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lunes, 25 de febrero de 2019

Tú no eres gafe, Glenn Close sí

Puede que tengas un lunes de esos de enmarcar. Que no hayas oído el despertador, llegaras tarde al trabajo, descubrieras que mandaste a la papelera de reciclaje el informe que tenías que entregar hoy y además se te ha caído el móvil y se ha roto la pantalla y, como las cosas se rompen de tres en tres (esto es así, todo el mundo lo sabe), también se te habrán estropeado la lavadora y el microondas. Te creerás que estás teniendo el peor lunes de tu vida. Pero no. Peor ha sido el día de Glenn Close.

Anoche ella iba vestida para ganar. Si iba vestida de estatuilla y todo:

Glenn Close de dorado en la alfombra roja de los Oscar 2019
Compro oro.

Además, ¿no dicen que a la tercera séptima va la vencida? A Glenn Close la habían nominado ¡7 veces!, por "Atracción fatal", por "Reencuentro", por "El mundo según Garp", por "Las amistades peligrosas" y este año por una película que ha pasado bastante desapercibida: "La buena esposa", pero daba igual, este año tocaba y punto. Ya le habían dado el Globo de oro, el premio del sindicato de actores, el de los Spirit Awards y en la vitrina de Glenn había un hueco para el Oscar. Su estilista le dijo: "Glennie, vas a deslumbrar, porque he estado estudiando el historial estilístico de los Oscar y he encontrado un patrón, para ganar hay que ir vestida de dorado". A Glenn esto le dio un poco de mal rollo, porque ya sabéis que el amarillo da mala suerte. Y eso no es una costumbre cañí, sino actoral y universal. Resulta que allá por el siglo XVII Molière vestía de amarillo cuando protagonizaba su obra "El enfermo imaginario". Le dio un ataque de tos malísimo en plena obra y, lo que hoy en día se hubiera arreglado con ibuprofeno o jarabe para la tos, en aquella época acabó con Molière muerto.

Glenn le dijo a su estilista que ni de coña se vestía de amarillo. El estilista le enseñó las fotos de Emma Watson y Cate Blanchett, las dos de amarillo, las dos con su Oscar.

- Que no, que el amarillo da mal fario- dijo Glenn Close, o a lo mejor no dijo "mal fario" y dijo algo menos racial y más anglosajón.

- Meryl lo ha llevado. Y dos veces.

- ¿Seguro? Si Meryl es muy supersticiosa. Que cruza la calle cuando ve un gato negro y toca madera para tener buena suerte y nunca brinda con agua y cuando brinda con vino dice lo de que "el que no apoya, no folla".

El estilista entonces le enseño esta prueba gráfica:


Y Glenn Close decidió que iba a ir de amarillo dorado.  Como Meryl. La ganadora de 3 Oscars y 9 Globos de oro y 3 Emmys. Si es que Meryl se transforma en sus papeles, te hace un día de Margaret Thatcher y otro de la tipa con el pelo de paje sospechosa de matar a su hijo; un día te clava el acento danés en "Memorias de áfrica" o el polaco en "La decisión de Sophie"; te hace comedia pero también drama; ¡si hasta canta bien! Glenn no es que odie a Meryl Streep, a ver, que si se encuentran en un acto benéfico o en un estreno, se saludan y hablan: "qué calor, ¿eh?, hay que ver el cambio climático", "¿quién es esa chica que está con Di Caprio, otra modelo de Victoria Secret o la misma de antes?, es que las confundo". Lo típico. Si Meryl es maja. Y eso es lo malo, que la tía aún encima tiene el cuajo de ser encantadora. Es la típica amiga maja que te hace el favor de acompañarte a un casting y resulta que la eligen a ella. Es la amiga simpática que te roba al novio (pero la gente es libre de hacer lo que quiera y que no robó nada, que quizá la relación ya estaba en crisis y tú no quisiste darte cuenta). Es la compañera de trabajo encantadora que se acuerda del cumpleaños del jefe y le hace un regalo y tú, que no te fijas en los detalles, no.

Así que Glenn Close se puso su vestido dorado con cola en plan estrella, en plan "los focos a mi persona", que diría la Pantoja. Como Meryl.


Aunque una alfombra en la que están Lady Gaga y Billy Porter eso de llamar la atención va a estar reñido. También andaban por ahí Sarah Paulson envuelta en rosa, Linda Cardellini con una bata de estar por casa llena de tul y Rachel Weisz con... ¿una torera de látex rojo?

Y Samuel L. Jackson caracterizado como su personaje en "Glass":

Spike Lee y Samuel L. Jackson, ¿o es al revés?

Pero todo eso a Glenn, plín, porque sabía que cuando dijeran "and the Oscar goes to..." sería su nombre el que oiría. Hasta había preparado un discurso memorable. Lo tenía ya escrito desde el 82, cuando la nominaron la primera vez. Lo había ido retocando cada año, con cada nominación y ahora era perfecto y completísimo, todo un carrusel de emociones: tenía una parte espontánea y alocada como en el discurso de Benigni, pero también su momento agradecido y feliz como cuando Julia Roberts ganó su Oscar y hasta había una parte cantanda, como cuando Donen agradeció su Oscar honorífico. A todo eso había que sumar las palabras de agradecimiento a la familia, el equipo, las otras nominadas porque es un honor estar a vuestro lado y bla, bla, blá. Glenn estaba repasando mentalmente los nombres del equipo técnico de su película, cuando dijeron lo de "the Oscar goes to... ¡Olivia Colman!". Y pensó por un momento: "¿y esa quién es? Ah, ya, la inglesa". Con la fuerza de la costumbre, aplaudió y sonrió como lo que es, una profesional, y escuchó el discurso de Olivia, improvisado, porque ella no se esperaba ganar, que si se lo esperara ya habría elegido un vestido menos horrendo:


¿esas mangas acaban en un lazo por detrás?

La gala se le hizo un poco larga a Glenn, solo tenía ganas de irse a casa, quitarse ese vestido tan largo y tan dorado, ponerse un pijama y comer helado mientras buscaba a Olivia Colman en la imdb. Pero su estilista le recordó que ya le habían cedido un Armani y se había comprometido a ir a la fiesta de Vanity Fair. Y, como ella es una profesional, allá que fue. Sonrió en el photocall, saludó a unos y a otros: "oye, esa Kardashian que ha venido, sí, la que se le ve el mondonguito, ¿es Kylie o es Kendall?". Menos mal que se encontró con Amy Adams. Algunas fuentes aseguran que fueron a tequilas, bebieron uno por nominación de cada una de ellas y Amy acabó vomitando en los baños del Beverly Hills City Hall mientras Glenn Close le sujetaba su larga melena pelirroja para que no se le manchara de pota.

