lunes, 22 de diciembre de 2014

Cinco motivos para ver Cachitos de hierro y cromo

Los domingos por la noche son, para mí, sagrados. Ese momento que todo el mundo sufre como la antesala del traumático lunes desaparece, ¿y por qué?, ¿porque soy autónoma y para los autónomos la semana es un continuo miércoles? Bueno, también, pero la razón fundamental es que los domingos por la noche toca ver en la 2 "Cachitos de hierro y cromo".

Por si sois opositores que se pasan el día estudiando, residís en el extranjero o estáis en una cárcel y las peleas por el mando a distancia son terribles... aquí van cinco razones para que el próximo domingo veáis Cachitos:

1. Aprender historia de España
Los que nacieron después de 1980, e incluso aquellos que nacieron después de 1990 (que los hay, no debería haberlos, pero los hay) no saben que hubo una cosa llamada Transición entre la dictadura de Franco y la democracia. Ese espacio de tiempo, en lo social, se convirtió en el destape. Toda actriz menor de 35 años exhibió sus atributos en el Interviú o en alguna película que hoy da la risa floja (como ésta de Bárbara Rey y Rocío Dúrcal experimentando). En la música eso se notaba en la proliferación de galanes de voz susurrante que decían cosas como "siento aún el calor de nuestros cuerpos que, entre las sábanas, formaban una cárcel maravillosa". Con todos ustedes, Manolo Otero:


Una señora de Mazarrón se quedó embarazada escuchando esta canción.

2. Aprender narrativa audiovisual
Y para eso, quién mejor que Valerio Lazarov. Realizador y trabajador incansable, que en los 60 y 70 se hinchó a hacer programas y quién sabe si también a probar drogas lisérgicas. Videoclips llenos de baile, de humor, de sin sentido y de zooms, muchos zooms. Todo director tiene una musa. Hitchcock tuvo a Tippi Hedren y a Grace Kelly; Woody Allen a Diane Keaton y Mia Farrow... Y Lazarov tenía a Peret:



3. Encontrar excusas para explicarle a tu novia que le has puesto los cuernos con su mejor amiga.
Puede parecer un imposible, pero esa palabra no existe en el diccionario de un cantante italiano de música ligera. Aquí Sandro Giacobbe os explica qué pasos seguir para confesarle a tu novia unos cuernos del tamaño de la nave Enterprise. Primero, antes de confesar, que quede claro que tú estás tope triste:

Esta tarde vengo triste 
y tengo que decirte, 
que tu mejor amiga 
ha estado entre mis brazos. 


Antes de que tu novia te pegue un bofetón, sé rápido y acciona el ventilador de esparcir mierda. Que conste que la infidelidad no fue cosa tuya, que fue cosa de la amiga que te provocó:

Sus ojos me llamaban 
pidiendo mis caricias, 
su cuerpo me rogaba 
que le diera vida.



Y que conste también que, aunque caíste con todo el equipo, te arrepentiste enseguida:

Mi cuerpo fue gozo 
durante un minuto, 
mi mente lloraba tu ausencia.

Last, but not least, resúmelo todo con una de esas frases que sirven para explicarlo todo: unos cuernos, el nazismo, el hambre en el mundo...:

Lo siento mucho, 
la vida es así. No la 
he inventado yooo.


4. Bucear en el pasado vergonzante de otros
El archivo de TVE es como los anuarios del instituto de las pelis americanas. Allí se guarda lo más recóndito del pasado de los cantantes ahora famosos. Todos nos acordamos de la ropa estrafalaria de Mecano y de las coreografías estilo clase de aerobic... pero no recordamos que antes de escribir cosas tan inolvidables como "no hay marcha en Nueva York y los jamones son de York", "te dije, nena, dame un beso, tu contestases que no" o "magdalenas de sexo convexo" probaron suerte en un concurso de talentos cantando esto:  


Con la ropa de ir a misa los domingos.

5. Descubrir temazos cuya existencia desconocías
Porque está muy bien ver actuaciones viejunas de Depeche Mode o recordar a la perfección la letra de "tu piel morena sobre la arena, nadas igual que una sirena", de Viceversa, pero, ¿y lo genial que es descubrir canciones que no conocías? y  más si son de un grande entre los grandes, como Tino Casal. Aquí el hombre con más bisutería de la historia (con permiso de M.A. Barracus) dice cosas tan de poema de Verlaine como "ser degenerado no es amar y ser amado, ser degenerado es revolcarse entre la suciedad":


Sí, el que acapara la atención en segundo término es Fabio MacNamara.

