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lunes, 2 de marzo de 2015

Plagiando palabras ajenas

Dice Luis Pedrahita que el castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable. Éste sea, probablemente, uno de los peores títulos ever para un espectáculo. Pero este post no es sobre títulos horribles, ni siquiera sobre porqué Luis Piedrahita no se corta de una vez ese flequillo. Es sobre el idioma.

Y sí, el castellano será una lengua muy loable. Pero tiene vacíos que deberían llenarse. Palabras que sí existen en otros idiomas y que deberíamos plagiar sin compasión. Como, por ejemplo...:

Bad hair day
Hay días en los que te levantas con "el guapo subido", ignoro si esta expresión existe en otros idiomas, pero lo que sí existe en inglés es el "bad hair day". Esos días en los que tu pelo decide ir a su aire. A Ana Botella le pasa mucho:

Ana Botella vive en un bad hair day perpetuo.

Tartle
¿Sabes ese momento en el que quieres presentar a alguien y se te queda la mente en blanco y no recuerdas el nombre en cuestión? Pues los escoceses tienen un nombre para eso: tartle. Las madres sufren mucho de tartle, cuando olvidan los nombres de sus hijos. A la mía también le pasa, ¡y eso que sólo soy una!

Jayus
¿Quién no ha sufrido un ataque de risa por culpa de un chiste tan malo que hasta hace gracia? A mí me pasa con éste:
- ¿Qué tienen en común un tomate y una patata?
- No sé.
- Que los dos son rojos, excepto la patata.
Pues en Indonesia esto tiene un nombre: jayus.

Fluffy
Podría traducirse como esponjoso, suave o mullido. Estos adjetivos en castellano se emplean para referirse a cosas, pero en inglés también se utilizan para calificar a animales, aunque nosotros nunca nos referiríamos a un ser vivo como "esponjoso". Para paliar este vacío, abogo por crear la palabra "peluchoso".

Como diría Agnes en "Gru": es tan mono que me quiero morir.

Gheegle
En Filipinas tienen una palabra para definir esas ganas de pellizcar o apretar algo porque es insoportablemente adorable. O como diría mi amiga M. ese impulso que va del amor a la destrucción, como cuando ves al perro peluchoso de la foto anterior y te lo querrías comer. Pues todo eso, pero en una sola palabra.

L'esprit d'escalier
El "espíritu de la escalera" es una expresión francesa que se refiere a cuando reaccionas tarde ante una provocación y la respuesta ingeniosa que te gustaría haber dado se te ocurre demasiado tarde, cuando ya estás en la escalera. 

Komorebi
Hace tiempo que no digo en éste vuestro blog que yo he estado en Japón. Ya hace unos cuantos años y más me vale hacer algún viaje exótico o se me van a acabar los temas a tratar. Pero ése es otro asunto. Se habla mucho de la modernidad y la tecnología japonesa y muy poco del profundo amor por la naturaleza de los japoneses. En parte por herencia cultural del sintoísmo y el budismo, pero ahí está, con sus bosques acojonantes por todas partes. No es de extrañar que exista una palabra para el juego de luces y sombras que se produce cuando la luz del sol se cuela entre las hojas de los árboles.


Bakku-shan
Cuando ves a alguien de lejos y piensas: ey, ése está bueno, y luego se acerca y resulta que no, que no está tan bueno. Eso es bakku-shan, aunque sólo aplicado a las mujeres, que los japoneses un poco machistas sí que son. En este vuestro blog tenemos toda una colección de "palabros" para definir a los que no son guapos del todo: guapos de lejos, falsos guapos, e incluso falsos feos.

Y ahora llegan las palabras deprimentes. Aportación todas ellas de los pueblos alemanes y eslavos, llenos de buen rollo y alegría de vivir. Mucha German Angst:

Torschlusspanik
Literalmente, significa "miedo a cerrar puertas". El auténtico significado de esta palabra que llega a tener hasta cinco consonantes seguidas es más deprimente que una película de Haneke. Se refiere al miedo que sentimos a que pase el tiempo y cada vez tengamos menos oportunidades, es decir, el temor a que se nos cierren puertas por ir envejeciendo.

