martes, 9 de noviembre de 2010

Versiones

Tele5, la cadena que más ha hecho por difusión de la cultura en los últimos años, quiere hacer un remake de una serie americana de éxito.

- ¿querrán adaptar “Los Soprano” a la realidad hispana?, con un Tony Soprano que en realidad es concejal de urbanismo de una ciudad costera…
- o, siguiendo la costumbre del nuevo género de series históricas con actrices con corsé, ¿adaptarán “Los Tudor” que se convertirá en “Los Austrias”?
- O, con ese afán innovador que les caracteriza, ¿preferirán hacer una versión de un clásico ochentero como “Cheers”?

Os dejo pensarlo, o consultarlo en vertele.
Pues sí. Tele5 quiere adaptar “Cheers”. Que, conociéndoles, es como decir que quieren hacer una serie sobre el bar de “Los Serrano”.

Llegado este punto podría empezar a despotricar sobre la tele española de hoy. Hablar de la Esteban, de la contraprogramación, de todas las veces que una cadena pide o encarga algo para luego desecharlo como si tal cosa o, peor aún, de cuando compra un producto para luego no promocionarlo o cambiarlo de fecha y hora porque sí. Podría despotricar hasta ponerme verde como el increíble Hulk.


Pero ése no es el tema del post.

No.

Es mucho más sano, y mejor para el cutis, que así no se pone verde, ni una se hincha y rompe la ropa que llevaba encima, que vale, será el H&M y durará dos meses, pero oye es muy mona y vas a la última por menos de 30 euros, pensar en las auténticas versiones. Porque, no nos engañemos, no hay casi nada original. No lo hay en la tele, pero tampoco en la vida. O si no, observad:

Con ustedes Joan Collins en la época de “Dinastía”



Y Silvia Tortosa en la época del destape.

Y con ustedes, Joan Collins y Silvia Tortosa el año pasado:


No hace falta recurrir a remakes para descubrir las versiones españolas de cualquiera.
Y si Silvia Tortosa es la Joan Collins hispana, Bertín Osborne es el David Hasselholf de aquí. Se dan un aire, son artistas interdisciplinares y cantan como almejas.



Y también tenemos a Elsa Pataky, que sería la Sienna Miller de aquí. Porque ellas dirán que son actrices, pero los demás sabemos que eso del cine es una excusa para ir supermonas a los eventos, ligarse a chicos guapos, copar portadas y que luego las contraten como imagen de calendarios, colonias, helados, relojes… ¡lo que sea!

Pero aún hay más: Bimba Bosé sería la Tilda Swinton patria (descubrimiento que hizo Escrito por, todo hay que decirlo), y , como todos ya sabréis, Arturo Pérez Reverte es el Chuck Norris de andar por casa.

¿Se os ocurre alguien más?

jueves, 28 de octubre de 2010

Manto-Kun y Sento-Kun

Lo bueno de viajar, aparte de que tienes tema de conversación y posts para el blog sine die, es que se aprende una barbaridad.

En mi viaje a Japón (es que he estado en Japón, no sé si lo había dicho), he aprendido mucho. No sobre budismo, del que sólo sé que Buda tiene un porrón de estatatuas: gordo y sentado, joven, delgado y de pie, sentado sobre una flor de loto... Tampoco sobre sintoísmo, la religión que pone baberos a las piedras. Ni siquiera sobre gastronomía, donde mi sapiencia se reduce a: ¿qué es lo que te has pedido? No lo sé, pero está bueno.

¿?


Pero sí he aprendido la auténtica esencia del japonés. Aquella que va más allá del tópico.

Ejemplo práctico.

Tópico sobre Berlín y los berlineses: esa ciudad multicultural, donde las camareras son estudiantes de arte y los sábados por la noche hay lecturas en los bares.

Esencia de Berlín y los berlineses: mucha galería de arte que se llama "german angst" y mucha fachada de casa cubierta de zapatos, pero los únicos simpáticos son los taxistas turcos.

