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domingo, 26 de enero de 2020

La alfombra blanca (y repleta de logos) de los Goya

Málaga. Ext. Noche.

Llueve a mares. La lluvia en Sevilla es una maravilla, pero en Málaga es una riada y un barrizal. Los actores y actrices que ocupan los hoteles de Málaga se acicalan, se ponen el vestido prestado por Zé García, las joyas cedidas por Bulgari, los taconazos de Úrsula Mascaró. Salen a la calle y les cae encima el diluvio universal. Como si fueran Kate Moss en Glastonbury van llegando a la gala de los Goya llenos de barro. Pero no.

Imaginaos estos looks con toques de lodo, lluvia y unas botas Hunter.

Ojalá hubiera pasado esto.

Hubiera sido mucho más divertido. Hubiera sido imprevisto, loco, rockero. Pero no, la gala de anoche (hasta donde vi) fue más bien soporífera. Que el primer premio fuera para una yaya de 85 años marcó el ritmo de la noche. La señora tardó lo suyo en alcanzar el escenario y tardó aún más en recordar qué quería decir. No llevábamos ni 20 minutos y ya se estaba haciendo largo.

La alfombra, que no deberíamos llamar roja, si no de los logos, también empezó aburrida. Mucho blanco, mucho vestido minimal, mucho blanco y negro y mucho ir sobre seguro. Hasta que llegaron ellas. Gracias a Pilar Ordóñez, Mariola Fuentes y una señora vestida de mandarina por existir:


Había tantos, pero tantísimos vestidos blancos que dos personas tan diferentes como Dulceida y Silvia Abril llevaron un modelo muy similar.

Entre la marabunta de vestidos blancos que, oye, si llegas a un acuerdo con el diseñador lo mismo lo puedes usar para tu boda, lo subes a las redes y al final hasta te sacas un pico, también había alguno que se salía de la norma. Najwa Nimri lucía un salto de cama/poncho ideal para darlo todo en la próxima fiesta ibicenca:


Nadia de Santiago fue, directamente, en salto de cama. La batita transparentosa que llevaba encima era ideal, sobre todo para bajar la escaleras de tu mansión en los Hamptons camino del desayuno tipo buffet que te ha preparado el servicio. Para una gala en febrero, sin embargo, como que no lo veo.

Y hablando de la gala, la montaña rusa de emociones continuaba con una actuación de Pablo Alborán, más esa oda a la alegría de vivir que es la sección de cortos documentales, siguiendo con Jamie Cullum al piano en la sección in memoriam, más el discurso del director de la Academia de cine, más una actuación de Amaia, que es muy maja y muy riquiña, pero no deja de ser la María Ostiz de la generación Z. Mientras todo esto pasaba, la gente se levantaba y cruzaba por delante de algunas de las cámaras. Pasó tantas veces que ya parecía un gag.

Afortunadamente, no todo fue aburrido y bajonero. Silvia Abril se marcó uno de los mejores momentos embutida en mallas, haciendo de superheroína y diciendo que ella era invisible desde que cumplió los 40 para acabar el número chocándose contra la pantalla y maldiciendo el techo de cristal. Abril no fue la única en hacer un guiño al mundo de los súper héroes:


Aquí tenemos a Óscar Jaenada vestido del Enigma de las películas de Batman. Este chico trabaja mucho en Hollywood, quizá sea aspirante al papel en el próximo remake/reboot/secuela/precuela del dichoso hombre murciélago:



Belén Rueda también hizo un homenaje a un personaje icónico, en su caso vestida de azul Disney. Había quienes decían que iba de Elsa de Frozen, otros opinaban que más bien Cenicienta. Yo la veo muy Alicia en el País de las Maravillas, pero en plan remake 30 años más tarde, con Alicia ya adulta, divorciada y con hijos independizados, que mira hacia su infancia con nostalgia.

Entre villano de Marvel y Timothée Chamalet patrio estaba Eduardo Casanova. Mientras, Antonio Velázquez mezclaba muchas referencias: sus patillas podían ser Curro Jiménez o Lobezno; su traje podía ser portero del Ritz o maestro de ceremonias en el circo de Dumbo.



 Antonio Velázquez as Lobezo. Eduardo Casanova as Billy Porter.

Admito que me fui a dormir pronto, en algún punto entre la actuación de María Ostiz Amaia y el in memoriam. El formato de gala siempre se hace largo, por ritmo, por horario, por discursos eternos que te hacen darte cuenta que el tiempo es subjetivo y que hay minutos que parecen horas... Por eso creo que podemos hacerlo mejor, con un nuevo formato: el día después de los Goya. 

Estación María Zambrano. Int. Día

Actores y actrices con resaca, afonía y mocos (Nadia de Santiago y Anna Castillo fijo que cogieron frío la noche anterior) desfilan como The walking dead camino al tren. Un aluvión de periodistas que han dormido sus ocho horas y desayunado fuerte les rodean y les siguen en el trayecto Málaga-Madrid, enterándose así de quién ligó con quién, quién odia a quién, quién ha perdido su cabezón, quiénes han acosado a Almodóvar.

Y vosotros, ¿veríais ese programa post-Goya?, ¿que hacía Tamara Falcó en los Goya, es acaso la nueva Mario Vaquerizo y no nos vamos a librar de ella jamás de los jamases?, ¿estáis dispuestos a ver la próxima película de Oliver Laxe si la protagoniza él en vez de una señora de 85 años, un tipo con el pelo sucio y unas vacas?, ¿Carlos del Amor se apellida de verdad así o es su nombre artístico?

lunes, 6 de enero de 2020

Póngame a Jennifer López envuelta para regalo

Podría disimular y hacer el clásico párrafo previo donde hablo un poco de las películas y series premiadas anoche en la última edición de los Globos de Oro, pero a quién pretendo engañar. Yo le hubiera dado todo a "Parásitos". Todo. Mejor actor, mejor actriz, mejor guión, mejor comedia y mejor drama. Que no haya visto ni "Fleabag" ni "Puñales por la espalda" ni el chorrón de películas que aún no se han estrenado en España también influye. Y que "Joker" y "Dolor de gloria" me hayan dejado tibia influye otro poco.

Al tajo. Los vestidos, la moda, el brilli-brilli, el mamarrachismo:


Los que viváis y/o conozcáis Madrid habréis oído hablar de Unión Bolsera. Es una tienda mítica de Tirso de Molina donde tienen todo tipo de bolsas, paquetitos y envoltorios. Pues bien, de bolsa verde abeto navideño iba Jodie Comer y Jennifer López directamente envuelta para regalo. ¿Sabéis ese momento en los que intentas envolver algo redondo o demasiado blandito y acaba sobrando papel de regalo por todas partes? Pues eso mismo le pasó a Olivia Colman. Olivia, eres majérrima, adorable, gran actriz y seguro que mejor persona, y si se vendiera mi proyecto de programa "De vermuteo con..." tú aparecerías en el piloto. Y en el segundo programa Taika Waititi, el director de la descacharrante "Lo que hacemos en las sombras" y también de "Jojo Rabbit" (pendiente de estreno, pero con una premisa para enmarcar):


Así deberían reaccionar todos cuando dicen sus nombres en las nominaciones.