Litost
Dice Milan Kundera (el autor de "la insoportable levedad del ser") que no entiende cómo alguien puede comprender el alma humana sin tener esta palabra, que al parecer sólo existe en checo. ¿Y qué significa "litost"? Pues algo así como un estado de agonía, tormento y dolor que surge por la visión repentina de tu propia miseria. Quizá el exceso de litost explique porqué nunca nadie ha visto jamás una comedia checa.


Toska
Los rusos, que también son gente optimista y vital (casi tanto como los checos) tienen una palabra muy similar a "litost". "Toska" es una especie de angustia vital, ya sea producida por una ruptura amorosa, por aburrimiento, por depresión...

Y... last but not least una palabra malaya que me encanta:

Manja
Se refiere al comportamiento cursi y aniñado de algunas mujeres con sus parejas, a las que se dirigen siempre con diminutivos, poniendo vocecita de niña buena o abriendo mucho los ojos a lo Zoey Deschanel.

Y vosotros, ¿qué palabras o expresiones de otros idiomas creéis que deberíamos apropiarnos?, y al a inversa, ¿qué expresiones castellanas creéis que deberíamos compartir con el mundo? Y os recuerdo que mañana es el último día que podéis ver el microteatro que he escrito. Horarios, dirección y demás datos, aquí.

jueves, 22 de agosto de 2013

El empotrador total


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Que conste que yo no quiero, que sois vosotros los que me obligáis.

¡¡¡40 visitas en el último post!!! Pero, qué pasa, ¿estáis todos de vacaciones?, ¿no sabéis que hay crisis?, ¿o estáis tan en crisis que ni siquiera pagáis a vuestro proveedor de internet?

Así que me veo obligada a ir a lo fácil (me obligáis vosotros, que conste). Como Matías Prats cuando da paso a las noticias sobre Victoria's Secret, o Pedro Piqueras antes de hablar de alguna playa de medusas en alguna playa de Levante, excusa perfecta para sacar a alguna moza de buen ver haciendo top less... Igual que ellos, yo me veo forzada (por vosotros, ¿eh?) a hacer un post veraniego y tontorrón sobre mozos de buen ver.

En este vuestro blog ya hemos hecho un recorrido extenso sobre los guapos de las pantallas. Hemos hablado de esos guapos que rozan la perfección (y que, por supuesto, son gays), de esos guapos que no lo parecen de primeras, pero luego lo son, y de esos que no te convienen nada pero molan. Y hoy toca hablar de otro tipo de guaperas, esos que rompen el molde, los machos alfa, esos que despiertan las feromonas y dan ganas de mejorar la especie. Hablamos del "empotrador total". Que esta bonita expresión no es de mi copyright, sino que la leí en el muro de una amiga al referirse a Daniel Craig. En concreto, sus palabras fueron: "la última de Bond un bluf, menos mal que está Daniel Craig, ese empotrador total".
Y bien, ¿de qué hablamos cuando hablamos de un empotrador total? Desde luego, no de Daniel Craig, que tiene pinta de tratante de blancas, además de un sospechoso parecido con Vladimir Putin.

Como yo me tomo muy en serio estas clasificaciones sobre la belleza, he realizado una pequeña encuesta, de la que resulta que 3 de cada 4 amigas que han visto “The wire” votan por Idris Elba como empotrador total. 
A mí, qué queréis que os diga, este señor me da miedo, entre que mide 1.90, es negro como la noche y tiene unos brazos que parecen columnas salomónicas, me parece perfectamente capaz de merendarse a cuatro como yo todos los días. Que igual precisamente es ésa la razón de que a mis amigas A. y F. este hombre les provoque ataques de risa floja. No olvidemos al sabio refranero español: "Once you go black, you never go back".