Y también hay otro motivo más para ver este programón, pero es un motivo para el que vosotros (jajajajajaja, río pérfidamente mientras acaricio a mi gato) llegáis tarde. Cachitos hizo un concurso que permitía a los seguidores del programa rotular canciones que colgaban en su web. Las que más les gustaron se pusieron en el programa y se sorteó entre los participantes un pase VIP doble para ir al Low Festival. Adivinad a quién le ha tocado...

Y vosotros, ¿veis Cachitos habitualmente?, ¿qué canciones habéis descubierto o recordáis del glorioso archivo de TVE?, y los que estáis lejos, ¿qué canciones recordáis del pasado más remoto?

lunes, 15 de diciembre de 2014

Cuando la película es mejor que el libro

Que alguna vez pasa.

Lo típico es salir del cine con los brazos en jarras, mascullando que qué caro que está, que el libro te gustó más, que si llegas a saberlo te quedas en casa y te bajas el torrent y que las palomitas estaban gomosas. Pero hay excepciones. Como, por ejemplo, "Gomorra".

Basada en el libro del mismo título del periodista Roberto Saviano, Gomorra cuenta varias historias en paralelo que retratan la mafia napolitana en todos sus aspectos. Pensamos que la mafia se dedica a las drogas, la extorsión, el asesinato... cosas ilegales y chungas ajenas a nuestra vida diaria. En Gomorra se ve que la mafia se cuela en todas partes. En la ropa barata que se compra en los chinos y que imita a las marcas más prestigiosas, en las grandes empresas que necesitan un lugar donde enterrar sus vertidos tóxicos... Y los mafiosos no tienen el glamour de los Corleone, son o señores gordos con mucho gusto por ir en chándal o chavales de barrio feos como un dolor:


¿Y por qué es mejor Gomorra, la película, que Gomorra, el libro? Muy fácil. La película se entiende. El libro, no. Es una suma de datos, nombres, cifras, que supongo que te sonarán de algo si eres napolitano, pero si no lo eres sólo ves un montón de documentación ordenada de mala manera.

Quizá sea porque pertenezco a una generación que estuvo toda su infancia pensando que D'artagnan se llamaba Dartacan, pero a mí la novela de Dumas me pareció lo que viene siendo un ladrillo. No así su adaptación. ¿Qué adaptación?, preguntaréis. Desde luego, no ésa en la que Dartacan, D'artagnan era ese hombre con la expresividad de un trozo de chopped, Chris O'Donnell. Tampoco ésa en la que Milady era Milla Jovovich con bucles y repartiendo ostias como panes.

La buena es la antigua, con el mejor Dartacan, D'artagnan ever, Gene Kelly, y con una milady de Winter sencillísima:

Lana Turner, dispuesta a seducir a Dartacan D'artagnan, se ha puesto lo primero que ha pillado en el armario.

El director, George Sidney, era un habitual de los musicales y se nota en la coreografía de las luchas de espada. Además la película tiene una ironía que no aparecen en ninguna de las chorrocientas páginas de la novela. Por ejemplo, Constance (el interés amoroso de Dartacan D'artagnan y vecina suya) le conoce y le dice:

- Oh, monsieur, usted viene de los cielos.
- No, madamoiselle, sólo vengo del piso de arriba.

Pero cuando toca, la película también puede ser un auténtico dramón. Athos descubre que Milady de Winter es su ex esposa, la que le abandonó y le robó y ahora anda ejerciendo de espía doble y enrollándose con el duque de Birmingham o con Dartacan D'artagnan o con quien pase por ahí, y le dice: "Te amo como amo la guerra o la bebida, te amo como ama el hombre todo lo que es perjudicial para él".

Y ahora, lectores de mis entretelas, es cuando me apedreáis. Porque voy a decir que un clásico entre los clásicos, un incunable, uno de ésos que ha despertado vocaciones literarias... es un tostón mayúsculo. Y no hablo de uno de esos tostones que están en las bibliotecas para hacer bonito pero que nadie ha leído (tipo el "Ulises" de Joyce o los mamotretos de Proust). Hablo de "Moby Dick". Te lo lees pensando que es una novela de aventuras, con un poso filosófico y tal (que si la ballena que persiguen es Dios o el destino o similar) y resulta que aquello parece una enciclopedia sobre la vida marina, venga a hablar de especies de ballenas. Pero la película de John Huston es otra cosa.