A ese hipotético programa nunca invitaría a ninguna de estas tres:

¿Susto o muerte?

Margaret Qualley, Lucy Bointon y Rooney Mara tienen algo perturbador. Tan etéreas ellas. Tan blanquísimas. Tan lánguidas. Son como el asmr, que en teoría es para relajarse y en la práctica da yuyu. En cuanto al tocado princesa Leia que actúa en el Bolshoi de Rooney Mara, no sé si me encanta o me horripila. Lo mismo me pasa con el vestido de Gwyneth Paltrow:

Aunque también te digo que la entiendo. Hay veces que te compras un conjunto de ropa interior monísimo y piensas: que lástima que esto no lo vea el mundo entero. Eso mismo pensó Gwyneth.

En cuanto al vestido abanico hecho con papel de Cate Blanchet, con pedrería estilo este sábado actúo en el Molino, me parece simplemente incomprensible. Y Charlize, pues bueno, ella es tan über perfecta que hasta con esa túnica verde corneto parece una diosa.

Y hablando de diosas (cómo hilo, ¿eh?), Gillian Anderson, con vestido corte diosa griega y espalda al aire, solo le faltaba una corona de laurel y/o una cohorte de angelotes para estar totalmente divina. Tengo la teoría de que en las últimas temporadas de Expediente X empezó a chuparle el flow y la atractividad a David Duchovny. Y diréis, qué pruebas tienes. Pues las fotos. Miradle a él antes y ahora, miradla a ella antes y ahora. Ay, Mulder, con lo que tú fuiste.

También me gustó el vestido de ¿seda?, ¿satén?, ¿raso? de Sienna Miller y el homenaje a Lola Flores que se marcó Zoey Kravitz, con más lunares que en la feria de abril.

En cuanto a los hombres de la gala, pues iban todos muy de negro, muy correctos y muy aburridos. Por favor, señores, que no les engañen. Menos no es más. Menos es menos y más es más, si ya lo dice la propia palabra. Viva el exceso, el horterismo y el "los focos a mi persona". Menos mal que estaba ahí Billy Porter camino del altar con un traje blanco con cola y un par más que se animaron a poner un poco de color a tanto blanco y negro; Wesley Snipes recordó la escena del baile de Grease (quizá el traje se lo prestó su padre, tenía chorreras y todo) y el niño Roman Griffin Davis lució chaqueta naranja y más monez que Baby Yoda.

En toda entrega de premios hay una sección que, esta vez, denominaré "como unicornios vomitando arco iris".

El premio a la más cursi se lo lleva Dakota Fanning por unir el tul, el malva, el escote corazón y las mangas abullonadas en un mismo vestido. Kirsten Dunst iba medio sobria en comparación. Kaitlyn Dever, la chiquilla de "Creedme", iba a tope de volumen y floripondios, pero llevaba el vestido más bonito de la sección "unicornios y arco iris".

Sé que os lo estaréis preguntando y, no os lo vais a creer, pero Heidi Klum no acudió a los Globos de Oro ni a ninguna de las cienes y cienes de fiestas posteriores. Es humana, a lo mejor está en cama con mocos.

Y vosotros, ¿le hubierais dado hasta el premio de mejor película de animación a "Parásitos"?, ¿a qué celebrity llevaríais a "De vermuteo con"?, ¿por qué no estaba nominada "Mindhunters"?, ¿es Gillian Anderson un vampiro?

lunes, 25 de febrero de 2019

Tú no eres gafe, Glenn Close sí

Puede que tengas un lunes de esos de enmarcar. Que no hayas oído el despertador, llegaras tarde al trabajo, descubrieras que mandaste a la papelera de reciclaje el informe que tenías que entregar hoy y además se te ha caído el móvil y se ha roto la pantalla y, como las cosas se rompen de tres en tres (esto es así, todo el mundo lo sabe), también se te habrán estropeado la lavadora y el microondas. Te creerás que estás teniendo el peor lunes de tu vida. Pero no. Peor ha sido el día de Glenn Close.

Anoche ella iba vestida para ganar. Si iba vestida de estatuilla y todo:

Glenn Close de dorado en la alfombra roja de los Oscar 2019
Compro oro.

Además, ¿no dicen que a la tercera séptima va la vencida? A Glenn Close la habían nominado ¡7 veces!, por "Atracción fatal", por "Reencuentro", por "El mundo según Garp", por "Las amistades peligrosas" y este año por una película que ha pasado bastante desapercibida: "La buena esposa", pero daba igual, este año tocaba y punto. Ya le habían dado el Globo de oro, el premio del sindicato de actores, el de los Spirit Awards y en la vitrina de Glenn había un hueco para el Oscar. Su estilista le dijo: "Glennie, vas a deslumbrar, porque he estado estudiando el historial estilístico de los Oscar y he encontrado un patrón, para ganar hay que ir vestida de dorado". A Glenn esto le dio un poco de mal rollo, porque ya sabéis que el amarillo da mala suerte. Y eso no es una costumbre cañí, sino actoral y universal. Resulta que allá por el siglo XVII Molière vestía de amarillo cuando protagonizaba su obra "El enfermo imaginario". Le dio un ataque de tos malísimo en plena obra y, lo que hoy en día se hubiera arreglado con ibuprofeno o jarabe para la tos, en aquella época acabó con Molière muerto.

Glenn le dijo a su estilista que ni de coña se vestía de amarillo. El estilista le enseñó las fotos de Emma Watson y Cate Blanchett, las dos de amarillo, las dos con su Oscar.

- Que no, que el amarillo da mal fario- dijo Glenn Close, o a lo mejor no dijo "mal fario" y dijo algo menos racial y más anglosajón.

- Meryl lo ha llevado. Y dos veces.

- ¿Seguro? Si Meryl es muy supersticiosa. Que cruza la calle cuando ve un gato negro y toca madera para tener buena suerte y nunca brinda con agua y cuando brinda con vino dice lo de que "el que no apoya, no folla".

El estilista entonces le enseño esta prueba gráfica:


Y Glenn Close decidió que iba a ir de amarillo dorado.  Como Meryl. La ganadora de 3 Oscars y 9 Globos de oro y 3 Emmys. Si es que Meryl se transforma en sus papeles, te hace un día de Margaret Thatcher y otro de la tipa con el pelo de paje sospechosa de matar a su hijo; un día te clava el acento danés en "Memorias de áfrica" o el polaco en "La decisión de Sophie"; te hace comedia pero también drama; ¡si hasta canta bien! Glenn no es que odie a Meryl Streep, a ver, que si se encuentran en un acto benéfico o en un estreno, se saludan y hablan: "qué calor, ¿eh?, hay que ver el cambio climático", "¿quién es esa chica que está con Di Caprio, otra modelo de Victoria Secret o la misma de antes?, es que las confundo". Lo típico. Si Meryl es maja. Y eso es lo malo, que la tía aún encima tiene el cuajo de ser encantadora. Es la típica amiga maja que te hace el favor de acompañarte a un casting y resulta que la eligen a ella. Es la amiga simpática que te roba al novio (pero la gente es libre de hacer lo que quiera y que no robó nada, que quizá la relación ya estaba en crisis y tú no quisiste darte cuenta). Es la compañera de trabajo encantadora que se acuerda del cumpleaños del jefe y le hace un regalo y tú, que no te fijas en los detalles, no.