Hoy lunes, pasada la resaca, lo primero que hará Glenn Close será despedir a su estilista.

Y vosotros, ¿conocéis a alguien con más mala suerte que Glenn Close?, ¿queríais que ganara "Roma" o, como yo, todavía no habéis conseguido verla despiertos?, ¿con quién os iríais de cañas: con Glenn Close, con Meryl Streep o con Olivia Colman?, ¿también os ha dado pereza ver "Bohemian Rhapsody" porque detrás de tanto actor caracterizado pensáis que está Joaquín Reyes?

lunes, 5 de marzo de 2018

Mejor película, el remake de "1, 2, 3, splash"

He tardado más de lo habitual, lo sé. Es lo que tiene volver a trabajar en la oficina y no poder acostarse a las mil después de ver la alfombra roja en varias páginas de streaming que, todas, se cuelgan y/o cortan la emisión para ofrecer anuncios constantemente.

Me sorprende mucho que haya ganado el Oscar a mejor película el remake de "1, 2, 3, splash" (también conocida como "La forma del agua") pero, como no la he visto, y tampoco "Ladybird", ni "Yo, Tonya", ni "Call me by your name"... mejor me callo la boca y me dedico a... (oh, sorpresa, giro inesperado) ¡los trapitos!:


Anoche me entró sueño tan pronto, pero tan pronto, que la única que había llegado a la alfombra roja era Paz Vega, eso sí, con un vestidazo que parecía sacado de un anuncio del perfume Flower by Kenzo y con unas mangas iban arrastrando y cogiendo pelusas a su paso, igual que el vestido rojo de Alison Jenney.

Este año hubo mucho clasicismo en los vestidos, poco riesgo y poca mamarrachería. Una lástima. Ahí estaban Elizabeth Moss y Saorsie Ronan (¿cómo se pronuncia Saorsie?) vestidas de rosa desvaído de niña buena camino de su primera Comunión. Aburrido. Aburridísimo.


La cursilería llegó al punto de que algunas, como Mira Sorvino y Camila Alves, se vistieron de novias. Bien mirado, es una manera de amortizar el vestido que no podrás repetir en público; te lo pones en una de esas bodas de estrellas de Hollywood que se casan ante sus íntimos en una isla privada, y listo.

¿Y ellos? Pues si la alfombra roja de las muchachas me pareció demasiado clásica, imagináos la de los muchachos, todos de blanco y negro, con sus pajaritas, todos uniformados. Ojalá alguno vestido de Palomo Spain para el año próximo. De momento, habrá que conformarse con el traje rollo bondage que se plantó el patinador Adam Rippon. Armie Hammer se plantó un traje de terciopelo granate que me da exactamente igual porque Armie Hammer es el dios Apolo bajado desde el Olimpo para pasearse entre nosotros, simples mortales:


El bellísimo Armie es solo una de las muchas pruebas de que las gentes de Hollywood están hechas de otra pasta. Yo tengo ropa en mi armario de hace 15, e incluso 20 años... pero Rita Moreno bate todos los récords, llevó a la ceremonia el mismo vestido que lució cuando ganó su Oscar por "West Side Story" allá por el año... ¡1962! Haced el cálculo, o no lo hagáis, que ya lo hago yo: ¡¡¡56 años!!! En los años 60 no existía aún la obsolescencia programada.

¿Y quiénes fueron las más divinas? Pues ellas dos, Lupita Nyong'o y Gal Gadot, con bien de brillos y un aire a disfraz carísimo, la una de reina egipcia y la otra de flapper de los años 20. Qué me gusta a mí un brillo bien puesto...:


Jennifer Lawrence también tiró de brillos, aunque los suyos recordaban más al estilo disco de los años 70. Quizá contagiada por su propio vestido o quizá porque JLaw es una fiestera, nada más llegar a la ceremonia, se puso a saludar a unos y a otros, copa de vino en mano.

¿Pero quién quiere elegancia pudiendo tener extravagancia o, mejor aún, una gran metedura de pata? Con permiso de Whoppi Goldberg, que se hizo un vestido con el tapizado de su sofá, y de Maya Rudolph, disfrazada de obispo, estas dos actrices se llevaron la palma al cuadro de la noche:


Haley Bennet debe tener un jardín enorme en su mansión de Malibú y anoche no sólo pasó el cortacésped, sino que olvidó quitarse algunos hierbajos que se le quedaron pegados al traje. Tiffany Haddish, por su parte, se equivocó de celebración, se creyó que en vez de en los Oscars estaba en Eurovisión, representando a un país que podría ser Armenia o Letonia o Uzbekistán (por ejemplo). Ni sé colocar ninguno de estos países en el mapa, pero me imagino a sus habitantes llevando este traje regional y comiendo goulash.

Last, but not least, toca hablar de la auténtica fiestera en estos premios. Y no es JLaw, qué va. Vosotros sabéis de quién hablo: Heidi Klum, que no acudió a los Oscar pero sí a las fiestas posteriores que se organizan. Y digo fiestas porque fue a dos: la de Vanity Fair y la de Elton John. Heidi sí que sabe.

Y vosotros, ¿también saldríais de marcha con Heidi Klum y JLaw, aunque probablemente os tumbarían a primeras de cambio?, ¿cómo se pronuncia Saorsie?,  ¿creéis que el remake de "1, 2, 3, splash" es el justo ganador de la noche?

lunes, 27 de febrero de 2017

¿Pero al final quién ha ganado el Óscar?

¿Lion?, ¿Vaiana?, ¿Tarde para la ira?

Imagino a esa gente que ha aguantado la gala enterita, que está cabeceando de sueño (como yo en la sala de cine cuando vi "Moonlight"), que hace un esfuerzo por mantener los ojos abiertos cuando ve a esas dos momias estrellas, Warren Beatty y Faye Dunaway decir que el Óscar es para... "La la land". Ay, no, espera, que no, que nos han dado mal el sobre, que es para "Moonlight".

Cómo son estos americanos, cómo saben hacer espectáculo de todo, ¿eh?

Pero ya sabéis que aquí no vamos a hablar de las películas, más que nada porque yo siempre voy con retraso. Figuraos que la semana pasada ví "El renacido" (también me dio sueño)... así que calculo que para el 2025 habré visto las películas de este año. Hablemos mejor de trapos.


