lunes, 23 de marzo de 2015

El cajón de las ideas

Hollywood me ha plagiado.

Vale, esto no es exactamente así (y tampoco aproximadamente así, en realidad es mentira) pero es un cliffhanger estupendo.

Los más fieles lectores de este blog recordaréis que allá por el año 2011 hice un piloto de una webserie. "Cataclismo" contaba la historia del último hombre vivo en el planeta... o eso creía él hasta que descubría que la última mujer viva era... su ex novia:


"Cataclismo" participó en algún que otro concurso y ganó el certamen de webseries del Festival SOS 4.8. En ese momento nos planteamos el dilema: ¿se graban más capítulos, financiándolos de nuestro propio bolsillo, tal y como se había hecho el piloto?, ¿o intentamos mover el proyecto de serie y que nos paguen? Ganó la segunda opción, por eso de que uno aspira a que le paguen por lo que hace.

El piloto se movió por las productoras y a una le interesó. Encargó un proyecto de serie basándose en "Cataclismo" pero adaptándose a la televisión nacional, eso es, con más duración y más tramas. Se hizo y nos pagaron (no mucho, todo hay que decirlo) por ello. Movieron el proyecto por las cadenas, nos dijeron que en una lo estaban tanteando. Lo tantearon durante varios meses... hasta que dijeron que no y pasado el año que marcaba el contrato con la productora, el proyecto volvió a mis manos... ya "quemado". En el argot del audiovisual un proyecto está quemado cuando ya se ha llevado a los sitios que deciden si se produce o no, es decir, a las cadenas. En ese momento (2013) volver a plantearse si hacer por mis propios medios la webserie era directamente surrealista. Al quebradero de cabeza que siempre es reunir a un equipo y cuadrar la agendas de todos había que sumar que ni siquiera contaba con un sitio donde seguir grabando. El piloto se había grabado en la casa, alquilada, de una de las chicas de producción, ella se había ido de Madrid y la casa ya no estaba disponible. Es decir, había que empezar desde cero.


Siempre me quedé con ese runrún que sienten los que llegados los 40 años se arrepienten de no haber hecho nunca puenting o no haber ido de Erasmus. A mí el puenting me la repampinfla, pero confiaba mucho en este proyecto y confiaba en las posibilidades de las webseries... pero si es difícil simplemente rodar un corto, imagináos lo que puede ser 13 cortos, que sería la duración total de una webserie. Me daba pereza cósmica de solo pensarlo.

Y llegamos al año 2015 y me entero por Cristina Serrato, una de las protagonistas de Cataclismo, de la existencia de la serie de Fox "Last man on Earth". ¿Y de qué va? Narra las peripecias del último hombre en la tierra, al borde de la locura hasta que encuentra a la última mujer en la tierra:


 Estas cosas pasan de continuo. En pleno año 2012 coincidieron en cartelera dos películas en blanco y negro y mudas ("The artist" y "Blancanieves"). Es normal que pasen, no hay tantas ideas en el mundo y sí que hay montones de productoras con departamentos dedicadas a la elaboración de contenidos que mandan proyectos a las televisiones todos los meses. A eso súmale un número X de guionistas en paro escribiendo sus proyectos en casa. Es perfectamente normal que las ideas se pisen, se repitan o coincidan en el tiempo.

Siendo positivo, hasta te puedes sentir un pelín orgulloso en plan: ey, yo hace años hice algo muy parecido a esto, aunque sin un duro y sin un puñetero exterior. A mí, sin embargo, me hace pensar en que dejé pasar una oportunidad. Qué hubiera pasado si sí hubiéramos grabado la webserie por nuestra cuenta, si ahora lo estaría petando aunque sólo fuera a costa de su parecido con "Last man on Earth", en vez de estar donde acaban tantísimas ideas: en un cajón.

lunes, 16 de marzo de 2015

Corrupto el padre, buenorro el hijo

Birtney Spears, que es una visionaria, ya lo decía: "mama i'm in love with a criminal". Y el mundo entero lo entendió el año pasado cuando la foto de este milagro de la naturaleza (porque ser mulato de ojos claros es un milagro de la naturaleza) saltó a las redes.


Que el mozo en cuestión, Jeremy Meeks, fuera un criminal reincidente daba igual. Lo importante es que estaba bueno.

Pues hoy, amigos, amigas, amantes de la estética más allá de la ética, vamos a dedicar este post a otros hombres que son un guilty pleasure. Tienen buen envoltorio, pero por dentro... la cosa se pone fea. Y no porque sean delincuentes como Jeremy, que fijo ha tenido una vida más chunga que la de los niños de la cuarta temporada de The Wire. Hablamos de algo peor que ser un delincuente de poca monta. Hablamos de lo peor que se puede ser en un país que lleva en crisis desde que se muriera Michael Jackson: corrupto.

