lunes, 6 de septiembre de 2010

El rincón de la F

He visto la luz, me he caído del caballo como San Pablo, he visto una zarza ardiendo como Moisés, o sea, he encontrado la fe:




Con la fe pasa como con las gomas de pelo, los bolígrafos que pintan y los libros de Barco de Vapor, que los tienes por ahí por casa, abandonados en el fondo de una estantería o directamente debajo del armario (donde tu gato los ha escondido, tanto que ni él ni la escoba llegan) y un buen día los encuentras y te entran unas ganas locas de hacerte trenzas y volver a leer "Fray Perico y su borrico". Pues con la fe igual, la tenía por ahí abandonada hasta que mi viaje a Japón me ha abierto los ojos.

Me voy a hacer sintoísta.

No tengo muy claro del todo en qué consiste el sintoísmo, pero qué importa, mientras tenga fe. Además, que yo me convierto por motivos estrictamente estéticos, porque creo que una piedra con un delantal rojo:

quedaría divinamente en el hueco tonto de mi salón:

Hueco tonto, los lectores del blog, lectores del blog, el hueco tonto.

Por lo que he visto en mi viaje a Japón, unas piedras, unos paños rojos y un bosque frondoso son elementos suficientes para montar un santuario sintoísta. Del bosque frondoso voy a pasar porque:

A. Vivo en Madrid

B. Tengo un amplio historial de homicidio por falta de riego en plantas de balcón.

La piedra representa a una deidad de la naturaleza, a un antepasado o algún personaje ilustre ya fallecido (el sintoísmo es super abierto, adoras básicamente a quien te sale del pie). Para pedir un deseo sólo hay que echar una moneda, dar dos palmadas, hacer dos reverencias y dar otras dos palmadas. Y listo.

Las palmadas son para avisar a la deidad de que estás ahí, no sea que esté ocupada en ese momento haciendo la compra y se pierda tu petición.
El porqué del delantal rojo, lo ignoro, pero creo que queda ideal.

A grandes rasgos, y resumiendo mucho, esto es el sintoísmo. Una religión antiquísima, animista y la mar de mona. Tiene su lado chungo, el sintoísmo fue la religión oficial del Japón fascista previo a la II Guerra Mundial. Pero qué religión no tiene su lado chungo, si hasta los budistas, tan new age ellos, se han apoderado de palacios como éste de Ginkakuji, en Kyoto:


... después de que muriera el samurai que lo mandó construir. En sitios así es que se medita súperbien:


O eso dicen. Pero como a mí los jardines zen no me sirven para meditar, sino que me ponen nerviosa (qué puñetas hay que hacer, ¿contar las piedritas?), paso del budismo. Soy fiel a mi nueva fe con sus diosecillos que parecen sacados de una película de Miyazaki:

La de la izquierda es una imagen de "El viaje de Chihiro", la de la derecha un grupo de imágenes sintoístas en los alrededores del palacio de Kinkakuji, en Kyoto.

La de la izquierda también pertenece a "El viaje de Chihiro", la derecha es una estatua de un dragón en el bosque que rodea al templo de Kurama.


Ésta es más fácil de distinguir; la primera es un fotograma del ciervo de "La princesa Mononoke", los segundos se paseaban tan pichis por la isla de Miyajima.

Sí, amigos, he pasado las vacaciones en el lejano y exótico Japón y amenazo con muchos posts sobre el país del Sol naciente, que el nombre no es coña, que a las 5 ya ha amanecido.

Y vosotros, ¿qué tal por las playas de Levante con la tartera y los niños que pasan frente a ti corriendo y te echan la arena en toa la boca?, ¿bien?

7 comentarios:

Espita Gorgorita dijo...

Encantada de conocerle hueco tonto, que tal la familia? (ante todo educación..)

Oye como mola eso de adorar lo que te venga en gana, ¿y es un pedrolo por deidad o si te cansas de uno puedes reutilizar el pedrolo? (previo cambio de delantal monisimo)

Escrito por dijo...

Ey, estoy orgulloso de decir que me conozco todas las esquinas de ese hueco tonto. He metido cosas ahí. Cosas muy importantes y queridas por mí.

¿Qué tal, hueco tonto? ¿Me echas de menos? ¿Sigues soltero?

http://barflamingos.wordpress.com dijo...

¡JA! Yo tamnién tenía el placer de conocer a Hueco Tonto. Y también he puesto cosas ahí dentro. Aunque no muy importantes, la verdad. Dicho lo cual...

Yo también me voy a hacer sintoísta, que me parece guay lo de adorar a lo que me rote. Y, ya de paso, me voy a hacer sinteísta, porque sigo siendo más de café que de té. Aunque mis últimos churris han sido anti-café y pro-té. Quizás por eso.

Lo del delantal rojo me parece LO MÁS.

loquemeahorro dijo...

A mí me ha gustado la forma de pedir deseos al genio del delantal, tipo sereno.

También me recuerda a cómo se hacía invisible el tipo de "Enredo".

Sigue, sigue contando.

laesti dijo...

Espita, claro que se puede reutilizar el piedrolo, como pisapapeles, arma arrojadiza, o colgante en collar hippie.

Escri, hueco tonto te manda besos, te ha echado mucho de menos, pero lo está superando con coraje y fuerza de voluntad.

Bar flamingos, deberíamos fundar un grupo en feisbú pro café y anti té. Podría llamarse "la gente que toma té no es de fiar", y subtitularse "y aquellos a los que no les gusta el queso, todavía menos".

Loque, tengo fotos y anécdotas de Japón para aburrir. Japón va a ser mi mili.

Olga dijo...

Totalmente de acuerdo con que te hagas sintoísta, pero ya te estás construyendo un tori en la puerta pero ya. Y 999 más hasta el hueco tonto.
Se acabó lo de pillar sólo lo cómodo de las religiones, que siempre me haces lo mismo, como la comida de los domingos con los Hare Krishnas, sin canturrear antes a ritmo de pandereta ni nada.
¿A que empiezas a verle ventajas al budismo?
Yo también espero ansiosa tus próximos posts.

laesti dijo...

Olga, no me seas tiquismiquis, ¿cómo que 1000 toris hasta el hueco tonto? Que eso son zonas comunes y hay que hacer reunión de vecinos para que se apruebe...
Pero yo me hago budista si incluye regalo de digno retiro con jardín y mirador, digo Vinarós.