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domingo, 26 de enero de 2020

La alfombra blanca (y repleta de logos) de los Goya

Málaga. Ext. Noche.

Llueve a mares. La lluvia en Sevilla es una maravilla, pero en Málaga es una riada y un barrizal. Los actores y actrices que ocupan los hoteles de Málaga se acicalan, se ponen el vestido prestado por Zé García, las joyas cedidas por Bulgari, los taconazos de Úrsula Mascaró. Salen a la calle y les cae encima el diluvio universal. Como si fueran Kate Moss en Glastonbury van llegando a la gala de los Goya llenos de barro. Pero no.

Imaginaos estos looks con toques de lodo, lluvia y unas botas Hunter.

Ojalá hubiera pasado esto.

Hubiera sido mucho más divertido. Hubiera sido imprevisto, loco, rockero. Pero no, la gala de anoche (hasta donde vi) fue más bien soporífera. Que el primer premio fuera para una yaya de 85 años marcó el ritmo de la noche. La señora tardó lo suyo en alcanzar el escenario y tardó aún más en recordar qué quería decir. No llevábamos ni 20 minutos y ya se estaba haciendo largo.

La alfombra, que no deberíamos llamar roja, si no de los logos, también empezó aburrida. Mucho blanco, mucho vestido minimal, mucho blanco y negro y mucho ir sobre seguro. Hasta que llegaron ellas. Gracias a Pilar Ordóñez, Mariola Fuentes y una señora vestida de mandarina por existir:


Había tantos, pero tantísimos vestidos blancos que dos personas tan diferentes como Dulceida y Silvia Abril llevaron un modelo muy similar.

Entre la marabunta de vestidos blancos que, oye, si llegas a un acuerdo con el diseñador lo mismo lo puedes usar para tu boda, lo subes a las redes y al final hasta te sacas un pico, también había alguno que se salía de la norma. Najwa Nimri lucía un salto de cama/poncho ideal para darlo todo en la próxima fiesta ibicenca:


Nadia de Santiago fue, directamente, en salto de cama. La batita transparentosa que llevaba encima era ideal, sobre todo para bajar la escaleras de tu mansión en los Hamptons camino del desayuno tipo buffet que te ha preparado el servicio. Para una gala en febrero, sin embargo, como que no lo veo.

Y hablando de la gala, la montaña rusa de emociones continuaba con una actuación de Pablo Alborán, más esa oda a la alegría de vivir que es la sección de cortos documentales, siguiendo con Jamie Cullum al piano en la sección in memoriam, más el discurso del director de la Academia de cine, más una actuación de Amaia, que es muy maja y muy riquiña, pero no deja de ser la María Ostiz de la generación Z. Mientras todo esto pasaba, la gente se levantaba y cruzaba por delante de algunas de las cámaras. Pasó tantas veces que ya parecía un gag.

Afortunadamente, no todo fue aburrido y bajonero. Silvia Abril se marcó uno de los mejores momentos embutida en mallas, haciendo de superheroína y diciendo que ella era invisible desde que cumplió los 40 para acabar el número chocándose contra la pantalla y maldiciendo el techo de cristal. Abril no fue la única en hacer un guiño al mundo de los súper héroes:


Aquí tenemos a Óscar Jaenada vestido del Enigma de las películas de Batman. Este chico trabaja mucho en Hollywood, quizá sea aspirante al papel en el próximo remake/reboot/secuela/precuela del dichoso hombre murciélago:



Belén Rueda también hizo un homenaje a un personaje icónico, en su caso vestida de azul Disney. Había quienes decían que iba de Elsa de Frozen, otros opinaban que más bien Cenicienta. Yo la veo muy Alicia en el País de las Maravillas, pero en plan remake 30 años más tarde, con Alicia ya adulta, divorciada y con hijos independizados, que mira hacia su infancia con nostalgia.

Entre villano de Marvel y Timothée Chamalet patrio estaba Eduardo Casanova. Mientras, Antonio Velázquez mezclaba muchas referencias: sus patillas podían ser Curro Jiménez o Lobezno; su traje podía ser portero del Ritz o maestro de ceremonias en el circo de Dumbo.



 Antonio Velázquez as Lobezo. Eduardo Casanova as Billy Porter.

Admito que me fui a dormir pronto, en algún punto entre la actuación de María Ostiz Amaia y el in memoriam. El formato de gala siempre se hace largo, por ritmo, por horario, por discursos eternos que te hacen darte cuenta que el tiempo es subjetivo y que hay minutos que parecen horas... Por eso creo que podemos hacerlo mejor, con un nuevo formato: el día después de los Goya. 

Estación María Zambrano. Int. Día

Actores y actrices con resaca, afonía y mocos (Nadia de Santiago y Anna Castillo fijo que cogieron frío la noche anterior) desfilan como The walking dead camino al tren. Un aluvión de periodistas que han dormido sus ocho horas y desayunado fuerte les rodean y les siguen en el trayecto Málaga-Madrid, enterándose así de quién ligó con quién, quién odia a quién, quién ha perdido su cabezón, quiénes han acosado a Almodóvar.

Y vosotros, ¿veríais ese programa post-Goya?, ¿que hacía Tamara Falcó en los Goya, es acaso la nueva Mario Vaquerizo y no nos vamos a librar de ella jamás de los jamases?, ¿estáis dispuestos a ver la próxima película de Oliver Laxe si la protagoniza él en vez de una señora de 85 años, un tipo con el pelo sucio y unas vacas?, ¿Carlos del Amor se apellida de verdad así o es su nombre artístico?

lunes, 4 de febrero de 2019

El huevo como un aguacate

Tranquilos, que éste no va a ser un post sobre la última mamarrachada moda de instagram: los huevos dentro de un aguacate. Es algo aún más guarro. Quizá a partir de ahora oigáis la palabra "aguacate" e inmediatamente penséis en un huevo, pero no un huevo cualquiera, sino el huevo del cómico David Broncano. La noche del sábado, durante la gala de los Goya, Broncano y Berto Romero iban a entregar el premio a mejores efectos especiales y aparecieron colgados de un arnés, cabezón en mano, y diciendo que no podían moverse: "esto sube, pero no baja", "me está haciendo tope la polla con el arnés", "Andreu, se me ha puesto un huevo como un aguacate". Servidora estaba comiendo unos canapés en casa de mi amiga A. (canapés sin huevo ni aguacate, por cierto) y me entró un ataque de risa. Diré más. Me reí más de una vez con la gala. Me reí mucho con Màxim Huerta diciendo que no nos preocupáramos que él iba a ser muy breve. Me reí con Silvia Abril quedándose en el escenario con la faja de cuerpo entero de la Kardashian.