Como este chavalito al que descubrimos saliendo de visitar en la cárcel a su padre, Luis Bárcenas: Willy Bárcenas.

Que esa cara de niño bueno y esa camisa a cuadros no os engañen. En este video de la revista Vice cuyo peso vale oro, Willy destruye el "pues no está mal el hijo de Bárcenas" en cuanto abre la boca y defiende a su padre con argumentos irrefutables del tipo de "a mi padre lo acusan de hacer lo que hacen todos". 
Pero Willy no sólo es un pijazo madrileño de pura cepa, también tiene su punto bohemio. Por eso estudió cine en los Estados Unidos hasta que se dió cuenta de que no se le daba bien (vio que para dirigir cine hay que madrugar muchísimo) y descubrió su vocación por la música, que se ajusta mejor al rollo bohemio que a él le tira. Se juntó con dos amigos, uno de ellos nieto de Díaz Ferrán y fundaron un grupo de pop al que llamaron Taburete, que suena a banda de la movida, pero para nada. Su público son todos estudiantes de ICADE con ese pelazo tan propio de la Milla de Oro madrileña. Como una vez me dijo vetetúasaberquién, son muchas generaciones comiendo bien, y se nota.

Pero Willy no es nuestro único placer culpable. Les presento a Oleguer Pujol, milagro de la genética:

Oleguer tiene ese aire de intelectual catalán, de tomarse unos vinos en un coqueto bar del Borne con amigos arquitectos después de haber visto la última obra de Lluis Homar en el Teatre Nacional de Catalunya. Pero él es más del rollo Bárcenas, más de heliesquí en lugares inhóspitos, y por eso mismo exclusivos y carísimos. Porque los Pujol son una familia unida que delinque unida y Oleguer tiene 15 cuentas en paraísos fiscales y 90 millones de euros en el extranjero.

Last, but not least, Ramón Espinar, proclamado por Vertele como el contertulio más guapo de la televisión. 

Hijo de Ramón Espinar senior, político socialista y consejero de Bankia durante 7 años. Espinar junior es politólogo (en castellano normal, que estudió Ciencias Políticas) podemita (que me gusta a mí esa expresión que tanto usan en Libertad Digital, y que recuerda a los cenobitas de Hellraiser) y tertuliano en debates varios. El debate sobre si Espinar era el tertuliano político más atractivo se diluyó en cuanto se supo que su padre fue usuario de las tarjetas black de Bankia. Espinar jr ha trabajado como camarero y como teleoperador antes de dar el salto a los medios y da la sensación de que no ha sido ni beneficiario ni cómplice de los hechos de su padre, como bien explica ese grande que es Manuel Jabois en este artículo.

Y vosotros, ¿a qué hijo de corrupto le véis su aquel?, ¿no pensáis que Willy Bárcenas sería la pareja ideal de Tamara Falcó?, ¿actuará "Taburete" algún día en el Sonorama?

Continúo colaborando con Glup Glup, esta vez hablando de las mejores series de los últimos meses.

lunes, 9 de marzo de 2015

Jesús Gil... ¡vive!

Si Bertín Osborne es nuestro David Hasselhof.

Y Silvia Tortosa nuestra Joan Collins.

Y Abraham Mateo nuestro Justin Bieber y nuestra Selena Gómez (dos por el precio de uno)...


Resulta que Jesús Gil es nuestro Elvis Presley. Hace ya años se rumoreaba que su muerte había resultado de lo más oportuna, dados sus problemas con la ley y que la Operación Malaya estaba a punto de caramelo. Pero el rumor quedó en eso, en un rumor tan creíble como la leyenda del perro, la mermelada y Ricky Martin. Hasta que pasó esto. El hijo de Jesús Gil y Ángel María Villar (presidente de la Federación de Fútbol) se encuentran en un evento, hablan sin saber que hay cámaras cerca y éstas graban lo siguiente:

- ¿Qué tal está tu padre? (Villar a Gil Marín)
- Bien, bien. (Gil Marín a Villar)

Qué, ¿se os ha erizado el vello de la nuca?

A esta prueba irrefutable se suman algunos testimonios sacados de una fuente de contrastada fiabilidad como es Foro Coches (los textos están copiados y pegados tal cual para respetar su integridad, no he añadido ni una sola tilde, no he quitado ni una sola h):

"Se decia que se vio venir lo de la operacion malaya y emigro a Venezuela... Sea cierto o no , como se le hecha de menos... vaya tiempos los de Gil, Mendoza, Nuñez, Gaspart... etc, no los bodrios de ahora". 