¿Sabéis ese espantoso anuncio de perfumes en el que Cate Blanchett dice sí a la vida, sí al amor, sí a la belleza...? Pues Janelle Monáe también dijo sí. Sí a las transparencias, sí a la plata, sí a un anillo en cada dedo, sí al miriñaque, sí a la diadema, ¡sí a todo! Al lado de Janelle, Hailee Steinfeld parece sencillita con ese vestido tan grande que no cabe ni en la foto.

Después de ver el vestido-con-abosolutamente-todo pensaréis que en la sencillez está la respuesta. Pues tampoco.

Me aburroooooo.

Kirsten Dunst y Alicia Vikander aburridísimas de negro. Julianne ha tenido días mejores, pero su vestido, dentro del soserío, es precioso, y ella es lo más, siempre.

El color de esta alfombra roja fue ése, el rojo:

Las fotos no hacen justicia estos tres modelazos, el rojo de los vestidos se empasta con el de la alfombra, pero Ruth Negga y Viola Davis estaban guapérrimas. Ginnifer Goodwin también llevaba un vestidazo, pero ese corte de pelo a lo Jo en "Mujercitas" rapándose para vender su melena, pues mira, no. Además, ¿qué clase de nombre es Ginnifer?, ¿es Jennifer?, ¿como Giménez y Jiménez?, ¿o más bien como Letizia decidiendo que su nombre se escribirá con zeta y no con ce?

Pero volvamos a lo nuestro. Los vestidos. El rojo fuertecito triunfó, y los flecos y el rollo años veinte también:



Mamá cómprame unas botas, que éstas están rotas de tanto bailar. Charlestón, charlestón, cómo alegra mi corazón...

Emma Stone es tan mona, tan adorable, tan guapa y tan perfecta que debería dar rabia, pero es tan dulce que ni siquiera dan ganas de tenerle manía. La muchacha de al lado es Olivia Culpo, ex miss Universo y también aficionada a los flecos.

¿Quién le ha dicho a Scarlett Johansson que cortarse el pelo a lo Zach, el de "salvados por la campana" es buena idea?:

Ese pelo es mal, Scarlett. Y lo tuyo, Dakota... buf, no sé ni por dónde empezar.

Dakota Jonhson hizo un homenaje a su madre y le cogió un vestido de cuando Melanie Griffith triunfaba, allá por los 80Hombreras, un lazo ahí en medio, un collar también en medio y esa cara de entusiasmo y alegría que Dakota Johnson lleva allá donde va.

Está claro que no es fácil vestirse para la alfombra roja, me imagino a una actriz rodeada de un equipo de estilistas, maquilladores, asesores... todos opinanado y la actriz al final diciendo: mira, que paso, que voy a ir a los Oscar en pijama y con mis zapatillas de estar por casa. Sería maravilloso. Pero de momento nos conformamos con Terrence Howard en bata de lord inglés, de esos que se toman un brandy en la biblioteca de su mansión. 

Quizá por eso Meryl Streep optó por vestirse como su personaje en su próxima película, un biopic sobre María Teresa Campos:

¿Bardem no lleva siempre el mismo traje en todos los eventos: los Óscar, los Goya, el bautizo de sus sobrinos?

Hace un tiempo, hablando con mi amiga F. de "Westworld" ella me confesó que le gustaba Ed Harris, y no que le gustaba en plan "qué gran actor" o "qué elegante", no, no... que le ponía. Quizá ha llegado el momento de instaurar una nueva categoría de YILF (yayos i would love to fuck) y en esa improbable categoría, yo añado a Jeff Bridges. No sé cuántos años tendrá (de hecho, prefiero no saberlo) pero quien tuvo retuvo, vaya que si retuvo. Será eso de dormir ocho horas, beber mucha agua, yo no hago nada, es la genética... Aunque la genética a veces es cabrona, caprichosa:

Ejercicio de agudeza visual, ¿quiénes son las personas que acompañan a Chris Evans y Viggo Mortensen?, ¿sus agentes de prensa?, ¿compañeros de equipo en sus últimas películas?, ¿presidentes de sus clubs de fans?:

 No. No. Y no. Ella es la hermana de Evans y él es el hijo de Mortensen.

Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿se os ocurre algún otro ejemplo de crueldad genética?, ¿tenéis algún/alguna YILF en mente?, ¿por qué Isabelle Huppert tiene esa gesto de desprecio profundo por toda la humanidad?, ¿vosotros también os dormisteis con "Moonlight" y "el renacido" o soy yo que me ha picado la mosca tsé-tsé y no me he enterado?

lunes, 29 de febrero de 2016

Aaron Sotheby's y la alfombra roja de los Oscar 2016

Amiga L., te agradezco un montón el pirateo y que me pasaras tu usuario y tu clave para acceder a Yomvi pero... oh, aciago destino; oh, maldito infortunio, no había forma humana de acceder a la plataforma. Así que no me quedó más remedio que ver la alfombra roja de los Oscar a través de la opción gratuita: el 24h de TVE. Y oye, muy bien, qué risas que me eché.

Aaron Sotheby's
Cómo, ¿que no sabéis quién es Aaron Sotheby's? Pues el presentador del especial alfombra roja del 24 horas sí. Es un guionista súper famoso, el de la peli de facebook... A favor del pobre presentador hay que decir que comentar una alfombra roja en la que durante una hora de reloj desfilan gentes desconocidas para el público español es muy difícil. Así que echaron el rato repasando las películas nominadas, hasta que apareció ella: Sofía Vergara.

 ¿No es el mismo vestido teñido de morado nazareno?

Vestida con el vestido entallado y con escote corazón de siempre. Que para mí que Sofía es una chica ahorradora y sólo tiene dos vestidos de gala y lo que hace es ir tiñéndolos. El segundo que suele ponerse se lo prestó a Reese Whiterspoon (si escribes bien su apellido a la primera te convalidan el primer año de inglés en la escuela oficial de idiomas).

Esa actriz salía en una serie... ¡sí, en Anatomía de Grey!
Pese a que el programa contaba con la colaboración de una experta en moda, un experto en cine colaborador habitual de Días de cine, el actor y director Daniel Guzmán y la actriz Marta Belaustegui, nadie supo identificar a la primera a Olivia Wilde. Acertaron en lo de que es una actriz que salía en la tele, pero no en la serie en cuestión: no es "Anatomía de Grey", sino en otra serie de médicos, "House".

La bella Olivia lució tipazo y escote de infarto, igual que las otras bellas; Charlize Theron y Saoirse Ronan:

Obviamente, nuestros amigos del 24H fueron incapaces de pronunciar "Saoirse". Pero es normal, ni en su casa saben decirlo bien. La llaman: "oye", "tú", "rubia"...