Mi opción personal como empotrador total, como megamacho que despierta instintos que nosotras las señoritas que pelamos los langostinos con cuchillo y tenedor negaremos tener, es Ray Stevenson. Actor irlandés también grande como un cachopo, con los ojos verdes y espaldas inabarcables. Aquellas que hayáis visto "Roma" y, sobre todo, la séptima temporada de "Dexter" me entenderéis. A este hombre-armario le queda bien hasta el look mafioso horterilla.

 ¿Es el nuevo anuncio de Emidio Pucci? No, el Ray Stevenson en "Dexter"

Quizá Ray no os convenza del todo, no os gusten sus canas o lo veáis un poco mayor. No preocuparse, que tengo una opción que va a ser quorum. Nicolaj Coster Waldau, conocido por su papel en “Juego de tronos”. Y las armaduras no le sientan mal, es más, no creo que le siente mal ni un traje de Agatha Ruiz de la Prada. Pero que donde este hombre enseña todo su potencial es en “Headhunters”. Por cierto, una película divertidísima e imprevisible, y además europea (danesa, noruega, sueca... de algún sitio de por ahí arriba). 

Las camisas blancas se han hecho para que las lleve este hombre, qué digo, este bigardo, este dios, este empotrador total.

Y vosotras (vosotros también podéis opinar, claro, por qué no) ¿a quién le otorgaríais el título de empotrador total?

martes, 5 de marzo de 2013

Vocabulario de cine


Hace unos años paseaba yo por Madrid con mi Señora Madre cuando vimos a un actor. Esto, viviendo en La Latina, es muy normal. Pasa casi tan a menudo como que un guiri te pregunte por cómo se va a la Plaza Mayor. Cuando el actor cruzó por nuestro lado, mi Señora Madre le saludó con toda naturalidad. El actor la miró como si tal cosa y siguió andando.

Señora Madre: Conozco a ése de algo, debe ser del pueblo.
Yo: Que no mamá, que es Iñaki Miramón.

El cine y la televisión forman parte de nuestra vida de tal forma que ya no sabemos distinguir qué es real y qué no. Cualquiera de esos actores que viven por La Latina lo saben. Saben que la gente les aborda con la misma familiaridad con la que hablarían con su tía Petra, la del pueblo. Pero la simbiosis entre ficción y realidad no sólo afecta a las caras que vemos en las pantallas grandes, medianas o pequeñas. También cambia hasta nuestra forma de hablar. 

Como cuando estás en la Barceloneta, lugar lleno de espledorosos cuerpos masculinos gentileza del club de natación que hay al lado, y a ti se te van los ojos y te dices a tí misma soy una patata casada, soy una patata casada.

Pero hay muchísimas más ocasiones en las que el cine se cuela en nuestro vocabulario. 

Estás con tus amigas de marcha, te encuentras con una antigua compañera de clase y, después de los saludos y la típica charla de 10 minutos de: qué tal te va, trabajo en X sitio, ahora vivo en X y salgo con X y el "a ver si quedamos un día para tomarnos un café"... Después de todo eso, vas, te giras hacia tus amigas y comentas "pues vaya culo está echando, ni el de Juan Manuel de Prada". Y en ese momento tus amigas te dicen eres mala, Muriel. A mí, al menos, me lo dicen mucho.

¿Y qué le dices a ese amigo que babea sin disimular ante el típico pibón? Probablemente le imites mientras repites: un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo.


De la filmografía de Almodóvar hay también unas cuantas perlas: "tómate un lexatin, yo me tomaré otro", decía Penélope Cruz a su hermana en "Volver". Aunque mi preferida es "La flor de mi secreto", con todas las gloriosas apariciones de Chus Lampreave y Rossy de Palma peleándose, también por dónde estaban guardados los botes de pimientos hasta que Rossy los encuentra, los planta delante de su madre y suelta, los pimientos, que la van a morder.