El bellísimo Gregory Peck se transforma, gracias a una pata de palo y una cicatriz que le surca toda la cara, en el capitán Ahab. Un tipo obsesionado con cazar a la ballena blanca que le dejó hecho una piltrafa. Poco a poco contagia su empeño a toda la tripulación, excepto al segundo de a bordo, el único sensato, que no entiende porqué es mejor perseguir a una sola ballena que quedarse donde están, muy cerca de una manada que podrían capturar. Y entonces la encuentran y pasa esto:


Lo que dice Ahab mientras apuñala a la ballena es: "Desde el corazón del averno, yo te apuñalo. Con todo el odio, te escupo mi último aliento".

El cadáver de Ahab, enredado en las cuerdas de los arpones, hace una señal a sus hombres para que le sigan. Y el primero en querer seguirle es precisamente el que se mostraba más reacio. ¿Y el público?, ¿ve la película asustado, sabiendo perfectamente que la palman todos y diciéndose "no vayáis, no vayáis..."? Pues no, el público también quiere seguir a Ahab y cargarse a la dichosa ballena. Toda una catarsis es lo que es esta película. Y eso que siempre la he visto en la televisión e interrumpida por los anuncios...

Por supuesto, también hay empates técnicos. Adaptaciones a la altura del libro: Las amistades peligrosas, Arrugas, L.A. Confidential, Misery, Déjame entrar...

Y vosotros, ¿qué películas basadas en libros recordáis que superaran al original?

lunes, 8 de diciembre de 2014

Crazy del pussy

Seguro que si os preguntaran con qué famoso os iríais de cañas, diríais que con el gran Wyoming,  George Clooney o con Michael Fassbender (pilluelas, pillastres). Pero yo no. Me iría de cañas con Britney Spears.

Yo a Britney la respeto mazo. Porque alguien que toca techo, toca suelo y vuelve a tocar techo siempre se merece mi respeto.  Se casó en Las Vegas y se divorció a las 24 horas, se hizo amiga de juergas de Paris Hilton, enseñó las bragas, se rapó el pelo, atacó a los paparazzi con un paraguas, actuó en una entrega de premios televisada a todo el mundo medio fumada, le quitaron la custodia de sus hijos. Francamente, no sé a qué estamos esperando para celebrar el día de Britney, dedicado a todas esas que un día hicieron clic y se volvieron turulatas. El día de las crazy del pussy (porque loca del coño suena algo vulgar) o, como diría Almodóvar, “vacas sin cencerro”.

Además, Britney es muy de caer bien porque no es Miranda Kerr. Ella no sale a la calle embutida en su talla 34 perfectamente vestida y maquillada con su perfecto hijo en los brazos y sin rastro de ojeras o manchas de potito que demuestren que ella es humana. Qué va. Britney es más como cuando tú sales del gimnasio sudada y hecha un cuadro y vas y te encuentras con tu ex novio. Es más, tú y yo solemos ir por la calle mejor vestidas que Britney. A las pruebas me remito:

El street style de Britney Spears es el que tú llevas para bajar la basura.

Estar como un cencerro no es patrimonio de las celebrities sin infancia y con padres peleándose por su fortuna millonaria. Volverse toda loca también le puede pasar a alguien normal. Es más, a alguien inteligente, cultivado y dedicado a algo tan trabajoso como es ser astronauta. Es el caso de Lisa Nowak, una astronauta que se enamoró de un compañero del Discovery. Que digo yo que se enamoraría platónicamente, porque si es difícil hacer el amor en un Simca 1000 más aún debe ser hacerlo en una nave espacial, con el traje de astronauta y con gravedad cero. El caso es que Lisa volvió a tierra, se enteró de que su amado estaba casado y condujo 1500 kilómetros hasta la casa de la esposa para "hablar" con la susodicha. Eso sí, acompañada de un cuchillo y una pistola. La detuvieron y acabó en la cárcel. Si queréis saber más sobre la astronauta desatada, leedlo aquí, donde yo la descubrí.