Vamos a escuchar a este actor que dio la sorpresa el año pasado con la película del músico
¡JK Simmons! Decía yo en casa al televisor cuando el presentador, una vez más, no se sabía el nombre del actor que aparecía en imagen. Ojo, que ni Marta Belaustegui (¿os preguntábais qué había sido de ella?, pues ahí estaba) ni Daniel Guzmán supieron su nombre. Aunque eso no fue óbice (óbice hay que decirlo más) para que Guzmán se marcara un speech sobre lo mucho que le gustó "Whiplash" aka "la película del músico". Un cine necesario, fuera de formalismos y convencionalismos el cine que a él, como director, le interesa. Que sí, Daniel, que sí, pero aquí estamos hablando de alfombra roja, de glamour:

 Y qué bonito que era el vestido de Rooney Mara, por favor. Me imagino a un montón de manos de artesanas tejiéndolo, es una obra de artesanía, alta costura de verdad. Otra cosa es el peinado a lo Reina Amidala lamida por una vaca que me llevaba Rooney. En cuanto al vestido de Brie Larson... no sé si me gusta o si está sacado de Modas Paqui y podríamos vérselo a Terelu Campos cualquier día en los premios TP.

Documental ambientado en Camboya, habla de los jemeres rojos
Quizá os digáis, Esti, tía, cómo eres, que no todo el mundo tiene porqué reservar un hemisferio de su cerebro para los nombres de los actores. Que los expertos del 24H eran expertos en cine, no en moda... Pues en cine tampoco, porque al hablar de Joshua Oppenheimer, nominado por la segunda parte de "The act of killing" y al no recordar el título de la película (para mí que el presentador del 24H necesita píldoras De Memory) intentaron explicar su argumento. Al presentador le sonaba que era algo en Asia y con matanzas y dictaduras y soltó que era sobre los jemeres rojos en Camboya. Error. Indonesia y la dictadura de Sujarto.

Aunque para errores...:

Lily Cole envuelta en papel Albal y Kate Winslet envuelta en uno de esos vinilos decorativos que puedes colocar en el salón de tu casa.
 
Yo, como director de cine...
¿Recordáis el mítico momento de Francisco "yo he venido a hablar de mi libro" Umbral? Pues algo así se marcó Daniel Guzmán durante el programa, haciendo promoción de su película "A cambio de nada", viniera a cuento o no. Sí, Daniel ya sabemos que estuviste años haciendo casting hasta que encontraste a los protagonistas; sí, Daniel, ya sabemos que a ti te gusta el cine social, íntimo, con mucha "verdad"... pero ahora toca hablar de vestidos. Ves-ti-dos.

¿Quién dijo que el amarillo da mala suerte?

El amarillo es un color complicado. Puedes parecer una burbuja de Freixenet, como Margot Robbie.  El vestido de Alicia Vikander amarillo pollo con brillos Swarovski aquí y allá que parecían colocados por la máquina pega cristalitos de Lourdes Montes también un poco prom horterilla. Y no estoy hablando por mera envidia. Para nada. A mí no me importa que Vikander sea la novia de Michael Fassbender.

Hablando del rey de Roma:

 Fassbender y su padre. La explicación gráfica de que la raza muta y muta a mejor.

Tom Hardy se vio demasiado elegante con el chaleco y se puso las gafas de sol de cuando sales del after a las tantas y te molesta la luz del sol.
  
Veamos a quién pertenece ese vestido... pues a una de las asistentes a la gala
Esta frase también es verídica y la dijeron durante la retransmisión de la alfombra roja. Lo juro.
A estas alturas de post os estaréis preguntando, ¿pero quién fue la más elegante de la noche?, ¿Cate Blanchett?, ¿Jennifer Lawrence?, ¿Naomi Watts? Las tres iban guapérrimas, favorecidas, muy rubias, muy WASP y muy perfectas. Pero yo me quedo con dos señoras (dígase regodeándose: SE-ÑO-RAS):

A ver si tienes el tipín de Charlotte Rampling cuando llegues a 1os 145 años, Jennifer Lawrence.

¿Y no echáis a alguien de menos en este repaso? No os preocupéis, porque Heidi Klum no puede faltar:



 ¿Hay algún color peor que el malva para vestirse? Sí, el naranja triángulo de señalización.

Una mosquitera en tonos lila y malva con un par de floripondios del chino. Así era el vestido de Heidi. El de Jennifer Jason Leigh no estaba tan mal, pero un color poco favorecedor y la cara de Jennifer de haberse tomado una caja entera de Orfidales no ayudaban. En cuanto a Olivia Munn... ¿naranja butano?, ¿en serio?


Y vosotros, ¿créeis que el vestido de Brie Larson tiene su aquel o que es sencillamente horroroso?, ¿también pensáis que Eddie Redmaine es mucho más guapa que guapo?, ¿créeis que Vikander y Fassbender tienen el deber moral de poblar la tierra de hermosos hijos cuanto antes?

lunes, 23 de febrero de 2015

Los Óscar más Ñé

Que sepáis, queridérrimos lectores, que esta entrada la he hecho con sangre, sudor y lágrimas. Anoche me vi la alfombra roja tal que así: la televisión encendida con el 24H de TVE, en el ordenador: twitter abierto, facebook también, las páginas just jared y trendencias para ir buscando fotos y también Yomvi para ver la alfombra roja por gentileza de mis queridérrimos amigos T. y L., que me pasaron su clave. Seis pantallas a la vez, que parecía Nacho Cano en su época de Mecano, cuando tenía un teclado para cada dedo.

Pero antes de diseccionar la alfombra roja permitidme un párrafo, sólo uno, para hablar de cine, que es esa cosa que se premia después del paseo de las estrellas con sus modelazos. Y es que estoy muy indignada por la ausencia de una película que, para mí, ha sido de lo mejor de lo visto el año pasado: "La lego película". Me hubiera gustado verla nominada a mejor guión, por supuesto a mejor película de animación y, visto el nivel de sus competidoras, también a mejor película. Y es que (va, venga, un parrafito más y hablamos de la alfombra roja, lo prometo, de momento os dejo una foto para ir abriendo boca)...:

¿Las nuevas figuras de Madame Tussaud's? ¡No! 