Amaia de OT mira al cabezón como si le hablara
Y también me reí con/de Amaia, la hacedora de memes.

Diré aún más: me parece de las mejores galas en los últimos años.

Pero... ¿qué mierda diantres es esto?, ¿es que no voy a hablar de los modelis? Pues claro que sí, ¿por quién me habéis tomado?

Macarena Gómez, Aldo Comas, Cristina Castaño, Belén Rueda y María Adánez de blanco impoluto en los Goya
¿La pasarela de moda Adlib o los Goya?

Cristina Castaño apañó las típicas cortinas de casa viejuna para hacerse un vestido. Luego vio que la tela no le llegaba del todo y se dijo a sí misma: "qué más da, enseño mis carnes morenas y listo". Macarena Gómez se plantó una capucha tan innecesaria como las zapatillas de estar por casa de Aldo Comas. Belén Rueda y María Adánez llevaban unos vestidos blanquísimos dignos de "Say yes to the dress", aunque llego yo a nacer en Austin, Texas, me prometo con el quaterback de mi instituto y voy al programa a comprarme un vestido de Lazaro o Pnina Tornai por menos de 3.000 dólares, me enseñan estos dos modelos, y les hubiera dicho "no to the dress".

Y hablando de Pnina, seguro que si Hiba Abouk se casa, elegiría uno de sus sobrios diseños:

Najwa Nimri plateada y con torera e Hiba Abouk de amarillo pollo en los Goya
Ellas, sencillas.

Hiba, ¿amarillo pollo, seriously?, ¿y esas mangas pasteleras?, ¿y esa coleta prieta que da dolor de cabeza? El vestido de Najwa Nimri, con toda la plata de las minas de Potosí, era bien bonito, una lástima la torera que llevaba encima. Decid no a las toreras siempre. NO. ¡NO!

Álvaro Cervantes y Miguel Muñoz y  los trajes con estampado de sofá
Y decid ¡no! al estampado de sofá.

El estampado de sofá, como su propio nombre indica, es para el sofá. Álvaro, bello entre los bellos, ¿cómo me haces esto? Primero te dejas bigote y luego te plantas ese traje. La próxima vez que te vea por la calle (que Álvaro Cervantes debe ser vecino, porque lo veo de vez en cuando por la Latina) me acercaré a ti y te lo comentaré, como una perturbada cualquiera.

Y ahora, un impás. Yo creía que el momento: "¿qué fue de?" de la gala lo habíamos cumplido con Miriam Díaz Aroca, Ruth Gabriel y Fresnadillo en la entrega del premio honorífico a Chicho Ibáñez Serrador pero... ¡no! que también estuvo por ahí Athenea Mata, también conocida como "una de las de Al salir de clase". Ojo, ella no pertenece al equipo Leticia Dolera, Rodolfo Sancho, Hugo Silva, Elsa Pataky... y todos los que no han parado de trabajar desde entonces, sino al equipo Mariano Alameda, aquel del pelo rizado, la pelirroja que luego salió en "Los hombre de Paco" y luego desapareció... También estuvo disputado el premio "tú qué haces aquí". Nieves Álvarez y Dulceida van tanto a los Goya que las dos están, claramente, buscando ser nuestra Heidi Klum, así que la justa merecedora del galardón es... (redoble de tambores, intento abrir el sobre, no puedo, lo intento una, dos, tres veces, me pongo nerviosa, empiezo a destrozarlo) ¡Tamara Falcó! Que, por cierto, llevaba un vestido diseñado por ella. Y se notaba, vaya que si se notaba. Ojalá ella y Lourdes Montes se asocien y vendan sus ñordos creaciones. Se me ocurren varios nombres para su sociedad: Tamalour o Faltes o Tamades, o Moncó o LouraraPORFAVORPARADME. 

Os pensaréis que voy a ir a lo fácil y que voy a decir que los peor vestidos de la gala fueron Brays Efe, Eduardo Casanova, Rossy de Palma o Pilar Ordóñez vestida enterita de Agatha Ruiz de la Prada, pero eso sería taaaaan predecible. Ellas sorprendieron más:

Ainhoa Arteta y Azucena de la Fuente con cosas indescriptibles
 Una de las dos es Ainhoa Arteta. A ver si adivináis cuál.

Hace un tiempo el i+d+i de Pizza Hut decidió juntar la ensalada y la pizza porque, si dos cosas por separado juntas son buenas, juntas serán mejores. Todos sabemos cómo acabó aquello: hojas de lechuga pochas y muchos memes. Aquí pasó algo parecido con la salvedad de que el vestido/túnica-de-ésas-que-te-pones-encima-del-bañador-en-la-playa que eligió Azucena de la Fuente no había por dónde cogerlo se pusiera encima lo que se pusiera. Ya si te pones unas flores tochas en la cabeza pues como que la cosa no mejora. En cuanto a la bata con plumas arribita de Ainhoa Arteta, tendría su punto si Ainhoa Arteta fuera Doris Day en "Confidencias a medianoche".

Además del homenaje a Fernán Gómez que se marcaron en la gala (Raúl Pérez es como las vainas extraterrestres de "La invasión de los ladrones de cuerpos" se puede hacer pasar por cualquiera) me gustó mucho el homenaje a Salomé (desde que llegaste ya no vivo llorando, ¡ey!, vino cantando, ¡ey) de Lola Dueñas, con un vestido llenito de flecos. Muy monas (y ahora lo digo en serio) iban Sandra Escacena, Marta Nieto, Manuela Velasco y Penélope Cruz.