"Mi prima trabajaba en el tanatorio donde estuvo y si, está muerto y el tio pesaba un huevo".

"Dejad al pancetas que descanse en paz, cohone"

"ese esta en sudamerica, seguro que se ha añadido pelo y dejado barba y está zumbandose a las panchitas en un jacuzzi como el de telecinco".

 "jajajajajajajajaja que grande jajajajajajjajajaa"


A la espera de que un equipo capitaneado por Iker Jiménez y Lydia Lozano viaje por el mundo hasta encontrar a Jesús Gil, pensemos, ¿dónde y qué puede estar haciendo la estrella de "Las noches de Tal y Tal"?

Opción 1, la fácil
Si las aerolíneas hacen ofertas cuando llegan las rebajas a Londres pensando en todos los españolitos que quiere quemar la tarjeta en Urban Outfitters, también hay aerolíneas haciéndose de oro con los fugados que buscan anonimato en Venezuela.

Allá que fue Jesús Gil. Le gusta el clima cálido del país que le recuerda a su querida Marbella, le gusta la gastronomía venezolana, llena de hidratos... pero está más solo que la una. Así que busca otros emigrados... los encuentra, son De Juana Chaos y Miguel Aldana "Askatu". Al principio tarifan un poco, pero con el tiempo encuentran temas de conversación comunes, del tipo de "qué mal se come aquí", "no saben hacer un huevo frito en condiciones" y acaban por compartir el jamón y el chorizo que les envía la familia desde España. Digo, desde Euskal Herria.

Opción 2, la árida e irrastreable
A la hora de elegir un sitio donde esconderse, Gil y Gil prima una cosa sobre todas: que no le encuentre ni Dios. Y para eso, ¿qué mejor que las cuevas de Afganistán? Al principio vivir en una cueva es incómodo, pero poco a poco Gil y Gil consigue convertir su cueva en un lugar acogedor, como el Sacromonte, pero con tope de lujo marbellita:


El aislamiento de Gil y Gil en las cavernas afganas es brutal, menos mal que cuando sin sal o sin harina siempre puede recurrir a sus vecinos, unos tipos con barbas que viven cuatro cuevas más abajo.

Opción 3, la radical:
Dispuesto a romper con todo, pero de verdad, Jesús Gil se esconde en Brasil, se somete a una operación de reducción de estómago y a otra de cirugía estética. Consigue documentación nueva y empieza de cero. Ahora se llama Giselle De Souza y regenta un asador churrasquería.

Y vosotros, ¿creéis que Jesus Gil vive?, ¿dónde pensáis que se esconde? Se aceptan teorías conspirativas de todo tipo.

lunes, 2 de marzo de 2015

Plagiando palabras ajenas

Dice Luis Pedrahita que el castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable. Éste sea, probablemente, uno de los peores títulos ever para un espectáculo. Pero este post no es sobre títulos horribles, ni siquiera sobre porqué Luis Piedrahita no se corta de una vez ese flequillo. Es sobre el idioma.

Y sí, el castellano será una lengua muy loable. Pero tiene vacíos que deberían llenarse. Palabras que sí existen en otros idiomas y que deberíamos plagiar sin compasión. Como, por ejemplo...:

Bad hair day
Hay días en los que te levantas con "el guapo subido", ignoro si esta expresión existe en otros idiomas, pero lo que sí existe en inglés es el "bad hair day". Esos días en los que tu pelo decide ir a su aire. A Ana Botella le pasa mucho:

Ana Botella vive en un bad hair day perpetuo.

Tartle
¿Sabes ese momento en el que quieres presentar a alguien y se te queda la mente en blanco y no recuerdas el nombre en cuestión? Pues los escoceses tienen un nombre para eso: tartle. Las madres sufren mucho de tartle, cuando olvidan los nombres de sus hijos. A la mía también le pasa, ¡y eso que sólo soy una!

Jayus
¿Quién no ha sufrido un ataque de risa por culpa de un chiste tan malo que hasta hace gracia? A mí me pasa con éste:
- ¿Qué tienen en común un tomate y una patata?
- No sé.
- Que los dos son rojos, excepto la patata.
Pues en Indonesia esto tiene un nombre: jayus.

Fluffy
Podría traducirse como esponjoso, suave o mullido. Estos adjetivos en castellano se emplean para referirse a cosas, pero en inglés también se utilizan para calificar a animales, aunque nosotros nunca nos referiríamos a un ser vivo como "esponjoso". Para paliar este vacío, abogo por crear la palabra "peluchoso".