...me he visto un montón de las películas nominadas de este año. Mis favoritas eran "Boyhood" y "The imitation game". "Foxcatcher" es interesante, sobre todo cuando consigues abstraerte de la nariz postiza de Steve Carell y dejas de pensar que es Joaquín Reyes en Muchacha Nui, pero también es lenta y fría, gélida, más que un Corneto. "Whiplash" es como el sargento de hierro pero con un batería de jazz que se tira media película ensayando la misma pieza hasta que te entran ganas de meterle las baquetas por algún orificio de su cuerpo. Y "Birdman". Ay. Qué cosa más insufrible. Con una banda sonora que parece el pesado de Whiplash dándole aún más fuerte a la batería, una cámara que no para quieta y una historia que no es sobre el ego de los actores, no, es sobre el ego de Iñarritu, desde el primer minuto de la película mostrando que es un gran director porque: eh, fíjate, todo lo he hecho con planos secuencia. Así que el palmarés de este año me gusta entre cero y nada.

Y ahora, al tajo de verdad.

Si en los Goya llamó la atención la cantidad de actrices luciendo sepsis (que no sexys) para llamar la atención del público, los directores, y las marcas que busquen caras bonitas, en los Oscars ha llamado la atención la cantidad de vestidos ñé. ¿Qué es ñé?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul, ¡ñé eres tú! Todos somos ñé. Todos tenemos un día ñé. Un día que no estamos en nuestro mejor momento. Como Rosanna Arquette, que lleva en un día ñé desde 1995:

A estas dos fotos las llamaría: "hubo una época en la que yo era más famosa que tú". Porque sí, hubo un momento (lejano ya) en que Patricia era la hermana de Rosanna, y no a la inversa.

Dakota Johnson lleva un vestido anudado a un lado no vaya a caerse y se vean sus encantos, que para eso hay que pagar la entrada e ir al cine a ver "50 sombras de Grey". A su lado está su señora madre: Melanie Griffith, que lleva sin protagonizar una película decente más o menos desde el año en que olvidamos que Rosanna Arquette era actriz.

Pero es que hasta Naomi Watts tiene un día ÑÉ. Como decía mi amigo M. anoche en Facebook: ella estaba en la playa en Malibú tomando el sol y de repente se dijo a sí misma, ¡leche, que empiezan los Óscar! Se puso un vestido encima del bikini, y para allá que se fue:



En cuanto a Lupita Nyong'o... Tengo dudas. Con su vestido de perlas me pasa como con el wombat, que no sé si me gusta o me repele.

También una de esas mujeres que despiertan no admiración, sino envidia de la mala: Jessica Chastain, tuvo un mal día. No tanto un día ÑÉ como un día Terelu Campos. Porque, Jessica, darling, ese vestido lo podría haber llevado Terelu a la boda de su hermana, ésa que salió en la portada del Diez Minutos.






Gwyneth Paltrow animó su vestido con un floripondio que se veía desde el satélite de Google Maps. Y Gina Rodriguez (la chica de azul de la derecha) acabó de arreglar su vestido comprado en los saldos del Primark con un moño con tupé mortal de necesidad. Gina Rodríguez, por si no lo sabéis, es la protagonista de la comedia de la temporada, la serie "Jane the virgin", de la que ya hablaré un día de estos, porque me tiene enganchaíta.

Pero eso será otro día.

Que aún quedan vestidos ÑÉ. De Kelly Osbourne, que es como la Kardashian, que no sé porqué es famosa, pero ahí está siempre, nos lo esperamos. A ver, lleva el pelo lila, elegante no va a ser. Pero de Felicity Jones...:




A Felicity le da igual que no le den el Oscar. O que la gala dure más que un discurso de Fidel Castro, porque debajo del vestido lleva varias revistas, una Xbox y un bocadillo de mortadela.

Tranquilos, que no todo fue ÑÉ. También hubo la necesaria ración de modelitos sepsis. Por supuesto, de la mano de Jennifer López, a la que su estilista esta vez convenció para que luciera un vestido de princesa Disney, con mucho vuelo y mucho tul... y JLo aceptó, siempre y cuando el escote le llegara hasta el ombligo, literalmente:




Margot Robbie no necesita ir especialmente sexy, que eso lo lleva ella de serie. Atención a su manera de posar, como si viniera de un after. Mención aparte, y párrafo aparte, se merece Scarlett Johansson.

A ver, Scarlett. Ese collar del Lefties, bueno, pase. Ese tupé que te hace cabezón, bueno, pase. Pero... ¿qué es eso que llevas en el brazo?, ¿una calcomanía?

Hasta Marion Cotillard y sus ojazos azules y su savoir fair y su je ne sais quoi tuvieron un mal día:



Porque ese vestido/sábana, Marion, es mal. Es más, es ÑÉ.

Lady Gaga fue, para lo que es ella, muy clásica. Hoy no tocaba traje de carne cruda. Una pena, porque siempre se agradece un toque de extravagancia, da igual que venga de Bjork, Helena Bonham Carter, Tilda Swinton o Massiel. Lady Gaga sólo necesitó unos guantes de fregar para asegurarse muchas fotos y, sobre todo, muchos memes.

En cuanto a Lorelei Linklater, los que hayáis visto "Boyhood" sabéis que la película no sólo es una reflexión sobre el paso del tiempo, las relaciones familiares y los lazos entre padres e hijos... también es sobre una gran verdad de la vida: que los niños se estropean cuando llegan a adolescentes. Ahí está Lorelei, en plena fase "déjame que me exprese con mi ropa, mamá".

A estas alturas de post os preguntaréis si es que no hubo NADIE elegante. Quizá apostéis por lo seguro, por Julianne Moore o por Cate Blanchett:


Pero a mí me parecieron un poco zzzzzzzz. Aburridas. Pese a que el collar de Cate debía valer lo que toda la deuda griega.

Sólo me gustaron un poco ellas tres: Rosamund Pike de rojo, Chloé Moretz con un vestido que tenía una gran baza a su favor... ¡bolsillos! y Emma Stone, que va divina hasta cuando luce un vestido color Calipo de limón:

Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿también pensáis que estos Oscars han sido muy ÑÉ?, ¿creéis que Birdman es una caca de paloma o una obra maestra?, ¿pensáis que Boyhood sería perfecta si se hubiera acabado cuando el protagonista cumplía 16?, ¿os indigna la ausencia de La Lego película, sólo representada por su nominación a mejor canción y sus compositoras hipsters?, ¿se está convirtiendo John Travolta en el nuevo Michael Jackson?, ¿la esposa de Benedict Cumberbatch es, en realidad, su hermana?

Como hace mucho que no me dedico al noble arte del autobombo, os informo de que hay una obra en Microteatro escrita por moi. Se representa todos los martes de este mes, hasta el 3 de marzo. A partir de las ocho de la tarde en pases cada media hora, hasta las diez de la noche.

lunes, 3 de marzo de 2014

El sujetador de Liza Minnelli, estrella de los Oscar 2014

A estas alturas ya todos sabéis que los Óscar de anoche fueron lo más previsible en años. Se han cumplido los pronósticos y la mejor película es "12 años de esclavitud". "Gravity" ha logrado 7 premios, técnicos fundamentalmente, más el galardón a mejor director y la única representación española, el corto "Aquel no era yo", se ha quedado sin premio.