Y vosotros, ¿qué nombre pondríais a la futura y necesaria sociedad entre Tamara Falcó y Lourdes Montes?, ¿también pensáis que Amaia es una cómica en potencia y debería dejar de cantar canciones ñoñas y dedicarse a las risas?, ¿jamás volveréis a oír la palabra "aguacate" sin imaginaros el testículo de David Broncano?

domingo, 4 de febrero de 2018

El día de la marmota y los Goya

Vivimos en un bucle. El eterno retorno. El día de la marmota de las galas televisivas. Es comenzar la gala de los Goya y ya estamos todos pensando que ésta es la peor gala que hemos visto en toda la vida. Curioso, porque eso mismo se decía cuando la presentaron Manel Fuentes o Dani Rovira o aquella vez que Antonio Resines rapeó... Así que a Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla les queda el consuelo de pensar en aquel dicho: otros vendrán que bueno te harán. Si es que toda la sabiduría está en el refranero popular. 

Pero centrémonos en los modelazos. Isabel Coixet sugirió ir en pijama como manera de reivindicar el "time's up" y el "me too" (el inglés es mucho más práctico para crear lemas, tan corto, tan directo). Hubiera sido maravilloso ver a unos con pijama de franela, otros con salto de cama para mantener el glamour... Pero no sucedió. La alfombra roja es injusta (que lo es, os desafío a pasar más de una hora con sandalias de tacón de aguja), pero también es escaparate de moda, cosmética, joyería... y, por tanto, negocio. Dinerito. Money. Y qué coño diantres, la moda también es arte, ¿o no?


Mirad qué bonito el homenaje a Mondrian de Brays Efe, por no hablar de Cristina Cifuentes vestida de escultura de Chillida.

La música pop ochentera también es arte. La generación Millenial ha redescubierto a Duran Duran gracias a los Javis:

"The reflex","wild boys", "girls on film", "a view to a kill", temazos todos.

Duran Duran son los de la derecha, los Javis (Ambrossi y Calvo, directores de "La llamada"), los de la izquierda.
Y siguiendo con los guiños musicales, ¿qué me decís del homenaje a Estopa y su clásico de ayer, hoy y siempre "por la raja de tu falda"?: 

Por la raja de tu falda yooooo tuve un piñazoooo coooon mi Seat Paaaandaaaaa

El vestido de satén de María Botto es muy bonito, una lástima que le falte como medio metro por delante. La muchacha de la derecha es Aida Domenech, aka Dulceida, de profesión it girl y amiguísima de los Javis porque los Millenials se conocen todos entre sí. Maribel Verdú,  que había visto el parte meteorológico y sabía que iba a refrescar, se plantó una camiseta de manga larga debajo, eso sí, con bien de brilli-brilli. Aunque para brillo, el de Nieves Álvarez que lo llevaba todo, pero todo-todo: joyas, lentejuelas y hasta una corona de princesita Disney.

En éste vuestro blog hemos debatido en alguna ocasión si Nieves Álvarez era la Heidi Klum patria (un debate a la altura de "La Clave"). Pero yo creo que los Heidi Klum patrios son ellos:

Fiesta, que fantástica-fantástica esta fiesta

Posan felices de la vida, hacen el ganso, no se pierden una, se nota que les gusta un sarao casi tanto como a Heidi Klum... y por mucho que Aldo diga que su americana era un homenaje a Dalí, yo sé que estaba inspirado en la langosta Tenacitas de "Los Simpson".

En cuanto a los premios, que sepáis que este año hice los deberes y había visto cuatro de las cinco  nominadas a mejor película. Todas, excepto la que ganó: "La librería", porque soy así de gafe. Soy tan gafe que mi favorita, "Verónica", sólo se llevó un galardón. Una lástima. Eché de menos a Antoñito (si no habéis visto la película, Antoñito es él) y también a las dos niñas de "Estiu 1993". Para que no se aburrieran podrían haberles habilitado una piscina de bolas en un lateral del recinto.

¿Y quiénes eran las más elegantes? Me gustaron Cuca Escribano, Miki Esparbé (se puede ir de traje un poquito original sin ir hecho un mamarracho), Belén Cuesta, Sandra Escacena (que debería haberse llevado el premio a actriz revelación por "Verónica")... Pero elijo a estas tres muchachas:

Marta Nieto, Macarena García y, ofcors, Penélope Cruz

Y vosotros, ¿habíais visto "Handia"?, ¿también creéis que "Verónica" merecía más premios?, ¿alguien conoce a Macarena Gómez y Aldo Comas? Quiero ser su amiga... Y por último una duda que me ronda y además me enerva: los actores (hombres, fíjate tú por dónde) que consideran que los Goya no deberían ser tan reivindicativos, ¿pensaban lo mismo cuando la protesta se centraba en el IVA cultural o la guerra de Irak o sólo les molestan las reivindicaciones feministas?

domingo, 5 de febrero de 2017

Los Goya, ese campo de nabos

Hace años (pocos, poquísimos) cuando acababa de instalarme en Madrid, me sorprendió mucho una expresión que en mi pueblo no se estilaba: "campo de nabos". En aquella época la expresión se usaba sobre todo para referirse a los bares llenos de chicos y el que lo decía en general lo acompañaba de un suspiro de frustración, tal que así: "tío, vaya mierda, el garito era un campo de nabos" (suspiro).

Pues bien, el cine es un campo de nabos. Mirad las películas nominadas anoche: "Tarde para la ira", "El hombre de las mil caras", "1898", "Que Dios nos perdone". Todas dirigidas por hombres, todas escritas por hombres (excepto "Que Dios nos perdone", coescrita con una guionista), todas protagonizadas por hombres y todas rezumando testosterona. En el caso de "1898, los últimos de Filipinas" está justificado, es una película bélica e histórica, está claro que no habría muchas mujeres por allí. Pero, ¿no da que pensar que en todas las demás películas las mujeres queden reducidas a interés amoroso del protagonista con un par de frasecitas y ya? Mirad la filmografía de un director tan asentado, tan prestigioso, como Alberto Rodríguez. Un campo de nabos. Y, francamente, no creo que él haya caído en ese detalle, ni que ver a Dani Rovira llevando tacones le haya hecho recapacitar. Ni a él, ni al resto de la industria.

Pero ya sabéis que el ya clásico artículo después de los Goya está dedicado más a la tontería y los trapos que a temas serios y hay muchas fotos que subir... Así que, al lío:

¿Qué es eso que llevas puesto, Álex García?, ¿un batín de terciopelo?, ¿un kimono? Y sí, el de la derecha es el niño de "Aída", que se nos ha hecho mayor.