Pero Britney y Lisa son unas ex crazy del pussy. Lisa porque en la cárcel no tiene opción de ir a acosar a ningún astronauta. Y Britney porque tras su paso por la clínica de desintoxicación, el psicólogo, el terapeuta y una ristra de juicios, ha recuperado su pelo, la custodia de sus hijos y la salud mental. Una auténtica crazy del pussy no necesita un divorcio traumático y una época de excesos para volverse turulata. La auténtica crazy del pussy nace, no se hace.

Como ella:

Los arranques de furia de Naomi Campbell son famosos en el mundo entero. Hagamos un repaso rápido y no exhaustivo, porque si fuera exhaustivo necesitaría un post más largo que un artículo del Jotdown:

2000, un tribunal de Canadá obliga a Naomi a pagar una importante indemnización a su ex asistente por dos pequeños incidentes: le tiró un teléfono a la cabeza y a punto estuvo de arrojarla de un coche en movimiento.

2005, Naomi propina un puñetazo a una actriz italiana que osa llevar el mismo vestido que ella a una fiesta en Roma.

2006 fue el año negro de la Campbell. Agrede a su ama de llaves, que la lleva a juicio. Naomi intenta dar pena al juez y, mientras inclina la cabeza a un lado (Zooey Deschanel style) y pone ojitos, le dice que su mal carácter se debe al abandono de su padre cuando era una niña. El juez no se conmueve y la condena a 5 días de servicio comunitario.
Mismo año, Naomi tiene un novio príncipe de Dubai que decide dejarla (¿por qué? No lo entiendo). Ella no se lo toma muy bien y se presenta en su casa en el exclusivo barrio de Belgravia a las 3 de la mañana, reclamando su ropa y sus pertenencias. Los vecinos llaman a la policía que detienen a la top y recuperan sus cosas de la casa del príncipe de Dubai.
Mismo año, una asistente personal, Amanda Brack, la demanda por insultarla, maltratarla y lanzarle una blackberry a la cabeza.


2008, Naomi se marca un Melendi en un vuelo de la British Airways. Insulta a la tripulación y al personal de cabina y acaba siendo esposada y expulsada del avión mientras ella les acusa, a grito pelado, de racismo. Acaban prohibiéndole que vuele en British Airways durante 5 años.

Sí, eso que veis en un poncho de peluche rosa.

2013. Durante unos años parece que Naomi se calma. Por fin echa el lazo a un millonario, el ruso Vladimir Doronin, y está una temporada sin lanzar objetos contra asistentes personales/amas de llaves/empleadas varias. Hasta que el ruso la deja y empieza a salir con la modelo china Luo Zilin, protegida de Naomi en un reality de moda. La top llama a sus contactos y consigue que la agencia de modelos donde trabajaba Luo Zilin rescinda su contrato. 

Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿conocéis a alguna auténtica loca del coño, perdón, crazy del pussy?, ¿cuántas semanas tardará Naomi Campbell en lanzarle un móvil a la cabeza de su nueva asistenta personal?, ¿salís a comprar el pan vestidas como Britney?

Last, but not least, he vuelto a colaborar con Glup-glup. Si os apetece echar un vistazo a una lista (poco rigurosa y totalmente subjetiva) de películas de Navidad poco navideñas, clic aquí.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Zamora, qué hermosa eres

Os desafío.

¿Seríais capaces de localizar Zamora en este mapa?


Eh. Quietos parados. No vale consultarlo en San Google Que Todo Lo Sabe.

Zamora es una de esas provincias que si alguna vez supimos dónde estaba es porque nos lo aprendimos en la EGB (los de la ESO ni siquiera han aprendido la diferencia entre provincia y autonomía). Pero, al igual que con los nombres de los huesos del cuerpo humano, lo hemos olvidado.  Algunos, los más viajados, diréis que habéis estado en Zamora, aunque "sólo de paso", de camino a otro sitio más interesante, probablemente en la playa.

Pero las cosas en Zamora están cambiando. De ser un sitio poco poblado, lleno de viejos, que se confunde con Albacete o Palencia y que siempre aparece en las listas de las ciudades más aburridas a ser el epicentro del crimen.

Porque en Zamora, en un pueblo de 80 habitantes llamado Valdefinjas, se ha detenido al auténtico Walter White. Si yo fuera Vince Gilligan, el creador de Breaking Bad, me iría preparando para una demanda por plagio, porque la vida de este hombre es sospechosamente parecida a la del protagonista de la serie. 


