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lunes, 6 de enero de 2020

Póngame a Jennifer López envuelta para regalo

Podría disimular y hacer el clásico párrafo previo donde hablo un poco de las películas y series premiadas anoche en la última edición de los Globos de Oro, pero a quién pretendo engañar. Yo le hubiera dado todo a "Parásitos". Todo. Mejor actor, mejor actriz, mejor guión, mejor comedia y mejor drama. Que no haya visto ni "Fleabag" ni "Puñales por la espalda" ni el chorrón de películas que aún no se han estrenado en España también influye. Y que "Joker" y "Dolor de gloria" me hayan dejado tibia influye otro poco.

Al tajo. Los vestidos, la moda, el brilli-brilli, el mamarrachismo:


Los que viváis y/o conozcáis Madrid habréis oído hablar de Unión Bolsera. Es una tienda mítica de Tirso de Molina donde tienen todo tipo de bolsas, paquetitos y envoltorios. Pues bien, de bolsa verde abeto navideño iba Jodie Comer y Jennifer López directamente envuelta para regalo. ¿Sabéis ese momento en los que intentas envolver algo redondo o demasiado blandito y acaba sobrando papel de regalo por todas partes? Pues eso mismo le pasó a Olivia Colman. Olivia, eres majérrima, adorable, gran actriz y seguro que mejor persona, y si se vendiera mi proyecto de programa "De vermuteo con..." tú aparecerías en el piloto. Y en el segundo programa Taika Waititi, el director de la descacharrante "Lo que hacemos en las sombras" y también de "Jojo Rabbit" (pendiente de estreno, pero con una premisa para enmarcar):


Así deberían reaccionar todos cuando dicen sus nombres en las nominaciones.

A ese hipotético programa nunca invitaría a ninguna de estas tres:

¿Susto o muerte?

Margaret Qualley, Lucy Bointon y Rooney Mara tienen algo perturbador. Tan etéreas ellas. Tan blanquísimas. Tan lánguidas. Son como el asmr, que en teoría es para relajarse y en la práctica da yuyu. En cuanto al tocado princesa Leia que actúa en el Bolshoi de Rooney Mara, no sé si me encanta o me horripila. Lo mismo me pasa con el vestido de Gwyneth Paltrow:

Aunque también te digo que la entiendo. Hay veces que te compras un conjunto de ropa interior monísimo y piensas: que lástima que esto no lo vea el mundo entero. Eso mismo pensó Gwyneth.

En cuanto al vestido abanico hecho con papel de Cate Blanchet, con pedrería estilo este sábado actúo en el Molino, me parece simplemente incomprensible. Y Charlize, pues bueno, ella es tan über perfecta que hasta con esa túnica verde corneto parece una diosa.

Y hablando de diosas (cómo hilo, ¿eh?), Gillian Anderson, con vestido corte diosa griega y espalda al aire, solo le faltaba una corona de laurel y/o una cohorte de angelotes para estar totalmente divina. Tengo la teoría de que en las últimas temporadas de Expediente X empezó a chuparle el flow y la atractividad a David Duchovny. Y diréis, qué pruebas tienes. Pues las fotos. Miradle a él antes y ahora, miradla a ella antes y ahora. Ay, Mulder, con lo que tú fuiste.

También me gustó el vestido de ¿seda?, ¿satén?, ¿raso? de Sienna Miller y el homenaje a Lola Flores que se marcó Zoey Kravitz, con más lunares que en la feria de abril.

En cuanto a los hombres de la gala, pues iban todos muy de negro, muy correctos y muy aburridos. Por favor, señores, que no les engañen. Menos no es más. Menos es menos y más es más, si ya lo dice la propia palabra. Viva el exceso, el horterismo y el "los focos a mi persona". Menos mal que estaba ahí Billy Porter camino del altar con un traje blanco con cola y un par más que se animaron a poner un poco de color a tanto blanco y negro; Wesley Snipes recordó la escena del baile de Grease (quizá el traje se lo prestó su padre, tenía chorreras y todo) y el niño Roman Griffin Davis lució chaqueta naranja y más monez que Baby Yoda.

En toda entrega de premios hay una sección que, esta vez, denominaré "como unicornios vomitando arco iris".

El premio a la más cursi se lo lleva Dakota Fanning por unir el tul, el malva, el escote corazón y las mangas abullonadas en un mismo vestido. Kirsten Dunst iba medio sobria en comparación. Kaitlyn Dever, la chiquilla de "Creedme", iba a tope de volumen y floripondios, pero llevaba el vestido más bonito de la sección "unicornios y arco iris".

Sé que os lo estaréis preguntando y, no os lo vais a creer, pero Heidi Klum no acudió a los Globos de Oro ni a ninguna de las cienes y cienes de fiestas posteriores. Es humana, a lo mejor está en cama con mocos.

Y vosotros, ¿le hubierais dado hasta el premio de mejor película de animación a "Parásitos"?, ¿a qué celebrity llevaríais a "De vermuteo con"?, ¿por qué no estaba nominada "Mindhunters"?, ¿es Gillian Anderson un vampiro?

lunes, 7 de enero de 2019

El vestido lila, ¿azul?, ¿lavanda? de Lady Gaga

Se dice que desde la Luna se ve la Gran Muralla China. Y anoche también se veía el vestido ¿malva? (¿lila?, ¿azul?) de Lady Gaga. Un vestido más pomposo que los de "Mi gran boda gitana". Tan grande que no hay foto donde salga entero.

el vestido lavanda o lila o malva o azul de Lady Gaga en los Globos de Oro 2019
El vestido seguía y seguía y seguía...

En su mente, Gaga lo tenía todo planeado: su vestido era un guiño al que lució Judy Garland cuando ganó el Globo de Oro por "Ha nacido una estrella", además tenía un número indeterminado de metros extra de cola, y eso es aportación de ella, que se ha imaginado subiendo a por su premio por la nueva versión de "Ha nacido una estrella" sin dejar sitio a nadie más del equipo. Pero el galardón a mejor actriz de comedia/musical se lo ha llevado Olivia Colman por "La favorita".

Lo malo de los Globos de Oro es que premian a películas que todavía no se han estrenado aquí: "La favorita", "Vice", "Green book", "El blues de Beale Street"... Así que no me queda más remedio que hablar de los vestidos cosa que, como bien sabéis, es un asunto no me interesa en absoluto.

Dicen que el negro es elegante. Bueno, no siempre:

El negro adelgaza, pero no tanto. 

Glenn, Jodie, el negro adelgaza, vale, pero si le añades lazos y terciopelos y plumas y vuelo pues como que se pierde el efecto. El chavalito de en medio es Timothée Chamalet. A la edad en que sus amigos del barrio están de botellón, él está paseándose por la alfombras rojas del mundo con una especie de arnés porque está visto que arnés is the new corbata.