Anoche soplaba mucho viento en Madrid, y se dice que las inmediaciones del hotel auditorio Marriott, donde se celebraba la gala, se llenaron de plumas negras. ¿Era una performance?, ¿un evento publicitario? No. La responsable es Paz Vega:

María León de Caponata white y Paz Vega de Caponata dark.

Cualquiera que haya visto "Say yes to the dress" (o "El vestido de tu boda: Atlanta" o "Novias de Beverly Hills") sabrá que las plumas generan controversia. O las amas, o las odias. O piensas que es el colmo de la originalidad o te hace pensar en la gallina Caponata. En el caso de María León, esa especie de plumitas ni siquiera parecía una especie de plumitas, sino más bien hilos, y su vestido acaba recordando a ese albornoz que tu gato ha dejado destrozado.

Pero lo que más se vio en la alfombra roja de anoche fueron vestidos blancos.Vestidos blancos sencillos y minimalistas, o con flores, o con transparencias... Mucho blanco. Venga blanco. Que aquello parecía "Say yes to the dress". Mi amiga F. dice que tanto vestido de princesita le aburría y que por eso le gustaba el modelo de Bárbara Lennie. No estoy de acuerdo. Bárbara parecía una trapecista:

El circo Raluy llega a la ciudad. 

Y Candela Peña, la maestra de ceremonias del circo. O la domadora, no lo tengo claro.

Hubo algunas que innovaron y decidieron no ir de princesas/novias. Es el caso de Ana Belén y Nieves Álvarez (la Heidi Klum patria, que no se pierde una alfombra roja) que decidieron ir de estatua humana, homenajeando a las que pueblan la puerta del Sol. Ana Belén con un vestido de Josep Font para DelPozo que los expertos en moda dirán que "jugaba con los volúmenes". A mí me recordaba a los disfraces de papel pinocho que nos hacían nuestras sufridas madres cuando tocaba fiesta del colegio y había que disfrazarse de árbol:

¿Se sentó en algún momento Nieves Álvarez?, ¿podía ver algo?, ¿o precisamente lo que quería era no ver la gala?

En cuanto al vestido de Nieves Álvarez... seguro que en Telva y Hola dirán que qué elegante el blanco y negro y que "qué bien defendía" el vestido. Inciso: me fascina el uso de la palabra "defender" hablando de un vestido. ¿Defenderlo de qué, de quién?, ¿por qué? (fin del inciso). Pese a lo que digan la Telva y el Hola, a mí el vestido de Nieves Álvarez me parece el mismo que ha llevado todos los Goya de los últimos años, un vestido largo negro, entallado, rematado con algo grande y aparatoso que algunos años parecía una flor, otros un edificio de Calatrava y este año un kleenex gigante.

Qué fácil es criticar, ¿no? En pijama, tirada en el sofá, comiendo pistachos mientras veo la gala. Pero, ¿qué me pondría yo si fuera invitada a la gala? Pues me pondría algo así:

Si yo fuera una actriz invitada a los Goya iría enseñando hasta el carnet de identidad.

Otra cosa es que cupiera dentro, claro. Pero estamos teorizando, ¿no? Pues puestos a fantasear no sólo me invitan a la gala, sino que yo tengo una talla 36 y me quedan divinamente los escotes imposibles.

Aunque, en el mundo real, veo más posibilidades de acabar yendo a los Goya como Anabel Alonso, que probablemente se probó varios vestidos que eran maravillosos en la percha, se desmoralizó y decidió ponerse lo que lució en el bautizo de su sobrino:


En cuanto al modelito de Cristina Rodríguez, directora de vestuario de toda la vida, aunque ahora sea más conocida por el programa "Cámbiame", no sé si es un homenaje a Victor o Victoria o a la Nocilla de dos sabores (como decía Ana Morgade en twitter).

¿Y quiénes me gustaron más? Pues estas dos mozas. Paula Echevarría de tul rojo e Hiba Abouk con un vestido que se daba un aire a los diseños de Missoni, aunque era de Azzedine Alaïa.


Y vosotros, ¿habéis defendido algún vestido alguna vez?, si es así, ¿podéis decirme de qué o quién habéis defendido al desvalido vestido?, ¿sois pro o anti plumas?, ¿qué era lo que llevaba puesto Álex García?, ¿era necesario el momento tacones de Dani Rovira?

Contadme...

domingo, 7 de febrero de 2016

Goyas 2016: a lo Pataky

Domingo por la tarde.

Mientras montones de españoles se echan la siesta con la tv movie alemana de TVE de fondo, Daniel Guzmán sigue llorando a mares. Por si anoche salisteis de farra y no sabéis qué pasó en los Goya, aquí tenéis los titulares:



En una redacción de un medio X, un periodista ve que "Truman" gana un montón de Goyas, más que la otra favorita, "La novia" y se dice a sí mismo, ¡lo tengo! ¡voy a hacer un juego de palabras! A tres manzanas, en otra redacción de un medio X, otro periodista tiene la misma idea. Y en las afueras, en la otra redacción de otro medio, adivina... ¡otro periodista tiene exactamente la misma idea!

Y, sin embargo, nadie ha caído en la cuenta del malentendido que ha afectado a toda la gala de los Goya. El día coincide con la celebración del Carnaval y varios actores acuden a la alfombra roja disfrazados:


Belén Rueda se disfraza de Anne Igartiburu y Victoria Abril de Pam Grier en la época de "Foxy Brown". Por su parte, Óscar Jaenada aprovecha el vestuario de "Piratas". Cómo, ¿que no os acordáis de "Piratas"? Sí, hombre, la serie de Tele5 con Pilar Rubio como la pirata sexy que siempre tenía la blusa mojada...

Pero ni disfrazado de capitán Alatriste consiguió Oscar Jaenada quitar plano a las grandes estrellas de la noche. Pé y Ja, por supuesto, pero también Juliette Binoche y Tim Robbins.

 ¿Quién tiene el pelo más fosco: Fernando León de Aranoa o Rosario Flores? Abro el debate.

¿Qué le ha pasado a Tim Robbins? Cuando se casó con Susan Sarandon él era mucho más joven que ella y ahora, no se sabe cómo, él la ha adelantado. ¿Cuál es el secreto de Susan Sarandon?, ¿seguirá la dieta de Helen Mirren? Desafortunadamente, ningún periodista le preguntó a Tim sobre esto.

