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lunes, 29 de diciembre de 2014

La tragedia de ser Adriana Abascal

A los guionistas nos preguntan mucho sobre cómo nos viene la inspiración. Cuando explicas que tu inspiración no es tu Olivetti y una botella de whisky, sino la fecha de entrega, ya te miran con otros ojos y te sueltan aquello de "yo creo que sería buen guionista porque tengo mucha imaginación", "no escribo porque no me pongo, que si me pusiera...". Que dan ganas de contestar que yo tampoco soy Mireia Belmonte porque no me pongo a entrenar 6 horas al días, que si me pusiera...

A lo que iba, que estaba yo un día currando frente a mi portátil, en casa, vestida con cosas que no pegan entre sí, cuando me puse a navegar por la página del Hola. Que, insisto, yo estaba trabajando. Era un documento de venta de un proyecto de serie, y buscaba fotos de familias pijas para maquetar el documento y que quedara bonico, que a las teles no les gusta ver mucha letra junta. Me dije, ¿dónde podría encontrar fotos de familias de Serrano de toda la vida?: ¡Pues en el Hola! Así, trabajando duramente, llegué al desconocido mundo de los blogs de Hola online.

Y ya no trabajé más.

Porque quedé absorbida por el blog de ella, Adriana Abascal:

Antes de la cirugía, Adriana Abascal era Celine Dion.

En él, la Isabel Preysler mexicana cuelga las fotos de sus looks bajo títulos como "un abrigo, muchas mujeres", "Provence lifestyle", "glamour french-mex" (su marido es francés y viven en París),  "looks la magia de Frida Kahlo" (en ninguno de ellos con el entrecejo de Frida)...

Los artículos están repletos de fotos en las que Adriana sale guapísima, aunque con gesto de estar siempre oliendo a quemado:


Pero el blog de Adriana no sólo son fotos de ella mona corriendo por el parque (me niego a decir "running"), mona con las tendencias para la próxima temporada primavera-verano y mona para ir a la alfombra roja de Cannes. El blog de Adriana también tiene... ¡texto!

Sí, Adriana escribe. Y creo que escribe ella, no un becario, ni un asistente... Nos cuenta sus cuitas diarias, los pequeños dramas de toda madre (tiene tres hijos de su ex, el que presidía Telefónica). Como este drama que me he permitido la licencia de titular "Adriana sale de casa hecha una Britney Spears y va y se tropieza con Carla Bruni".



En otro conmovedor post, Adriana, como tú y como yo, se estresa porque todavía no ha comprado los regalos de Navidad. Pero luego reflexiona un poco y se da cuenta de que las prisas no importan, lo fundamental es comprar los regalos con genuina ilusión por estas entrañables fiestas.

No sé vosotros, pero nada me llegaba tan adentro desde una tv movie navideña con Tori Spelling que echaron en Divinity el sábado pasado:

A estas alturas, vosotros, lectores desconfiados, os creeréis que me estoy inventando todo esto.  Pero no. No tengo tanta imaginación. Os juro sobre un camión lleno de cajas de Choco Tutti de Milka que estas capturas de pantalla vienen directas del blog de Adriana en el Hola. Haced clic aquí y lo comprobaréis con vuestros ojitos.

Para el final, el postre.  Es decir, lo mejor. Adriana nos cuenta la terrible presión a la que ella misma se somete por culpa de los propósitos de Año Nuevo. Mi favorito, sin lugar a dudas, es el de no volver a acostarse sin desmaquillarse:

Sí, amigos, Adriana Abascal es de ésas que fríe a sus amigos con invitaciones para jugar al Candy Crush Saga. 

¿A que su blog es "inspirador"?

Y vosotros, ¿en Navidad os entran "jingle bells" en el corazón?, ¿hacéis vuestras compras navideñas con un look urban-casual-chic?, ¿pensáis que Adriana, como Mario Vaquerizo, se muerde los carrillos para parecer más flaca en las fotos?, ¿vuestro propósito de Año Nuevo es aprender a usar un Mac?

martes, 9 de julio de 2013

Mi gran boda ibicenca

Tengo una idea para una comedia romántica. Es un "Mi gran boda griega" meets "La boda de mi mejor amigo" meets "Corazón, corazón". Se llamará "Mi gran boda ibicenca" y podría protagonizarla Kate Hudson o Reese Whiterspoon o Sandra Bullock y, por supuesto, la pondrían los domingos por la noche en TVE.

Lo tiene todo para que cualquiera de estas actrices firmara y, detrás de ella, alguien tipo Matthew MacConaghey: glamour, playas, gente vestida de blanco, romance, cursilería...:


...y además está basada en hechos reales. Porque "mi gran boda ibicenca" se basa en la boda real, en Ibiza, de Adriana Abascal.