Si tienes un tipazo porque el mundo (y la genética) te hizo así, entonces no vas de negro, vas de blanco. Y Jamie Lee Curtis ha sido pibón desde que nació (hija de Tony Curtis y Janet Leigh, llega a salir fea y la abandonan en la puerta de un hospicio) y sigue siendo pibón a sus X años:



Alison Brie ("Glow") y Thandie Newton ("Westworld") lucían tipazo del machacado en el gimnasio y hay que enseñar con aberturas estratégicas aquí y allá. Por cierto, modo cotilleo on, ¿sabíais que Alison Brie es novia de Dave Franco?, ¿sabíais que Dave Franco es el hermano de James Franco?, ¿os parece que hacen una pareja ideal?, ¿la más ideal de los Globos de Oro?

Pues disiento.

Para mí las parejas ideales del evento fueron ellos:

Emily Blunt y John Kraskinski. Sandra Oh y Andy Samberg.

Emily y John son actores, marido y mujer, bellos y simpáticos y residentes en Malibú. Sandra y Andy son actores y humoristas, amigos, atractivos pero no guapos y presentadores de la gala de anoche de los Globos de Oro. Y a mí me encantaría irme de cañas con los cuatro. Quien vio la gala dice que Andy y Sandra estuvieron comedidos, es decir, sosos. Me da igual. Cuando quedemos hablaremos de lo que ellos quieran: de que "Killing Eve" se merecía más premios, de que "Brooklyn 99" es muy graciosa... Con Emily y John me sentiré más cohibida porque son demasiado guapos y porque le he visto el torso a John en "Jack Ryan" y me tiraré toda la noche pensando en tocarle las abdominales.

Sandra Oh se llevó, justamente, el galardón a mejor actriz de serie dramática por "Killing Eve". Pero entre las injusticias está que "Pose" no se llevara nada a casa. Billy Porter debería haber ganado a mejor actor, si ya era surrealista que Richard Madden estuviera nominado, aún más lo es que ganara por "The bodyguard", por favor, si se pasa toda la serie con esta cara acero azul. Si dieran un galardón al elenco que más se luce en la alfombra roja, sería para los de "Pose". Indya Moore iba así de divina, lista para irse a bailar a Studio 54 en cuanto acabara la gala:


El vestido de Rosamund Pike o se ama o se odia. A mí me gustó, me mola además la actitud de Rosamund (¿Rosamunda?) mirando a cámara como si le diera todo igual. Aunque para actitud, rollo, flow y "a mí me la pela todo porque tengo más carisma que todos y lo sabéis" el de Janelle Monáe que fue a la gala vestida de heroína en película de ciencia ficción soviética de los años 60.

A muchos os horrorizará el look galáctico excéntrico de Janelle, pero eso es porque todavía no habéis visto a los auténticos blufs de la noche.

La muchacha envuelta en terciopelo es Caitriona Balfe ("Outlander"), la envuelta en print animal es Anne Hathaway y la de en medio es la que no se pierde un sarao: Heidi Klum. Que no iba yo a acabar una crónica de alfombra roja sin ella. Heidi ha dejado que sus hijos decoren su falda pegándole florecitas con una pistola de pegamento, seguro que es una manualidad muy creativa y que estrecha los lazos entre padres e hijos.  Además, Heidi acudió con su nuevo novio: Tom Kaulitz. Que el nombre no os dirá nada pero, ¿y si os digo Tokyo Hotel? Sí, hombre, el grupo emo que lo petó hace unos diez años.  Pues los líderes del grupo eran los hermanos Kaulitz, fáciles de distinguir porque uno era el que cantaba y llevaba el pelo pincho y el otro era... pues el otro. Y Heidi sale con el otro.

Y vosotros, ¿con qué pareja de famosos actores os iríais de cañas?, ¿de qué color es el vestido de Lady Gaga?, ¿también pensáis que "Pose", "Barry" y "A very English scandal" merecían más premios? Y sobre todo, ante todo, fundamentalmente: ¿por qué no estaba nominada "The terror"?, ¿alguien sabe si es por algún tema organizativo, de fechas de estreno, o es simplemente por una cuestión de mal gusto?

lunes, 8 de enero de 2018

La alfombra (negra) de los Globos de Oro


Va a ser verdad que el negro garantiza la elegancia. Anoche se entregaron los Globos de Oro y todos (menos alguna que otra despistada) acudieron de negro como forma de sumarse al movimiento Time's up de protesta contra los abusos sexuales. Podríamos entrar en una discusión sobre si los eventos cinematográficos son sitio para reivindicaciones, sobre si muchos de los que ahora se suman a la iniciativa han sido cómplices (cómplices, ojo, que no víctimas) de abusos de poder y en su momento se callaron porque les convenía y ahora se visten de negro porque también les conviene, sobre si esto es una lucha real y seria o puro postureo. Os dejo el debate para los comentarios o, incluso, para un artículo dedicado exclusivamente a analizar el tema en condiciones. Porque éste es el clásico post frívolo sobre trapos. Y está difícil el despelleje con tanto color negro… difícil, pero no imposible.


¿Capa de tul y plumas? ¿La Doris Day de las películas con Rock Hudson se ha merendado a Angelina Jolie? Alicia Vikander también se equivocó de película, ella iba de institutriz victoriana que llega a una mansión lúgubre donde pronto empezará a oír voces y ver fantasmas. Lo mismo ésa es la sinopsis de su próxima película y ha robado el vestido para venirse a los Globos de Oro.

El negro es elegantísimo y además adelgaza, vale, sí, pero también es un poco soso. Y como además hayas nacido con horchata en las venas, el resultado es éste:

ZzzzZzzzzZzzzzzzZzzzz

Imaginad una película protagonizada por Kit Harington y su eterna cara de estar a punto de quedarse traspuesto y Dakota Johnson y su eterna cara de estar haciendo memoria porque algo se le olvida camino del súper. Qué pereza estos dos. Podríamos añadir a Michelle Williams, otra persona que necesita una donación de sangre rápidamente. Aunque decir que tienen "horchata en las venas" no me parece lo más adecuado. La horchata es dulce, tiene sabor, sería mejor decir que tienen agua en las venas, o leche desnatada, o esa bebida que a nadie en su sano juicio le puede gustar: la tónica. Kit, Dakota, tenéis tónica en las venas. Sonreíd un poco, que parezca que tenéis ganas de vivir. Aunque si hay alguien que no disimula que a ella los festivales, las presentaciones, los eventos, las fiestas y todo lo que huela a diversión le repugna es Isabelle Huppert. Vanity Fair hizo un riguroso estudio al respecto y contabilizó veinte veces (¡¡¡20!!!) en las que Isabelle no quería estar: ni Cannes, ni Los Ángeles, ella prefiere su casa en pantuflas.