El tópico sobre Japón dice que son fanáticos de la electrónica, el karaoke y dormirse en el metro. Vale, es verdad, pero la auténtica esencia del japonés está en otro sitio, en una pasión oculta y desatada por... las mascotas.

Cualquier excusa es buena para tener una. Como esta (digo ésta porque lleva una flor rosa, rímel en las pestañas y colorete) marshmallow con un castillo como sombrero que simboliza la ciudad de Himeji:


O este Pikachu con capa y cornamenta que se creó para los 1300 años de la fundación de la ciudad de Nara:

Con ustedes Manto-Kun (bicho con capa) y Sento-Kun (joven Buda con cuernos), ambos mascotas de Nara, con controversia y todo.

A los japoneses les pierden los muñequitos, necesitan tenerlos bien cerca y por eso inundan sus teléfonos móviles de colgantes en forma de peluches o réplicas de personajes de dibujos animados. No importa que el dueño del móvil sea un oficinista trajeado de 58 años, tendrá un móvil con un mínimo de 3 y un máximo de infinitos colgantes en forma de muñeco.

El móvil no es el único sitio donde plasmar esta pasión. En realidad, cualquier sitio es bueno:


Hasta los anuncios del metro. En cualquier otro país se usarían letreros, quizá traducidos al inglés, quizá ilustrados con un clásico monigote, para explicar cosas como que hay que tener cuidado con el espacio entre andén y vagón o que hay que retirar las manos a tiempo para que la puerta del metro no te la pille. Pues en Japón, no. En Japón te lo explican con un simpático delfín:


El monigote preferido de los japoneses, el que más se ve en tiendas (disfrazado hasta de samurai) y teléfonos móviles es uno que tiene todo lo que los japoneses adoran, a saber: un color cantoso, ojos grandes como platos y parecido razonable a Pikachu. Es Stitch, el extraterrestre de la película de Disney:

No es amoooor, lo que tu sientes, se llama...


align="center">...obsesióóóón.


¿Cuál sería nuestra esencia? Esa pasión nacional que nos distinga más allá del tópico del fútbol o las sevillanas, ¿sería Belén Esteban?, ¿gritar mucho en los restaurantes?, ¿torturar a animales en las fiestas del pueblo?

domingo, 10 de octubre de 2010

La búsqueda incesante de Inés

No es el título de la última obra de teatro de Antonio Gala. Ni la próxima película de Medem o el siguiente libro de Lucía Etxebarría. No.
La búsqueda incesante de Inés (Sastre, la modelo), no consiste en encontrar la paz espiritual, una vocación en la vida o unas horquillas que tu gato se empeña en mandar debajo de la cama. Consiste en encontrar un marido millonario.

Ella lo ha intentado con golfistas, presentadores de televisión, cantantes de éxito y millonarios de aquí y allá. Pero nada, oye. Ni siquiera ser una modelo internacional que habla varios idiomas (a más idiomas, más países y por tanto más hombres ricos en el objetivo) ayuda a Inés a casarse con el millonario que la retire de esa profesión tan cansada que es ser modelo, cogiendo aviones, durmiendo en asépticos hoteles, andando con tacones y ejerciendo de embajadora de Unicef. Supersufrido todo.

Algo está haciendo Inés mal. Y no se trata sólo de quedarse embarazada de penalty y tener que casarse con uno que también era rico, aunque no multimillonario. En peores líos se metió Mar Flores y ahora está de lo más serena venga a tener niños y a embarcarse en proyectos de “señora de” como son sacar una línea de ropa de cama.


Inés, queremos ayudarte y, para eso, qué mejor que consultar a las auténticas expertas: ¿Isabel Preysler?, ¿Norma Duval?… Recurramos a la mejor: Adriana Abascal.

Aprendamos todas (y tú también, Inés, que buena falta te hace) cómo cazar a un millonario. Qué coño, cómo cazar a dos:

1. Ser reina de la belleza. Quizá éste sea el paso más difícil para casi todas, porque o se tiene o no se tiene. En el caso de Adriana Abascal, ella era una joven, bella e inocente (o quizá no tanto) muchachita cuando ganó el certamen Señorita México.