Como diría Agnes en "Gru": es tan mono que me quiero morir.

Gheegle
En Filipinas tienen una palabra para definir esas ganas de pellizcar o apretar algo porque es insoportablemente adorable. O como diría mi amiga M. ese impulso que va del amor a la destrucción, como cuando ves al perro peluchoso de la foto anterior y te lo querrías comer. Pues todo eso, pero en una sola palabra.

L'esprit d'escalier
El "espíritu de la escalera" es una expresión francesa que se refiere a cuando reaccionas tarde ante una provocación y la respuesta ingeniosa que te gustaría haber dado se te ocurre demasiado tarde, cuando ya estás en la escalera. 

Komorebi
Hace tiempo que no digo en éste vuestro blog que yo he estado en Japón. Ya hace unos cuantos años y más me vale hacer algún viaje exótico o se me van a acabar los temas a tratar. Pero ése es otro asunto. Se habla mucho de la modernidad y la tecnología japonesa y muy poco del profundo amor por la naturaleza de los japoneses. En parte por herencia cultural del sintoísmo y el budismo, pero ahí está, con sus bosques acojonantes por todas partes. No es de extrañar que exista una palabra para el juego de luces y sombras que se produce cuando la luz del sol se cuela entre las hojas de los árboles.


Bakku-shan
Cuando ves a alguien de lejos y piensas: ey, ése está bueno, y luego se acerca y resulta que no, que no está tan bueno. Eso es bakku-shan, aunque sólo aplicado a las mujeres, que los japoneses un poco machistas sí que son. En este vuestro blog tenemos toda una colección de "palabros" para definir a los que no son guapos del todo: guapos de lejos, falsos guapos, e incluso falsos feos.

Y ahora llegan las palabras deprimentes. Aportación todas ellas de los pueblos alemanes y eslavos, llenos de buen rollo y alegría de vivir. Mucha German Angst:

Torschlusspanik
Literalmente, significa "miedo a cerrar puertas". El auténtico significado de esta palabra que llega a tener hasta cinco consonantes seguidas es más deprimente que una película de Haneke. Se refiere al miedo que sentimos a que pase el tiempo y cada vez tengamos menos oportunidades, es decir, el temor a que se nos cierren puertas por ir envejeciendo.

Litost
Dice Milan Kundera (el autor de "la insoportable levedad del ser") que no entiende cómo alguien puede comprender el alma humana sin tener esta palabra, que al parecer sólo existe en checo. ¿Y qué significa "litost"? Pues algo así como un estado de agonía, tormento y dolor que surge por la visión repentina de tu propia miseria. Quizá el exceso de litost explique porqué nunca nadie ha visto jamás una comedia checa.


Toska
Los rusos, que también son gente optimista y vital (casi tanto como los checos) tienen una palabra muy similar a "litost". "Toska" es una especie de angustia vital, ya sea producida por una ruptura amorosa, por aburrimiento, por depresión...

Y... last but not least una palabra malaya que me encanta:

Manja
Se refiere al comportamiento cursi y aniñado de algunas mujeres con sus parejas, a las que se dirigen siempre con diminutivos, poniendo vocecita de niña buena o abriendo mucho los ojos a lo Zoey Deschanel.

Y vosotros, ¿qué palabras o expresiones de otros idiomas creéis que deberíamos apropiarnos?, y al a inversa, ¿qué expresiones castellanas creéis que deberíamos compartir con el mundo? Y os recuerdo que mañana es el último día que podéis ver el microteatro que he escrito. Horarios, dirección y demás datos, aquí.

lunes, 23 de febrero de 2015

Los Óscar más Ñé

Que sepáis, queridérrimos lectores, que esta entrada la he hecho con sangre, sudor y lágrimas. Anoche me vi la alfombra roja tal que así: la televisión encendida con el 24H de TVE, en el ordenador: twitter abierto, facebook también, las páginas just jared y trendencias para ir buscando fotos y también Yomvi para ver la alfombra roja por gentileza de mis queridérrimos amigos T. y L., que me pasaron su clave. Seis pantallas a la vez, que parecía Nacho Cano en su época de Mecano, cuando tenía un teclado para cada dedo.

Pero antes de diseccionar la alfombra roja permitidme un párrafo, sólo uno, para hablar de cine, que es esa cosa que se premia después del paseo de las estrellas con sus modelazos. Y es que estoy muy indignada por la ausencia de una película que, para mí, ha sido de lo mejor de lo visto el año pasado: "La lego película". Me hubiera gustado verla nominada a mejor guión, por supuesto a mejor película de animación y, visto el nivel de sus competidoras, también a mejor película. Y es que (va, venga, un parrafito más y hablamos de la alfombra roja, lo prometo, de momento os dejo una foto para ir abriendo boca)...:

¿Las nuevas figuras de Madame Tussaud's? ¡No! 