A Isabelle no la anima ni estar cerca de estos dos ejemplares:


Probablemente estéis tan deslumbradas por las hechuras de Chris Hemsworth que no os habéis dado cuenta de que lleva un traje de brilli-brilli con un dibujo de flores. Muchachos, si vuestro traje podría ponérselo Messi en el Balón de Oro, mal.

En cuanto a Ewan, tengo sentimientos encontrados. El 2017 no es el año de la turra del Procés, ni el año del cambio climático, ni el año de "Velaske, soi guapa?". Es el año en que Ewan nos rompió el corazón a todas. Un poco más a su mujer desde hace 22 años, de acuerdo, pero también a todas las fans que pensábamos que él era tope especial. Tú no, Ewan. Tú no eres como los demás, tú eras la fantasía definitiva, guapo, simpático, pero casado y con un porrón de hijos, porque fijarse en típico galán de Hollywood picaflor no tiene ningún interés. Ewan ha hecho algo tan humano, tan vulgar y tan impropio de él como es dejar a la madre de sus cuatro hijos (¡cuatro!) por una actriz más joven. En esta edición de los Globos de Oro consiguió el premio a mejor actor de miniserie por la tercera temporada de "Fargo" y él se las apañó para agradecérselo tanto a su familia (y nombró a su ex mujer y sus hijos) como a sus compañeros de reparto (y nombró a su actual novia y otros compañeros de "Fargo"). ¿Esto es adorable o para darle con un calcetín sudado en toda su hermosa faz? No lo sé, de nuevo, debatámoslo en los comentarios.

¿Y quiénes iban divinamente?  Voto por ellas:

No me convence demasiado el ribete de brillitos del vestido de Diane Kruger, pero todo lo demás me parece bello como Ewan McGregor sosteniendo un cachorrito. Emma Watson lucía un vestido muy original, con transparencias y fruncidos. Por gustarme, me gustan hasta los zapatos. Y Zoey Kravitz iba minimal a más no poder porque cuando llevas unos piedrolos como esos, pues chica, para qué llevar nada más.

A Halle Berry esto de ir de negro le pilló desprevenida y tiró de fondo de armario, en concreto se puso un salto de cama de Woman Secret:

En cuanto a Shailene Woodley, no tengo palabras. Bueno, sí. ¿De qué extraño material está hecho esa especie de jersey de cuello vuelto que me lleva?, ¿es poliester? Y ese pelo bicolor, ¿es que el look Mónica Naranjo en los 90 vuelve a estar de moda?

No podía faltar ella, tú, la misma de ayer, la incondicionaaaaal (dígase cantando como en la canción de Luis Miguel). Sí, Heidi Klum, que ya sabéis que ella no se pierde un sarao. Le encantan. Es el reverso luminoso de Isabelle Huppert. Se plantó para la ocasión un vestido asimétrico con plumitas, una especie de gallina Co-co-uá sexy. 

Y vosotros, ¿qué creéis que hace reír a Isabelle Huppert?, ¿nada en absoluto?, ¿los vídeos de gatitos?, ¿el dolor ajeno? ¿También créeis que el siguiente paso en la crisis de los 50 de Ewan McGregor será ponerse un pendiente y comprarse un Ferrari rojo?, ¿el que peinó a Millie Bobby Brown es un licenciado en arquitectura reconvertido en peluquero?

miércoles, 28 de junio de 2017

Cámbiame es el mal

Una de las ventajas de dedicarte profesionalmente al guión es documentarse. ¿Que te llaman para una miniserie sobre los Pujol? Pues a empollarte la vida del molt honorable, el sistema procesal y los métodos para blanquear dinero. ¿Que te llaman para hacer una serie de época estilo "tacita de té"? Pues a leer libros sobre la vida de las criadas en los años 20. ¿Que te encargan un proyecto sobre youtubers? Pues a ver vídeos de youtube de esos jovenzuelos cuya existencia desconocías hasta que empezaron a protagonizar anuncios de refrescos.

Los youtubers, para mí, eran como los barrios de Madrid situados más allá de Plaza de Castilla hacia el norte o más allá de Carabanchel hacia el sur. Sé que existen, pero no me interesan, ahí no hay nada para mí. Con esa actitud me puse a ver vídeos en youtube y descubrí cosas tan apasionantes (o no) como el unboxing o el asmr.

 Esto es el unboxing. Apasionante, ¿a que sí?

Después de decenas de videos de adolescentes que hacían cosas sin sentido ni gracia mientras gesticulaban exageradamente ante la cámara me empecé a sentir como Javier Marías. Me sentía vieja, rancia e indignada. Me estaban entrando unas ganas enormes de tener unas palabras con esos chiquillos, palabras de señora del tipo "¿pero tú estudias?", "ordena la habitación si la vas a enseñar al mundo entero", "pero mira qué pintas llevas"... Hasta que la encontré a ella:



La moza que se esconde tras "soy una pringada" es espabilada, ingeniosa, tiene mala leche y vis cómica. Además, dice verdades como puños. Porque, ¿no son los ex gordos los nuevos ex fumadores? Gente que se ha hartado de no gustarse y de que le aconsejen que se quiten unos kilos de encima cuando, por fin (y tras mucho esfuerzo) lo logra, ya no puede hablar de otra cosa que no sean las bondades de la lechuga, la vida sana y el crossfit. Soy Pringada critica la falta de coherencia del discurso del ex gordo que se lamenta de las presiones sociales que hay para adelgazar (presiones a las que ha cedido), de lo que sufre por no comer lo que querría y de lo feliz que es porque la vida sana es la mejor (¿pero no decías que sufrías por culpa de la dieta?). La youtuber habla de la ex gorda por excelencia a la que otorga el título de "gorda traicionera": Carlota Corredera. Esta buena señora, desde que adelgazó, se ha convertido en la mujer que todo lo presenta en Tele5. Entre otros, es la conductora de "Cámbiame", un programa consistente en cambiar el look de la gente para que así sean más felices. Con el lema "si tú cambias todo cambia", tres expertos en moda tunean al pobre incauto que cae en sus redes porque si le tiñen el pelo y le ponen ropa colorida ya no estará deprimido, ya no le importará ser viejo, estar solo, no tener trabajo. Y aquí llegamos al meollo de la cuestión (sí cuatro párrafos más tarde, llegamos al meollo), ¿cambiar el exterior va a hacer que nos sintamos mejor?, ¿Carlota Corredera es más feliz ahora que tiene una talla 40, presenta dos o tres programas a la vez y sale en la portada del "Semana"?, ¿o hablar tanto de su trauma con el peso y la comida no enmascara una insatisfacción más profunda?