Así que Glenn Close se puso su vestido dorado con cola en plan estrella, en plan "los focos a mi persona", que diría la Pantoja. Como Meryl.


Aunque una alfombra en la que están Lady Gaga y Billy Porter eso de llamar la atención va a estar reñido. También andaban por ahí Sarah Paulson envuelta en rosa, Linda Cardellini con una bata de estar por casa llena de tul y Rachel Weisz con... ¿una torera de látex rojo?

Y Samuel L. Jackson caracterizado como su personaje en "Glass":

Spike Lee y Samuel L. Jackson, ¿o es al revés?

Pero todo eso a Glenn, plín, porque sabía que cuando dijeran "and the Oscar goes to..." sería su nombre el que oiría. Hasta había preparado un discurso memorable. Lo tenía ya escrito desde el 82, cuando la nominaron la primera vez. Lo había ido retocando cada año, con cada nominación y ahora era perfecto y completísimo, todo un carrusel de emociones: tenía una parte espontánea y alocada como en el discurso de Benigni, pero también su momento agradecido y feliz como cuando Julia Roberts ganó su Oscar y hasta había una parte cantanda, como cuando Donen agradeció su Oscar honorífico. A todo eso había que sumar las palabras de agradecimiento a la familia, el equipo, las otras nominadas porque es un honor estar a vuestro lado y bla, bla, blá. Glenn estaba repasando mentalmente los nombres del equipo técnico de su película, cuando dijeron lo de "the Oscar goes to... ¡Olivia Colman!". Y pensó por un momento: "¿y esa quién es? Ah, ya, la inglesa". Con la fuerza de la costumbre, aplaudió y sonrió como lo que es, una profesional, y escuchó el discurso de Olivia, improvisado, porque ella no se esperaba ganar, que si se lo esperara ya habría elegido un vestido menos horrendo:


¿esas mangas acaban en un lazo por detrás?

La gala se le hizo un poco larga a Glenn, solo tenía ganas de irse a casa, quitarse ese vestido tan largo y tan dorado, ponerse un pijama y comer helado mientras buscaba a Olivia Colman en la imdb. Pero su estilista le recordó que ya le habían cedido un Armani y se había comprometido a ir a la fiesta de Vanity Fair. Y, como ella es una profesional, allá que fue. Sonrió en el photocall, saludó a unos y a otros: "oye, esa Kardashian que ha venido, sí, la que se le ve el mondonguito, ¿es Kylie o es Kendall?". Menos mal que se encontró con Amy Adams. Algunas fuentes aseguran que fueron a tequilas, bebieron uno por nominación de cada una de ellas y Amy acabó vomitando en los baños del Beverly Hills City Hall mientras Glenn Close le sujetaba su larga melena pelirroja para que no se le manchara de pota.

Hoy lunes, pasada la resaca, lo primero que hará Glenn Close será despedir a su estilista.

Y vosotros, ¿conocéis a alguien con más mala suerte que Glenn Close?, ¿queríais que ganara "Roma" o, como yo, todavía no habéis conseguido verla despiertos?, ¿con quién os iríais de cañas: con Glenn Close, con Meryl Streep o con Olivia Colman?, ¿también os ha dado pereza ver "Bohemian Rhapsody" porque detrás de tanto actor caracterizado pensáis que está Joaquín Reyes?

lunes, 4 de febrero de 2019

El huevo como un aguacate

Tranquilos, que éste no va a ser un post sobre la última mamarrachada moda de instagram: los huevos dentro de un aguacate. Es algo aún más guarro. Quizá a partir de ahora oigáis la palabra "aguacate" e inmediatamente penséis en un huevo, pero no un huevo cualquiera, sino el huevo del cómico David Broncano. La noche del sábado, durante la gala de los Goya, Broncano y Berto Romero iban a entregar el premio a mejores efectos especiales y aparecieron colgados de un arnés, cabezón en mano, y diciendo que no podían moverse: "esto sube, pero no baja", "me está haciendo tope la polla con el arnés", "Andreu, se me ha puesto un huevo como un aguacate". Servidora estaba comiendo unos canapés en casa de mi amiga A. (canapés sin huevo ni aguacate, por cierto) y me entró un ataque de risa. Diré más. Me reí más de una vez con la gala. Me reí mucho con Màxim Huerta diciendo que no nos preocupáramos que él iba a ser muy breve. Me reí con Silvia Abril quedándose en el escenario con la faja de cuerpo entero de la Kardashian.

Amaia de OT mira al cabezón como si le hablara
Y también me reí con/de Amaia, la hacedora de memes.

Diré aún más: me parece de las mejores galas en los últimos años.

Pero... ¿qué mierda diantres es esto?, ¿es que no voy a hablar de los modelis? Pues claro que sí, ¿por quién me habéis tomado?

Macarena Gómez, Aldo Comas, Cristina Castaño, Belén Rueda y María Adánez de blanco impoluto en los Goya
¿La pasarela de moda Adlib o los Goya?

Cristina Castaño apañó las típicas cortinas de casa viejuna para hacerse un vestido. Luego vio que la tela no le llegaba del todo y se dijo a sí misma: "qué más da, enseño mis carnes morenas y listo". Macarena Gómez se plantó una capucha tan innecesaria como las zapatillas de estar por casa de Aldo Comas. Belén Rueda y María Adánez llevaban unos vestidos blanquísimos dignos de "Say yes to the dress", aunque llego yo a nacer en Austin, Texas, me prometo con el quaterback de mi instituto y voy al programa a comprarme un vestido de Lazaro o Pnina Tornai por menos de 3.000 dólares, me enseñan estos dos modelos, y les hubiera dicho "no to the dress".

Y hablando de Pnina, seguro que si Hiba Abouk se casa, elegiría uno de sus sobrios diseños:

Najwa Nimri plateada y con torera e Hiba Abouk de amarillo pollo en los Goya
Ellas, sencillas.

Hiba, ¿amarillo pollo, seriously?, ¿y esas mangas pasteleras?, ¿y esa coleta prieta que da dolor de cabeza? El vestido de Najwa Nimri, con toda la plata de las minas de Potosí, era bien bonito, una lástima la torera que llevaba encima. Decid no a las toreras siempre. NO. ¡NO!

Álvaro Cervantes y Miguel Muñoz y  los trajes con estampado de sofá
Y decid ¡no! al estampado de sofá.

El estampado de sofá, como su propio nombre indica, es para el sofá. Álvaro, bello entre los bellos, ¿cómo me haces esto? Primero te dejas bigote y luego te plantas ese traje. La próxima vez que te vea por la calle (que Álvaro Cervantes debe ser vecino, porque lo veo de vez en cuando por la Latina) me acercaré a ti y te lo comentaré, como una perturbada cualquiera.

