en la perfección de su chulada*, tampoco entra en la categoría de galán. Con estas reglas, decidme, ¿qué actores actuales llegan a la categoría de galán, como los de antes?


*Chulada, nombre coloquial del músculo bajo abdominal sobre los muslos, marcado en las estatuas de los dioses griegos.

domingo, 8 de mayo de 2011

Ratas que accionan palancas

Seguidores de este blog, me dirijo a todos: a los 4 o 5 que lo leéis siempre, a los 10 o 12 que os sumáis cuando toca boda real y al mogollón anónimo que aparece cuando un video horterilla de Shakira de por medio. Bueno, a todos-todos, no, preferiblemente a los que vivís en Madrid y alrededores. Entre todos vosotros y entre vuestros conocidos debe estar lo que busco: un simple piso. Con un salón un poco grande, mejor aún si tiene cocina americana y todavía mejor si no es un sitio especialmente bien decorado. No es que vaya a dejar Redondilla, y menos ahora que he conseguido librarme de la Gamba, busco piso para rodar más capítulos de “Cataclismo”.


Uy, un rodaje, pensaréis todos a la vez, como si tuvierais una conexión mental como las de los gemelos en las películas de terror, eso es un horror: la casa se llenará de focos, de cables, de eléctricos que fuman y sudan, me rallarán el parqué, me mancharán las paredes, me moverán los muebles de sitio…

Pero no hablo de un rodaje en condiciones, con su subvención, sus mandarinas, sus fresnels, sus cuarzos y un equipo de 20 personas arramplando por donde pasan como si fueran Atila y su ejército de hunos (tesis doctorales afirman que los eléctricos son todos descendientes directos de los hunos). No. Hablamos de un rodaje íntimo y personal, como la peli aquella de Robert Redford y Michelle Pfeiffer. No se trata de grabar un corto para que sea proyectado en pantalla grande, sino de episodios para internet, con menos calidad técnica, es decir, sin equipo de iluminación, sin eléctricos, sin peluquería, sin script, tal que así:

Y ahora unos cuantos os preguntaréis, ¿ahora, chata? ¿Pero esto no es del año pasado? Sí y no.

Es del año pasado, pero lo de querer grabar más episodios no es cosa de ahora, ya hubo una intentona a principios de este año. Después de mover el piloto, junto a un documento de venta con tramas y después de recibir la callada por respuesta por parte de varias productoras y promesas que no valen nada (como la canción) de un productor que decía que le gustaba mucho y que a ver qué decían el resto de socios de su empresa, me harto de tantas largas y me pongo manos a la obra, pero…


Primer pero: el piso donde grabamos “Cataclismo” ya no lo podíamos usar porque en su momento era donde vivía la productora, y lo había dejado para volverse a su Asturias natal. Ella me dice que hay otro piso en su mismo edificio que está libre y que tiene la misma distribución y los mismos muebles que aquel donde grabamos. Es más, unos amigos suyos andan buscando piso y puede que vayan a verlo. Para organizarnos, hacemos una pequeña previsión pensando en alquilar ese piso un mes y grabar el máximo de capítulos posibles en ese mes. Me pongo a escribir capítulos.


Segundo pero: los amigos de la productora se enteran de cuánto hay que pagar al mes por el piso y pasan. Voy a verlo yo, sin decir nada de para qué lo quiero y descubro con horror que no se parece tanto al piso donde grabamos, faltan muebles, el radiador está en otro sitio y la puerta también. Además los dueños no quieren alquilar por menos de un año. Asumo entonces que la mejor opción es no alquilar nada, sino buscar entre pisos de amigos. Sigo escribiendo capítulos.


Tercer pero: veo el piso de mi amiga C. que, como antigua estudiante de audiovisual y antigua currante en producción, se siente tocada en el alma con mis cuitas, pero es demasiado pequeño y tiene obras enfrente.


Cuarto pero: a la productora le sale trabajo en Barcelona y allá que se va. Pero yo sigo escribiendo capítulos.


Quinto pero: sondeo al resto del equipo para ver cómo tienen la agenda y si les apetecería hacer más episodios. Los actores dicen que sí, la directora de arte que sí, las sonidistas que no tienen tiempo, el dire de foto y además cámara que no entiende el porqué grabar más capítulos, eso es como si una productora intenta vender una serie, no lo consigue y aún así graba los capítulos. Yo intento convencerle de que las series de internet no van así, que sólo consiguen productora o canal que las emita cuando ya han colgado muchos capítulos, le hablo del caso de “qué vida más triste”, pero no le convenzo:

Sexto pero: el productor que decía que le gustaba mucho pero que en su empresa andaban liados con otras cosas, dice que va a volver a enseñarlo en su productora y que, si no le dicen nada, nos pasará una lista con productoras, más pequeñas, que podrían estar interesadas.