Hubo otra gran estrella de Hollywood cuya sombra planeó por toda la gala. No estaba ahí físicamente, pero  sí en espíritu. Me refiero a Elsa Pataky. Como ahora vive en Australia, sólo toma vuelos transoceánicos cuando el evento lo merece. Para una presentación de Women Secret, sí, para los Goya, no. Pero da igual, porque Elsa ya ha aportado lo fundamental, su estilo al posar:

Nerea Barros, Natalia de Molina y Amaia Salamanca posando a lo Pataky.

Aprender a posar con estilo es básico para una actriz. Está la pose Pataky, la pose lanzo beso, y la pose patorra a lo Angelina, ¿verdad, Úrsula Corberó?:


Úrsula iba divina de la muerte, igual que Irene Escolar, con un vestido verde muy sencillo pero con la espalda al aire. Macarena Gómez llevaba el pelo alborotado a lo Fernando León, pero su vestido era precioso y su señor marido sacó su estola azul a pasear y yo se lo agradezco, que los hombres iban todos aburridísimos de blanco y negro o, a lo sumo, de azul oscuro y negro.

Pero... ¿quién es el mejor amigo de la bella actriz que acapara flashes?, ¿la plancha alisadora (ésa que Macarena Gómez no tenía a mano)?, ¿el serum revitalizante?, ¿los apósitos Compeed que protegen a tus pies de los tacones de más de 10 centímetros?, ¿la faja? Ninguno de todos estos. El mejor amigo de la bella actriz es el cello de doble cara. Estoy convencida de que lo usan para sujetar estos escotes:


Juliette es tan estupenda que le perdonamos ese recogido estilo moño-coleta de estar por casa que llevó. Lo de María Adánez y Cayetana Guillén Cuervo, sin embargo, no tiene perdón.

No sólo estrellones como Binoche, Pé y Robbins estuvieron en los Goya. También estuvieron el mayor número de políticos, ever. Que si el ministro de cultura, que si la alcaldesa de Madrid... Pdr repitió, Pablo, Albert y Alberto se estrenaron y éste último demostró que podría ser buen actor porque la cara de palo que hay que poner cuando el premio se lo lleva otro la clava:

Garzón piensa que si se queda ahí en medio mucho rato a lo mejor alguien le pregunta algo. La hora, aunque sea.

Por estar, en la alfombra roja de los Goya estuvieron hasta Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler. Y me parece muy bien, oye. Que también lleva yendo ni se sabe cuántos años Nieves Álvarez, básicamente para hacer bonito y que todos la nombren de las más elegantes. Ahora bien, si las modelos y los escritores y sus señoras esposas reinas del Hola van a la alfombra roja... ¿por qué no dejan pasar a los guionistas? El próximo año sugiero a los guionistas nominados que se disfracen de Óscar Jaenada, a ver si así les dejan entrar por la puerta principal.

Y vosotros, ¿llorasteis a mares con "Truman" o pensáis que tiene la escena de sexo más innecesaria y grimosa de la historia del cine?, ¿en qué creéis que pensaban Tim Robbins y Juliette Binoche mientras veían el video homenaje a Mariano Ozores?, ¿también pensáis que el justo presentador para el año próximo es Berto Romero?, ¿seguirá llorando Daniel Guzmán?

domingo, 8 de febrero de 2015

Los Goya más sepsis

Una vez hice un curso que se llamaba "el guionista y el actor trabajando juntos". El último día de clase nos fuimos a tomar algo al bar de enfrente, que tenía un Singstar con canciones de Disney, supusimos que traído por los padres de unos niños que celebraban una merienda en un apartado del bar. Aquello acabó con los actores peleándose por el micrófono para cantar "bella y bestia son", ante la mirada alucinada de los niños y de los guionistas.

Sólo esta pasión por el micrófono y por cantar explica que en todas las ediciones de los Goya haya número musical. Que cante Ana Belén, bueno, vale, ella también es cantante. Que canten a dúo Lolita y Miguel Poveda, después de un video de Lola Flores, vale, sí, tiene sentido. Que el cámara enchufe un primerísimo primer plano de Asunción Balaguer justo cuando no se sabe la letra de "resistiré", bueno, es un lapsus. Pero que Hugo Silva y Fran Perea destrocen "Yo soy aquel", ¡eso es sacrilegio!


Fran Perea, lo de actor bien... pero lo de cantante... lo de cantante regular

Y no pienso decir nada más de la gala, más que nada porque no la vi entera. Lo que sí vi fue... ¡¡¡¡la alfombra roja!!!!!

¿Es Madonna en su nuevo video de torera sepsi? ¡No! Es María León:

Esta chica es muy mona, pero este color teja desvaído no le sentaría bien ni a Charlize Theron.

Para leer esta crónica es fundamental entender un concepto: sepsi. Sepsi es lo que pretende ser sexy y se pasa, o no llega, o se pasa de hortera o enseña cosas que mira, mejor no. ¿No pilláis del todo el concepto sepsi? Una imagen vale más que mil palabras:


La actriz de "El niño" Mariam Bachir y Ana Álvarez, que creo no hace ninguna película desde el siglo pasado (vamos, desde 1999) se pasan por el forro aquello de que más vale insinuar que mostrar con unos vestidos que bien podría llevar Juncal Rivero en una gala de José Luis Moreno.

Pero hay actrices frioleras que no están por la labor de mezclar escotes, más aberturas, más transparencias... y copian a un icono del estilo: Ramón García. Las capas están de moda:







Que se te marquen los pezones en todo su esplendor, también es sepsi. 

Y sí, amigos, las cositas metálicas que decoran el vestido de Aura Garrido son balas. Qué pena que no las usara contra Alex O'Dogherty cuando se marcó un número musical que duró casi tanto como el discurso de Antonio Banderas.

Las capas son una modernez de las últimas alfombras rojas. Pero si quieres ser clásica nada como un poco de brilli-brilli. Lo vimos en todas las versiones: en versión vestido aburrido, como el de Pé, en versión burbuja de Freixenet como Ingrid Rubio (que cada año que pasa se parece más a Ana Belén), en versión verde elegantoso, como el de Marta Nieto, versión apretao para India Martínez...:







Pé se marcó un Carolina de Mónaco con su pelo. ¿Os acordáis de Carolina en la boda de Feli y Leti?¿Qué le pasó a Pé para ir peinada como una persona normal?, ¿estuvo discutiendo con Ernesto Hannover?, ¿le dieron mala noche sus criaturas?