El dúo Chus-Rossy interpretando a las típicas madre-hija que se insultan y critican con la familiaridad que da el tenerse demasiada confianza llegó a hacer anuncios inspirados en esas escenas:


La televisión también enriquece nuestro léxico y ahí quien gana por goleada es "Aquí no hay quien viva" en su momento y ahora "La que se avecina", auténticas fábricas de crear frases memorables desde el “un poquito de por favor” a el “ésta, nuestra comunidad” o “qué somos, leones o huevones”, “mariscos Recio, el mar al mejor precio”, “¿quieres salami?” o la ristra de clásicos que salen de la boca de Estela Reynolds: “ponme un whiskito, cortito”, “ah, qué ataque más gratuito”, "ya has abierto en cajón de mierda","un café, ¿por la noche?". O mi preferido, a mí Fernando Esteso me chupó un pezón.

Pero si hablamos de frases televisivas que se han colado en el inconsciente colectivo, tenemos que hablar de mis idolatrados Martes y Trece con el "¿Encarna?" o, el "porque España no se acaba donde empieza el mar, ¡qué va! Hay barcas para seguir" o el "es lo mismo, pero no es igual": 


¿Y vosotros? ¿Qué frases tomadas del audiovisual habéis convertido en propias?, ¿cómo y cuándo las usáis?

Llegado este punto es cuando me entrego al noble arte del autobombo. "Lo último que hago para el Notodo", de repente, está, como Dios, en todas partes a la vez. Esta noche se proyecta en la semifinal de Cortos con Eñe, a las ocho en la Escalera de Jacob, en Lavapiés. Este viernes le toca en el festival de Tres Cantos, el día 6 en la muestra de Medio Cudeyo (Cantabria) y el día 7 en el ciclo de cortometrajes de Santa Eularia des Riu, en Ibiza.


lunes, 17 de diciembre de 2012

Lo que dicen mis amigos

Ahora que estoy dando clases de guión (esto es lo que se llama un autobombo sutil), repito como un loro esas cosas que los profesores nos han contado trimestre tras trimestre, como aquello de caracterizar a un personaje mediante su manera de hablar.

Por ejemplo, oyes a alguien decir "mejor pillamos un pelas a pachas y así llegas a tu keli en un pliqui". Y ya sabes dos cosas respecto a esa persona: 1, es de Madrid, 2, tiene más de 30 años. E incluso añadiría una tercera, es uno de esos treintañeros que se aferra a su juventud con más desesperación que Ana Obregón.


A mí las expresiones locales me chiflan. Y cuanto más absurdas, mejor. Afortunadamente, cuento con unos amigos que son un profundo pozo de sabiduría. Así tengo unos cuantos que viven en el Miami español, Marbella, y desde ahí sacan perlas como éstas:

- Capillita, si los pijos son un gran conjunto, del que los señoritos andaluces son un subconjunto, dentro del subconjunto de los señoritos andaluces tenemos a los capillitas. Así que no todos los pijos son capillitas pero sí todos los capillitas son pijos. Con un extra: les vuelve locos la Semana Santa

- Pureta, otra expresión made in Costa del Sol que me fascina. Viejo, hombre mayor, anticuado, en general se usa peyorativamente. Cuando un colega te dice que salir no, que mejor una cenita tranquila en su casa, entonces se le acusa de ser un pureta. Si mi explicación no os lo ha dejado lo suficientemente claro, mirad en el lugar donde está la información de Internet, ¿google?, ¿wikipedia? No, hombre no, foro coches.

- Lujo marbellita, la mejor manera de describir esa mezcla de dorado, vestidos ceñidos, estampados a lo Versace, tacones y extensiones que tanto gustan a las novias de mafiosos rusos que se pasean por Puerto Banús.

- Ésa es un rábano encendido. Esta frase hecha tan gráfica, de origen desconocido, viene a ser una mezcla de conceptos: "escocida", "borde", "fea"... Se lo oí decir a una amiga describiendo a la novia de un colega. El subtexto (otro concepto de guión que introduzco así, como quien no quiere la cosa) vendría a ser: tu novia me cae mal.