¿Walter White cocinando meta en Albuquerque o Marcial cocinando speed en Zamora?

Marcial (porque si eres de Zamora tienes que llamarte Marcial o, por lo menos, Benigno) empezó su andadura criminal mucho antes de que se estrenara Breaking Bad. Hasta ese momento era considerado un cerebrito, con 6 tesis doctorales y más de 40 trabajos en publicaciones científicas. Trabaja como profesor de química (sí, de química, como Walter White) en la facultad de farmacia de Salamanca. Parece un científico serio hasta que lo detienen en los años 90. Como White, Marcial era un crack en lo suyo y ya en esa época creó, él solito, una nueva droga de diseño, la PMA, que se vendía como rosquillas tanto en Salamanca como (dónde sino) en la costa mediterránea.

Marcial pudo haberlo dejado cuando salió de la cárcel, pero ya no contaba con su trabajo como profesor en la universidad. Le habían expulsado porque son así de tiquismiquis, delinques un poco y te quedas sin tu plaza. Así que Marcial, ambiciosillo él, como Walter, crea ni más ni menos que el mayor laboratorio de drogas sintéticas de la región. Le detienen en el 2003.

Marcial, una vez más, podría haberlo dejado ahí. Pero, como Walter, debió pensar que si tenía un don había que aprovecharlo. Y qué se le va a hacer si tu don es cocinar drogas sintéticas. Así que se trasladó a un pueblo de ésos que sólo está habitado por abuelos: Valdefinjas, en Zamora.

Valdefinjas los fines de semana se pone a tope.

Allí instaló su laboratorio, donde creaba, desde cero, sin precursores importados de Europa del Este (aunque la única droga que consumais sea el Milka Choco Swing, si habéis visto Breaking Bad sabéis qué es un precursor), speed. Contaba con toda una red que distribuía la droga por Valladolid, Salamanca y Zamora. Hasta que, otra vez, le pillaron.

Espero ansiosa el programa especial que (seguro) Equipo de Investigación va a dedicar a Marcial. Y más ansiosa aún espero una nueva edición de aquel "Cuerda de presos" con entrevistas a grandes criminales de ayer, hoy, y siempre. Pero sin Jesús Quintero, que siempre me ha puesto nerviosísima y soy incapaz de verle sin pensar en Millán Salcedo. Mientras tanto, resulta que el único español que ha conseguido robarle la novia a un argentino es de... ¡Zamora!

Algo está pasando en Zamora, deberíamos ir a ver qué. El problema es que no sabemos llegar.

¡Está aquí! ¡Es la provincia pintada de verde! Entre... ¿León? y... ¿Salamanca?, ¿Valladolid?, ¿Ciudad Real?

Y vosotros, ¿pensáis que Marcial le ha quitado el puesto a Ana María Cameno como Walter White patrio?, ¿es Zamora la ciudad de moda?, ¿está tardando José Luis Moreno en organizar su próxima gala "Murcia, qué hermosa eres" en Zamora?, ¿actuarán en esa gala David Civera, Marianico el Corto y el grupo de bailes regionales de Toro?

lunes, 24 de noviembre de 2014

Hamburguesas y chocolate (primera colaboración, chispas, en Glupglup)





¿Por qué las top models aseguran no hacer nada para mantener ese cuerpo que Dios les ha dado?, ¿por qué la comida preferida de todas las ángeles de Victoria’s Secret son las hamburguesas y el chocolate y no la quinoa y el tofu? Os contamos, en exclusiva mundial, su auténtico secreto de belleza.

Hay cosas que despiertan nuestro Hulk interior. ¿El hambre en el mundo?, ¿la corrupción en España?, ¿la guerra en Siria? Eso también, pero menos. Me refiero a esas entrevistas, generalmente tipo test, que se realizan a la top model/actriz/it girl de moda. En todas ellas, invariablemente, a la pregunta: ¿cuál es tu comida favorita?, ellas responden que las hamburguesas y el chocolate.

Y entonces nosotras, mujeres de la talla 40, que ya probamos la Dukan (y por eso sabemos que se llama Dukan, y no Dunkan) y que pagamos religiosamente el gimnasio (lo de ir ya es otro cantar), nos sentimos defraudadas. Es más, estafadas. Es más, cabreadas hasta tornarnos de un color verde-Blandi Blub...