Y, por supuesto, también hubo vestido brilli brilli de burbuja de Freixenet... ¡sepsi!, el de Manuela Vellés:

Se recomienda el uso de gafas de sol antes de mirar directamente a este vestido.

Cursis cual cupcake de vainilla con frosting de fresa iban Macarena García, Inma Cuesta y Dafne Fernández con vestidos llenos de flores en tonos tarta de cumpleaños o, como dirían en los blogs de moda "empolvados":





¿Hay un color más feo que el lila? Yo digo que no. 

Quien tuvo la idea de celebrar esta gala en febrero debió ser la misma mente maligna que decidió que Carnaval fuera en febrero y no en un mes más normal, tipo mayo o junio. ¿Cómo no se le iban a marcar los pezones a Elena Anaya si hace un frío que pela?

Pero hay opciones para ir mona y no morir congelada. La opción más práctica es llevar un brasero camuflado bajo la falda. Con que la falda sea gruesa y abullonada es más que suficiente:



El problema de este tipo de vestidos es que convierten a la que los lleva en Anne Igartiburu, sin ser ellas nada de eso. En el caso de Carolina Bang, se confirma que robó varios vestidos del set de "Tierra de lobos", que no es la primera vez que aparece con vestido rollo siglo XIX.

¿Y quiénes fueron las mejores? Según mi experta opinión en moda (que sepáis que escribo esto llevando un pijama de Oysho desteñido y dado de sí) fueron Úrsula Corberó, Bárbara Lennie y Juana Acosta. Aunque lo que verdaderamente me ha ENCANTADO y me lo compraría ahora mismo es el bolso frigo pie de Macarena Gómez.






En cuanto a los mozos, qué queréis que os diga, muy sosos, todos con sus corbatas y de oscuro. Para hacer bonito este año han invitado, además de a la ya habitual Nieves Álvarez, al modelo Jon Kortajarena. Para otros años sugiero que pongan a Nieves y a Jon en el escenario, quietos, posando, adornando un poco ese escenario tan grande y tan vacío.

Y luego estuvo por ahí él: Pdro. No Pedro Almodóvar. El otro Pedro. Pdro sin e. Que aprovecha cualquier evento para que le hagan fotos, que por algo es el único político de primera línea fotogénico, y de paso tuitear y hacer la pelota indiscriminadamente, ¿que los del cine quieren que bajen el IVA? Pues él dice que sí, que lo bajará, que faltaría más.

Pero, ¿quiénes fueron las peores? Porque sí, hubo invitadas todavía peor vestidas que Ana Álvarez, Inma Cuesta o Natalia Sánchez. Ahí está Adriana Ozores vestida de Mary Poppins, si Mary Poppins hubiera sido dirigida por Tim Burton:






Loles León aprovechó el disfraz de viuda negra que se va a poner la semana próxima en la fiesta de Carnaval del Círculo de Bellas Artes. Massiel la acompañará, pero vestida de Tino Casal.

Y vosotros, ¿también creéis que deberían invitar SIEMPRE a Loles León, a Massiel y a Jon Kortajarena a los Goya?, ¿de qué creéis que iba disfrazada Adriana Ozores?, ¿estáis de acuerdo con los premios?, ¿qué ocultaban Suárez, Bang y Frejeiro bajo sus faldas?, ¿eran las gafas de Banderas las del abuelo de "Up"?

lunes, 10 de febrero de 2014

Por Dios bendito, que vuelva Eva Hache

Eso mismo debían estar pensando anoche todos los asistentes a la gala de los Goya (aka la Gaya de los Gola, como los llamó una reportera de TVE en pleno ataque de dislexia). Al menos ellas lo pensaban:

Y es que, si una se olvida de los errores de realización, de los chistes facilones y hasta de los discursos eternos, y analiza sólo el guión de la gala, resulta que no estaba tan mal. El que estaba mal era Manel Fuentes. O la locaza que secuestró el cuerpo de Manel porque, ¿este hombre desde cuándo tiene pluma? ¿Y desde cuándo tiene semejante paquete? Es más, estoy convencida de que esa misma gala, con los mismos fallos de realización, los mismos chistes fáciles sobre Wert, pero con Eva Hache, hubiera sido mejor. Eva, vuelve. O tú, o Buenafuente, o Rosa María Sardá. Estoy por hacer un change.org pidiendo que la gala la presente Carlos Areces. Es más, Carlos Areces vestido a lo Blanca Suárez, a lo it girl. Con trasparencias. Lo petaría.

Pero, ¿quién tiene ganas de hacer una crítica lógica y fundamentada sobre la gala? Que es lunes por la mañana, dale a tu cuerpo alegría, Macarena, y veamos modelazos. Hablando de Macarena. Macarena Gómez (que no García, que García iba de princesita y guapísima) brindó uno de los grandes momentos de la alfombra roja al aparecer con su marido, el millonario excéntrico amigo de Andrea Casiraghi, los dos con sus estolas de visón. ¡OLE!:
Si no puedes ser elegante sé extravagante.

La alfombra roja de este año fue variada y colorida. Ya vale de ir todas de luto, que sois actrices, en vosotras eso de que el negro adelgaza no se aplica porque ya estáis todas muy delgadas. Id mejor de verde lechuga, como Carolina Bang y María León.

Verde que te quiero verde. Verde mar, verde lechuga.

El modelo verde de Bang era más verde lechuga romana fresca del mercado, mientras que el de León era un verde lechuga iceberg del Dia, pero pese a su tono de lechuga desvaída, María León iba divina. El traje de Bang recordaba a cualquiera de los modelitos que luce en "Tierra de lobos", que lo mismo es porque lo ha robado del vestuario de la serie.

El azul era otro de los colores de la noche. Lo eligieron casi todas las nominadas a mejor actriz y, ¿será casualidad? Marian Álvarez, la ganadora por "La herida" era la más elegante. Todas pecaban de ir un poco señoronas, un poco María Teresa Campos acudiendo a los premios TP:


Marian Álvarez está que se sale en "La herida". Merecidísimo premio. Ahora, que a la película un par de puntos de giro no le habrían venido mal, eso también os lo digo. Por algo estaba nominada a director revelación y a mejor película, pero no a mejor guión.