- Tardanico. Expresión de la Ribera Navarra, sutil como somos todos los de ahí. El tardanico es el resultado de una madre con premenopausia que se confía y piensa que ya no tiene que tomar la píldora y, nueve meses después, ella que ya tenía a los hijos colocados y fuera de casa, ¡zasca! Tardanico para ella. En guión (¿he dicho ya que es que estoy dando clases en el Hotel Kafka?) el tardanico es muy útil para intentar levantar la vigésimo séptima temporada de una serie familiar. Véase el caso de "El príncipe de Bel Air" o "Los problemas crecen".

- Prestoso. Expresión made in Asturias encantadora y campestre a partes iguales. Prestoso se usa en lugar de monada, ideal, estupendo, cool, chic, divino, de moda, fenomenal y absolutamente cualquier adjetivo que indique que un sitio/persona/situación mola. Junto con la palabra paisano (que sustituye a chico, tío, tú, él, ése, hombre, señor, anciano, vecino...) forma el vocabulario principal de cualquier asturiano de pro.
En Oviedo, Ewan Mc Gregor sería un paisano prestoso.

- Loca del coño. El clan de las Villanueva, el matriarcado que rige la familia de mi amiga F. son las dueñas del copyright de esta expresión tan almodovariana. Porque todas las mujeres de las películas de Almodóvar son unas locas del coño: celosas, obsesivas, desatadas... "Loca del coño" es una manera moderna y evidente de definir el "furor uterino" de Concha Velasco en las obras teatrales de Antonio Gala o de clavar lo que es Ylenia, la de "Gandía Shore".

Y vosotros, ¿qué expresiones de las que oís decir a vuestros amigos preferís? Compartidlas, no seáis acaparadores...

lunes, 12 de marzo de 2012

Palabras bonitas

Moza recia

Gua - pa (la pausa es fundamental)

Casi guapa

Qué corta vas

Msmnschrspf, onomatopeya que puede significar cualquiera de estas palabras y que se produce o bien porque al viejo verde le baila la dentadura o bien porque se ha quedado sin ideas y ha dicho lo que le ha dictado el subconsciente, o a lo mejor la zona reptil del cerebro.

Todos estos son ejemplos de palabras que lo parecen, pero no son bonitas. Y menos si te las suelta un señor de 78 años que anda con taca taca y oye mal, pero los ojos y las ganas de piropear las tiene intactas.

Las auténticas palabras bonitas son las especialmente especiales. Porque suenan bien, porque se usan poco y deberían usarse más o simplemente porque suenan a chiste. Como, por ejemplo:

Batiburrillo, es oír esta palabra y tener la imagen mental de un burrito tuneado a lo Batman. Porque si existe el batmóvil, asumo que el batiburrillo será el vehículo que usa Batman para combatir el mal en entornos rurales. Otra opción es que se trate de un burro que te regalan con la compra de 15 kilos de cola cao y que sirve para que los niños tengan su cola cao con espuma. Como la baticao, pero a lo grande.

Zarandajas, hay que revitalizar el vocabulario que suena a antiguo. Si una palabra te suena bien en boca de Terele Pávez cuando hizo “La celestina”, es que hay que recuperarla:

Ojo, no os imaginéis a Penélope Cruz diciendo cualquier palabra que suene a antigua porque ella es muy glamourosa y buena actriz, pero los textos clásicos son su kriptonita.

Mindundi, una palabra que debería dar título a una serie de dibujos, una mezcla entre los Snorkels y los osos amorosos son... ¡los mindundis!

Oxímoron, debería ser un monstruo creado en Mordor, mezcla de orco y ogro, con nariz de cerdo, pelo de jabalí y escamas de dragón en el lomo, pero no, que dice la RAE que oxímoron es "combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido; p. ej., un silencio atronador". Y pensar que la lista de figuras retóricas, y todas las capitales del mundo y los huesos del cuerpo humano me los aprendí en algún momento del bachillerato y ahora se han perdido para siempre, como lágrimas en la lluvia.