2. Ligarse a un millonario viejete. Que esté casado no importa, importa que sea millonario y mucho mayor que tú. Cuanta más diferencia de edad, más posibilidades de ligárselo y de heredar. Adriana cazó a Emilio "el tigre" Azcárraga, 40 años mayor que ella y dueño de Televisa, el emporio de telecomunicaciones mexicano, y que debía ser el típico hombre hecho a sí mismo o, si no, atentos a esta historieta sacada de la Wikipedia:
Entre las anécdotas que se cuentan en los pasillos de Televisa es que odiaba que trajeran el gafete (tarjeta) de identificación en la cintura, siempre en el pecho, un día se le negó el acceso a la empresa por no portarlo, a lo cual el "Tigre" respondió a la persona encargada del acceso "no sabes quien soy yo muchachito", a lo cual contestó "si sé señor, pero son órdenes de no dejar pasar a nadie si no portan el gafete", en ese momento le dijo: "muy bien por hacer bien tu trabajo", por lo que pidió a su personal de seguridad que le trajeran el gafete para poder accesar, se lo puso, entró y en ese momento se quitó su reloj marca rolex se lo dió y le dijo "gracias muchacho, te felicito, me acabas de dar una gran lección".

3. Heredar del millonario. Este paso es fundamental. Lo ideal es casarse con él, cosa que Adriana no consiguió, pero sí logró que le diera un puestazo en Televisa como productora de telenovelas históricas. Y ejercía de tal: “un día iba Adriana caminando por uno de los pasillos de la empresa. Se encontró con un ejecutivo furioso que le dijo: ¿ya te crees la dueña, verdad? Y ella, con una media sonrisa, contestó: No, pero soy la dueña del dueño, que es mejor.”

4. Echar el lazo a otro en cuanto se pueda. Adriana supo enmendar el pequeño fallo de no casarse con Azcárraga. A los pocos meses de la muerte de "el tigre", ya estaba saliendo con Juan Villalonga, presidente de Telefónica, quien además, y esto es una jugada maestra, pagó los abogados de Adriana en el litigio de ella con los hijos de Azcárraga. Aprende, Inés, así se hace.

5. Hacerse amiguita de los directivos del “Hola”. Para así copar portadas donde enseñas lo ideal que es tu familia, lo estupenda que estás tú, el pedazo yate que has heredado de tu primer multimillonario, etc. Además los de la joyería Suárez sólo contratan como imagen de la firma a señoras que hayan salido en la portada del “Hola”.



6. Divorciarse a buena edad. Para así convertirse en una soltera de oro, ser invitada vip a todo tipo de eventos y seguir saliendo mona en los photocalls. Todo esto pone a huevo el siguiente y (por el momento), último paso:

7. Echarse un novio, por fin, más joven que tú. Ahora que Adriana ya es una millonaria per se, puede buscarse a una pareja más joven que ella. Pero nada de modelos de países de Centroamérica, todo hay que buscarlo en los círculos de alta sociedad o en la first row de los desfiles de París.

Inés Sastre, muchachas en edad de merecer del mundo, ¿habéis aprendido algo de las lecciones de Adriana Abascal?

Este jueves día 14, en la Casa del Reloj (Paseo de la Chopera, metro Legazpi), a las 20.00h se proyecta "Mañana" dentro del Certamen de Cortometrajes de Arganzuela. No habrá millonarios, pero sí gente maja, ¡todos invitados!

domingo, 26 de septiembre de 2010

La misión

Se recomienda leer este post con esta música de fondo, para darle la pompa y el boato que se merece.

Mi viaje a Japón (es que he estado en Japón este verano, no sé si lo he comentado en algún momento) me ha transformado. Ahora, además de fe, tengo una misión en la vida. Tengo que devolver todo el bien que los japoneses han hecho por mí, es mi deber kármico o en otra vida me convertiré en un geranio de balcón que una desaprensiva como yo cuidará, con lo que tendré una esperanza de vida de 3 semanas. Y tres semanas llenas de hambre, sed y padecimiento.