En el fondo, todos los programas de cambio de aspecto: "Cámbiame", "How do I look?", "extreme makeover" (y más que habrá en esos canales que ni te molestas en sintonizar), ofrecen una solución fácil a un problema complejo. La gente llega con su chándal, sus arrugas, su pelo fosco y una historia muy lacrimógena. Los asesores escuchan la historia lacrimógena y, oh sorpresa, lloran. Luego le cambian su aspecto, la persona en cuestión se ve por primera vez, agradece muchísimo la labor de los asesores y, oh sorpresa, vuelven a llorar todos. Que a mí un programa de cambio de imagen me parece estupendo, oye, ¿pero es necesario asumir que si renuevas tu vestuario y te tiñes las canas serás felicísimo?, ¿de verdad es tan simple?, ¿tan superficial? Los tres asesores de "Cámbiame" son el epitome de lo fácil, adoran las frases hechas de autoayuda del tipo de "si lo visualizas, ocurrirá", las loas a amar y ser amado y, ya que estamos, viva la paz y qué mal las guerras. Y no exagero. Que todo esto ocurrió y además en el día en que media España está frente al televisor. El día de Nochevieja, cuando la presentadora de "Cámbiame" de ese momento y sus tres asesores de moda fueron los encargados de retransmitir las campanadas.

A mí me gustaría ver "Descámbiame". Un programa que recuperara a todas esas personas que acudieron a que les cambiaran de look para comprobar si mantienen el estilo que les aconsejaron y, sobre todo, ver si son felices. Eso sí, sin lloros.

Y vosotros, ¿seguís a algún youtuber o sois más de la cuerda de Javier Marías?, ¿creéis que "Cámbiame" es el mal o hay otros programas que despiertan vuestros odios?, ¿veríais "Descámbiame"?

lunes, 23 de enero de 2017

El pintor personal de Michael Jackson

¿En qué momento una persona original, con carisma y personalidad, acaba por convertirse en una parodia de sí mismo?

Ni idea. Deberíamos preguntárselo a Pérez Reverte, a quien cada día cuesta más distinguirlo de la versión chanante de él que hizo Joaquín Reyes. Aquí Joaquín, aquí Arturo. Encuentren las siete diferencias. Joaquín Pérez Reverte dice que "hasta su pashmina es viril", Arturo Pérez Reverte dice que "los yihadistas ganarán porque tienen cojones". Si es que Arturo lo pone tan fácil que hasta alguien ha creado un perfil falso en twitter:


Los personajes excesivos, poco conscientes de que cada día que pasa se están desatando más, son quienes protagonizan "Urban myths" la serie/comedia/farsa que se ha hecho en los USA recreando leyendas urbanas que involucraron a gentes variadas: de Elizabeth Taylor a Dalí, pasando por Michael Jackson, Marlon Brando... La idea es buena... hasta que ves el trailer y ves que parece un descarte de los testimonios de Muchachada Nui.

El capítulo que más polémica ha causado es el dedicado a un supuesto viaje en coche que Marlon Brando, Liz Taylor y Michael Jackson realizaron en el día del 11-S. La familia Jackson se ha quejado y parece ser que ese episodio en concreto no se emitirá.  Pero a mí hay otro momento (y esta vez real) que me gustaría ver. El día en que Jackson llamó a un pintor, David Nordhal, y le pidió que se convirtiera en su retratista personal. Igual que los reyes absolutistas tenían a gente como Velázquez, Goya o David, Jackson tenía a Nordhal haciendo cosas como ésta:

Sir Michael Jackson dispuesto a conquistar el imperio austro-húngaro.

Jackson quedó tan contento con la obra del pintor que se vino arriba. Encargó más cuadros a Nordhal y también a otros artistas. Michael como caballero medieval, Michael como emperador, Michael como dios griego... Encargó una estatua de sí mismo vestido como Batman. Encargó tunear un carrito de golf añadiendo un dibujo de él vestido como Peter Pan. La obsesión de Jackson por sí mismo recuerda al personaje de Ben Stiller en esa película tan infame que es "cuestión de pelotas". Inciso: como bien dijo una vez Loque, todas las películas que acaban en "... de pelotas" son un horror. Probablemente el gremio de traductores, obligados a ver y traducir películas espantosas quieren evitarnos pasar por lo mismo y nos avisan así. Volviendo al asunto, "cuestión de pelotas" y el cuadro que decora el despacho del magnate de los gimnasios que interpreta Ben Stiller, un ex gordo ahora convertido en cachas que recibe a todos en su despacho con un óleo de él a pecho descubierto luchando con un toro.

Tras retratar a Michael Jackson como caballero medieval en brillante armadura, como Apolo rodeado de cupidos, como Peter Pan... David Nordahl se inspiró en algo muy de la estética de Michael: la revista "Atalaya", de los testigos de Jehová:


Si tuvierais una cantidad indecente de dinero, megalomanía y ninguna capacidad de autocrítica, ¿qué tipo de cuadro encargaríais a vuestro retratista personal? ¿Uno ecuestre con armadura y caballo con melena ondulada al viento a lo conde duque de Olivares?, ¿vuestra propia coronación como emperador del universo, a lo Napoleón?, ¿un desnudo mitológico, por supuesto con todo en su sitio y, una vez más, melena ondulante al viento, a lo Venus de Boticcelli? Contadme.

Last, but not least, hace unos meses gané el concurso de relatos de ciencia ficción "Universidad y ciencia" de la universidad de Málaga. Si os apetece leer mi relatito, "pros y contras de inventar la máquina del tiempo", haced clic.

martes, 31 de mayo de 2016

Los niños son dadá

Hay gente de la que no me fío. 

No me fío de la gente que lleva mocasines sin calcetines. Ni de los que prefieren el té al café, ni de los que dicen que no les gusta el queso. 

Tampoco me fío de aquellos que dicen que no les gustan los niños. A los recién nacidos les faltan unos meses de horno, eso es cierto. Y los adolescentes son, en general, insoportables. Pero en medio, entre que los bebés son capaces de sujetarse la cabeza por sí mismos y el día en que se hacen fans de Violetta, hay una fase maravillosa. Los niños descubren el mundo y, en el camino, dicen toda clase de tonterías. Lo que no entienden, se lo inventan.
Ya le hubiera gustado a Mihura escribir algo como esto:


No sé qué me gusta más, si ese quiebro clásico de todo estudiante de “me preguntas por los búhos, pero sé poco de los búhos, así que voy a hablar de las vacas” o el torrente de absurdos: “la vaca tiene seis lados”, “la cabeza sirve para que le salgan los cuernos y, además, porque la boca tiene que estar en algún lado” y no olvidemos que a la vaca “las patas le llegan hasta el suelo”, no como al resto de seres vivos, que las patas no les llegan hasta abajo y por eso van por ahí flotando.
Aparte del talento innato infantil para el absurdo, los niños tienen una gran capacidad para decir la verdad a lo loco, sin eufemismos y sin piedad. Que se lo pregunten a James Breakwell, blogger y padre de cuatro niñas, que comparte los greatest hits de sus criaturas en las redes sociales. Cosas como llamarle feo a la cara:

¿Por qué se maquilla mamá?
Para estar guapa.
Pero ella ya es guapa
Sí.
Papá, tú sí que deberías maquillarte.