Luego están las frases hechas, de las que ya he hablado en algún post. No confundir las frases hechas con las de ese extraño ente que es la sabiduría popular, que será popular pero sabia, lo que se dice sabia, pues mira no creo. Porque dice la sabiduría popular (y las madres, sobre todo), que es importante llevar bragas limpias, no "vaya a pasarte algo", y ese algo no se refiere a que te vayas a encontrar a Jon Kortajarena por la calle y, en un alarde de suerte inaudita él resulte que: A. no sea gay y B. quiera ligar contigo.

No. Con el "no vaya a ser que te pase algo" se refieren a que tengas un accidente, y en urgencias los médicos se den cuenta de que llevas bragas color carne y dadas de sí y lo comenten con los otros médicos en la pausa del café. Algo todavía más improbable que el encuentro romántico con Kortajarena porque todos sabemos (por culpa de unas mil series de televisión) que la vida amorosa de los médicos, enfermeros y residentes es apasionante y tienen cosas mejores que hacer que hablar de las bragas sucias de una chica que no hizo caso a su madre. Además, por Dios, que están en urgencias, ¿no habrán visto cosas más espeluznantes que una bragas color carne dadas de sí?

Vales un Potosí. La próxima vez que alguien te avise de que está sonando tu móvil, o te dé suelto para pagar el autobús no digas un soso y manido “gracias”. Di “vales un Potosí”, que suena antiguo y exótico, a cuando teníamos un Imperio donde no se ponía el sol y arrasamos con el oro y la plata del monte Potosí.

Como los chorros del oro, la frase completa sería "estaba el suelo limpio como los chorros del oro, que hasta se podía comer encima de él". Ese empeño por limpiar todo hasta el punto de estar dispuesto a usarlo como vajilla es muy de madre o señora mayor, muy de la que te dice que te pongas ropa interior limpia no vayas a tener un accidente, o algo.

Y vosotros, lectores de este vuestro blog, ¿cuáles son vuestras palabras o frases hechas preferidas?, ¿cuáles créeis deberían usarse más?, ¿y cuáles deberían servir para otra cosa que su significado habitual?

jueves, 7 de abril de 2011

¿Quién hace las frases hechas?

Me gustaría saberlo.

¿Acaso existe un postgrado para los estudiantes de filología hispánica para especializarse en eso? Y los que sacaron un 5 raspado acaban dedicándose a nombrar a las operaciones bélicas (perdón, de la paz) de la OTAN, de la ONU y los Estates como Libertad Duradera, Amanecer de la Odisea… ; los que sacaron notable se dedican a poner nombre a las operacions policiales. Obviamente, los que sacaron matrícula se dedican a crear frases hechas, o quizá a crear grupos de Facebook.

Como por ejemplo: “irse el santo el cielo”. Hay muchas expresiones para decir que estás despistada, que te has quedado en blanco o pensando en tus cosas: "estás en la luna de Valencia" (¿es que hay una luna distinta a LA luna en Valencia?), "pensando en las musarañas" (¿alguien sabe cómo es una musaraña?)... pero mi favorita es "se te ha ido el santo al cielo". Es tan poética, y tan absurda, es como imaginarse que le han salido alitas tipo Red Bull a tu cerebro y se ha ido al cielo. Aunque la realidad es que tiene su explicación.

"Hacerte el chichi Pepsicola". Esto es una versión moderna y guarrona de otras frases hechas que describen detalladamente una sensación como tener “mariposas en el estómago” o un “nudo en el estómago”. En el caso del Chichi que se hace Pepsi Cola, que dentro de lo que cabe es una frase hecha elegante si la comparamos con "el chocho te hace palmas", sólo se entiende con un ejemplo práctico:

¿Ahora sentís la expresión?