...me he visto un montón de las películas nominadas de este año. Mis favoritas eran "Boyhood" y "The imitation game". "Foxcatcher" es interesante, sobre todo cuando consigues abstraerte de la nariz postiza de Steve Carell y dejas de pensar que es Joaquín Reyes en Muchacha Nui, pero también es lenta y fría, gélida, más que un Corneto. "Whiplash" es como el sargento de hierro pero con un batería de jazz que se tira media película ensayando la misma pieza hasta que te entran ganas de meterle las baquetas por algún orificio de su cuerpo. Y "Birdman". Ay. Qué cosa más insufrible. Con una banda sonora que parece el pesado de Whiplash dándole aún más fuerte a la batería, una cámara que no para quieta y una historia que no es sobre el ego de los actores, no, es sobre el ego de Iñarritu, desde el primer minuto de la película mostrando que es un gran director porque: eh, fíjate, todo lo he hecho con planos secuencia. Así que el palmarés de este año me gusta entre cero y nada.

Y ahora, al tajo de verdad.

Si en los Goya llamó la atención la cantidad de actrices luciendo sepsis (que no sexys) para llamar la atención del público, los directores, y las marcas que busquen caras bonitas, en los Oscars ha llamado la atención la cantidad de vestidos ñé. ¿Qué es ñé?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul, ¡ñé eres tú! Todos somos ñé. Todos tenemos un día ñé. Un día que no estamos en nuestro mejor momento. Como Rosanna Arquette, que lleva en un día ñé desde 1995:

A estas dos fotos las llamaría: "hubo una época en la que yo era más famosa que tú". Porque sí, hubo un momento (lejano ya) en que Patricia era la hermana de Rosanna, y no a la inversa.

Dakota Johnson lleva un vestido anudado a un lado no vaya a caerse y se vean sus encantos, que para eso hay que pagar la entrada e ir al cine a ver "50 sombras de Grey". A su lado está su señora madre: Melanie Griffith, que lleva sin protagonizar una película decente más o menos desde el año en que olvidamos que Rosanna Arquette era actriz.

Pero es que hasta Naomi Watts tiene un día ÑÉ. Como decía mi amigo M. anoche en Facebook: ella estaba en la playa en Malibú tomando el sol y de repente se dijo a sí misma, ¡leche, que empiezan los Óscar! Se puso un vestido encima del bikini, y para allá que se fue:



En cuanto a Lupita Nyong'o... Tengo dudas. Con su vestido de perlas me pasa como con el wombat, que no sé si me gusta o me repele.

También una de esas mujeres que despiertan no admiración, sino envidia de la mala: Jessica Chastain, tuvo un mal día. No tanto un día ÑÉ como un día Terelu Campos. Porque, Jessica, darling, ese vestido lo podría haber llevado Terelu a la boda de su hermana, ésa que salió en la portada del Diez Minutos.






Gwyneth Paltrow animó su vestido con un floripondio que se veía desde el satélite de Google Maps. Y Gina Rodriguez (la chica de azul de la derecha) acabó de arreglar su vestido comprado en los saldos del Primark con un moño con tupé mortal de necesidad. Gina Rodríguez, por si no lo sabéis, es la protagonista de la comedia de la temporada, la serie "Jane the virgin", de la que ya hablaré un día de estos, porque me tiene enganchaíta.

Pero eso será otro día.

Que aún quedan vestidos ÑÉ. De Kelly Osbourne, que es como la Kardashian, que no sé porqué es famosa, pero ahí está siempre, nos lo esperamos. A ver, lleva el pelo lila, elegante no va a ser. Pero de Felicity Jones...:




A Felicity le da igual que no le den el Oscar. O que la gala dure más que un discurso de Fidel Castro, porque debajo del vestido lleva varias revistas, una Xbox y un bocadillo de mortadela.

Tranquilos, que no todo fue ÑÉ. También hubo la necesaria ración de modelitos sepsis. Por supuesto, de la mano de Jennifer López, a la que su estilista esta vez convenció para que luciera un vestido de princesa Disney, con mucho vuelo y mucho tul... y JLo aceptó, siempre y cuando el escote le llegara hasta el ombligo, literalmente:




Margot Robbie no necesita ir especialmente sexy, que eso lo lleva ella de serie. Atención a su manera de posar, como si viniera de un after. Mención aparte, y párrafo aparte, se merece Scarlett Johansson.