Norma Ruiz y María Botto también optaron por imitar el estilo de una celebrity patria. Pero ellas en vez de emular a María Teresa Campos tiraron por Norma Duval. Plumas y pedrería a tope:

Atención a la cara de María Botto posando. La organización de los Goya debería dar unos cuantos talleres sobre cómo posar en el photocall. Éste sería el temario:
1. El photocall, tu amigo. Introducción al noble arte de posar ante las cámaras.
2. Dientes, dientes, que eso es lo que les jode (cómo sonreír aunque no te apetezca una mierda)
3. Lanzamiento de besitos a cámara
4. La pierna Jolie (o cómo enseñar pierna con distinción)
5. La espalda Pataky (o como enseñar tu espalda al aire sin hacerte una contractura al girarte)

Y con la espalda al aire (hay que ver hilo los temas) iban Celia Freijeiro y Dafne Fernández. Celia iba muy mona por delante y excesiva por detrás. Los lazos extragrandes para los paquetes de regalo.

Dafne iba muy recatada por delante, así que la espalda al aire compensaba. Anne Igartiburu, impagable comentarista aka Buruburu (así la llama mi amiga L.) nos recordó que Dafne solía ir enseñando todo su potencial y sí, es cierto, ¿cómo olvidar su aparición en los Goya del año 2004 cuando salía con Fernando Verdasco?

Pero todas estas muchachas iban divinas, espléndidas, estupendísimas, sobre todo si las comparamos con ellas dos:


Miriam Giovanelli ha decidido hacer honor a su nombre de actriz porno para teñirse el pelo de rubio putón. El vestido no estaba tan mal, pero el pelo teñido con aguarrás y la pose arruinaron la estampa final. Miriam, apúntate a mi taller "cómo posar en la alfombra roja y que no te pillen en un renuncio". Te hago descuento.

Nathalie Poza quiso arriesgar, pero el trikini de manga larga no acababa de quedarle bien del todo. Yo creo que no le hubiera quedado bien ni a Nieves Álvarez que sí, estaba ahí. Porque ella es nuestra Heidi Klum y no se pierde un solo evento de estos.

Terele Pávez tampoco iba precisamente sofisticada, pero le perdonamos absolutamente todo porque ella es una grande y puede hacer lo que le venga en gana, hasta ir a los Goya envuelta en una moqueta de su casa. Merecido Goya a actriz de reparto, aunque me hubiera gustado que Rossy de Palma, magnífica en "3 bodas de más" también estuviera nominada.

Nieves iba divina, as usual. Al igual que Paula Echevarría y Juana Acosta, que no para de ir a eventos y a alfombras rojas con la esperanza de que le salga un buen contrato de publicidad y marcarse así un Paula Echevarría (dícese de cuando una actriz se forra con la publicidad y la interpretación pasa a segundo plano). Pero a mí me gustaron especialmente estas tres jóvenas:


La primera, Marta Nieto, aparte de parecerse una jartá a mi amiga R. lucía un vestido que yo robaría ahora mismo si no fuera porque el blanco virginal a mí me haría parecer un fantasma.

La segunda, Ana Fernández, iba elegantísima de granate. Me gustan el maquillaje, los pendientes... hasta ese bolso grande que no pega una mierda pero donde sí caben las llaves, el móvil, los pañuelos de papel y hasta unas bailarinas por si luego te quieres cambiar de calzado.

Y sé que es una apuesta arriesgada, pero me ha gustado el mono de Nadia de Santiago. Un poco Padme Amidala en "La guerra de los clones", sí, pero juvenil y original. Y es que eso hace falta en estos eventos, un poco de originalidad. Por eso soy fan del marido de Macarena Gómez y del de Assumpta Serna:


Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿a quién elegís como la más elegante de la noche?,  ¿y la peor?, ¿estaba Quim Gutiérrez por ahí? Porque no le ví, y eso siempre es una pena... ¿alguien ha visto "Vivir es fácil con los ojos cerrados"?, ¿Manel Fuentes es así o le entró un repentino ataque de pluma?, ¿me habéis votado ya en los premios 20 blogs?, ¿no? Pues ya estáis tardando.



lunes, 18 de febrero de 2013

Pero, ¿dónde está Naomi Watts?


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Estaba yo preparando este post, buscando fotos en el trendencias, el vogue y el que.es y cometo un tremendo error: dejar la tele puesta. En los desayunos de TVE oigo a un tipo decir que si el hospital donde atendieron a Candela Peña en su embarazo está tan mal como ella denuncia al recoger su premio a mejor actriz secundaria, entonces que dejen de dedicar dinero al cine para dedicarlo a la sanidad.

Y luego se quejarán de que la gala era demasiado guerrera. Si una actriz de prestigio, que lleva sin trabajar 3 años, tiene su minuto de gloria y gana un premio, que diga lo que le dé la gana. Como haces tú, querido periodista de los desayunos que fijo que trabajas en La Razón. Con la diferencia de que a ti te pagan tu buen dinero por ir a dar tu opinión a la tele. Dinero público, por cierto.

Pero si yo veo la gala de los Goya es porque las alfombras rojas me pierden. Me pierden tanto como los bombones de chocolate con leche, como el jamón cortado finito, casi tanto como el queso brie ¿Que mi favorita era Grupo 7 y no se llevó mejor película?, ¿que Pablo Berger me pareció el típico empollón relamido de clase?, ¿que los números musicales de los Goya siempre dan vergüenza ajena? Pues sí. 

Analicemos las tendencias de la noche, en cuanto a modelazos se refiere:

Sección Viena Capellanes
Dedicada a las actrices que quisieron vestirse de postre. Así, Rosana Pastor parecía un toblerone gigante de esos que venden en los Duty Free con ese larguísimo vestido marrón chocolate. Aunque el collar le gustó a esa urraca que llevo dentro. A Michelle Jenner le encantan las princesitas Disney, otro año se disfrazó de Cenicienta, y este año de pastel de nata con florecitas prendidas en el escote, probablemente por unos pajarillos que cantaban mientras cosían:


Duelo de it girls
Las alfombras rojas no sólo están para ver a gente guapa todavía más guapa porque lucen sus mejores galas. Ni siquiera para ver si Luis Tosar y Marta Etura entran juntos o no. Qué va. Las alfombras rojas están para que las grandes marcas de cosmética y de moda elijan a las actrices que van a protagonizar sus próximas campañas de belleza. Y detrás de conseguir precisamente eso: un buen contrato con muchos ceros, están muchas actrices. Como Paula Echevarría, espectacular luciendo escotazo porque, llamadme mala, esta chica se operó el pecho hace unos años, ¿no me creéis? Mirad la bibliografía seria al respecto, como cotilleoblog. Con este vestido ajustadísimo, ¿llevaría faja? ¿o simplemente no comió en 36 horas?