¡Cómo! ¿Que no sabéis quién es Adriana Abascal? Pues la maestra de todas esas aprendices de señoras de, la que va de multimillonario en multimillonario, de portada en portada y de evento en evento. Ella. Para los perezosos incapaces de hacer clic en el "ella" y así averiguar tooooda la larga historia amorosa de Adriana, deciros que fue Señorita México allá por los 80 (de hecho está más guapa que en su época de Miss, debido al bótox de ahora y a las permanentes de entonces), novia del anciano dueño de Televisa, que tuvo el detalle de morirse rápido y dejarle un buen pellizco y luego mujer del presidente de Telefónica y, después de eso, alegre divorciada.

Digna protagonista de una alta comedia.

Pero las comedias románticas de ahora son demasiado vulgares para Adriana. Demasiado working class. Ella necesitaría una comedia como las de antes. Con lujo, mayordomos, enredos y muchos vestidos de alta costura.

El germen de este blockbuster está en el último número del Hola. Porque, como ya sabéis los lectores habituales de este blog, el Hola es la mejor revista de humor en castellano que existe. Ni el Jueves, ni el Mundo Today, ni la Gaceta. El Hola. Y su último número está lleno de alta comedia sofisticada. Ahí tenemos a Adriana,  diciendo que "no recuerda haber vivido un amor como el que está viviendo" y que su marido no es multimillonario, sino súper atractivo.  Con eso quiere decir que cuando estuvo con el abuelete de Televisa y el Pedro Picapiedra de Telefónica lo hizo por lo que hizo. Por el sentido del humor de sus parejas, ¿por qué si no?

Además de amor verdadero, "Mi gran boda ibicenca" también tiene actores secundarios de lujo. El Rupert Everett de esta comedia romántica, el que da ese toque gay mundano es Boris Izaguirre:

Aquí Boris jugando a ser Miguel Bosé sin ser él nada de eso.

Por cierto que os diré que me regalaron aquel libro de Boris que ganó el Planeta y puedo asegurar que es el PEOR libro que he leído en toda mi vida de primate. Trama de culebrón, escrito con el léxico de una señora que de 50 años que lleva un diario personal.

Pero volvamos a "mi gran boda ibicenca". Entre los invitados de Adriana hay modelos, aristócratas y mucho rico desconocido, de esos que salen en las páginas centrales en blanco y negro del Hola. Es decir, ricos de verdad, porque no hay como el anonimato para poder defraudar a Hacienda en condiciones.

 Y luego está ella:

Que a Nati Abascal eso de ir discreta pues mira oye, como que no. Unos piedrolos. Una falda con una buena abertura. Una corona de flores. Unos estampados. Porque a ella los estampados le chiflan. Unas transparencias. Llevaba de todo, menos un sujetador.

En su adaptación cinematográfica Nati Abascal será interpretada, o por Jane Fonda o por Joan Collins.

Mientras mi agente negocia la venta de este blockbuster al agente de Julia Roberts, os comento que el último Hola tenía muchas más perlas. Nos deja grandes enigmas, como ¿qué le da de comer Guti a su bebé para que esté tan hermoso?

¿Potitos de torrija?

¿A dónde mira Marina Castaño en esta foto?

Marina, mira al fotógrafo, ¡al fotógrafo!

¿Quién dijo que todas las novias son guapas?

Nota mental: no aprovechar las puntillas de las cortinas para usarlas como tocado.

Si tenéis respuesta para alguno de estos enigmas, contádmelo.

Además, el día 10 (mañana, sin ir más lejos) se proyecta "Lo último que hago para el Notodo" en el festival Sierra Norte de Sevilla. Espero sinceramente que la proyección sea por la noche o en un sitio con aire acondicionado.

domingo, 10 de octubre de 2010

La búsqueda incesante de Inés

No es el título de la última obra de teatro de Antonio Gala. Ni la próxima película de Medem o el siguiente libro de Lucía Etxebarría. No.
La búsqueda incesante de Inés (Sastre, la modelo), no consiste en encontrar la paz espiritual, una vocación en la vida o unas horquillas que tu gato se empeña en mandar debajo de la cama. Consiste en encontrar un marido millonario.

Ella lo ha intentado con golfistas, presentadores de televisión, cantantes de éxito y millonarios de aquí y allá. Pero nada, oye. Ni siquiera ser una modelo internacional que habla varios idiomas (a más idiomas, más países y por tanto más hombres ricos en el objetivo) ayuda a Inés a casarse con el millonario que la retire de esa profesión tan cansada que es ser modelo, cogiendo aviones, durmiendo en asépticos hoteles, andando con tacones y ejerciendo de embajadora de Unicef. Supersufrido todo.