...si queréis saber el auténtico secreto de belleza de las tías rematadamente buenas tendréis que leer el resto aquí, en el magazine GlupGlup, un sitio tope divertido y con montones de artículos (como el de la menda) sobre cultura, gastronomía, estilo de vida y cosas que no son nada de eso pero y qué.

Habituales del blog, no creáis que abandono (más quisiérais)  ni mucho menos. La semana que viene volveré a actualizar (es una amenaza). Es más, si queréis comentar aquí o en Glupglup, yo estaré al quite.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Apionabo y alginato

Hay gente adicta al chocolate. Gente adicta al juego. Gente adicta a "sustancias". Y luego estamos los enganchados a los programas de cocina.

El Pesadilla en la cocina de Gordon Ramsay y el de Alberto Chicote, Master Chef, Sabotaje en la cocina, Crónicas carnívoras y ahora Top Chef. No hay programa de cocina que no haya visto alguna vez. Y con tanto programa de cocina ya nos creemos expertos y vamos a un sitio de menú del día y decimos cosas como que el filete a la plancha nos resulta "plano en boca" y que al flan con nata "le falta rock and roll".

Pero con los programas de cocina no sólo aprendes formas molonas de ser el típico cliente tocapelotas. También aprendes vocabulario, como que el apionabo no es un personaje de los Fruittis, sino una verdura (mitad apio y mitad nabo, quién lo iba a decir). Que el alginato es un derivado de las algas usado para hacer esferificaciones y la xantana un polisacárido espesante. Y que en cocina también existen los trampantojos:

Ni es chocolate, ni churros con azúcar.

El mejor trampantojo que una servidora ha probado, ever, son estos falsos churros con chocolate. Churros salados rellenos de queso que se untan en una crema de frijoles. Gentileza de la Panamericana. Cuando tengo un mal día cierro los ojos y pienso en el cóctel de gambas y bloody mary del Panamericana y me transporto al paraíso de las cosas ricas.

Pero si Top Chef fuera simplemente un programa educativo sobre cocina no sería tan divertido. Para que algo enganche tiene que tener conflicto. Y este año el conflicto viene dado, sobre todo, por un personaje bigger than life: Carlos. El resto de concursantes, excepto honrosas excepciones (David, relamido y redicho y con infancia de niño gordo en un pueblo donde los otros niños le pegaban; Honorato, el cocinero veterano y experto en comida viejuna; Rebeca, la cocinera hecha a sí misma y machirula; Marc, el único que critica a los demás con tanta saña como el propio Carlos), son un rollo.

Carlos no solamente es el típico cocinero moderno empeñado en innovar haciendo cosas como fuego comestible o aceite de tierra. Carlos es un iluminado. Cuando cocina se pone histérico, corre, insulta, reclama a gritos el alginato o congela la vitrocerámica al tirar hidrógeno líquido encima. Cualquiera que haya visto el programa más de una vez ha pensado que esto acababa como Puerto Hurraco, pero con Carlos usando su juego de cuchillos para eliminar a algún otro concursante. Y si uno ha corrido peligro, ése es Marc. 

Carlos y Marc. Marc y Carlos. Tanto monta, monta tanto.

Este par de dos demuestra que todo reality necesita conflicto y un buen villano. La pregunta es: ¿el villano es Carlos o Marc? ¿o es una guerra entre dos Ángelas Channing de la vida?

Y es que la cocina no es un lugar agradable donde preparar con amor bizcochos caseros y deliciosos. Qué va. Es un campo de batalla. Parecido al de este episodio de Que Viva Italia: "hostaria". La competitividad  y el afán por innovar es tal que la cocina está perdiendo el norte.


Como decía David Sedaris en uno de los relatos de Mi vida en rose, "si la cocina es un arte, estamos en plena fase Dadá".

Ah, cómo me gustaría una final de Top Chef en la que Chicote y esos dos figurantes con frase que le acompañan dieran sólo 50 minutos a los concursantes para hacer el mejor plato posible. Podéis usar todos los productos que nos ha donado Makro y el excedente se dará a Banco de alimentos. El tiempo empieza ya...