Todo esto se debe a que los japoneses son gente muy maja. Tendrán un gusto extraño y desmedido por el karaoke:

Japoneses dándolo todo en un minikaraoke de Kyoto. Lo que se ve a la izquierda es la puerta corredera y al mismo tiempo pared, lo que se ve a la derecha las estanterías con las bebidas, y lo de en medio la barra. Como no había sitio para la clientela tuvieron que colocarse a los dos lados de la barra.

Y por disfrazarse:

Ya lo dicen las guías turísticas: "Japón, modernidad y tradición", y las japonesas lo demuestran vistiéndose los domingos con el kimono tradicional, acompañado de complementos actuales y a ser posible horteras, como un mini capazo de playa o esa flor de la feria de Sevilla.

Pero son amables, educados, cívicos y hospitalarios. Y todo esto es la mar de útil cuando te enfrentas a cosas como ésta:

Mapa del metro de Nagoya, una nadería en comparación con el de Tokyo.

Y eso por no hablar de la práctica costumbre de no poner nombre a todas las calles. O de numerarlas mediante un sistema que en 17 días en Japón no logré comprender. Menos mal que existen los blogs de gente entendida:
En Japón, las calles son simplemente el espacio vacío entre cada manzana, no tienen identidad alguna. Lo que sí que se pueden identificar son las manzanas con un sistema de tres números: el primero indica el distrito, el segundo la manzana, y el tercero el edificio o casa dentro de la manzana”. Sacado del blog Un geek en Japón.

Pero no pasa nada. Todo turista perdido en Japón experimenta la ayuda espontánea de un japonés que acudirá a su rescate al grito de: “Can i help you?” Japonés que, por una milagrosísima coincidencia, casi todas las veces va a la misma zona que el turista, así que le acompañará hasta la puerta. Eso no significa que por el camino los dos, viajero y nativo, den un par de vueltas de más, o que el turista descubra que el japonés sólo sabe decir en inglés “can i help you?” y “where are you from?”.

Si no fuera por esos ángeles guardianes espontáneos probablemente seguiría en el andén del tren de Nagoya, intentando averiguar porqué no veo la línea de metro que según la lonely planet debo coger para llegar al hotel.

Así que ahora tengo una misión, debo ayudar a los turistas japoneses. Me paseo por la ciudad ojo avizor y, en cuanto veo a alguien con rasgos orientales y un mapa en la mano, establezco contacto visual. Pero ellos no están perdidos, siempre les veo caminando seguros de a dónde van, o en grupos con un guía que hace precisamente eso, guiarles.

No desfallezco. Algún día lograré mi objetivo, llevaré a unos japoneses hasta la plaza Mayor, les diré a qué bares ir para que no les timen, ellos resultarán ser super majos (super guapos no, que los japoneses son encantadores pero, como raza, feítos) nos haremos súper amigos y ya tendré alojamiento gratis y, lo que es mejor, guías gratis, para mi próximo viaje a Japón.

Con ustedes, Mister Tokyo 2010, el único japonés atractivo en 17 días de viaje. Por supuesto, le hicimos una foto para dejar constancia y él, generosamente, hizo como que no se enteraba.

Porque yo quiero volver, eso sí, en otoño o primavera, que en verano hace mucho calor.

Y vosotros, ¿tenéis alguna misión trascendental en vuestras vidas?

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Platanito

Este fin de semana he vivido una celebración atávica, salvaje, de iniciación.

Tranquilos, no me he montado en un caballo para perseguir a Platanito, ni he estado en Tordesillas.

Por si no habéis visto las noticias en los últimos días, os hago un resumen: el toro de la Vega es una celebración que se da todos los años en Tordesillas, consiste en que los mozos del pueblo, a caballo y con lanzas, persiguen a un toro, hasta que lo matan a lanzadas. Previamente al evento hubo una manifestación en contra de la fiesta, y el día del evento hubo otra manifestación, pero a favor, defendiendo las tradiciones populares.