Pero, ¿a quién le importa todo esto? A mí no, que no he visto "12 años de esclavitud" y que "Gravity" me parece un documental del planetario pero en 3D. Ya os hablé de las que me parecían las grandes olvidadas de los Óscar, a las que añado "Rush", que ví la semana pasada y que se merecía, al menos, una nominación para el enorme Daniel Brühl.

Vayamos a lo que importa, ¡¡¡¡los vestidos!!!

El escote en uve, que es eso que llevan los cachas de gimnasio aspirantes a tronistas en Mujeres, Hombres y Viceversa y lo que llevan ellas...:

...triunfó.

Pero no es lo mismo ir divina, glamourosa y guapísima, como iba Kate Hudson, a ir en plan señorona (lo conocido popularmente como marcarse un María Teresa Campos) como Julie Delpy.

En cuanto a Lupita Nyong'o y Charlize Theron, tengo mis dudas. Lupita mezcló dos tendencias: el escote en uve de zorrón y el estilo princesita Disney. Iba muy guapa, aunque me sobraba la diadema de estudiante de ballet. Charlize es una diosa y le perdono hasta los tirantes de silicona, aunque sé que Calamarín, uno de los lectores habituales de éste vuestro blog, no se lo perdonará jamás.

El escote en uve largo, muy largo, casi hasta el ombligo, no fue la única tendencia de la alfombra roja.  También los brillos triunfaron. Brillante, con flecos años 20, iba Jennifer Garner. Brillante, con una red llena de almejas, aunque almejas de Choppard, como dice mi amiga A., iba Cate Blanchett. Previsible y justa ganadora del Óscar a mejor actriz por Blue Jasmine, que conste. Y brillantes y metalizadas iban Anne Hathaway y Angelina Jolie:


Pé sigue en su cruzada por convertirse en la nueva Audrey Hepburn y repite moño alto. Pero el vestido de gasa largo que había que recogerse a lo toga de senador romano le estuvo molestando continuamente. Ella, muy profesional, lo controló y posó como si tal cosa. En cuanto a Olga Kurilenko: rusa, altísima, ojos claros, ex chica Bond, iba ideal pero claro, ella es de otra raza.

Y hablando de mujeres de otra raza. Si las rusas nos dejan al resto de mujeres a la altura del betún, qué decir de las modelos brasileñas, que son como las rusas, pero más morenitas. Bellísima y elegantísima iba Camila Alves:


La señora hortera de la izquierda es la madre del camarero del centro, que no es camarero, sino Matthew McConaughey.

Pero la alfombra roja no sólo es el lugar para disfrutar de trajes maravillosos o de hombres guapos, hasta con el pelo patrás. También es el lugar para encontrar sorpresas. Porque, quién iba a suponer que, con los años, Martin Scorsese iba a convertirse en el anciano de "Up":


O que Bill Murray iba a ser el doble de Doc de "Regreso al futuro":


Del parecido más que razonable entre Jared Leto y Jesucristo ya se habló anoche en twitter. Son calcados, siempre y cuando Jesucristo se tiñera el pelo con mechas californianas.

Y, perdóname Goldie Hawn por esto que voy a decirte, pero te das un aire a Ana Obregón:


Los que madrugamos y no tenemos canal Plus ni siquiera vemos la gala. Pero me cuentan que fue sosa y tan previsible como los propios premios, prácticamente un calco de los Globos de Oro. Con lo bonito que hubiera sido que la Pataky se hubiera puesto de parto... Aunque a mí lo que verdaderamente me sorprende es que tuviera sitio para sentarse con esa enorme barriga donde habitan dos mellizos hijos de Thor:


Pero Elsa no estalló, perdón, no se puso de parto. Con barrigas más manejables aparecieron la über bella Oliva Wilde y la no tan über bella, pero muy mona, Kerry Washington.

Seguro que los blogs de moda hablan de la elegancia de Sandra Bullock, Amy Adams o Jennifer Lawrence pero a mí, la verdad, me parecieron muy aburridas. Menos mal que siempre contamos con los peor vestidos de la noche para animar el cotarro. Pharrel Williams y sus bermudas eran excéntricas, sí, pero eran la nada en comparación con esto:

Whoppi Goldberg siempre ha ido de estrambótica por la vida y hasta entiendo que elija llamar la atención. Sin embargo, lo de Liza Minnelli y su ausencia de sujetador no tiene explicación posible.

¿Estaba Heidi Klum revoloteando por ahí? Por supuesto, es una pregunta retórica. Heidi no se pierde una. Estaba en una de las fiestas que se organizan después de la entrega de premios. En esta ocasión Heidi iba hasta elegante. O si no, mirad a Kim Kardashian.

Y vosotros, ¿qué pensáis?, ¿perdonáis a la bella Charlize por usar tirantes de silicona?, ¿Goldie Hawn se parece más a Ana Obregón o a Cristina Tárrega?, ¿por qué Liza Minnelli se dejó el sujetador en casa?, ¿habrá alguna entrega de los Óscar sin caída de Jennifer Lawrence de por medio?

martes, 18 de febrero de 2014

Los olvidados de los Óscar 2014

En unas semanas se entregan los Óscar y llega el momento de plantearse algunas cuestiones. Ahora, y no el día de la ceremonia, porque estaré muy ocupada viendo la alfombra roja y después de eso estaré durmiendo.

La cuestión fundamental es que todos los premios son injustos. El Planeta el que más (eso es así), pero el Óscar también. Por si eres un alma cándida que se piensa que ha ligado cuando una chica le dice que mejor le des tú su teléfono, que ya te llamará ella, os voy a decir un par de verdades. Los Óscar, como todos los premios, son en realidad un batiburrillo de intereses creados donde las productoras buscan sacar la mayor tajada posible. La importancia del estudio que produce la pelicula, la fecha de estreno, el número de estrellas de moda que aparecen y lo bien que se lo hayan montado para promocionar la película ante el público y ante los académicos (que son los que votan) es lo que decide qué película se lleva el gato al agua. Y luego está eso de que la película sea buena.

¿O acaso han pasado a la historia del cine "Crash" (2005), "una mente maravillosa" (2001), "Shakespeare enamorado" (1998)? Pero si le dieron un porrón de Óscars al pelma de Frodo y sus amigos los hobbits (que le siguen porque están enamorados de él, eso está clarísimo) allá por 2003.