Y ahora, un impás. Yo creía que el momento: "¿qué fue de?" de la gala lo habíamos cumplido con Miriam Díaz Aroca, Ruth Gabriel y Fresnadillo en la entrega del premio honorífico a Chicho Ibáñez Serrador pero... ¡no! que también estuvo por ahí Athenea Mata, también conocida como "una de las de Al salir de clase". Ojo, ella no pertenece al equipo Leticia Dolera, Rodolfo Sancho, Hugo Silva, Elsa Pataky... y todos los que no han parado de trabajar desde entonces, sino al equipo Mariano Alameda, aquel del pelo rizado, la pelirroja que luego salió en "Los hombre de Paco" y luego desapareció... También estuvo disputado el premio "tú qué haces aquí". Nieves Álvarez y Dulceida van tanto a los Goya que las dos están, claramente, buscando ser nuestra Heidi Klum, así que la justa merecedora del galardón es... (redoble de tambores, intento abrir el sobre, no puedo, lo intento una, dos, tres veces, me pongo nerviosa, empiezo a destrozarlo) ¡Tamara Falcó! Que, por cierto, llevaba un vestido diseñado por ella. Y se notaba, vaya que si se notaba. Ojalá ella y Lourdes Montes se asocien y vendan sus ñordos creaciones. Se me ocurren varios nombres para su sociedad: Tamalour o Faltes o Tamades, o Moncó o LouraraPORFAVORPARADME. 

Os pensaréis que voy a ir a lo fácil y que voy a decir que los peor vestidos de la gala fueron Brays Efe, Eduardo Casanova, Rossy de Palma o Pilar Ordóñez vestida enterita de Agatha Ruiz de la Prada, pero eso sería taaaaan predecible. Ellas sorprendieron más:

Ainhoa Arteta y Azucena de la Fuente con cosas indescriptibles
 Una de las dos es Ainhoa Arteta. A ver si adivináis cuál.

Hace un tiempo el i+d+i de Pizza Hut decidió juntar la ensalada y la pizza porque, si dos cosas por separado juntas son buenas, juntas serán mejores. Todos sabemos cómo acabó aquello: hojas de lechuga pochas y muchos memes. Aquí pasó algo parecido con la salvedad de que el vestido/túnica-de-ésas-que-te-pones-encima-del-bañador-en-la-playa que eligió Azucena de la Fuente no había por dónde cogerlo se pusiera encima lo que se pusiera. Ya si te pones unas flores tochas en la cabeza pues como que la cosa no mejora. En cuanto a la bata con plumas arribita de Ainhoa Arteta, tendría su punto si Ainhoa Arteta fuera Doris Day en "Confidencias a medianoche".

Además del homenaje a Fernán Gómez que se marcaron en la gala (Raúl Pérez es como las vainas extraterrestres de "La invasión de los ladrones de cuerpos" se puede hacer pasar por cualquiera) me gustó mucho el homenaje a Salomé (desde que llegaste ya no vivo llorando, ¡ey!, vino cantando, ¡ey) de Lola Dueñas, con un vestido llenito de flecos. Muy monas (y ahora lo digo en serio) iban Sandra Escacena, Marta Nieto, Manuela Velasco y Penélope Cruz.

Y vosotros, ¿qué nombre pondríais a la futura y necesaria sociedad entre Tamara Falcó y Lourdes Montes?, ¿también pensáis que Amaia es una cómica en potencia y debería dejar de cantar canciones ñoñas y dedicarse a las risas?, ¿jamás volveréis a oír la palabra "aguacate" sin imaginaros el testículo de David Broncano?

lunes, 7 de enero de 2019

El vestido lila, ¿azul?, ¿lavanda? de Lady Gaga

Se dice que desde la Luna se ve la Gran Muralla China. Y anoche también se veía el vestido ¿malva? (¿lila?, ¿azul?) de Lady Gaga. Un vestido más pomposo que los de "Mi gran boda gitana". Tan grande que no hay foto donde salga entero.

el vestido lavanda o lila o malva o azul de Lady Gaga en los Globos de Oro 2019
El vestido seguía y seguía y seguía...

En su mente, Gaga lo tenía todo planeado: su vestido era un guiño al que lució Judy Garland cuando ganó el Globo de Oro por "Ha nacido una estrella", además tenía un número indeterminado de metros extra de cola, y eso es aportación de ella, que se ha imaginado subiendo a por su premio por la nueva versión de "Ha nacido una estrella" sin dejar sitio a nadie más del equipo. Pero el galardón a mejor actriz de comedia/musical se lo ha llevado Olivia Colman por "La favorita".

Lo malo de los Globos de Oro es que premian a películas que todavía no se han estrenado aquí: "La favorita", "Vice", "Green book", "El blues de Beale Street"... Así que no me queda más remedio que hablar de los vestidos cosa que, como bien sabéis, es un asunto no me interesa en absoluto.

Dicen que el negro es elegante. Bueno, no siempre:

El negro adelgaza, pero no tanto. 

Glenn, Jodie, el negro adelgaza, vale, pero si le añades lazos y terciopelos y plumas y vuelo pues como que se pierde el efecto. El chavalito de en medio es Timothée Chamalet. A la edad en que sus amigos del barrio están de botellón, él está paseándose por la alfombras rojas del mundo con una especie de arnés porque está visto que arnés is the new corbata.

Si tienes un tipazo porque el mundo (y la genética) te hizo así, entonces no vas de negro, vas de blanco. Y Jamie Lee Curtis ha sido pibón desde que nació (hija de Tony Curtis y Janet Leigh, llega a salir fea y la abandonan en la puerta de un hospicio) y sigue siendo pibón a sus X años:



Alison Brie ("Glow") y Thandie Newton ("Westworld") lucían tipazo del machacado en el gimnasio y hay que enseñar con aberturas estratégicas aquí y allá. Por cierto, modo cotilleo on, ¿sabíais que Alison Brie es novia de Dave Franco?, ¿sabíais que Dave Franco es el hermano de James Franco?, ¿os parece que hacen una pareja ideal?, ¿la más ideal de los Globos de Oro?

Pues disiento.

Para mí las parejas ideales del evento fueron ellos:

Emily Blunt y John Kraskinski. Sandra Oh y Andy Samberg.

Emily y John son actores, marido y mujer, bellos y simpáticos y residentes en Malibú. Sandra y Andy son actores y humoristas, amigos, atractivos pero no guapos y presentadores de la gala de anoche de los Globos de Oro. Y a mí me encantaría irme de cañas con los cuatro. Quien vio la gala dice que Andy y Sandra estuvieron comedidos, es decir, sosos. Me da igual. Cuando quedemos hablaremos de lo que ellos quieran: de que "Killing Eve" se merecía más premios, de que "Brooklyn 99" es muy graciosa... Con Emily y John me sentiré más cohibida porque son demasiado guapos y porque le he visto el torso a John en "Jack Ryan" y me tiraré toda la noche pensando en tocarle las abdominales.