A ver, Scarlett. Ese collar del Lefties, bueno, pase. Ese tupé que te hace cabezón, bueno, pase. Pero... ¿qué es eso que llevas en el brazo?, ¿una calcomanía?

Hasta Marion Cotillard y sus ojazos azules y su savoir fair y su je ne sais quoi tuvieron un mal día:



Porque ese vestido/sábana, Marion, es mal. Es más, es ÑÉ.

Lady Gaga fue, para lo que es ella, muy clásica. Hoy no tocaba traje de carne cruda. Una pena, porque siempre se agradece un toque de extravagancia, da igual que venga de Bjork, Helena Bonham Carter, Tilda Swinton o Massiel. Lady Gaga sólo necesitó unos guantes de fregar para asegurarse muchas fotos y, sobre todo, muchos memes.

En cuanto a Lorelei Linklater, los que hayáis visto "Boyhood" sabéis que la película no sólo es una reflexión sobre el paso del tiempo, las relaciones familiares y los lazos entre padres e hijos... también es sobre una gran verdad de la vida: que los niños se estropean cuando llegan a adolescentes. Ahí está Lorelei, en plena fase "déjame que me exprese con mi ropa, mamá".

A estas alturas de post os preguntaréis si es que no hubo NADIE elegante. Quizá apostéis por lo seguro, por Julianne Moore o por Cate Blanchett:


Pero a mí me parecieron un poco zzzzzzzz. Aburridas. Pese a que el collar de Cate debía valer lo que toda la deuda griega.

Sólo me gustaron un poco ellas tres: Rosamund Pike de rojo, Chloé Moretz con un vestido que tenía una gran baza a su favor... ¡bolsillos! y Emma Stone, que va divina hasta cuando luce un vestido color Calipo de limón:

Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿también pensáis que estos Oscars han sido muy ÑÉ?, ¿creéis que Birdman es una caca de paloma o una obra maestra?, ¿pensáis que Boyhood sería perfecta si se hubiera acabado cuando el protagonista cumplía 16?, ¿os indigna la ausencia de La Lego película, sólo representada por su nominación a mejor canción y sus compositoras hipsters?, ¿se está convirtiendo John Travolta en el nuevo Michael Jackson?, ¿la esposa de Benedict Cumberbatch es, en realidad, su hermana?

Como hace mucho que no me dedico al noble arte del autobombo, os informo de que hay una obra en Microteatro escrita por moi. Se representa todos los martes de este mes, hasta el 3 de marzo. A partir de las ocho de la tarde en pases cada media hora, hasta las diez de la noche.

domingo, 8 de febrero de 2015

Los Goya más sepsis

Una vez hice un curso que se llamaba "el guionista y el actor trabajando juntos". El último día de clase nos fuimos a tomar algo al bar de enfrente, que tenía un Singstar con canciones de Disney, supusimos que traído por los padres de unos niños que celebraban una merienda en un apartado del bar. Aquello acabó con los actores peleándose por el micrófono para cantar "bella y bestia son", ante la mirada alucinada de los niños y de los guionistas.

Sólo esta pasión por el micrófono y por cantar explica que en todas las ediciones de los Goya haya número musical. Que cante Ana Belén, bueno, vale, ella también es cantante. Que canten a dúo Lolita y Miguel Poveda, después de un video de Lola Flores, vale, sí, tiene sentido. Que el cámara enchufe un primerísimo primer plano de Asunción Balaguer justo cuando no se sabe la letra de "resistiré", bueno, es un lapsus. Pero que Hugo Silva y Fran Perea destrocen "Yo soy aquel", ¡eso es sacrilegio!


Fran Perea, lo de actor bien... pero lo de cantante... lo de cantante regular

Y no pienso decir nada más de la gala, más que nada porque no la vi entera. Lo que sí vi fue... ¡¡¡¡la alfombra roja!!!!!

¿Es Madonna en su nuevo video de torera sepsi? ¡No! Es María León:

Esta chica es muy mona, pero este color teja desvaído no le sentaría bien ni a Charlize Theron.

Para leer esta crónica es fundamental entender un concepto: sepsi. Sepsi es lo que pretende ser sexy y se pasa, o no llega, o se pasa de hortera o enseña cosas que mira, mejor no. ¿No pilláis del todo el concepto sepsi? Una imagen vale más que mil palabras:


La actriz de "El niño" Mariam Bachir y Ana Álvarez, que creo no hace ninguna película desde el siglo pasado (vamos, desde 1999) se pasan por el forro aquello de que más vale insinuar que mostrar con unos vestidos que bien podría llevar Juncal Rivero en una gala de José Luis Moreno.