San Valentín se ha creado para animar el consumo de flores, bombones y tarjetas de felicitación y los Óscar para dar un empujón al consumo de cine. Lo mismo que hay nominados que no son para tanto,  también hay películas buenísimas que han sido injustamente tratadas. Porque, ya que nominan a 10, ¡10! filmes como mejor película, ¿no podían haberle hecho un hueco a "Prisioneros"?


¡Cómo! ¿Que no habéis visto "Prisioneros"? ¡Si sale Hugh Jackman! ¡Si tiene un 7,6 en Film Affinity! ¡Si estaba en la cartelera durante la promoción de cine a 3 euros!, ¿cuál es vuestra excusa?, ¿os estaban operando a corazón abierto?

Por eso os adjunto aquí la lista de nominados redux. En rojo he señalado los que deberían ganar, he añadido los que faltan y he tachado los que sobran. Y éste es el resultado:

Mejor película
La gran estafa americana
Capitan Phillips
Dallas Buyers Club
Gravity Prisioneros
Her
Nebraska
Philomena
12 años de esclavitud Blue Jasmine
El lobo de Wall Street

¿"Gravity" mejor película? Mejor director, sí. Puedo hasta entender la nominación de Sandra Bullock pero, ¿mejor película? Venga ya, si es como pasar una tarde en el Planetario, aunque las butacas del planetario son mucho más cómodas que las de cualquier cine.

Mejor director
David O. Russel por La gran estafa americana Denis Villeneuve por Prisioneros
Alfonso Cuadron por Gravity
Alexander Payne por Nebraska
Steve McQueen por 12 años de esclavitud Woody Allen por Blue Jasmine
Martin Scorsese por El lobo de Wall Street

Mejor actriz protagonista
Amy Adams por La gran estafa americana
Cate Blanchett por Blue Jasmine
Sandra Bullock por Gravity
Judi Dench por Philomena
Meryl Streep por Agosto

Si yo fuera académico de los Óscar me negaría a darle ni un solo premio más a Meryl Streep. Por abusona. 

Mejor actriz de reparto
Sally Hawkins por Blue Jasmine
Jennifer Lawrence por La Gran estafa americana
Julia Roberts por Agosto Melissa Leo por Prisioneros
June Squibb por Nebraska
Lupita Nyong'o por Doce años de esclavitud

Qué queréis que os diga, no puedo con Julia bocadebuzón Roberts, me estomaga, ella y su anuncio para perfumes donde corta los hilos de diamante porque ella es libre y espontánea. Además, que yo no le perdono que dejara plantado a Kiefer Sutherland.

June Squibb, esta adorable anciana que tiene pinta de pasar las tardes jugando a la brisca y haciendo encaje de bolillos es una actriz impresionante...


...aunque no le queden los vestidos de alta costura tan bien como a Jennifer Lawrence, esa actriz que se echa un pedo y la nominan.

Mejor actor protagonista
Christian Bale por La gran estafa americana
Bruce Dern por Nebraska
Leonardo DiCaprio por El lobo de Wall Street
Chiwetel Ejiofor por Doce años de esclavitud
Matthew McConaughey por Dallas Buyers Club

Sí, yo quiero que la ceremonia de este año se llene de jubiletas.
Mejor actor de reparto
Barkhad Abdi por Capitan Phillips
Bradley Cooper por La Gran estafa americana Paul Dano por Prisioneros
Michael Fassbender por Doce años de esclavitud
Jonah Hill por El lobo de Wall Street
Jared Leto por Dallas Buyers

¿Es necesario nominar a Bradley Cooper cada vez que se echa un pedo?
Si se lo dieran a Jonah Hill tampoco me parecería mal. 
A Fassbender más que un Óscar yo le daría otra cosa. Le pondría un piso. Le iría a ver los jueves por la tarde. Le compraría flores. Bombones. Michael, yo te voy a tratar como a un rey. Guapo. Hermoso. Ojazos.

Mejor Película de Animación
Los Croods
Gru 2
Ernest & Celestine
Frozen
The Wind Rises
Tengo el corazón dividido entre esto:

Y esto:

No puedo decidirme. Así que premio compartido entre los Croods y Gru 2.

Mejor Guión Original
Eric Warren Singer y David O. Russell por La gran estafa americana Aaron Guzikovski por Prisioneros
Woody Allen por Blue Jasmine
Craig Borten y Melissa Wallack por Dallas Buyers Club
Spike Jonze por Her
Bob Nelson por Nebraska

Más que nada porque Woody tiene muchas figuritas de éstas y hay que repartir y porque Bob Nelson (ese hombre con nombre de cantante country) apenas ha escrito películas, viene de la televisión y se merece un reconocimiento.

Mejor Guión Adaptado
Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke por Before Midnight
Billy Ray por Capitán Phillips
Steve Coogan y Jeff Pope por Philomena
John Ridley por Doce años de esclavitud
Terence Winter por El lobo de Wall Street

Al lobo le sobran sus buenos 20 minutos pero se lo perdonamos.

Mejor Fotografía
The Grandmaster
Gravity
Nebraska
A propósito de Llewyn Davis
Prisioneros

Como mejor documental, aunque no haya visto más que uno de los nominados, lo tengo claro-clarinete: The act of killing, una película dura, horrible, inolvidable, bestial y no sigo adjetivando que voy a parecer uno de esos críticos pedantes.

Y vosotros, ¿qué películas habéis echado de menos en la lista de las nominadas a los Óscar?, ¿cuáles os sobran?, ¿cuál es vuestra porra para la próxima edición? Contadme...

Ah, y no creáis que me olvido de dar la matraca habitual, ¡votadme en los premios 20 blogs!, ¡VOTADME! Sólo hay que hacer clic en el icono de la derecha y seguir las instrucciones.

lunes, 25 de febrero de 2013

Blancas y radiantes (y Sonia Monroy)

El cine comercial industrial de los Óscar está de capa caída. Que no lo digo yo, que es obvio, porque eso de cambiar cada año el número de nominadas a mejor película es puritica desesperación. Si ahora se quiere ver una recopilación del buen cine del año, con excelentes actores que han hecho un trabajo sublime y buenas historias, el sitio no es los Óscar. El sitio son los Emmy.