Sandra Oh se llevó, justamente, el galardón a mejor actriz de serie dramática por "Killing Eve". Pero entre las injusticias está que "Pose" no se llevara nada a casa. Billy Porter debería haber ganado a mejor actor, si ya era surrealista que Richard Madden estuviera nominado, aún más lo es que ganara por "The bodyguard", por favor, si se pasa toda la serie con esta cara acero azul. Si dieran un galardón al elenco que más se luce en la alfombra roja, sería para los de "Pose". Indya Moore iba así de divina, lista para irse a bailar a Studio 54 en cuanto acabara la gala:


El vestido de Rosamund Pike o se ama o se odia. A mí me gustó, me mola además la actitud de Rosamund (¿Rosamunda?) mirando a cámara como si le diera todo igual. Aunque para actitud, rollo, flow y "a mí me la pela todo porque tengo más carisma que todos y lo sabéis" el de Janelle Monáe que fue a la gala vestida de heroína en película de ciencia ficción soviética de los años 60.

A muchos os horrorizará el look galáctico excéntrico de Janelle, pero eso es porque todavía no habéis visto a los auténticos blufs de la noche.

La muchacha envuelta en terciopelo es Caitriona Balfe ("Outlander"), la envuelta en print animal es Anne Hathaway y la de en medio es la que no se pierde un sarao: Heidi Klum. Que no iba yo a acabar una crónica de alfombra roja sin ella. Heidi ha dejado que sus hijos decoren su falda pegándole florecitas con una pistola de pegamento, seguro que es una manualidad muy creativa y que estrecha los lazos entre padres e hijos.  Además, Heidi acudió con su nuevo novio: Tom Kaulitz. Que el nombre no os dirá nada pero, ¿y si os digo Tokyo Hotel? Sí, hombre, el grupo emo que lo petó hace unos diez años.  Pues los líderes del grupo eran los hermanos Kaulitz, fáciles de distinguir porque uno era el que cantaba y llevaba el pelo pincho y el otro era... pues el otro. Y Heidi sale con el otro.

Y vosotros, ¿con qué pareja de famosos actores os iríais de cañas?, ¿de qué color es el vestido de Lady Gaga?, ¿también pensáis que "Pose", "Barry" y "A very English scandal" merecían más premios? Y sobre todo, ante todo, fundamentalmente: ¿por qué no estaba nominada "The terror"?, ¿alguien sabe si es por algún tema organizativo, de fechas de estreno, o es simplemente por una cuestión de mal gusto?

lunes, 5 de marzo de 2018

Mejor película, el remake de "1, 2, 3, splash"

He tardado más de lo habitual, lo sé. Es lo que tiene volver a trabajar en la oficina y no poder acostarse a las mil después de ver la alfombra roja en varias páginas de streaming que, todas, se cuelgan y/o cortan la emisión para ofrecer anuncios constantemente.

Me sorprende mucho que haya ganado el Oscar a mejor película el remake de "1, 2, 3, splash" (también conocida como "La forma del agua") pero, como no la he visto, y tampoco "Ladybird", ni "Yo, Tonya", ni "Call me by your name"... mejor me callo la boca y me dedico a... (oh, sorpresa, giro inesperado) ¡los trapitos!:


Anoche me entró sueño tan pronto, pero tan pronto, que la única que había llegado a la alfombra roja era Paz Vega, eso sí, con un vestidazo que parecía sacado de un anuncio del perfume Flower by Kenzo y con unas mangas iban arrastrando y cogiendo pelusas a su paso, igual que el vestido rojo de Alison Jenney.

Este año hubo mucho clasicismo en los vestidos, poco riesgo y poca mamarrachería. Una lástima. Ahí estaban Elizabeth Moss y Saorsie Ronan (¿cómo se pronuncia Saorsie?) vestidas de rosa desvaído de niña buena camino de su primera Comunión. Aburrido. Aburridísimo.


La cursilería llegó al punto de que algunas, como Mira Sorvino y Camila Alves, se vistieron de novias. Bien mirado, es una manera de amortizar el vestido que no podrás repetir en público; te lo pones en una de esas bodas de estrellas de Hollywood que se casan ante sus íntimos en una isla privada, y listo.

¿Y ellos? Pues si la alfombra roja de las muchachas me pareció demasiado clásica, imagináos la de los muchachos, todos de blanco y negro, con sus pajaritas, todos uniformados. Ojalá alguno vestido de Palomo Spain para el año próximo. De momento, habrá que conformarse con el traje rollo bondage que se plantó el patinador Adam Rippon. Armie Hammer se plantó un traje de terciopelo granate que me da exactamente igual porque Armie Hammer es el dios Apolo bajado desde el Olimpo para pasearse entre nosotros, simples mortales:


El bellísimo Armie es solo una de las muchas pruebas de que las gentes de Hollywood están hechas de otra pasta. Yo tengo ropa en mi armario de hace 15, e incluso 20 años... pero Rita Moreno bate todos los récords, llevó a la ceremonia el mismo vestido que lució cuando ganó su Oscar por "West Side Story" allá por el año... ¡1962! Haced el cálculo, o no lo hagáis, que ya lo hago yo: ¡¡¡56 años!!! En los años 60 no existía aún la obsolescencia programada.

¿Y quiénes fueron las más divinas? Pues ellas dos, Lupita Nyong'o y Gal Gadot, con bien de brillos y un aire a disfraz carísimo, la una de reina egipcia y la otra de flapper de los años 20. Qué me gusta a mí un brillo bien puesto...:


Jennifer Lawrence también tiró de brillos, aunque los suyos recordaban más al estilo disco de los años 70. Quizá contagiada por su propio vestido o quizá porque JLaw es una fiestera, nada más llegar a la ceremonia, se puso a saludar a unos y a otros, copa de vino en mano.

¿Pero quién quiere elegancia pudiendo tener extravagancia o, mejor aún, una gran metedura de pata? Con permiso de Whoppi Goldberg, que se hizo un vestido con el tapizado de su sofá, y de Maya Rudolph, disfrazada de obispo, estas dos actrices se llevaron la palma al cuadro de la noche:


Haley Bennet debe tener un jardín enorme en su mansión de Malibú y anoche no sólo pasó el cortacésped, sino que olvidó quitarse algunos hierbajos que se le quedaron pegados al traje. Tiffany Haddish, por su parte, se equivocó de celebración, se creyó que en vez de en los Oscars estaba en Eurovisión, representando a un país que podría ser Armenia o Letonia o Uzbekistán (por ejemplo). Ni sé colocar ninguno de estos países en el mapa, pero me imagino a sus habitantes llevando este traje regional y comiendo goulash.

Last, but not least, toca hablar de la auténtica fiestera en estos premios. Y no es JLaw, qué va. Vosotros sabéis de quién hablo: Heidi Klum, que no acudió a los Oscar pero sí a las fiestas posteriores que se organizan. Y digo fiestas porque fue a dos: la de Vanity Fair y la de Elton John. Heidi sí que sabe.

Y vosotros, ¿también saldríais de marcha con Heidi Klum y JLaw, aunque probablemente os tumbarían a primeras de cambio?, ¿cómo se pronuncia Saorsie?,  ¿creéis que el remake de "1, 2, 3, splash" es el justo ganador de la noche?

domingo, 4 de febrero de 2018

El día de la marmota y los Goya

Vivimos en un bucle. El eterno retorno. El día de la marmota de las galas televisivas. Es comenzar la gala de los Goya y ya estamos todos pensando que ésta es la peor gala que hemos visto en toda la vida. Curioso, porque eso mismo se decía cuando la presentaron Manel Fuentes o Dani Rovira o aquella vez que Antonio Resines rapeó... Así que a Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla les queda el consuelo de pensar en aquel dicho: otros vendrán que bueno te harán. Si es que toda la sabiduría está en el refranero popular. 

