lunes, 22 de enero de 2018

Vecinos, caliqueños y tartas de alféizar

Las películas (americanas) nos enseñan que cuando un vecino nuevo se muda a la puerta de al lado, hay que recibirle con una tarta, preferiblemente una "cherry pie" como las que aparecían en los dibujos animados del oso Yogui. Por supuesto la costumbre de llevar tarta al vecino siempre sucede en urbanizaciones de ésas con adosados idénticos, garaje para dos coches o para que los hijos adolescentes ensayen con su grupo de rock y césped cuidadísimo que corta un emigrante sin papeles o tal vez un atractivo joven sin camiseta con el que la señora de la casa mantendrá un tórrido romance, escondiéndose para ello en el garaje donde es posible que el hijo adolescente les pille.

Sí, al final que te traigan un cherry pie (también conocida como "tarta del alféizar", por culpa de los dibujos animados del oso Yogui) implica que tu vida acabe convertida en un capítulo de "Mujeres desesperadas":

Bree Van De Kamp hacía perfectas tartas de alféizar. También estaba pelín desequilibrada, pero no se puede tener todo en la vida.

Quizá mis problemas con los vecinos de al lado nunca hubieran comenzado con una cherry pie a tiempo. La lástima es que soy una repostera pésima. Sólo sé hacer bizcochos que acaban quemados por arriba y crudos por abajo... El caso es que primero sufrí a una vecina escandalosa en todo: hablando por teléfono, moviendo muebles... y haciendo otras cosas que os imagináis porque sois gente muy creativa. Ya hablé de ella aquí. Al menos su pasión desaforada se terminó en cuanto su novio se mudó a vivir con ella y acabaron por irse a vivir fuera (no sé si juntos o separados y, la verdad, me da igual).

Después llegó una vecina que era tan, pero tan discreta, que tardé semanas en darme cuenta de que el piso volvía a estar ocupado. Me las prometía felices hasta que descubrí que esta vecina también era escandalosa en la intimidad. También hablé de ella por aquí. Acabó marchándose y entonces se mudó una pareja. Yo ya daba por hecho que me esperaba lo de siempre: los gritos desaforados que esa habitación del cuarto izquierda provoca mágicamente en toda pareja que decide echar un caliqueño ahí (¿sabíais que caliqueño es una especie de purito?, ¿no? Así es este blog, educa y entretiene). Y no. Empecé a pensar que quizá la pareja en cuestión no eran pareja, sino hermanos. Pero el tabique finísimo que separa su dormitorio de mi salón me informa enseguida de que aunque sean discretísimos con sus caliqueños, en todo lo demás no lo son. Por la mañana se dan los buenos días con un potente: "¡Buenos días, amor!". A los dos les gusta mucho hablar por teléfono. Él, además, habla por skype en inglés con clientes o socios. Pero lo que más hacen es hablar el uno con el otro. Cómo se comunica esta pareja, oye. Largas charlas antes de irse a dormir. Y más charlas cuando se despiertan y se dicen su "¡¡¡¡Buenos días amooooor!!!!". Que no entiendo de qué hablan, ¿de lo que han soñado esa noche?, ¿qué les pasado de nuevo entre conversación nocturna y conversación diurna? Eso sí, del mundo caliqueño, nada. Cero. Ni un jadeo, ni una risita. Nada.

El caso es que un buen día decidí hacer una cena. No una fiesta, no. Una cena. Que estoy en esa fase de la vida en la que invitar a gente a casa y despertarme con el suelo pringoso y la cocina convertida en zona de guerra da mucha pereza. Éramos cinco contando conmigo. Cenamos, bebimos, vimos video clips viejunos en la tele... vamos, un jolgorio salvaje que terminó a las dos y media de la mañana de un sábado. Pues hete aquí que cuando estoy despidiendo a mis invitados encuentro una nota bajo la puerta. Esta nota:

Me voy a la cama y empiezo a darle vueltas a una frase de la nota. La frase es: "vuestra conversación se escucha". Recuerdo todas las conversaciones que yo he oído de los vecinos por la mañana, por la tarde, por la noche, los buenos días amor, los buenas noches amor, los amor a secas... y me enfurezco cosa mala. ¿Pero esta gente se creerá que el sonido va en una sola dirección y que ellos me oyen a mí pero yo a ellos no? Además,¿de qué maratón hablan, si jamás les he visto a ninguno de los dos en chándal?