Tordesillas ha monopolizado los telediarios (con permiso de Sarkozy y Nadal) y además el pueblo se ha llenado de visitantes, tanto curiosos, como periodistas y ecologistas con pancartas. La hostelería lo celebra, la alcaldesa lo celebra y el afortunado lancero que dio la estocada final a Platanito también, que por algo llevaba media vida "soñando con eso".
Para otros años, quizá sería mejor política celebrar la manifestación contra salvajadas como considerar una fiesta la tortura pública de un animal, en el pueblo de al lado. Así al menos los hosteleros beneficiados no serán los del mismo Tordesillas.

En el 2010 es una obviedad hablar de la mala imagen internacional que da una fiesta popular tan bruta como "el toro de la Vega". Ni siquiera entiendo porqué hay que razonar algo tan evidente como que es cruel e innecesario matar a un ser vivo porque sí y aún encima hacer de ello una fiesta. Además, que los toros sean del gusto de personajes como la Duquesa de Alba, Fran Rivera o Jaime Ostos ya debería ser un punto en contra.

Los defensores del "toro de la Vega" argumentan que es una tradición, antiquísima, que data del siglo XIV. El siglo XIV, esa época tan bonita, en la que no había antibióticos, ni televisión, ni chocolate, ni higiene, pero sí peste negra, Inquisición y analfabetismo. Recuperemos las costumbres del siglo XIV, claro que sí.

Pero algo deben tener estas fiestas salvajes para enraizarse tanto y sobrevivir durante siglos. Algo debe haber de iniciación, de catarsis, de llegar al límite y sobrevivir para contarlo.

Para que los muchachos de Tordesillas sigan teniendo todos los años su chute de adrenalina, y los hosteleros su inyección económica, sugiero otra opción. Deberían contratar a la crew de los Supersouthsonics que, justo en las mismas fechas que el "toro de la Vega" celebran su aniversario.

¿Y cómo lo celebran? El primer día con baile, varias exhibiciones de los distintos miembros del grupo, ya que unos bailan popping, otros break y, sobre todo, les gusta mucho hacer el payaso.

Pero el segundo día, los Supersouthsonics celebran el "strip drunken master", una fiesta donde se unen varios elementos: alcohol, break dance y desnudos:




Lo que comenzó como un juego en la calle y en plan de risas de "el que pierda se quita una prenda o bebe un chupito", se ha ido sofisticando. El 15º aniversario de los Supersouthsonics se ha celebrado en un teatro, entre sus participantes había hasta algún concursante de "Fama a bailar" y, sabedores de que el jurado valoraba especialmente las coreografías guarras, arriesgadas o con una chica como participante, los bailarines optaban por acudir disfrazados de mujer o por desnudarse a primeras de cambio.

Un par de rondas después, cuando ya estaban todos desnudos (todos, y del todo) y habían bebido varias rondas de absenta, la única forma de vencer al contrario era arriesgando mucho ¿Y qué puede haber más arriesgado que el desnudo integral, sin caer en la delincuencia?

La escatología.

Sí, los b-boys desnudos mearon en público, cagaron en público y, esto es lo mejor, lo que hizo que el público se levantara de los asientos: un chico meó en un vaso y su compañero se lo bebió.
Ni Sanfermines, ni el primer día en las rebajas del Corte Inglés. La experiencia social más primitiva, iniciática y brutal que he visto nunca es el strip drunken master de los Supersouthsonics.

Y vosotros, ¿cuál ha sido vuestro momento atávico más bestial?

Postdata, añado aquí un pequeño diccionario para la jerga del street dance, o baile urbano, pero es que les pierden los palabros en inglés:
Crew: grupo de personas que bailan juntas.

Popping: estilo de street dance basado en "pops" o pequeñas contracciones musculares, el efecto conseguido se conoce popularmente como hacer el robot.

Break dance: estilo de street dance basado ante todo en acrobacias que se realizan en el suelo.