Pero centrémonos en los modelazos. Isabel Coixet sugirió ir en pijama como manera de reivindicar el "time's up" y el "me too" (el inglés es mucho más práctico para crear lemas, tan corto, tan directo). Hubiera sido maravilloso ver a unos con pijama de franela, otros con salto de cama para mantener el glamour... Pero no sucedió. La alfombra roja es injusta (que lo es, os desafío a pasar más de una hora con sandalias de tacón de aguja), pero también es escaparate de moda, cosmética, joyería... y, por tanto, negocio. Dinerito. Money. Y qué coño diantres, la moda también es arte, ¿o no?


Mirad qué bonito el homenaje a Mondrian de Brays Efe, por no hablar de Cristina Cifuentes vestida de escultura de Chillida.

La música pop ochentera también es arte. La generación Millenial ha redescubierto a Duran Duran gracias a los Javis:

"The reflex","wild boys", "girls on film", "a view to a kill", temazos todos.

Duran Duran son los de la derecha, los Javis (Ambrossi y Calvo, directores de "La llamada"), los de la izquierda.
Y siguiendo con los guiños musicales, ¿qué me decís del homenaje a Estopa y su clásico de ayer, hoy y siempre "por la raja de tu falda"?: 

Por la raja de tu falda yooooo tuve un piñazoooo coooon mi Seat Paaaandaaaaa

El vestido de satén de María Botto es muy bonito, una lástima que le falte como medio metro por delante. La muchacha de la derecha es Aida Domenech, aka Dulceida, de profesión it girl y amiguísima de los Javis porque los Millenials se conocen todos entre sí. Maribel Verdú,  que había visto el parte meteorológico y sabía que iba a refrescar, se plantó una camiseta de manga larga debajo, eso sí, con bien de brilli-brilli. Aunque para brillo, el de Nieves Álvarez que lo llevaba todo, pero todo-todo: joyas, lentejuelas y hasta una corona de princesita Disney.

En éste vuestro blog hemos debatido en alguna ocasión si Nieves Álvarez era la Heidi Klum patria (un debate a la altura de "La Clave"). Pero yo creo que los Heidi Klum patrios son ellos:

Fiesta, que fantástica-fantástica esta fiesta

Posan felices de la vida, hacen el ganso, no se pierden una, se nota que les gusta un sarao casi tanto como a Heidi Klum... y por mucho que Aldo diga que su americana era un homenaje a Dalí, yo sé que estaba inspirado en la langosta Tenacitas de "Los Simpson".

En cuanto a los premios, que sepáis que este año hice los deberes y había visto cuatro de las cinco  nominadas a mejor película. Todas, excepto la que ganó: "La librería", porque soy así de gafe. Soy tan gafe que mi favorita, "Verónica", sólo se llevó un galardón. Una lástima. Eché de menos a Antoñito (si no habéis visto la película, Antoñito es él) y también a las dos niñas de "Estiu 1993". Para que no se aburrieran podrían haberles habilitado una piscina de bolas en un lateral del recinto.

¿Y quiénes eran las más elegantes? Me gustaron Cuca Escribano, Miki Esparbé (se puede ir de traje un poquito original sin ir hecho un mamarracho), Belén Cuesta, Sandra Escacena (que debería haberse llevado el premio a actriz revelación por "Verónica")... Pero elijo a estas tres muchachas:

Marta Nieto, Macarena García y, ofcors, Penélope Cruz

Y vosotros, ¿habíais visto "Handia"?, ¿también creéis que "Verónica" merecía más premios?, ¿alguien conoce a Macarena Gómez y Aldo Comas? Quiero ser su amiga... Y por último una duda que me ronda y además me enerva: los actores (hombres, fíjate tú por dónde) que consideran que los Goya no deberían ser tan reivindicativos, ¿pensaban lo mismo cuando la protesta se centraba en el IVA cultural o la guerra de Irak o sólo les molestan las reivindicaciones feministas?

lunes, 8 de enero de 2018

La alfombra (negra) de los Globos de Oro


Va a ser verdad que el negro garantiza la elegancia. Anoche se entregaron los Globos de Oro y todos (menos alguna que otra despistada) acudieron de negro como forma de sumarse al movimiento Time's up de protesta contra los abusos sexuales. Podríamos entrar en una discusión sobre si los eventos cinematográficos son sitio para reivindicaciones, sobre si muchos de los que ahora se suman a la iniciativa han sido cómplices (cómplices, ojo, que no víctimas) de abusos de poder y en su momento se callaron porque les convenía y ahora se visten de negro porque también les conviene, sobre si esto es una lucha real y seria o puro postureo. Os dejo el debate para los comentarios o, incluso, para un artículo dedicado exclusivamente a analizar el tema en condiciones. Porque éste es el clásico post frívolo sobre trapos. Y está difícil el despelleje con tanto color negro… difícil, pero no imposible.


¿Capa de tul y plumas? ¿La Doris Day de las películas con Rock Hudson se ha merendado a Angelina Jolie? Alicia Vikander también se equivocó de película, ella iba de institutriz victoriana que llega a una mansión lúgubre donde pronto empezará a oír voces y ver fantasmas. Lo mismo ésa es la sinopsis de su próxima película y ha robado el vestido para venirse a los Globos de Oro.

El negro es elegantísimo y además adelgaza, vale, sí, pero también es un poco soso. Y como además hayas nacido con horchata en las venas, el resultado es éste:

ZzzzZzzzzZzzzzzzZzzzz

Imaginad una película protagonizada por Kit Harington y su eterna cara de estar a punto de quedarse traspuesto y Dakota Johnson y su eterna cara de estar haciendo memoria porque algo se le olvida camino del súper. Qué pereza estos dos. Podríamos añadir a Michelle Williams, otra persona que necesita una donación de sangre rápidamente. Aunque decir que tienen "horchata en las venas" no me parece lo más adecuado. La horchata es dulce, tiene sabor, sería mejor decir que tienen agua en las venas, o leche desnatada, o esa bebida que a nadie en su sano juicio le puede gustar: la tónica. Kit, Dakota, tenéis tónica en las venas. Sonreíd un poco, que parezca que tenéis ganas de vivir. Aunque si hay alguien que no disimula que a ella los festivales, las presentaciones, los eventos, las fiestas y todo lo que huela a diversión le repugna es Isabelle Huppert. Vanity Fair hizo un riguroso estudio al respecto y contabilizó veinte veces (¡¡¡20!!!) en las que Isabelle no quería estar: ni Cannes, ni Los Ángeles, ella prefiere su casa en pantuflas.

A Isabelle no la anima ni estar cerca de estos dos ejemplares:


Probablemente estéis tan deslumbradas por las hechuras de Chris Hemsworth que no os habéis dado cuenta de que lleva un traje de brilli-brilli con un dibujo de flores. Muchachos, si vuestro traje podría ponérselo Messi en el Balón de Oro, mal.