"Sacarte de quicio". Esta es una frase de las de pensar. De primeras puedes pensar que Quicio era un tipo muy desquiciante (de ahí su nombre), aunque la realidad sea la inversa, que del quicio de la puerta sale desquiciante y la expresión “sacar a alguien de quicio”. Una pena que Quicio no fuera un tipo real, porque con sus hermanos Abundio y Pifio (el tonto y el feo) Ibáñez podría haber hecho una tira cómica sensacional.

"Ni ostias en vinagre". No ostias rebozadas, fritas, a la gaditana, a la marinera o en salsa. En vinagre. Aunque mucho peor en su variante guarrona “ni pollas en vinagre”. Mejor ni la comento. Y peor aún otra frase hecha sinónima a las anteriores "ni qué niño muerto". Sólo podría ser peor un niño muerto en vinagre.

"Estar entre Pinto y Valdemoro". Que esto debe ser antiguo, de cuando la gente iba a los sitios en el coche de San Fernando, otra gran expresión,: un ratito a pie y otro andando, porque a día de hoy que algo esté entre Pinto y Valdemoro no garantiza que sea difícil de llegar o que esté a desmano. Prueba a ir a Mojácar ciudad, que no playa, en autobús, y entonces hablamos de lo que es que algo esté donde Cristo perdió la alpargata (¿llevaban alpargatas allá por el año 33 d.c.? ¿no iban con sandalias?).

¿Y vosotros?, ¿cuáles son vuestras frases hechas preferidas?

viernes, 3 de diciembre de 2010

Los falsos guapos contraatacan

Los/las que seguís este blog (sí, me refiero a esos tres, cuatro los días que llueve y os pasáis la tarde en internet) os acordaréis del término falso guapo. Para los que no, podéis hacer click aquí o leer la siguiente frase: el falso guapo es aquel de natural feíto o simplemente del montón, que como lleva barba, viste de moderno y sale en la tele, parece que es guapo, pero no lo es.

El falso guapo llevó, en su momento, a elegir también a la falsa guapa, la falsa sexy e incluso la falsa fea. Pero el mundo de los falsos guapos es mucho más complejo de lo que yo, ingenua de mí, supuse al principio. Y para subsanar el error y quién sabe si algún día hacer una entrada en la wikipedia con todos estos conceptos, ahí van unos cuantos más:

La guapa de lejos. Término acuñado por mi amiga O., que trabaja en un bar y en los ratos muertos pone motes a su clientela. La guapa de lejos sería esa que a más de 15 metros parece un pibón, pero se acerca y/o se gira y las cosas cambian. Eso no impide que liguen muchísimo en los bares, porque la luz estroboscópica es su aliada. Tori Spelling o Leticia Sabater serían buenos ejemplos.

Ex gorda. Término descubierto por J.M. quien a su vez lo descubrió en una peli americana, seguro que una de instituto con malvada animadora popular interpretada por Lindsay Lohan antes de darse a la mala vida. Una ex gorda equivale a una nueva guapa que, como los nuevos ricos, pretenden que el resto del mundo olvide su oscuro pasado, en este caso, como gorda. El mejor ejemplo sería Amaia Montero que no solo quiere que olvidemos que estaba rechonchota, sino que además iba teñida de rubia y vestía como el culo. Pero como sigue cantando las mismas ñoñadas de siempre, yo no pienso olvidar que ella, en el fondo, sigue siendo una ex gorda:


Lo que hace el photoshop, cambiarse el tinte y vestir de negro.


La versión masculina, o ex gordo, serían David Bustamante o Pablo Motos, a los que el gym (porque seguro que ellos van al gym, no al gimnasio) y las pesas les han creado una tableta de chocolate en el abdomen, pero a mí eso no me engaña, son feos, y punto. Y en el caso de Bustamante, esa cara de Zoolander con la que posa no perdona:




El romántico. Este término tampoco es mío, sino de mi amiga C., está dedicado a todos aquellos que de adolescentes llenaban sus clasificadores de poesías y baladas y, cuando crecieron, pensaron que podían poner música a su clasificador. Son cursis, son tiernos como el ban bimbo recién hecho, blanditos como el blandiblup, empalagosos como un hojaldre de dulce de leche. Álex Ubago o Juan Peña son el ejemplo perfecto.