Séptimo pero: se me echan encima las fechas de entrega de un guión y no tengo tiempo de seguir dando la matraca, ni de escribir más capítulos, pero ya llevo 9. El productor no da señales de vida. Otra vez.


Como la Armada Invencible, se podría decir que luché contra los elementos y el resultado fue Elementos 7, yo 0.


Os preguntaréis a cuento de qué insistir o, como diría el director de foto, que esto es como si la Armada Invencible quisiera volver a atacar a los ingleses cuando ya la habían hundido.


¿Estoy siendo demasiado cabezota?, ¿no tendría que dejarlo pasar y ya está? Total, un guión más o menos en el cajón…

Pero luego me he acordado del experimento de las ratas del que Punset ha hablado en “Redes”. Según Eduard, unos investigadores probaron a colocar a cuatro ratas de laboratorio en una caja donde se les propinaban descargas eléctricas aleatoriamente. Sólo una de las ratas tenía acceso a una palanca y, al accionarla, a veces, sólo a veces, se libraban ella y sus compañeras de los calambrazos. Todas las ratas murieron, excepto aquella que tenía acceso a la palanca. Dos conclusiones obvias salen de este experimento:


Una, que los científicos son unos tipos muy sádicos.


Dos, que pensar que se tiene control sobre la propia vida (aunque eso sea una ilusión, porque si eres rata de laboratorio, quien controla tu vida es el señor de la bata blanca) hace que se afronten las adversidades con más energía.


Por eso funcionan las oraciones, los placebos, y las supersticiones como llevarse una pata de conejo a los exámenes, no porque una pata de conejo influya en que el profesor pregunte en el examen justo la parte del temario que te sabes, sino porque nos da la ilusión de tener control sobre nuestra vida.


Como para mí lo que diga Punset...


Aquí en su posición clásica antes de decir: "ahhh, oiiieeee"


...va a misa, resuelvo que también quiero tener control sobre mi trabajo. Independientemente de lo que digan los productores, los caseros, y hasta los miembros del equipo, yo quiero hacer más capítulos de esta serie y vosotros, ¿qué opináis?, ¿estoy como una maraca?, ¿sabéis de algún piso amplio donde pueda grabar?

viernes, 29 de abril de 2011

El día B.

09.21, en TVE están con los desayunos, pero A3 y T5 ya están hablando de la boda. A3 ha mandado a Londres a Mariñas y T5 a Peñafiel, que ha dicho que ésta es su boda real número 49, que la de este verano de Alberto de Mónaco será la 50. Ahora, para hacer tiempo, se lían unos y otros a contar cómo se conocieron Will y Kate, no confundir con la sitcom aquella de la pelirroja y el gay.

09. 28, siguen sin llegar invitados, me voy a hacer un café.

09.32, el café se está haciendo. T5 también tiene a Boris Izaguirre que lleva un "morning suit", vamos, que podría colarse entre los invitados. No viene a cuento pero aprovecho mientras se hace el café para decir que Boris escribe fatal, que me leí el libro suyo aquel que ganó el Planeta y es malo con dolor.

09.40, van llegando los invitados, según un horario establecido, han convocado primero a los menos importantes, así que ahora se ve una marabunta de señores con "morning suit" y señoras con tocados que digo yo serán lores y ladys de segunda.

09.48, en su lucha por hacer tiempo ahora repasan la vida de Kate Middleton y resulta que cuando tenía 13 años hizo de princesa que se iba a casar con un príncipe en una obra de teatro de su cole. Ella apuntaba maneras, no hizo de árbol de papel pinocho ni de pastorcilla en el Belén.

09.55, han invitado a 1.900 personas (pero ni a Obama, ni a Fergie), en la boda de Di con Charles invitaron a ¡¡¡3.500!!! Supongo que los primeros invitados tenían que entrar a las 7 de la mañana y sentarse encima del órgano.

09.59, Carlos García Calvo comentarista en A3, dice que le gustó mucho el vestido que llevó Letizia la cena de anoche (uno gris como de estampado de sofá) porque "estaba bordado a mano por unos chicos en la India que ni sabían quién era Doña Letizia".

10.08, un señor comentarista con corbata amarilla dice a Ana Rosa que se critica a Kate Middleton porque a sus 29 añazos mucho estudiar en Saint Andrews pero no ha trabajado. Apunta Ana Rosa que igual su madre le dijo "nena, a por éste". Cazar marido se revela como una tarea fulltime.