¿Quién se comió las galletas?
Los ninjas.
No los vi.
Nadie los ve.
Tocado y hundido.



¿Qué pasa cuando mueres?
Vas al cielo.
No, que qué pasa cuando tú te mueres, ¿heredamos tus cosas?

Los niños son inventivos. Son descarados. Demasiado sinceros. Imaginativos. Y precisamente para sacar partido de esa época en la que la imaginación sustituye a la experiencia, el profesor César Bona (sí, el que estuvo seleccionado para ser elegido el mejor profesor del mundo) diseñó un ejercicio. Se trataba de elegir palabras que los niños no conocían y decirles que probaran a deducir cuál podía ser su significado. Así uno se entera de que “denigrante” es un emigrante que viene de Denia, que “fantoche” es una mezcla de fanta de naranja y ponche o que los filólogos se dedican a estudiar los filos de las cosas.

Cuando saltó la noticia de estas definiciones surrealistas hubo quien vio en ellas una muestra de lo mal que está el sistema educativo. Qué desastre, que los niños se piensan que los urólogos envasan uranio. No es así. No es que los niños sepan qué significan las palabras y las empleen de forma errónea. Una criatura de 10 años no usa conceptos como denigrante o flatulencia. Pero mediante este ejercicio ejercitan su capacidad de análisis, su imaginación, su capacidad deductiva. De forma natural, todos buscan en la raíz de la palabra su significado, algo muy útil, por ejemplo, cuando aprendes un idioma nuevo e improvisas palabras buscando así el vocabulario que todavía no te sabes. 

Viendo el ejercicio que Bona ideó para sus alumnos una se acuerda de “Juego de niños”, ese concurso que debería volver a la televisión (y, puestos a pedir, que vuelvan también “Redes” y “Confianza ciega”). Por si acaso sois gente jovencísima que nació después del 90 os digo dos cosas: la primera, que os odio; la segunda que la dinámica de “Juego de niños” consistía en averiguar, gracias a las pistas que unos niños daban, a qué concepto, país, personaje… se referían. Los niños, todo hay que decirlo, tendían a irse un poco por las ramas y, de paso, contaban que si su abuela se iba a morir porque “tenía una pupa en el culo”:


Y sí, ésa rubia oxigenada es Loles León.

Y vosotros, ¿de quién desconfiáis?, ¿de los que prefieren la Pepsi a la Coca Cola?, ¿de los que están morenos en invierno?, ¿queréis que vuelva “Juego de niños” o echáis más de menos “Cifras y letras” o "Confianza ciega"?

lunes, 11 de enero de 2016

Los parecidos razonables de los Globos de Oro

--> ¿Premio para Sylvester Stallone?, ¿por interpretar a Rocky Balboa?, ¿otra vez?, ¿es Kate Winslet la nueva Meryl Streep?,  ¿o lo es Jennifer Lawrence, que pronto tendrá más premios que años?, ¿alguien ha visto "the revenant"?, ¿sí?, ¿merece la pena?, ¿os la habéis descargado, piratas de la vida? Porque en España no la han estrenado...

Pero a quién pretendo engañar, que aquí no hemos venido a hablar de cine. Ni siquiera de series de televisión. Sólo os puedo decir que asumo que "Jessica Jones" no aparece en las nominaciones de los Globos de Oro por una cuestión de tiempo, del mes en el que fue estrenada. Y que "Mr Robot" tiene un capítulo piloto magistral, y después aquello se desinfla como aquellos souflés tan de moda en los restaurantes de los 80 (espárragos dos salsas, pastel de pescado con forma de ídem y, de postre, un soufflé). Aquí hemos venido a hablar de moda. Y de parecidos razonables:

La actriz de "Mr. Robot", Portia Doubleday y una bola de discoteca. Portia es la de la derecha.

Portia es joven. Portia nunca había ido a unos premios de la envergadura de los Globos de Oro antes. Quizá el vestido, en la mano, no parece la bola de discoteca del Studio 54. Pero, ¿cuál es la excusa de un icono de la moda como Jane Fonda?

Jane Fonda y una coliflor. Jane es la de la izquierda.

Quizá Jane, activista y mujer defensora de la vida sana, (recordad sus videos de aerobic, cuando el aerobic era lo más, y no el zumba, ni el spinning, ni el pilates, vamos, cuando estaban de moda los cócteles de gambas y los soufflés) ha querido hacer un homenaje a su verdura preferida: la coliflor.

Pero no fue la única que en unos premios internacionales del espectáculo decidió homenajear, no a su familia, a su pareja, a su mentor... sino a su comida favorita:

Jennifer López, América Ferrara y un bote de mostaza. El bote de mostaza es el de la izquierda.

Katy Perry, por su parte, homenajeó a un ídolo de su infancia. ¿Madonna?, ¿Cindy Lauper?, ¿Whitney Houston?

No, Elvira.

¿Y quién es Elvira? En realidad, es una tal Cassandra Peterson, una actriz todavía más encasillada que Sylvester Stallone. Su personaje, la gótica sexy con tremendo tupé, Elvira, presentaba programas de terror en la televisión estadounidense de los años 80, hasta convertirse en todo un icono. Por varias razones. Ahora mismo se me ocurren dos.

Elvira es un fenómeno muy de los Estates, pero las estrellas de los Globos de Oro también se acordaron de la vieja Europa. La ¿siempre? elegante Cate Blanchett y esa mujer que no se pierde un sarao, Heidi Klum, demostraron ser auténticas eurofans:

Desde que llegaste ya no vivo llorando, ¡ey!, vivo cantando, ¡ey!, vivo soñando, ¡ey!

Había oído que "eres tú" de Mocedades había sido un gran éxito allende los mares. Ignoraba hasta dónde habían llegado Salomé, su "vivo cantando" y su vestido de flecos.