Un concursante presenta un jardín zen de queso camembert, especias y fruta congelada. Otro, aire de zanahoria con leche amarga de coco. Y el tercero... un sandwich mixto. Que ha preparado con pan de molde, queso, jamón york y una sandwichera. Ha tardado 5 minutos y el resto del tiempo lo ha pasado chateando en el whatsapp. Los jueces prueban los tres platos. Consideran que el aire de zanahoria es un plato sabroso, pero al que le falta un concepto potente detrás. Les gusta el juego de texturas y la presentación del jardín zen, pero les disgusta ese pelo negro que se han encontrado en medio de la arenilla de queso camembert. El sandwich mixto, sin embargo, les parece clásico, tradicional y exquisito. Si algo es perfecto, ¿por qué cambiarlo?, ¿si un tomate está rico con sal y aceite, para qué puñetas liarse a esferificarlo?

Y vosotros, ¿también estáis enganchados a los programas de cocina?, ¿vuestras vidas están vacías sin alginato?, ¿sabéis distinguir el hinojo de la albahaca o el eneldo?, ¿sois pro Carlos o pro Marc?


lunes, 10 de noviembre de 2014

Acción de Gracias en casa de los Nolan

Mira que hemos adoptado un porrón de cosas de los Estates: disfrazarnos de mamarrachos en Halloween, el ketchup, las cadenas de hamburgueserías con camareras que van en patines, el black friday... Pero tres cosas se nos resisten: el béisbol, la coca cola sabor cereza y Acción de Gracias.

Acción de Gracias celebra la llegada de un grupo de colonos a Estados Unidos y cómo unos indios, viéndoles sin comida y mareados del viaje, salieron a su encuentro para ofrecerles comida, en concreto, un pavo. El resto de la historia ya sabéis cómo es, los colonos se lo pagaron extinguiendo al pueblo indio, como bien se explica en "La familia Addams".

A día de hoy Acción de Gracias es una excusa tan buena como cualquier otra para hincharse a comer cosas de ésas que salen en los anuncios de coca cola y que han hecho de los Estados Unidos de América el país con más gordos por metro cuadrado:


Todas las familias americanas se reúnen en torno a la mesa, se ponen al día e intentan que la velada transcurra tranquila. La mayoría evitan temas espinosos como la política. En casa de los Nolan el tema a evitar es el cine. Pero no hay manera cuando Chris y Johnny llegan a casa, se sientan en la mesa con pavo, mazorcas de maíz y salsa de arándanos y sueltan:

- ¿Habéis visto ya nuestra peli?

El resto de la familia se miran los unos a los otros con espanto.

- No... no he tenido tiempo- dice Matt, el hermano mayor, aunque en realidad sólo vio "Memento" en su día, y no entendió un pijo. Porque a él lo que le gustan son esas películas que se llaman lo que sea más "de pelotas".

- Pero si te envié el enlace de Pirate Bay y todo...- dice Chris.

- ¿Vosotros tampoco la visteis? - pregunta Johnny, el hermano pequeño y coguionista de casi todas las películas de su hermano, a sus padres.

Ellos se miran con pánico. Porque como buenos padres ellos ven todo lo que hacen sus hijos, desde aquel aciago día en que el padre compró a Johnny una súper 8 en vez de un bate de béisbol. Ay, qué felices hubieran sido los Nolan si no hubiera regalado la súper 8 a los niños...

- Sí que la hemos visto- confiesa la madre- ¿un poco de pavo relleno? lleva dentro ciruelas, pavo, jamón, pimiento, guisantes...

- ¿Y os ha gustado?- pregunta Chris.

Christopher Nolan no es hombre de chándal.

Los padres se miran, otra vez, con pánico.

- No les ha gustado, Chris. Si es que no les gusta nada de lo que hacemos. Ni siquiera cuando grabamos la fiesta fin de curso de Matt en el 85...- dice Johnny.

Jonathan es como Chris, pero en plan chico sanote del Medio Oeste. Que sus padres siempre confiaron en que se le quitaría la manía ésta de hacer pelis largas y complicadas y se haría jugador de rugby. Pero no.

Ewan McGregor + Noah Emmerich = Jonathan Nolan

- ¿Pero qué es lo que no os gustó? Si a ti mamá te encanta Matthew McConaghey...- insiste Chris.

- Sí, me parece muy guapo. Pero es que en vuestra película ni siquiera enseña el torso.

- Ésa no es una crítica constructiva, madre.

- Ya, bueno.