10.17, ¡Los Beckham! Él con cara de no haberse tomado el café por haberse pegado el madrugón para acicalarse, ella va muy mona aunque el vestido es un poco azafata en "Atrápame si puedes". El tocado de la Beckham no va en su cabeza, sino en su frente, ¿lo habrá pegado con superglue o con blutac?

10.26, de los chorrocientos invitados "sólo" a 600 les invitan a comer, y resulta que es un triste picoteo con canapés de salmón y de hojaldre relleno de salchicha. Y eso porque no deben conocer la típica banderilla de dátil con bacon.

10.39, también ha llegado en la tanda de invitados de segunda Rowan Atkinson (Mister Bean), sería muy bonito que hiciera el gag de quedarse dormido en la Iglesia durante la ceremonia.

10.47, más consejos para cazar marido, ahora por parte de las comentaristas de TVE1, que dicen que la madre de Kate Middleton le dijo a la niña que diera "oxígeno y celos" a William cuando llevaban un tiempo saliendo. La Sexta no retransmite la boda, con lo bonito que hubiera sido que la comentaran Berto y Buenafuente haciendo de los Peñafieles.

10.51, van llegando invitados famosetes: John Major, Elton John (cada día más tonelete) y su marido...

11.07, ni han llegado las familias reales y Elton John, que ya está sentado, está todo lloroso.

11.18, llegan Will y Harry, vestidos de domadores. Cuando entren en Westminster la llorera de Elton John va a ser apoteósica.

11.23, la BBC está haciendo una realización buenísima. Ahora los domadores (Will y Harry) están de cháchara con los Spencer (vamos, con sus titos) y la BBC nos regala unos planazos de William de espaldas y de su coronilla, se está quedando cartón.

11.28, van llegando los Royals: Máxima de Holanda va muy mona y muy sonriente, as usual, y su señor marido tiene pinta de turista holandés de los que piden sangría en los chiringuitos de Mallorca. En T5 se ha sumado a los comentaristas (son casi tantos como los invitados a la boda) Pitita Ridruejo, que estuvo en la boda de Charles y Di y que dice que la reina les invitó a ella y su marido a pasar tres días en Windsor, "qué ideal", dice Boris, admirativo.

11.36, en A3 han confundido a un Royal de un país árabe que nadie sabe poner en el mapa con Mohamed Al Fayed y se han tirado 10 minutos hablando de que esta era la boda de la "reconciliación" hasta que Susanna Griso (que lleva una pamela que parece hecha de papel maché) les ha dicho que han metido la pata.

11.40, retiro lo dicho sobre la realización de la BBC, que prefiere sacar el recorrido de los Bentleys de la familia real inglesa que la llegada de los royals del continente a Westminster. Así que aprovecho para decir ahora que he medio visto el traje de Letizia cuando salía de su hotel (a eso de las diez y poco) y no me ha gustado nada, era rosa palo (no nude, ojo) y llevaba un sombrero de señora mayor.

11.44, llegan Carlos y Camilla. Él de domador y ella de blanco roto (o hueso, o marfil, según las fuentes que se consulten) y con un sombrero muy british que me ha gustado y que además le tapa un poco la cara, así que muy favorecedor.

11.46, a Mariñas le ha encantado la presencia del ejército inglés en la boda (andan por ahí paseándose en caballo, tocando himnos y, según la enviada de TVE, también bandas sonoras de "El señor de los anillos" o hits de Elton John) y dice que tenemos que tomar nota porque "aquí ya no hay ni militares". Sic.

11.49, llegan los reyes, él de domador y ella de amarillo: vestido amarillo, sombrero amarillo con flor amarilla, bolso amarillo (cuántos bolsitos de asa corta tiene esta señora, ¿mil?) y guantes blancos al más puro estilo Mickey Mouse. Igual su intención es iluminar el cielo nublado de Londres con su resplandor...

11.55, los comentaristas ya no saben qué mas comentar, en zapping pillo a Carlos García Calvo enumerando a las esposas de Enrique VIII y cómo murieron...

12.00, llega Kate, monísima a Westminster, junto a ella su hermana Pippa (sí, Pippa, estaba claro que esta Middleton no iba a emparentar con la realeza), el traje tiene un aire Grace Kelly y a Kate se la ve relajada y sonriente. Apunta Boris que dicen que se ha estudiado los videos de Di, dato que a él le parece un poco "escalofriante". En Ana Rosa están con el almíbar por los cielos y rotulan "Londres se enamora de Kate al verla", el público, contagiado, aplaude cuando sale del coche, que fijo que es otro Bentley.