En cuanto a Ewan, tengo sentimientos encontrados. El 2017 no es el año de la turra del Procés, ni el año del cambio climático, ni el año de "Velaske, soi guapa?". Es el año en que Ewan nos rompió el corazón a todas. Un poco más a su mujer desde hace 22 años, de acuerdo, pero también a todas las fans que pensábamos que él era tope especial. Tú no, Ewan. Tú no eres como los demás, tú eras la fantasía definitiva, guapo, simpático, pero casado y con un porrón de hijos, porque fijarse en típico galán de Hollywood picaflor no tiene ningún interés. Ewan ha hecho algo tan humano, tan vulgar y tan impropio de él como es dejar a la madre de sus cuatro hijos (¡cuatro!) por una actriz más joven. En esta edición de los Globos de Oro consiguió el premio a mejor actor de miniserie por la tercera temporada de "Fargo" y él se las apañó para agradecérselo tanto a su familia (y nombró a su ex mujer y sus hijos) como a sus compañeros de reparto (y nombró a su actual novia y otros compañeros de "Fargo"). ¿Esto es adorable o para darle con un calcetín sudado en toda su hermosa faz? No lo sé, de nuevo, debatámoslo en los comentarios.

¿Y quiénes iban divinamente?  Voto por ellas:

No me convence demasiado el ribete de brillitos del vestido de Diane Kruger, pero todo lo demás me parece bello como Ewan McGregor sosteniendo un cachorrito. Emma Watson lucía un vestido muy original, con transparencias y fruncidos. Por gustarme, me gustan hasta los zapatos. Y Zoey Kravitz iba minimal a más no poder porque cuando llevas unos piedrolos como esos, pues chica, para qué llevar nada más.

A Halle Berry esto de ir de negro le pilló desprevenida y tiró de fondo de armario, en concreto se puso un salto de cama de Woman Secret:

En cuanto a Shailene Woodley, no tengo palabras. Bueno, sí. ¿De qué extraño material está hecho esa especie de jersey de cuello vuelto que me lleva?, ¿es poliester? Y ese pelo bicolor, ¿es que el look Mónica Naranjo en los 90 vuelve a estar de moda?

No podía faltar ella, tú, la misma de ayer, la incondicionaaaaal (dígase cantando como en la canción de Luis Miguel). Sí, Heidi Klum, que ya sabéis que ella no se pierde un sarao. Le encantan. Es el reverso luminoso de Isabelle Huppert. Se plantó para la ocasión un vestido asimétrico con plumitas, una especie de gallina Co-co-uá sexy. 

Y vosotros, ¿qué creéis que hace reír a Isabelle Huppert?, ¿nada en absoluto?, ¿los vídeos de gatitos?, ¿el dolor ajeno? ¿También créeis que el siguiente paso en la crisis de los 50 de Ewan McGregor será ponerse un pendiente y comprarse un Ferrari rojo?, ¿el que peinó a Millie Bobby Brown es un licenciado en arquitectura reconvertido en peluquero?

lunes, 18 de septiembre de 2017

Los hypes se quedaron sin premio, oh, sí

Lo confieso. No he visto "Handmaid's tale". Me he leído el libro, y precisamente porque lo he leído estaba esperando a que se me olvidara un poco para ver la serie. Debe ser buena porque ha dejado sin premios a los dos hypes de la temporada: "Feud" y "Stranger things". 

¿Y qué es hype? Dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul... Hype podría traducirse como expectativas, ruido, publicidad...  El término viene de hyperbole y eso implica que tarde o temprano la burbuja estalla y aquello de lo que todo el mundo hablaba resulta que no era para tanto. "Stranger things" fue la serie revelación del año pasado, la que levantaba pasiones. Yo me la vi enterita, por si en algún momento comprendía el porqué de tanta pasión. Me encontré con una serie infantiloide (que no infantil), con tantos homenajes a las películas de los 80 que aquello parecía más bien un copia y pega de tramas que ya había visto antes. Lo mejor, la niña protagonista: Millie Bobby Brown:

Millie, la primera de la izquierda, es una chica muy apañada y aprovechó el vestido de una función de "El lago de los cisnes"

Otra niña-actriz a la que vemos crecer de entrega de premios en entrega de premios en Kiernan Shipka (Mad men) que iba vestida de diosa griega en la próxima entrega de "300". Aunque la que mejor lució los metros de tul fue Thandie Newton (Westworld).

"Feud" ha sido el hype de este año. Jessica Lange y Susan Sarandon haciendo televisión. Interpretando a Joan Crawford y Bette Davis. Una serie de Ryan Murphy (el hombre detrás de Nip/Tuck, American Horror Story, Glee... supongo que, como Leonardo Da Vinci, duerme poco). Normal que hubiera expectativas. Pero Feud es el cartón piedra hecho serie. La sección de testimonios de "La hora chanante" pero con el presupuesto necesario para construir una autopista. Es imposible meterse dentro de una serie donde todo es maquillaje y actores famosos imitando a otros actores famosos. Imagino que en cualquier momento Jessica Lange se va a quitar la máscara y bajo ella va a estar Joaquín Reyes. Eso sí, en la alfombra roja, Lange y Sarandon iban como lo que ellas son: dos señoras estupendas.

Envejecer es una putada. Y envejecer en Hollywood, más aún. En las alfombras rojas se ven a más menores de edad que a mayores de 55 años. Así que los maduros hacen lo que sea para quitarse unos añitos de encima. Y Jane Fonda lo hizo todo. El flequillo, que tapa las arrugas de la frente, hecho. Coleta alta que queda tope juvenil, hecho. Un color vivo y vital, como rosa chicle, hecho. Y, por supuesto, botox, botox como si no hubiera un mañana:

Ariel Winter (Modern family), sin embargo, está deseado dejar de hacer los papeles de adolescente que le tocan. Ella quiere pasar a la siguiente fase, a la de interpretar a mujeres adultas. Por eso se vistió de señora recientemente divorciada que sale a quemar la noche y a ligar como sea. Tampoco Debra Messing (salía en "Will y Grace" hace decenios, ¿qué hace ahora? Ni idea) acertó con un vestido que seguro que vale un riñón pero que parece hecho con tela barata de disfraz.

Envejecer es una putada... a no ser, claro, que seas Michelle Pfeiffer:

No voy a usar ese refrán tan triste de "quien tuvo, retuvo", porque en el caso de Michelle Pfeiffer ella tiene. En presente. Fue la más elegante de la noche con permiso de Gillian Anderson y Evan Rachel Wood.

También iban elegantes, aunque enseñando un poco más de carne, Yvonne Strahovski (the handmaid's tale) y Shailene Woodley (Big little lies). Se pasaron la noche andando muy rectas y aguantando las ganas de estornudar porque en Hollywood puedes enseñarlo todo, menos el pezón. El pezón, siempre tapado:

Shailene se tiñó el pelo esa tarde, en el baño de su casa, con el tono 3 de Loreal. También se peinó ella misma.

Por supuesto, no podía faltar Heidi Klum. Hay dos cosas en la vida que a ella le entusiasman: un fiestón y un buen escotazo. Completó su look con unas pulseras y unos pendientes que compró en un mercadillo durante sus vacaciones en la Riviera Maya.