Ese lunes coincidimos los tres en el ascensor. Nos damos los buenos días y nos callamos. Éste es un momento crucial. ¿Dirán ellos algo de mi cena del sábado? Decido callarme y dejarlo pasar porque es posible que ellos hayan pensado que su queja estaba fuera de lugar, que la gente tiene derecho a hacer una triste cena un sábado por la noche y que si ellos me oyeron yo también les he oído... Entonces alguien pregunta:

- ¿Y qué tal fue la maratón?

Anda, que lo he dicho yo. Veo cara de pánico en la chica de la pareja. En él veo odio profundo.

- Pues mal, no rendí porque como no dormí bien...- dice él. Está claro que me culpa por haber perdido la dichosa maratón.

- Ah, ¿sí? Qué lástima- respondo. Quizá el tono en el que he dicho "qué lástima" haya sonado falso. Quizá.

Llegamos a la planta baja y nos vamos cada uno por una dirección sin mirarnos siquiera.

Entonces comienzan las hostilidades. Un día que ella pregunta a grito pelado: "¿¡Amor, dónde están mis botines blancos!?" Yo respondo desde el otro lado del tabique que: "¡Aquí no están!". Ellos empiezan a poner la música alta. Y nunca antes habían escuchado música. Yo dejo de ver Netflix en el portátil y empiezo a ver series en la televisión del salón. Veo (y ellos oyen) un montón de películas de Marvel que nunca me han interesado pero que tienen muchas explosiones. Ellos empiezan a mover muebles porque sí. Bueno, en concreto, por joder.

Es espantoso. Yo soy autónoma, trabajo en casa, necesito un poco de concentración y de silencio y ni siquiera puedo refugiarme en la biblioteca porque estamos en época de exámenes y los universitarios la han copado. Tengo que acabar las hostilidades de alguna forma. Y ya que todo comenzó con una nota, creo que es muy circular y muy redondo acabarlo con otra nota. Ésta:


Me vengo arriba y decido cocinar una tarta de alféizar. ¿Os he comentado que soy mala repostera? Pues el resultado fue éste:

Más que cherry pie, bloody pie.

Decido no darles la tarta porque va a parecer una amenaza mafiosa a la altura de la cabeza de caballo de "El Padrino". Dejo la nota bajo su puerta y, unas horas más tarde, encuentro otra nota en la mía con un sucinto "OK".

Los obreros no han resultado ser tan puntuales como prometían y las obras no han empezado todavía. Pero las hostilidades han terminado. No más ruido de muebles. No más películas de súper héroes a un volumen imposible. De momento.

Y vosotros, ¿cuál ha sido vuestra mayor bronca con los vecinos?, ¿los vuestros son de dejar notas o más de llamar a la policía municipal?, ¿habéis cocinado cherry pie alguna vez?


lunes, 8 de enero de 2018

La alfombra (negra) de los Globos de Oro


Va a ser verdad que el negro garantiza la elegancia. Anoche se entregaron los Globos de Oro y todos (menos alguna que otra despistada) acudieron de negro como forma de sumarse al movimiento Time's up de protesta contra los abusos sexuales. Podríamos entrar en una discusión sobre si los eventos cinematográficos son sitio para reivindicaciones, sobre si muchos de los que ahora se suman a la iniciativa han sido cómplices (cómplices, ojo, que no víctimas) de abusos de poder y en su momento se callaron porque les convenía y ahora se visten de negro porque también les conviene, sobre si esto es una lucha real y seria o puro postureo. Os dejo el debate para los comentarios o, incluso, para un artículo dedicado exclusivamente a analizar el tema en condiciones. Porque éste es el clásico post frívolo sobre trapos. Y está difícil el despelleje con tanto color negro… difícil, pero no imposible.