Soy un enamorado del amor.


Por último, y este ya es un término propio, que algo tenía que aportar yo también, no todo va a ser plagio: el viejoven. Es aquel cuando nació y sus padres preguntaron, ¿qué es doctor, niño o niña? el doctor respondió: un señor. Nació mayor. Es el caso de Selena Gómez, que ni tiene 18 años y ya viste con ropa de madrina de boda o Julianín Contreras que lleva siendo Don Julián desde los 15 años. Pero el mejor (peor) ejemplo es Juan Manuel de Prada, un señor de 60 años metido dentro de un cuerpo de alguien que según su dni todavía no ha cumplido los 40.

domingo, 31 de agosto de 2008

Spanish lessons by Melendi

La juventud, esa franja de edad que va desde que te viene la regla y/o te tomas tu primera cerveza hasta que por fin asumes que estás ridículo intentando aparentar una edad que no tienes, pasa sus noches de fin de semana haciendo estas cosas:

A) Bebiendo
B) Bailando
C) Ligando
D) Tapeando o cenando por ahí

Pero yo no. Yo he pasado el viernes noche dando clases de español. Vale. Mientras bebía. Eso quizá explique algunas cosas.

Mi metodología es eminentemente práctica, nada de gramática, mucha conversación y énfasis en el hablar de la calle. El equipo docente está compuesto por: uno que dice que ha pasado varios veranos en Irlanda, una que sólo sabe decir en inglés "game over" e "insert coin", una que una vez habló inglés en un viaje a Amsterdam y otra que habla muy bien inglés pero se traba porque mira a nuestro único alumno, un americano con nivel medio de español, y le entra la risa tonta.

Lo primero que le enseñamos fue una expresión popular, típicamente española, que refleja nuestro ser y nuestras costumbres: ir de pedo. Como buenos maestros le enseñamos todas las variantes: estoy pedo, voy pedo, vas pedo, vaya pedo llevo, menudo pedo. E incluso pedal, borrachera, melopea, ciego y un largo etcétera.

Después pensamos que también era imprescindible que nuestro americano conociera una expresión muy usada, pero desconocida en los libros de texto: montar el pollo. Por si no lo pillaba bien se la tradujimos tal cual: to set up the chicken. Sí, nuestras lecciones beben un poco de estas otras:



Además le enseñamos otra que nos parecía le venía bien por ser americano: cruzar el charco (crossing the puddle).

Entonces, vimos la luz. Todo cuadró como en un puzzle sideral. Ya podíamos formar una frase con todo lo que le habíamos enseñado y esa frase era: montó un pollo cuando cruzaba el charco porque iba pedo, ¡como Melendi! Eso sí que es una lección de la cultura popular española, porque hay pocas cosas tan populares como Melendi. O quizá impopulares. Pero ya se sabe que los extremos se tocan.

Luego le cantamos canciones profundamente arraigadas en el sentir español, afortunadamente ninguna de Melendi, mientras se las íbamos traduciendo. Cantamos "un velero llamado libertad" (a ship named freedom), by songwriter Jose Luis Perales, también "Yo soy aquel" del Spanish Johnny Cash, Raphael, y por supuesto "Explota mi corazón" by Raffaella Carrá, the italian Madonna.

James, darling, no bebas en el avión de vuelta a casa, no montes ningún pollo, ni ninguna bronca tampoco. Aprende la lección de Melendi, que luego tuvo que pedir perdón en público. Espero que alguien le lea este mensaje a James en inglés, es decir, leyéndoselo tal cual, despacio y muy alto.