Pero seamos justos. No todo fueron despropósitos. Alicia Vikander y Saorsie Ronan iban angelicales y monísimas. Helen Mirren demostró, otra vez, que o tiene un pacto con el diablo o desayuna sangre de recién nacido. Kirsten Dunst lució un vestido negro, pero no soso. Eso sí, a costa de pasar toda la gala con una teta a punto de salir a saludar. Y Julianne Moore como siempre. Vamos, divina.

Y luego estaban estas dos extras de Cuarto Milenio:

¿Las chicas de la curva? No, son Rooney Mara y Eva Green.

Rooney, Eva yo, como vosotras, soy blanca tono leche semidesnatada y una cosa os digo desde el cariño, los tonos empolvados no son para nosotras. A nosotras nos quedan bien los colores vivos, todo lo demás nos hace parecer Casper, el fantasma. Pero Rooney, Eva, no despidáis a vuestras estilistas. Creo que vuestros vestidos eran una auténtica obra de arte.

Pero vosotras, Calista, Rachel, echad a vuestras estilistas. Ahora. Ya.

 ¿Mechas rubias?, ¿en el 2016, Rachel MacAdams?

No me resisto a acabar esta crónica de la alfombra roja de los Globos de Oro sin un último parecido razonable. En los tiempos de la Super Pop Rob Lowe era un galán que lo petaba casi tanto como un jovencísimo Tom Cruise. Pues bien, pasan los años, (no tanto ni para Tom Cruise ni para Keanu Reeves) y Rob Lowe ha dejado de ser un galán. Ahora se parece a Michael Douglas en "behind the candelabra", la miniserie de la HBO que retrata la vida de un pianista iconoclasta, hortera y muy amigo de los bisoñes, Liberace:

Michael Douglas interpretando a Liberace a la izquierda. A la derecha Rob Lowe.

Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿vosotros tampoco entendéis que "Empire" se considere un drama cuando es, claramente, una comedia?, ¿creéis que el color mostaza es de los más feos del planeta, con permiso del marrón caca?, ¿de qué verdura os vestiríais si fuerais a una entrega de premios?

lunes, 13 de abril de 2015

Maldita lisiada

¡Dos semanas sin actualizar!

Los robots de Google se habrán olvidado de éste vuestro blog por incumplir el mandato de actualizar con regularidad. Pero no ha sido culpa mía, no, ha sido culpa de estas seis señoritas que me tienen todo el día que si disculpe usted mi demora, no, discúlpeme usted a mí por mi atrevimiento. Sí, lectores de mis entretelas, ando trabajando en una nueva serie de televisión, y de época. Por si lee este blog alguien de vestuario de la serie y no saben qué hacer con un vestido con un lamparón que no se va, regálenmelo a mí. Que yo cada vez que voy a la productora insinúo que no me importaría nada tener un algo de 1913 (no tiene porqué ser un vestido, un tocado, unos guantes...) y nada, oye, ni caso.

A la mayoría de los guionistas de mi generación, marcados por Indiana Jones y los Goonies, les haría una ilusión loca trabajar en Hollywood. Pero a mí me marcaron más Falcon Crest y Dinastía. Esas series de televisión donde se aprendía que el lujo consistía en levantarte por las mañanas y que tu mayordomo chino te hubiera preparado un desayuno tipo buffet, que ni en los hoteles de cuatro estrellas. Mi ración de felicidad infantil consistía en un sandwich de nocilla, una coca cola y ver el capítulo de Dinastía que ponían a media mañana:



No recuerdo dónde he dejado las llaves hace veinte minutos pero recuerdo que Linda Evans era Kristle Carrington en Dinastía, que Ana Alicia era Melissa en Falcon Crest y que hubo una abducción en un capítulo de Los Colby.

Será considerado un género menor, pero el culebrón es, en el fondo, como la ciencia ficción: todo es posible. La ciencia ficción hace posible el teletransporte, la vida inteligente en otros mundos y los extraterrestres que parecen peluches. El culebrón hace posible que las paralíticas se levanten de las sillas de ruedas, que los hermanos separados al nacer se encuentren y además se enamoren o que la gente se pelee como en una película de Bruce Lee, si Bruce Lee hubiera sido dama de honor en Miss Colombia:



Un guionista de ciencia ficción puede darse el gustazo de acabar sus tramas haciendo explotar un planeta entero. Y eso mola. Pero cargarse a un personaje haciendo que se ahogue porque su alianza se engancha en una rejilla en el fondo de una piscina... eso tampoco está nada mal. Y así es como murió la esposa de Chase Gioberti en "Falcon Crest".

Los guionistas de "Mad men" se devanan los sesos para que su serie sea todo subtexto, sutileza y un análisis devastador de la psique del hombre moderno. Y seguro que llegan a su casa muy satisfechos con el trabajo realizado y con una jaqueca terrorífica. El equipo de "Empire" no tiene ni la cuarta parte del talento del de "Mad men", pero se lo pasan pirata.

Con todos ustedes, Cookie Lyon, la mujer que mejor defiende el estampado de leopardo.

¿Que hay que traer a una actriz que interprete a una cantante politoxicómana en horas bajas? Pues traen a Courtney Love. ¿Que necesitan a una cuarentona buenorra para interpretar a la amante de un raperito de 18 años? Pues traen a Naomi Campbell. "Empire" no es una serie para hacer pensar, es más bien un despiporre. Una mezcla entre Dinastía, Meet the Kardashians y las noticias sensacionalistas sobre el mundo del hip hop, todo con una estética muy Donatella Versace.

Podría parecer que el género culebronesco sólo puede tomarse en serio si uno lo toma en broma. Los creadores de "Jane the virgin", conocedores del exceso inerente al género, juegan a la parodia. Y qué bien lo hacen los jodíos. Saben mezclar intriga, drama y comedia, con un ritmo trepidante y unos personajes tan divertidos como él, Rogelio de la Vega, international star of telenovelas, que siempre viste de color lila o melocotón y que es una reina del drama:


Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿seguís por aquí?, ¿me habéis abandonado por otro blog sólo porque he tardado un poco en actualizar?, ¿os habéis enganchado alguna vez a alguna telenovela?, ¿vosotros también conocisteis a Barbara Stanwyck primero por su papel en Los Colby? Y, por supuesto, no puedo dedicar un post al maravilloso mundo del culebrón sin colgar este mítico momento:


lunes, 23 de marzo de 2015

El cajón de las ideas

Hollywood me ha plagiado.

Vale, esto no es exactamente así (y tampoco aproximadamente así, en realidad es mentira) pero es un cliffhanger estupendo.

Los más fieles lectores de este blog recordaréis que allá por el año 2011 hice un piloto de una webserie. "Cataclismo" contaba la historia del último hombre vivo en el planeta... o eso creía él hasta que descubría que la última mujer viva era... su ex novia:


"Cataclismo" participó en algún que otro concurso y ganó el certamen de webseries del Festival SOS 4.8. En ese momento nos planteamos el dilema: ¿se graban más capítulos, financiándolos de nuestro propio bolsillo, tal y como se había hecho el piloto?, ¿o intentamos mover el proyecto de serie y que nos paguen? Ganó la segunda opción, por eso de que uno aspira a que le paguen por lo que hace.