Pero hay actrices frioleras que no están por la labor de mezclar escotes, más aberturas, más transparencias... y copian a un icono del estilo: Ramón García. Las capas están de moda:







Que se te marquen los pezones en todo su esplendor, también es sepsi. 

Y sí, amigos, las cositas metálicas que decoran el vestido de Aura Garrido son balas. Qué pena que no las usara contra Alex O'Dogherty cuando se marcó un número musical que duró casi tanto como el discurso de Antonio Banderas.

Las capas son una modernez de las últimas alfombras rojas. Pero si quieres ser clásica nada como un poco de brilli-brilli. Lo vimos en todas las versiones: en versión vestido aburrido, como el de Pé, en versión burbuja de Freixenet como Ingrid Rubio (que cada año que pasa se parece más a Ana Belén), en versión verde elegantoso, como el de Marta Nieto, versión apretao para India Martínez...:







Pé se marcó un Carolina de Mónaco con su pelo. ¿Os acordáis de Carolina en la boda de Feli y Leti?¿Qué le pasó a Pé para ir peinada como una persona normal?, ¿estuvo discutiendo con Ernesto Hannover?, ¿le dieron mala noche sus criaturas?

Y, por supuesto, también hubo vestido brilli brilli de burbuja de Freixenet... ¡sepsi!, el de Manuela Vellés:

Se recomienda el uso de gafas de sol antes de mirar directamente a este vestido.

Cursis cual cupcake de vainilla con frosting de fresa iban Macarena García, Inma Cuesta y Dafne Fernández con vestidos llenos de flores en tonos tarta de cumpleaños o, como dirían en los blogs de moda "empolvados":





¿Hay un color más feo que el lila? Yo digo que no. 

Quien tuvo la idea de celebrar esta gala en febrero debió ser la misma mente maligna que decidió que Carnaval fuera en febrero y no en un mes más normal, tipo mayo o junio. ¿Cómo no se le iban a marcar los pezones a Elena Anaya si hace un frío que pela?

Pero hay opciones para ir mona y no morir congelada. La opción más práctica es llevar un brasero camuflado bajo la falda. Con que la falda sea gruesa y abullonada es más que suficiente:



El problema de este tipo de vestidos es que convierten a la que los lleva en Anne Igartiburu, sin ser ellas nada de eso. En el caso de Carolina Bang, se confirma que robó varios vestidos del set de "Tierra de lobos", que no es la primera vez que aparece con vestido rollo siglo XIX.

¿Y quiénes fueron las mejores? Según mi experta opinión en moda (que sepáis que escribo esto llevando un pijama de Oysho desteñido y dado de sí) fueron Úrsula Corberó, Bárbara Lennie y Juana Acosta. Aunque lo que verdaderamente me ha ENCANTADO y me lo compraría ahora mismo es el bolso frigo pie de Macarena Gómez.






En cuanto a los mozos, qué queréis que os diga, muy sosos, todos con sus corbatas y de oscuro. Para hacer bonito este año han invitado, además de a la ya habitual Nieves Álvarez, al modelo Jon Kortajarena. Para otros años sugiero que pongan a Nieves y a Jon en el escenario, quietos, posando, adornando un poco ese escenario tan grande y tan vacío.

Y luego estuvo por ahí él: Pdro. No Pedro Almodóvar. El otro Pedro. Pdro sin e. Que aprovecha cualquier evento para que le hagan fotos, que por algo es el único político de primera línea fotogénico, y de paso tuitear y hacer la pelota indiscriminadamente, ¿que los del cine quieren que bajen el IVA? Pues él dice que sí, que lo bajará, que faltaría más.

Pero, ¿quiénes fueron las peores? Porque sí, hubo invitadas todavía peor vestidas que Ana Álvarez, Inma Cuesta o Natalia Sánchez. Ahí está Adriana Ozores vestida de Mary Poppins, si Mary Poppins hubiera sido dirigida por Tim Burton:






Loles León aprovechó el disfraz de viuda negra que se va a poner la semana próxima en la fiesta de Carnaval del Círculo de Bellas Artes. Massiel la acompañará, pero vestida de Tino Casal.

Y vosotros, ¿también creéis que deberían invitar SIEMPRE a Loles León, a Massiel y a Jon Kortajarena a los Goya?, ¿de qué creéis que iba disfrazada Adriana Ozores?, ¿estáis de acuerdo con los premios?, ¿qué ocultaban Suárez, Bang y Frejeiro bajo sus faldas?, ¿eran las gafas de Banderas las del abuelo de "Up"?

martes, 27 de enero de 2015

Libros que nunca leeré

Leer es bueno.
Leer incentiva la imaginación.
Leer es viajar sin moverse del sitio.