- Qué es lo que no te gustó de "Interstellar"", venga, va.

- Es muy larga, Chris. Te lo tengo dicho, dos horas como mucho.

- 90 minutos es lo ideal- añade el padre.

- Pero en 90 minutos no puedo hacer una epopeya sobre viajes al espacio que incluye una reflexión sobre las relaciones padres-hijos, una crítica sobre cómo estamos tratando a nuestro planeta y una explicación de conceptos científicos tan complejos como la quinta dimensión y los agujeros de gusano.

- Pues haz dos películas, Chris.- sentencia el padre.

- De todos modos, eso de los agujeros de gusano y tal... me parece que ahí os habéis colado.- añade la madre.

- ¡Pero si estuvimos hablando con un científico mazo de rato!- se defiende Johnny.

- A ver. Primero, que los agujeros de gusano son una hipótesis teórica, pero no se han visto nunca. Y además, de existir, eso de viajar en el espacio y en el tiempo a través de ellos es imposible, porque las dimensiones extra sólo existen a escala subatómica.

- Jope, mamá, ¿desde cuándo eres tú una experta en física?, ¿ha hablado Oprah del tema en su programa o qué? - dice Chris.

- Vuestro padre me regaló "Una breve historia de casi todo", y ahí viene explicado. Pero vamos, que también sale en la wikipedia.

No sin mi americana.

- A ver, que eso son licencias dramáticas. Como Luc Besson con la peli ésa de en la que Scarlett Johansson usa el 100% de su cerebro y tiene súper poderes.

- Yo cuando pienso mucho rato me duele la cabeza- dice Matt, el hermano mayor y el normal, que trabaja conduciendo un autobús Greyhound.

- Y eso es lo que pasaría si usáramos el 100% de nuestra capacidad cerebral, que petaríamos - resume la madre.

- Yo sólo quiero hacer una película que os guste. Copón.- dice Johnny, que es el más sentimental.

- Deja el ponche un poco, Johnny, que te pones muy tonto- dice el padre.

- Johnny, vamos a hacer una película que guste a nuestra familia. Una película sencilla, de 90 minutos.

- Y que se entienda - pide Matt.

- Y que Matt y cualquier americano medio que  nunca ha leído a Proust entienda.

- ¿Quién es Proust? - pregunta Matt.

- ¡Haced una peli del oeste! O mejor, una de la Segunda Guerra Mundial- pide el padre que, como todo padre, es fan de los westerns y de las películas bélicas.

- Esos géneros están sobrexplotados. Pero me gusta la idea de revitalizar un género que el Hollywood actual tenga de lado. Yo lo cogeré y le insuflaré vida. Como he hecho con Batman. - dice Chris.

Los hermanos se miran. Los dos han tenido una idea.

- ¿Estás pensando lo mismo que yo? Que hay un género con el que Hollywood no se ha atrevido nunca...

- Y sólo nosotros podemos hacer una película profunda y compleja sobre él.

Y entonces dicen los dos a la vez:

- ¡El porno!

A la señora Nolan el pavo relleno se le va por el otro lado y empieza a toser. Pero los hermanos Nolan no se dan cuenta, están en pleno proceso creativo.

El mismo abrigo de paño desde "El truco final", debe oler a cuadra.

- Lo veo. Será una reflexión sobre el amor, el sexo y el pudor. Y la protagonista será Jennifer Lawrence, que lo está petando y no hemos trabajado con ella.

- ¿Y ya querrá salir en bolas?

- Nosotros la convenceremos. Y tenemos que buscar un papel para Michael Caine. 

Mientras los hermanos están con su brainstorming, el resto de la familia se acaba el pavo.

- Otra Acción de Gracias que ni van a probar mi pavo relleno de todo lo que había en el súper- se lamenta la madre.

- Y la peli ésta última no estaba mal. La parte del planeta de agua está muy chula - dice el padre.

- Y Mc Conaghey no enseña cacho pero está convincente en su papel.

- Si le quitaran el final ése de la quinta dimensión y las ñoñerías de Anne Hathaway sería muy buena película.

- Y así duraría dos horas.

- Pues sí, anda pásame el ponche.

Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿habéis visto "Interstellar"?, ¿celebráis Acción de Gracias? y, sobre todo, ¿habéis votado ya a "La leonera" en el festival Sonorama?, ¡que sólo queda un día!