El piloto se movió por las productoras y a una le interesó. Encargó un proyecto de serie basándose en "Cataclismo" pero adaptándose a la televisión nacional, eso es, con más duración y más tramas. Se hizo y nos pagaron (no mucho, todo hay que decirlo) por ello. Movieron el proyecto por las cadenas, nos dijeron que en una lo estaban tanteando. Lo tantearon durante varios meses... hasta que dijeron que no y pasado el año que marcaba el contrato con la productora, el proyecto volvió a mis manos... ya "quemado". En el argot del audiovisual un proyecto está quemado cuando ya se ha llevado a los sitios que deciden si se produce o no, es decir, a las cadenas. En ese momento (2013) volver a plantearse si hacer por mis propios medios la webserie era directamente surrealista. Al quebradero de cabeza que siempre es reunir a un equipo y cuadrar la agendas de todos había que sumar que ni siquiera contaba con un sitio donde seguir grabando. El piloto se había grabado en la casa, alquilada, de una de las chicas de producción, ella se había ido de Madrid y la casa ya no estaba disponible. Es decir, había que empezar desde cero.


Siempre me quedé con ese runrún que sienten los que llegados los 40 años se arrepienten de no haber hecho nunca puenting o no haber ido de Erasmus. A mí el puenting me la repampinfla, pero confiaba mucho en este proyecto y confiaba en las posibilidades de las webseries... pero si es difícil simplemente rodar un corto, imagináos lo que puede ser 13 cortos, que sería la duración total de una webserie. Me daba pereza cósmica de solo pensarlo.

Y llegamos al año 2015 y me entero por Cristina Serrato, una de las protagonistas de Cataclismo, de la existencia de la serie de Fox "Last man on Earth". ¿Y de qué va? Narra las peripecias del último hombre en la tierra, al borde de la locura hasta que encuentra a la última mujer en la tierra:


 Estas cosas pasan de continuo. En pleno año 2012 coincidieron en cartelera dos películas en blanco y negro y mudas ("The artist" y "Blancanieves"). Es normal que pasen, no hay tantas ideas en el mundo y sí que hay montones de productoras con departamentos dedicadas a la elaboración de contenidos que mandan proyectos a las televisiones todos los meses. A eso súmale un número X de guionistas en paro escribiendo sus proyectos en casa. Es perfectamente normal que las ideas se pisen, se repitan o coincidan en el tiempo.

Siendo positivo, hasta te puedes sentir un pelín orgulloso en plan: ey, yo hace años hice algo muy parecido a esto, aunque sin un duro y sin un puñetero exterior. A mí, sin embargo, me hace pensar en que dejé pasar una oportunidad. Qué hubiera pasado si sí hubiéramos grabado la webserie por nuestra cuenta, si ahora lo estaría petando aunque sólo fuera a costa de su parecido con "Last man on Earth", en vez de estar donde acaban tantísimas ideas: en un cajón.

martes, 20 de enero de 2015

El principio de Pitufina

A veces veo la 2. No voy a decir, como el típico ciudadano anónimo al que pillan desprevenido por la calle y quiere quedar bien ante las cámaras, que lo que más me gusta en la televisión son los documentales de animalitos de la 2. Detesto esos documentales. Hasta que inventen el documental-ficción de animales, donde los leones del Serengeti acaben dando lametazos a las gacelas, entonces me lo pensaré.

Hace poco, en Documentos TV, emitieron un documental (sin animales muertos) titulado "Miss Escaparate", donde se reflexionaba sobre la imagen de la mujer que transmiten los medios de comunicación estadounidenses. Periodistas de informativos maquilladas como si fueran reinas del Carnaval de Tenerife, comentarios de mal gusto sobre el aspecto de las candidatas políticas... Vamos, que el papel de la mujer en los medios está supeditado a su físico.

Afortunadamente, eso no pasa aquí.

¡Ja!

Podéis ver "Miss Escaparate" en este enlace de RTVE a la carta.

Está claro que a todos nos gusta la belleza. Y que en alguien que da la cara al público se espera eso que dicen los anuncios de ofertas de trabajo de "buena presencia". Pero una cosa es la buena presencia y otra la dictadura de la juventud, el taconazo y el wonderbra.

Tener poco pecho no es tan importante, con que seas una top model internacional es suficiente.

Analicemos, qué sé yo, por poner un ejemplo, a las presentadoras de la Sexta. ¿Qué harán con ellas cuando cumplan 40 años?, ¿las exterminarán como en La Fuga de Logan? Y no estamos hablando de conductoras de programas espectáculo... hasta las presentadoras de informativos son jóvenes y guapísimas. Curiosamente, ellos no. Saltemos de canal, miremos a los presentadores de las noticias y veremos que ellos pueden ser periodistas con experiencia (Piqueras, Prats...) mientras que sus compañeras de generación han desaparecido de la pantalla como por arte de magia porque... ¿qué fue de Olga Viza?

Lo mismo se aplica al mundo del cine. No es de extrañar que las actrices acaben cayendo en la trampa de la cirugía estética. Ya que no hay papeles para las mujeres de 50 años, ¿por qué no operarse y así aparentar 35 otra década más?

Los 80 son los nuevos 50.

Aunque es normal que apenas haya papeles para mujeres de una cierta edad. Si ni siquiera es fácil encontrar papeles femeninos en el cine. Allá por los años 80 se popularizó el conocido como test de Bechdel que medía la imagen que da el cine de las mujeres. El test consiste en tres simples preguntas:

- ¿Aparecen al menos dos papeles femeninos?
- ¿Estos dos personajes se hablan el uno al otro en algún momento?
- ¿Esa conversación versa sobre algo más que no sea un hombre?

Aplicadlo a cualquiera de las cinco últimas películas que hayáis visto. Veréis que sólo pasan el test las películas denominadas "femeninas", es decir, las comedias románticas, consistentes en una mujer protagonista buscando novio como loca. Aplicad luego el test cambiando "mujeres" por "hombres y veréis que prácticamente cualquier película (comedias románticas incluídas) lo pasan.

Los personajes femeninos existen cuando su personaje sólo puede ser mujer, es decir, cuando es el interés romántico del protagonista o su madre. Para interpretar a un compañero de trabajo, un jefe, un amigo, o un rival... serán todos hombres. Cosa que en la vida real (a no ser que vivas en Irán) no sucede, ya que hay mujeres presentes en todos los sectores de la sociedad. Tratando a las féminas como si, en vez de la mitad de la población, fuéramos una minoría exótica, de la misma forma que sólo aparecerán indios si se trata de una película del Oeste. Y esto no me lo invento yo en un arranque de ingenio, qué va, hasta tiene un nombre: el principio de Pitufina.