Pues no.

Leer no es tan bueno. Porque, amigos, si lees mierda, ni viajas, ni incentivas tu imaginación, ni leches.

Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de mierda?


Mujeres, reglas y un juego de palabras finísimo y elegante. 

Sería muy fácil hablar de todos esos libros escritos por famosos o, mejor dicho, firmados por famosos. Pero quien decide comprar el libro de Belén Esteban, de Julián Muñoz o de Ana Obregón, qué queréis que os diga, sabe a lo que se expone.

Con estos libros también, porque avisan. No con el nombre de sus autores, sino con sus títulos. Quizá algún lector de la editorial decidió vengarse de los jefes que quisieron publicar el libro sugiriendo un título tan horrendo como los que vais a ver a continuación, convenientemente etiquetados según esta clasificación:

Muchos buenos sentimientos y títulos largos de cojones narices
El género "novela tierna", lleno de historias de superación, humor blanco sin asomo de ironía o mala leche, también tiene alguno de los mejores peores títulos:

"Se prohíbe mantener afectos desmedidos en la puerta de la pensión", de Mamen Sánchez, de día subdirectora de "Hola", de noche novelista.
"Brújulas que buscan sonrisas perdidas", de Albert Espinosa, guionista, dramaturgo, escritor y también aspirante a Paulo Coelho hispano. Si tecleas su nombre en google te aparece una buena ristra de frases suyas con fondos de colorines.
Aunque yo, para una ración de ternura sin límites, me quedo con Lluc, el niño mofletudo de Master Chef Junior o con osos panda agarrando pelotas.

Gáname a ternura si puedes, Albert Espinosa.

Si no triunfas es porque eres tonto del haba
Así es como Josej Ajram, ese hombre que lo mismo se hace millonario en la bolsa que se marca una triatlón, quería titular su último libro. Pero los de la editorial le pidieron que se lo pensara un poco mejor. Su siguiente opción "ten éxito o muere, inútil", tampoco les convenció. Finalmente aprobaron la quincuagésimo octava elección de título de Ajram: "No sé dónde está el límite pero sí sé dónde no está". Que no se entiende qué quiere decir, pero al menos no insulta al lector. Además, lo importante es que salga Ajram en portada luciendo sus piercings y su tatuaje nuevo.


Que el tema de un libro sea que debes dejar de ser un mindundi y comerte el mundo y ganar un mogollón de pasta porque sino, paqué, ayuda mucho a que los títulos sean lo peor.  Ahí tenemos "Apunta a las estrellas y llegarás a la luna".  No está escrito, como en principio podría parecer, por Buzz Aldrin, sino por Leopoldo Fernández Pujals, fundador de Telepizza, presidente de Jazztel y por tanto culpable de estropear las siestas de tantísima gente; motivo por el que le deseamos que no llegue ni a segunda edición.

Señoras on fire
Qué daño ha hecho 50 sombras de Grey... Toda una serie de libros obra de escritoras más calientes que mi sandwichera están ahí para demostrarlo:
"Venganza. De rodillas" de Malenka Ramos (sí, Malenka).
"Pídeme lo que quieras o déjame" (de Megan Maxwell, que en realidad se llama Carmen), y pertenece a la saga "Pídeme lo que quieras".
"Eres mi adicción 2. Perdida en ti".  Otra saga.
Las sagas son un clásico desde que 50 sombras lo petara. Y es que una vez que le pillas el tranquillo al rollo erótico festivo (sus viriles manos recorrieron mi cuerpo con la habilidad de un artesano y tal) te da lo mismo escribir un libro que 9. Megan Maxwell (Carmen para los amigos) lleva 20. 

Eso mismo debió pensar la periodista Pilar Eyre, cuando decidió dejar de escribir biografías de personajes de la realeza y pasarse al género erótico festivo:

Se puso mis piernas alrededor de la cintura… se hincó en mí, jadeando en cada embate… y estaba tan llena que me parecía que de repente el líquido me saldría por… todos los orificios de mi cuerpo convertidos en un surtidor volcánico lleno de estrépito, lumbre y piedras.

Fragmento de "Mi color favorito es verte", de Pilar Eyre.

En un extraño punto intermedio entre el no triunfas porque no has leído este libro, imbécil, y el estar más salido que un solitario mandril en el zoo, está él: Mario Luna. Tan prolífico como Megan Maxwell, tan chulo como Josef Ajram. Sólo él puede escribir algo titulado "Apocalipsex, los 10 mandamientos de la seducción".

Y vosotros, ¿qué libros no pensáis leeros nunca, porque con el título es más que suficiente para juzgarlo?