12.22, mientras cantan la versión anglicana del "señooor, has llamado a mi puertaaaa, sonriendo has dicho mi nombreeee" he pillado a las hijas de Fergie entre la multitud. Como para no verlas, llevan las dos unos tocados que son como el letrero de "vacancy" en los moteles de carretera.

12.32, menudo trajín en T5, de repente han desaparecido Maxim Huerta y Boris y los comentaristas del corazón y ahora han aparecido, como de la nada, 3 diseñadores, Bibiana Fernández con pamela y Carmen Lomana hablando de la boda. AR sigue en su sitio, imperturbable.

12.36, la nueva troupe de Ana Rosa están de acuerdo en que Leti no ha acertado con su sombrero, pero no acaban de mojarse del todo. También están de acuerdo en que la reina (Sofi, no Isa) iba "elegantísima". Venga ya, esta señora no ha sido elegante en su vida, tendrá muy buena mano con los ositos panda, eso no lo discuto, pero... ¿elegante? Ese vestido de madrina azul-que-brilla es espantoso.

12.40, la Lomana dice que Chelsy Davy (novia de Harry) iba despeinada como si le hubieran dado un calambrazo, y yo añado que esa chica es súper choni.

12.48, en A3 se están cebando con las hijas de la Ferguson, que si mal gusto genético, que si no han acertado en la vida, que si una llevaba de tocado las palmas del domingo de ramos... a lo que añado que la que no llevaba las palmas de domingo de ramos llevaba una falda que, o era asimétrica, o estaba torcida (no lo sé seguro) y además una chaqueta rollo corpiño con estampado de sofá.

12.53, Beatriz Cortázar, en Ana Rosa (¿cuánta gente cabe en ese plató?) da dos datos sin los que no sé cómo he podido vivir hasta ahora, a saber: que la reina (la Isa, no la Sofi) va siempre de colores llamativos para facilitar la labor a su equipo de seguridad, que así la tienen localizada; y que la Leti iba de rosa terracota. No rosa palo, no rosa chicle, no rosa maquillaje: terracota.

12.56, Alessandro Lecquio, quizá para hacerse notar entre tanto invitado, suelta que si te gusta el traje de novia de Kate, entonces también te gusta el de Belén Esteban. Debaten lo mucho que se parecen los de Chayo Mohedano, la Esteban y Kate. Ahí queda eso.

¿Vosotros qué opináis?

13.07, tengo hambre, ¿cuándo se acaba esto?

13.10, Will y Kate (Guille y Cata a partir de ahora) salen de Westminster, hasta los damitos de honor van vestidos de domador. Campanas retumban por todo Londres.

13.21, Maxim Huerta reaparece en Ana Rosa para decir que el ramo de la novia tiene unas pequeñas flores que se llaman "sweet William", un invitado apostilla "es que Kate es una romántica".

13.25, Bibiana da en el clavo, este rollo protocolario british de sacar sobre todo a sus royals y no a los invitados es un muermo, por dios, ¿cuánto dura este paseo por calesa? El bus turístico por Londres tarda menos.

13.36, Peñafiel, desde Londres, dice que Kate le ha recordado a Mary Donaldson (es verdad que se dan un aire) y que Isa no ha acertado con el amarillo piolín (piolín lo digo yo, no él) y saluda a Ana Rosa llamándola Ana María.

13.44, Carlos García Calvo sigue llamando Al Fayed al señor que se le parece, pero no es. Y se pierden que en segundo término, detrás del doble de Al Fayed estaban Alberto de Mónaco con su nadadora, que va idealdelamuerte, dicen que de Armani.

13.55, Isabel Sartorius lleva sentada en A3 toda la mañana, de convidado de piedra, porque cada vez que comenta algo mete más la pata que Carlos García Calvo.

14.02, Maxim Huerta se prueba tocados que ha traído una diseñadora al plató de Ana Rosa. Ese plató cada vez se parece más al camarote de los Hermanos Marx.

14.11, impresiona/da miedo ver la organización, una fila de bobbies hace de valla para contener y guiar a la masa humana que toma la plaza frente a Buckingham Palace.

14.27, Guille y Cata salen al balcón a saludar a la marea humana. Se da un rápido y casto besito que en Ana Rosa celebran con entusiasmo, música de fondo y brindis, y yo despido este minuto a minuto que me ha dejado muerta de hambre, ¿qué os ha parecido el evento del siglo, qué digo, del milenio?