B-boy: bailarín de break.

lunes, 6 de septiembre de 2010

El rincón de la F

He visto la luz, me he caído del caballo como San Pablo, he visto una zarza ardiendo como Moisés, o sea, he encontrado la fe:




Con la fe pasa como con las gomas de pelo, los bolígrafos que pintan y los libros de Barco de Vapor, que los tienes por ahí por casa, abandonados en el fondo de una estantería o directamente debajo del armario (donde tu gato los ha escondido, tanto que ni él ni la escoba llegan) y un buen día los encuentras y te entran unas ganas locas de hacerte trenzas y volver a leer "Fray Perico y su borrico". Pues con la fe igual, la tenía por ahí abandonada hasta que mi viaje a Japón me ha abierto los ojos.

Me voy a hacer sintoísta.

No tengo muy claro del todo en qué consiste el sintoísmo, pero qué importa, mientras tenga fe. Además, que yo me convierto por motivos estrictamente estéticos, porque creo que una piedra con un delantal rojo:

quedaría divinamente en el hueco tonto de mi salón:

Hueco tonto, los lectores del blog, lectores del blog, el hueco tonto.

Por lo que he visto en mi viaje a Japón, unas piedras, unos paños rojos y un bosque frondoso son elementos suficientes para montar un santuario sintoísta. Del bosque frondoso voy a pasar porque:

A. Vivo en Madrid

B. Tengo un amplio historial de homicidio por falta de riego en plantas de balcón.

La piedra representa a una deidad de la naturaleza, a un antepasado o algún personaje ilustre ya fallecido (el sintoísmo es super abierto, adoras básicamente a quien te sale del pie). Para pedir un deseo sólo hay que echar una moneda, dar dos palmadas, hacer dos reverencias y dar otras dos palmadas. Y listo.

Las palmadas son para avisar a la deidad de que estás ahí, no sea que esté ocupada en ese momento haciendo la compra y se pierda tu petición.
El porqué del delantal rojo, lo ignoro, pero creo que queda ideal.

A grandes rasgos, y resumiendo mucho, esto es el sintoísmo. Una religión antiquísima, animista y la mar de mona. Tiene su lado chungo, el sintoísmo fue la religión oficial del Japón fascista previo a la II Guerra Mundial. Pero qué religión no tiene su lado chungo, si hasta los budistas, tan new age ellos, se han apoderado de palacios como éste de Ginkakuji, en Kyoto:


... después de que muriera el samurai que lo mandó construir. En sitios así es que se medita súperbien:


O eso dicen. Pero como a mí los jardines zen no me sirven para meditar, sino que me ponen nerviosa (qué puñetas hay que hacer, ¿contar las piedritas?), paso del budismo. Soy fiel a mi nueva fe con sus diosecillos que parecen sacados de una película de Miyazaki:

La de la izquierda es una imagen de "El viaje de Chihiro", la de la derecha un grupo de imágenes sintoístas en los alrededores del palacio de Kinkakuji, en Kyoto.

La de la izquierda también pertenece a "El viaje de Chihiro", la derecha es una estatua de un dragón en el bosque que rodea al templo de Kurama.


Ésta es más fácil de distinguir; la primera es un fotograma del ciervo de "La princesa Mononoke", los segundos se paseaban tan pichis por la isla de Miyajima.

Sí, amigos, he pasado las vacaciones en el lejano y exótico Japón y amenazo con muchos posts sobre el país del Sol naciente, que el nombre no es coña, que a las 5 ya ha amanecido.

Y vosotros, ¿qué tal por las playas de Levante con la tartera y los niños que pasan frente a ti corriendo y te echan la arena en toa la boca?, ¿bien?

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Los Emmys son los nuevos Oscar

De la misma forma que Sevilla es la nueva Arizona y Madrid la nueva Sevilla. Que no lo he dicho yo, que lo dicen los expertos en meteorología.

Las series de televisión están desbancando a las películas, eso no es ninguna novedad. Las ves desde el sofá de tu casa, ofrecen más horas de diversión que cualquier película, incluida "el decálogo" de Kieslowski, y son mejores que casi cualquier película que ahora mismo se proyecte en los cines.