Algo está haciendo Inés mal. Y no se trata sólo de quedarse embarazada de penalty y tener que casarse con uno que también era rico, aunque no multimillonario. En peores líos se metió Mar Flores y ahora está de lo más serena venga a tener niños y a embarcarse en proyectos de “señora de” como son sacar una línea de ropa de cama.


Inés, queremos ayudarte y, para eso, qué mejor que consultar a las auténticas expertas: ¿Isabel Preysler?, ¿Norma Duval?… Recurramos a la mejor: Adriana Abascal.

Aprendamos todas (y tú también, Inés, que buena falta te hace) cómo cazar a un millonario. Qué coño, cómo cazar a dos:

1. Ser reina de la belleza. Quizá éste sea el paso más difícil para casi todas, porque o se tiene o no se tiene. En el caso de Adriana Abascal, ella era una joven, bella e inocente (o quizá no tanto) muchachita cuando ganó el certamen Señorita México.



2. Ligarse a un millonario viejete. Que esté casado no importa, importa que sea millonario y mucho mayor que tú. Cuanta más diferencia de edad, más posibilidades de ligárselo y de heredar. Adriana cazó a Emilio "el tigre" Azcárraga, 40 años mayor que ella y dueño de Televisa, el emporio de telecomunicaciones mexicano, y que debía ser el típico hombre hecho a sí mismo o, si no, atentos a esta historieta sacada de la Wikipedia:
Entre las anécdotas que se cuentan en los pasillos de Televisa es que odiaba que trajeran el gafete (tarjeta) de identificación en la cintura, siempre en el pecho, un día se le negó el acceso a la empresa por no portarlo, a lo cual el "Tigre" respondió a la persona encargada del acceso "no sabes quien soy yo muchachito", a lo cual contestó "si sé señor, pero son órdenes de no dejar pasar a nadie si no portan el gafete", en ese momento le dijo: "muy bien por hacer bien tu trabajo", por lo que pidió a su personal de seguridad que le trajeran el gafete para poder accesar, se lo puso, entró y en ese momento se quitó su reloj marca rolex se lo dió y le dijo "gracias muchacho, te felicito, me acabas de dar una gran lección".

3. Heredar del millonario. Este paso es fundamental. Lo ideal es casarse con él, cosa que Adriana no consiguió, pero sí logró que le diera un puestazo en Televisa como productora de telenovelas históricas. Y ejercía de tal: “un día iba Adriana caminando por uno de los pasillos de la empresa. Se encontró con un ejecutivo furioso que le dijo: ¿ya te crees la dueña, verdad? Y ella, con una media sonrisa, contestó: No, pero soy la dueña del dueño, que es mejor.”

4. Echar el lazo a otro en cuanto se pueda. Adriana supo enmendar el pequeño fallo de no casarse con Azcárraga. A los pocos meses de la muerte de "el tigre", ya estaba saliendo con Juan Villalonga, presidente de Telefónica, quien además, y esto es una jugada maestra, pagó los abogados de Adriana en el litigio de ella con los hijos de Azcárraga. Aprende, Inés, así se hace.

5. Hacerse amiguita de los directivos del “Hola”. Para así copar portadas donde enseñas lo ideal que es tu familia, lo estupenda que estás tú, el pedazo yate que has heredado de tu primer multimillonario, etc. Además los de la joyería Suárez sólo contratan como imagen de la firma a señoras que hayan salido en la portada del “Hola”.



6. Divorciarse a buena edad. Para así convertirse en una soltera de oro, ser invitada vip a todo tipo de eventos y seguir saliendo mona en los photocalls. Todo esto pone a huevo el siguiente y (por el momento), último paso:

7. Echarse un novio, por fin, más joven que tú. Ahora que Adriana ya es una millonaria per se, puede buscarse a una pareja más joven que ella. Pero nada de modelos de países de Centroamérica, todo hay que buscarlo en los círculos de alta sociedad o en la first row de los desfiles de París.

Inés Sastre, muchachas en edad de merecer del mundo, ¿habéis aprendido algo de las lecciones de Adriana Abascal?

Este jueves día 14, en la Casa del Reloj (Paseo de la Chopera, metro Legazpi), a las 20.00h se proyecta "Mañana" dentro del Certamen de Cortometrajes de Arganzuela. No habrá millonarios, pero sí gente maja, ¡todos invitados!