Haced memoria y pensad en quiénes son los partenaires masculinos de estas presentadoras en pantalla: ¿pasarían ellos el top de tipazos de Vertele?

El subtexto que hay detrás de esto pone los pelos de punta porque, si la imagen que se da de la mujer en el audiovisual se reduce al de "novia de" o al de "pibón susceptible de aparecer ligera de ropa en el FHM" o una mezcla de ambas, ¿qué mensaje se está dando? ¿Que el deber de una mujer es estar buena?, ¿que se valora más su belleza que su preparación?, ¿que las Cristinas Pedroches del mundo deben aprovechar la juventud y ahorrar antes de desaparecer de los medios para siempre?

Así que luego no es de extrañar ver cosas como ésta en sitios tan aparentemente cool como Jotdown:

 Un montón de hombres hablando de todo tipo de cosas y una sola mujer... hablando de hombres.

Y vosotros, gentes que leéis este vuestro blog, ¿conocíais el test de Bechdel?, ¿y el principio de Pitufina?, ¿habéis visto "Miss escaparate"? ¿a vosotros también os ponía de los nervios "Sé lo que hicisteis el último verano y esos minivestidos con los que las presentadoras no podían ni sentarse sin enseñar medio culo?

Contadme...

lunes, 22 de diciembre de 2014

Cinco motivos para ver Cachitos de hierro y cromo

Los domingos por la noche son, para mí, sagrados. Ese momento que todo el mundo sufre como la antesala del traumático lunes desaparece, ¿y por qué?, ¿porque soy autónoma y para los autónomos la semana es un continuo miércoles? Bueno, también, pero la razón fundamental es que los domingos por la noche toca ver en la 2 "Cachitos de hierro y cromo".

Por si sois opositores que se pasan el día estudiando, residís en el extranjero o estáis en una cárcel y las peleas por el mando a distancia son terribles... aquí van cinco razones para que el próximo domingo veáis Cachitos:

1. Aprender historia de España
Los que nacieron después de 1980, e incluso aquellos que nacieron después de 1990 (que los hay, no debería haberlos, pero los hay) no saben que hubo una cosa llamada Transición entre la dictadura de Franco y la democracia. Ese espacio de tiempo, en lo social, se convirtió en el destape. Toda actriz menor de 35 años exhibió sus atributos en el Interviú o en alguna película que hoy da la risa floja (como ésta de Bárbara Rey y Rocío Dúrcal experimentando). En la música eso se notaba en la proliferación de galanes de voz susurrante que decían cosas como "siento aún el calor de nuestros cuerpos que, entre las sábanas, formaban una cárcel maravillosa". Con todos ustedes, Manolo Otero:


Una señora de Mazarrón se quedó embarazada escuchando esta canción.

2. Aprender narrativa audiovisual
Y para eso, quién mejor que Valerio Lazarov. Realizador y trabajador incansable, que en los 60 y 70 se hinchó a hacer programas y quién sabe si también a probar drogas lisérgicas. Videoclips llenos de baile, de humor, de sin sentido y de zooms, muchos zooms. Todo director tiene una musa. Hitchcock tuvo a Tippi Hedren y a Grace Kelly; Woody Allen a Diane Keaton y Mia Farrow... Y Lazarov tenía a Peret:



3. Encontrar excusas para explicarle a tu novia que le has puesto los cuernos con su mejor amiga.
Puede parecer un imposible, pero esa palabra no existe en el diccionario de un cantante italiano de música ligera. Aquí Sandro Giacobbe os explica qué pasos seguir para confesarle a tu novia unos cuernos del tamaño de la nave Enterprise. Primero, antes de confesar, que quede claro que tú estás tope triste:

Esta tarde vengo triste 
y tengo que decirte, 
que tu mejor amiga 
ha estado entre mis brazos. 


Antes de que tu novia te pegue un bofetón, sé rápido y acciona el ventilador de esparcir mierda. Que conste que la infidelidad no fue cosa tuya, que fue cosa de la amiga que te provocó:

Sus ojos me llamaban 
pidiendo mis caricias, 
su cuerpo me rogaba 
que le diera vida.



Y que conste también que, aunque caíste con todo el equipo, te arrepentiste enseguida:

Mi cuerpo fue gozo 
durante un minuto, 
mi mente lloraba tu ausencia.

Last, but not least, resúmelo todo con una de esas frases que sirven para explicarlo todo: unos cuernos, el nazismo, el hambre en el mundo...:

Lo siento mucho, 
la vida es así. No la 
he inventado yooo.


4. Bucear en el pasado vergonzante de otros
El archivo de TVE es como los anuarios del instituto de las pelis americanas. Allí se guarda lo más recóndito del pasado de los cantantes ahora famosos. Todos nos acordamos de la ropa estrafalaria de Mecano y de las coreografías estilo clase de aerobic... pero no recordamos que antes de escribir cosas tan inolvidables como "no hay marcha en Nueva York y los jamones son de York", "te dije, nena, dame un beso, tu contestases que no" o "magdalenas de sexo convexo" probaron suerte en un concurso de talentos cantando esto:  


Con la ropa de ir a misa los domingos.

5. Descubrir temazos cuya existencia desconocías
Porque está muy bien ver actuaciones viejunas de Depeche Mode o recordar a la perfección la letra de "tu piel morena sobre la arena, nadas igual que una sirena", de Viceversa, pero, ¿y lo genial que es descubrir canciones que no conocías? y  más si son de un grande entre los grandes, como Tino Casal. Aquí el hombre con más bisutería de la historia (con permiso de M.A. Barracus) dice cosas tan de poema de Verlaine como "ser degenerado no es amar y ser amado, ser degenerado es revolcarse entre la suciedad":


Sí, el que acapara la atención en segundo término es Fabio MacNamara.

Y también hay otro motivo más para ver este programón, pero es un motivo para el que vosotros (jajajajajaja, río pérfidamente mientras acaricio a mi gato) llegáis tarde. Cachitos hizo un concurso que permitía a los seguidores del programa rotular canciones que colgaban en su web. Las que más les gustaron se pusieron en el programa y se sorteó entre los participantes un pase VIP doble para ir al Low Festival. Adivinad a quién le ha tocado...

Y vosotros, ¿veis Cachitos habitualmente?, ¿qué canciones habéis descubierto o recordáis del glorioso archivo de TVE?, y los que estáis lejos, ¿qué canciones recordáis del pasado más remoto?