Por eso los Emmy son los nuevos Oscar y, de seguir este ritmo, pronto quedaremos a horas intempestivas en casas de amigos con el plus para ver la gala de los Emmy y no la de los Oscar. Los Oscar, como gala, siguen siendo mucho mejores, pero hay algo en lo que los Emmy les gana: son más justos.

Jim Parsons, Sheldon en "The big bang theory", mejor actor de comedia.

Este ha sido el palmarés del 2010:

Mejor serie dramática: Mad Men
Mejor serie de comedia: Modern Family

Mejor actor dramático: Bryan Cranston (Breaking Bad)
Mejor actriz dramática: Kyra Sedgwick (The Closer)
Mejor actor de comedia: Jim Parsons (The Big Bang Theory)
Mejor actriz de comedia: Edie Falco (Nurse Jackie)

Mejor actor secundario de drama: Aaron Paul (Breaking Bad)
Mejor actriz secundaria dramática: Archie Panjabi (The Good Wife)
Mejor actor secundario de comedia: Eric Stonestreet (Modern Family)
Mejor actriz Secundaria de comedia: Jane Lynch (Glee)

Mejor director de Comedia: Ryan Murphy por el capítulo piloto de Glee
Mejor director de drama Steve Shill por el capítulo de Dexter "The Getaway”

Mejor Guión de Comedia, Christopher Lloyd y Steven Leviatan por el piloto de "Modern family"
Mejor Guión de Drama Mathew Weiner y Erin Levy por el capítulo de Mad men "Shut the door, have a seat".

Por supuesto que se pueden poner peros a estos galardones. "Mad men" ya lleva ganados tres años el premio a mejor serie dramática y la última temporada es algo más floja que las anteriores y su protagonista, la doble en vida de Grace Kelly, January Jones, escogió un traje horroroso:


Corto por delante y largo por detrás, metalizado y con escote tipo Madonna en el "Blonde Ambition Tour". Superponible.


Personalmente, hubiera elegido a "Breaking bad" como la mejor serie dramática. Un profesor de química al que le diagnostican cáncer de pulmón, aunque no ha fumado en su vida, que decide cocinar metaanfetamina para conseguir el dinero con el que asegurar el futuro de su familia. El profesor White empieza tímidamente a coquetear con el lado oscuro y descubre dos cosas que le cambian por completo: una; que en su vida ha sido un calzonazos y dos; que ser malo mola.

Además el profesor White es ni más ni menos que Bryan Cranston, el padre de "Malcolm", y un actorazo como la copa de un pino. Su socio en la fabricación y venta de metaanfetaminas, un ex alumno fumado, interpretado por Aaron Paul (mono en la vida real, no tanto haciendo de camello de poca monta), también se llevó un Emmy a casa.


Hecha mi loa a "Breaking bad", vayamos a la otra cosa interesante de los Emmy: LOS VESTIDOS.

Las más elegantes de la noche fueron dos típicas: Rose Byrne (que sale en "Damages" y en muchas revistas de moda porque la chica va siempre divina) y Eva Longoria. A ellas se les une Elizabeth Moss, la secretaria feíta de "Mad men" que en la vida real no es fea, ni tan siquiera regordeta. Al final será verdad eso de que la tele engorda:


Atención a la técnica de posado de Eva Longoria y su marido el baloncestista ése para disimular la diferencia de altura.


Christina Hendricks (Mad men) se pasó tres pueblos con el escote. Si el próximo año otorgan el premio a la delantera más proturberante ya sabemos que se lo llevará ella. O Sofía Vergara (Modern family):

En la alfombra roja, además de Heidi Klum, que no se pierde una, había montones de parejas. Anna Paquin (esa falsa guapa) y su marido y partenaire en "True Blood"; Michael C. Hall y su hermana en Dexter, pero señora esposa en la vida real, que iban los dos guapérrimos, y mi pareja favorita: Kevin Bacon y Kyra Sedgwick, que no todo van a ser jovenzuelos.

Y vosotros, ¿qué opináis de los Emmys de este año?, ¿y del vestido lila de Christina Hendricks?, ¿por qué invitan a Heidi Klum a todas las alfombras rojas?