¿Y ellos? ¿Qué pasa con los actores? Pues que la alfombra roja masculina es un auténtico muermo. Todos uniformados en blanco y negro. Las opciones se reducen a: parecer un camarero, como el bello Joel Kinnaman; arriesgar con algo de color, como Titus Burgess (Unbreakable Kimmy Schmidt); o llevarte a tu rubísimo hijo, que combina con todo, como hizo Liev Schreiber.

Un aplauso por Titus.

Big little lies y Handmaid's tale se lo llevaron todo en las categorías dramáticas, excepto el justísimo premio a mejor guión para Black Mirror. En comedia la cosa estuvo más repartida entre Veep (mejor serie y mejor actriz para Julia Louis Dreyfuss), Atlanta (mejor actor y dirección), Master of None (mejor guión). Me apenó que los actores secundarios de Veep se quedaran sin premio porque si hay algo que me fascina en esta serie, aparte de que consigue mejorar de temporada en temporada, es que tiene un plantel perfecto. Así, con todas las letras. P-e-r-f-e-c-t-o.

Entre ese plantel de actorazos está la niña de "Mi chica", ¿os acordáis de "mi chica"? Pues Anna Chlumsky ha crecido...:

 ...y se ha envuelto en papel Albal.

También envuelta en papel de aluminio, y además con mangas abullonadas, iba Sarah Paulson (American horror story).

Y vosotros, ¿cuáles creéis que han sido los hypes de la temporada?, ¿habéis visto "handmaid's tale"?, ¿es Michelle Pfeiffer de este mundo?, ¿por qué llevaba el bello Alexander Skarsgard ese bigote tan de ministro franquista?


lunes, 27 de febrero de 2017

¿Pero al final quién ha ganado el Óscar?

¿Lion?, ¿Vaiana?, ¿Tarde para la ira?

Imagino a esa gente que ha aguantado la gala enterita, que está cabeceando de sueño (como yo en la sala de cine cuando vi "Moonlight"), que hace un esfuerzo por mantener los ojos abiertos cuando ve a esas dos momias estrellas, Warren Beatty y Faye Dunaway decir que el Óscar es para... "La la land". Ay, no, espera, que no, que nos han dado mal el sobre, que es para "Moonlight".

Cómo son estos americanos, cómo saben hacer espectáculo de todo, ¿eh?

Pero ya sabéis que aquí no vamos a hablar de las películas, más que nada porque yo siempre voy con retraso. Figuraos que la semana pasada ví "El renacido" (también me dio sueño)... así que calculo que para el 2025 habré visto las películas de este año. Hablemos mejor de trapos.


¿Sabéis ese espantoso anuncio de perfumes en el que Cate Blanchett dice sí a la vida, sí al amor, sí a la belleza...? Pues Janelle Monáe también dijo sí. Sí a las transparencias, sí a la plata, sí a un anillo en cada dedo, sí al miriñaque, sí a la diadema, ¡sí a todo! Al lado de Janelle, Hailee Steinfeld parece sencillita con ese vestido tan grande que no cabe ni en la foto.

Después de ver el vestido-con-abosolutamente-todo pensaréis que en la sencillez está la respuesta. Pues tampoco.

Me aburroooooo.

Kirsten Dunst y Alicia Vikander aburridísimas de negro. Julianne ha tenido días mejores, pero su vestido, dentro del soserío, es precioso, y ella es lo más, siempre.

El color de esta alfombra roja fue ése, el rojo:

Las fotos no hacen justicia estos tres modelazos, el rojo de los vestidos se empasta con el de la alfombra, pero Ruth Negga y Viola Davis estaban guapérrimas. Ginnifer Goodwin también llevaba un vestidazo, pero ese corte de pelo a lo Jo en "Mujercitas" rapándose para vender su melena, pues mira, no. Además, ¿qué clase de nombre es Ginnifer?, ¿es Jennifer?, ¿como Giménez y Jiménez?, ¿o más bien como Letizia decidiendo que su nombre se escribirá con zeta y no con ce?

Pero volvamos a lo nuestro. Los vestidos. El rojo fuertecito triunfó, y los flecos y el rollo años veinte también:



Mamá cómprame unas botas, que éstas están rotas de tanto bailar. Charlestón, charlestón, cómo alegra mi corazón...

Emma Stone es tan mona, tan adorable, tan guapa y tan perfecta que debería dar rabia, pero es tan dulce que ni siquiera dan ganas de tenerle manía. La muchacha de al lado es Olivia Culpo, ex miss Universo y también aficionada a los flecos.

¿Quién le ha dicho a Scarlett Johansson que cortarse el pelo a lo Zach, el de "salvados por la campana" es buena idea?:

Ese pelo es mal, Scarlett. Y lo tuyo, Dakota... buf, no sé ni por dónde empezar.

Dakota Jonhson hizo un homenaje a su madre y le cogió un vestido de cuando Melanie Griffith triunfaba, allá por los 80Hombreras, un lazo ahí en medio, un collar también en medio y esa cara de entusiasmo y alegría que Dakota Johnson lleva allá donde va.

Está claro que no es fácil vestirse para la alfombra roja, me imagino a una actriz rodeada de un equipo de estilistas, maquilladores, asesores... todos opinanado y la actriz al final diciendo: mira, que paso, que voy a ir a los Oscar en pijama y con mis zapatillas de estar por casa. Sería maravilloso. Pero de momento nos conformamos con Terrence Howard en bata de lord inglés, de esos que se toman un brandy en la biblioteca de su mansión. 

Quizá por eso Meryl Streep optó por vestirse como su personaje en su próxima película, un biopic sobre María Teresa Campos:

¿Bardem no lleva siempre el mismo traje en todos los eventos: los Óscar, los Goya, el bautizo de sus sobrinos?

Hace un tiempo, hablando con mi amiga F. de "Westworld" ella me confesó que le gustaba Ed Harris, y no que le gustaba en plan "qué gran actor" o "qué elegante", no, no... que le ponía. Quizá ha llegado el momento de instaurar una nueva categoría de YILF (yayos i would love to fuck) y en esa improbable categoría, yo añado a Jeff Bridges. No sé cuántos años tendrá (de hecho, prefiero no saberlo) pero quien tuvo retuvo, vaya que si retuvo. Será eso de dormir ocho horas, beber mucha agua, yo no hago nada, es la genética... Aunque la genética a veces es cabrona, caprichosa:

Ejercicio de agudeza visual, ¿quiénes son las personas que acompañan a Chris Evans y Viggo Mortensen?, ¿sus agentes de prensa?, ¿compañeros de equipo en sus últimas películas?, ¿presidentes de sus clubs de fans?:

 No. No. Y no. Ella es la hermana de Evans y él es el hijo de Mortensen.

Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿se os ocurre algún otro ejemplo de crueldad genética?, ¿tenéis algún/alguna YILF en mente?, ¿por qué Isabelle Huppert tiene esa gesto de desprecio profundo por toda la humanidad?, ¿vosotros también os dormisteis con "Moonlight" y "el renacido" o soy yo que me ha picado la mosca tsé-tsé y no me he enterado?