Nieves Álvarez también estaba por ahí para subir el nivel de glamour y vaya si lo consiguió, con un modelazo de esos que sólo si has sido modelo de alta costura puedes llevar sin A. tropezarte, B. parecer una morcilla.

Pero, qué queréis que os diga, ni Paula Echevarría ni Nieves Álvarez me caen demasiado bien. Tan finas ellas, tan niñas bien de Serrano (o de Oviedo, da igual), tan de portada de Telva... Prefiero a estas dos it girls:


Blanca Suárez lucía patorra a lo Angelina y estaba repreciosa. María Valverde es tan bonita que el resto de mujeres deberíamos hacer bote para pagar a un sicario y hacerla desaparecer de la faz de la tierra porque deprime a las demás.

Señorona
Pero ser elegante y sofisticada si eres guapísima y muy joven, qué quieres que te diga, no tiene mucho mérito. La cosa empieza a ser más difícil si se cumplen años. Ahí está Aitana Sánchez Gijón, con un vestido negro-pero-no-soso, tapadito y sobrio pero divino de la muerte.

Al lado tenemos a Maribel Verdú, que suele ir monísima casi siempre y no entiendo porqué esta vez iba tan tapada y tan de señorona. A lo mejor estaba resfriada y no quería coger frío, pero esa falda de floripondios será todo lo Dior que tú quieras, pero parece que la tela la ha sacado de las tiendas de retales de la calle Atocha.

Belén Rueda tiene sus días buenos y sus días malos en los Goya. Casi siempre suele pasarse por la clínica estética a que le hagan un completo, entre eso y que es la versión patria de Madonna, resulta que cada año está más joven que el anterior. A las pruebas me remito:

La de la izquierda es María Adánez, no Belén Rueda. La de la derecha es Belén Rueda, no María Adánez. Conclusión: María, cambia de tinte, que pareces la hermana mayor de Belén Rueda.

Enseñando el material
Dice la Vogue, que de esto sabe mogollón, que las transparencias insinúan y son sutiles. Bueno, depende. Si tu vestido de transparencias  se te ajusta más que el corsé de Escarlata O'Hara y te hace un escote que ni Sofía Vergara entonces, querida, vas hecha una hortera:

Aquí Ana Obregón ejerciendo de sí misma y Carolina Bang ejerciendo de Ana Obregón.

¿Y Naomi Watts? ¿Por qué no vino Naomi? ¿No podrían haberle programado el anuncio de El Corte Inglés con los Goya? Y, sobre todo, ¿no podrían haberse venido ella y el bellísimo Ewan? O incluso ella y su marido Liev Shrebiewesinginbir, que creo que es familia de la periodista Cristina López Schbirlditenbining.
Tendremos que conformarnos con las guapas parejas patrias. Y en eso las nuevas generaciones vienen pisando fuerte. Marcas de moda y cosmética del mundo, esta parejita podría anunciar cualquier cosa:

Joel Bosqued y Andrea Duro no han cumplido ni los 25. Qué rabia que me dan.

Si hubiera venido Naomi, ella hubiera sido la prota de la noche. Pero, Naomi, te quedaste con Liev Schberingbindding y los niños en casa así que habrá que buscarse a otra protagonista de la noche. Hubiese apostado por Concha Velasco, justa merecedora de un Goya de honor, pero me decepcionó mucho su intervención. Concha suele dar las mejores entrevistas del mundo, es ingeniosa, divertida, excesiva... pero para recoger su premio eligió dar un pequeño monólogo muy simpático, si no fuera porque estaba sacado palabra por palabra de un fragmento de su última obra "yo lo que quiero es bailar". Concha interpretó su monólogo con mucha gracia, pero no tenía la emoción genuina que se espera al recoger un premio. 

Sí que estaba emocionado Jose Antonio Bayona, que es tan bajito que podría hacer de hobbit en alguna película de la saga de Peter Jackson. Su discurso sobre ser ambicioso y aspirar a hacer películas grandes fue de lo mejorcito.

Para emoción genuina, la del equipo de la película cubana "Juan de los muertos", todos al borde de la taquicardia, todos vestidos de pena, todos a punto del desmayo. "En Cuba no tenemos de nada, pero hacemos de todo", dijeron. OLE.

Pero ninguno de ellos fueron los protagonistas de la noche. Ella les robó el momento:

¿Por su vestido corto?, ¿por no haberse peinado? 

No. 

Adriana Ugarte metió la pata hasta el fondo al equivocarse al leer el premio a mejor canción. Rectificaron cuando los presuntos ganadores ya estaban a mitad de camino y, la forma de Adriana de salir del entuerto, riéndose y haciendo el tonto, fue muy lamentable. Imagínate, Adriana, que estás nominada a mejor actriz junto a Pé, Naomi Watts y Maribel Verdú. Abren el sobre y dicen tu nombre, das un beso a tu novio y te preparas para bajar las escaleras, con cuidadín porque llevas unos tacones de 15 centímetros. Cuando estás a mitad de camino, y has repasado mentalmente tu discurso, van y dicen que no, que se han equivocado de sobre, que no has ganado tú, sino Maribel Verdú. Adriana, ¿no te hubieran dado ganas de ir corriendo al escenario, coger el Goya y estampárselo en la cabeza al que se ha equivocado?

Y vosotros, ¿cuál creéis que fue el gran momento de la noche?, ¿echasteis de menos a Naomi Watts o a Pé?, ¿no creéis que Carlos Areces debería ser el próximo presentador de los Goya o, quizá, hacer de pareja de Eva Hache?, ¿quién fue la más elegante?, ¿alguien le había dicho a Loles León que Jeremy Irons iba a estar en la gala y por eso se puso así de sexy?

Contadme cositas...