Y este párrafo es lo único serio que vais a encontrar en este artículo. Porque si, ya de antes la ceremonia de los Óscar era larga como un día sin queso y además la emitían a las mil, ahora ni siquiera tenemos el interés de ver qué películas han sido galardonadas, porque, o no las hemos visto ("La vida de Pi"), o nos parecen un muermo ("The master") o, sencillamente, una tontunada ("Django"). Vayamos a lo que interesa:


Blancas y radiantes iban las überbellas Amada Seyfried y Charlize Theron. Que el cuello de la primera le hacía bolsitas y la segunda llevaba un corte de pelo a lo Grace Jones en "Panorama para matar", pues sí. Pero llevaban unos modelazos de impresión y estarían guapas hasta con un vestido de la nueva colección de Agatha Ruiz de la Prada.

El blanco y sus variantes dominaron. Los chicos os preguntaréis, ¿pero qué variantes de blanco hay? Pues unas cuantas: hueso, blanco roto, marfil, lavanda, beige, vainilla, nude... La próxima vez que queráis sorprender a vuestras novias, haced este comentario al ver el vestido de Jessica Chastain "el nude es un tono arriesgado en general, y más aún si eres pelirroja". Os miraran con otros ojos, con respeto. Qué coño: con admiración.


El día que le dijeron que tenía que cortarse el pelo por su papel en "Los miserables", Anne Hathaway decidió que era su momento para ser proclamada la nueva Audrey Hepburn, y en ésas anda. Pero su vestido se la ha jugado. Esos pliegues a la altura del pecho parecen sus pezones, y se han convertido en trending topic ellos solitos.

Por el blanco, pero en su opción princesita Disney o catálogo Pronovias, optaron las actrices que querían emular a . Muy lago de los cisnes lucía Amy Adams y muy de prom de su instituto vi a Jennifer Lawrence, a la que se le nota mucho que está más cómoda con unas bambas y unos vaqueros. De hecho, casi se esmoña al subir a recoger su Óscar a mejor actriz.


Dejémonos de vestidos blancos y tonos empolvados (tomad nota, chicos, los empolvados son: el albaricoque, el nude, verde agua, celeste, el maquillaje, el rosa palo...). Vayamos a las horteras de la velada, aquellas que dijeron, ésta es mi noche, hoy voy a deslumbrar, me voy a poner todo lo que tenga.

Brocados, dorados, moños, cortinones sacados del salón de baile de Tara en los looks de Salma Hayek y Olivia Munn. Me asalta una duda, ¿cómo andaban?, ¿cómo hacían pipí? Y del popó ya ni hablamos...


Aunque para vestido barroco y excesivo, éste que es un capote de torero y que seguro le encantaría a la infanta Elena. Lo luce una tal Fan Bingbing que, según la wikipedia, ha protagonizado grandes éxitos del sudeste asiático como "Kung-fu hip hop", "lost in Beijing" o "Buddha mountain".


Barrocas, pero a lo urraca, brillando más que las luces de Navidad del Paseo de la Castellana, iban Nicole Kidman y Catherine Zeta Jones. Tanto ellas como Michael Douglas se dieron un repasillo previo a los Óscar y por eso se parecen más a sus réplicas de cera del Madame Tussaud's que a sí mismos.


Ir a los Óscar es una fantasía para cualquiera. Que seguro que luego es aburrido, incómodo y no es para tanto. Como casi todas las fantasías cuando se vuelven realidad. Pero, ¿y lo que ibas a presumir delante de tus amistades durante los siguientes 7 años?, ¿eh? Eso mismo debieron de pensar unas cuantas celebrities sin relación alguna con el cine pero que sí estaban invitadas. Allí me colé y en tu fiesta me planté:

La musculada de la derecha es Kelly Rowland, ex componente de las Destiny's Child. La musculada de la izquierda es Tabatha te necesito, porque Tenecesito es su apellido, como bien sabemos todas las espectadoras del canal Divinity.

Y hablando de fiestas. Kristen Stewart y Helena Bonham Carter salieron de farra la noche anterior y, como a Carolina de Mónaco en la boda de Leti, la alfombra roja les pilló despeinadas y con resaca:


Tampoco acertaron demasiado las que optaron por las hombreras, ese invento que ha hecho tanto daño a la humanidad como la Santa Inquisición, la guillotina, o la tuna.  Jane Fonda iba de amarillo pollo, con un vestido que debía tener en el armario desde su época de sus videos de aerobic. Halle Berry me recordaba un poco a la Tina Turner de Mad Max 3:


A estas alturas estaréis todas (y todos) preguntándoos por la invitada más ubicua de los saraos del mundo anglosajón. Y sí, Heidi Klum estuvo por ahí, pero no en la alfombra roja, sino en una fiesta posterior. Hasta ese momento la dueña del escotazo de la noche fue Samantha Barks. La actriz de "Los miserables" estuvo toda la ceremonia con la espalda recta, porque al mínimo pliegue se le vería todo. Pero, comparada con Heidi Klum, Samantha iba vestida de monja de clausura:


En cuanto a los hombres de la noche, eché en falta a Ewan Mac Gregor, que seguro que prefirió quedarse en su casa de Escocia, cocinando para su mujer y sus hijos, porque él es así de perfecto. Por ahí andaba Bradley Cooper, que bueno, es mono y tal. Pero quien más llamó la atención, aparte del señor que se ha merendado a Quentin Tarantino, es el actor Eddie Reydman, que comparte peluquero con Pitingo:


Recapitulando. Amy y Charlize iban ideales, yes it's true, pero no fueron mis preferidas. Naomi, que nos hizo el feo de no venirse a los Goya, sí que fue a la alfombra roja de los Oscar e iba espectacular con un vestido de Armani con escote que sólo puede lucirse si estás rematadamente buena.


Pero, ¿se puede ir espectacular y ser una tía normalita? Sí, se puede (dígase esta frase como si la corearas en una manifestación del 15M). Ahí tenemos a Sally Field, con sus más de 60 años, su cara de dependienta del Corte Inglés y su 1,60 de estatura, con un vestidazo de quitar el hipo.

No apareció en la retransmisión de la alfombra roja de RTVE. Tampoco en el Trendencias, o en Vogue.es... pero estuvo ahí, ¿por qué?, ¿a cuénto de qué? y sobre todo, ¿invitada por quién? Son interrogantes que puede que jamás sepamos. La presencia de Sonia Monroy en los Oscar promete ser el nuevo misterio del siglo XXI, a la altura de quién mató a Kennedy o qué pasó en el área 51. Pero es verdad, ahí estuvo:

Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿quién creéis que fue la más elegante?, ¿y la menos?, ¿recomendáis "la vida de Pi"?, ¿"Lincoln" es tan coñazo como parece?, ¿mejor guión adaptado para Django?, ¿en serio?, ¿será Sonia Monroy la nueva Pé?