¿Capa de tul y plumas? ¿La Doris Day de las películas con Rock Hudson se ha merendado a Angelina Jolie? Alicia Vikander también se equivocó de película, ella iba de institutriz victoriana que llega a una mansión lúgubre donde pronto empezará a oír voces y ver fantasmas. Lo mismo ésa es la sinopsis de su próxima película y ha robado el vestido para venirse a los Globos de Oro.

El negro es elegantísimo y además adelgaza, vale, sí, pero también es un poco soso. Y como además hayas nacido con horchata en las venas, el resultado es éste:

ZzzzZzzzzZzzzzzzZzzzz

Imaginad una película protagonizada por Kit Harington y su eterna cara de estar a punto de quedarse traspuesto y Dakota Johnson y su eterna cara de estar haciendo memoria porque algo se le olvida camino del súper. Qué pereza estos dos. Podríamos añadir a Michelle Williams, otra persona que necesita una donación de sangre rápidamente. Aunque decir que tienen "horchata en las venas" no me parece lo más adecuado. La horchata es dulce, tiene sabor, sería mejor decir que tienen agua en las venas, o leche desnatada, o esa bebida que a nadie en su sano juicio le puede gustar: la tónica. Kit, Dakota, tenéis tónica en las venas. Sonreíd un poco, que parezca que tenéis ganas de vivir. Aunque si hay alguien que no disimula que a ella los festivales, las presentaciones, los eventos, las fiestas y todo lo que huela a diversión le repugna es Isabelle Huppert. Vanity Fair hizo un riguroso estudio al respecto y contabilizó veinte veces (¡¡¡20!!!) en las que Isabelle no quería estar: ni Cannes, ni Los Ángeles, ella prefiere su casa en pantuflas.

A Isabelle no la anima ni estar cerca de estos dos ejemplares:


Probablemente estéis tan deslumbradas por las hechuras de Chris Hemsworth que no os habéis dado cuenta de que lleva un traje de brilli-brilli con un dibujo de flores. Muchachos, si vuestro traje podría ponérselo Messi en el Balón de Oro, mal.

En cuanto a Ewan, tengo sentimientos encontrados. El 2017 no es el año de la turra del Procés, ni el año del cambio climático, ni el año de "Velaske, soi guapa?". Es el año en que Ewan nos rompió el corazón a todas. Un poco más a su mujer desde hace 22 años, de acuerdo, pero también a todas las fans que pensábamos que él era tope especial. Tú no, Ewan. Tú no eres como los demás, tú eras la fantasía definitiva, guapo, simpático, pero casado y con un porrón de hijos, porque fijarse en típico galán de Hollywood picaflor no tiene ningún interés. Ewan ha hecho algo tan humano, tan vulgar y tan impropio de él como es dejar a la madre de sus cuatro hijos (¡cuatro!) por una actriz más joven. En esta edición de los Globos de Oro consiguió el premio a mejor actor de miniserie por la tercera temporada de "Fargo" y él se las apañó para agradecérselo tanto a su familia (y nombró a su ex mujer y sus hijos) como a sus compañeros de reparto (y nombró a su actual novia y otros compañeros de "Fargo"). ¿Esto es adorable o para darle con un calcetín sudado en toda su hermosa faz? No lo sé, de nuevo, debatámoslo en los comentarios.

¿Y quiénes iban divinamente?  Voto por ellas:

No me convence demasiado el ribete de brillitos del vestido de Diane Kruger, pero todo lo demás me parece bello como Ewan McGregor sosteniendo un cachorrito. Emma Watson lucía un vestido muy original, con transparencias y fruncidos. Por gustarme, me gustan hasta los zapatos. Y Zoey Kravitz iba minimal a más no poder porque cuando llevas unos piedrolos como esos, pues chica, para qué llevar nada más.

A Halle Berry esto de ir de negro le pilló desprevenida y tiró de fondo de armario, en concreto se puso un salto de cama de Woman Secret:

En cuanto a Shailene Woodley, no tengo palabras. Bueno, sí. ¿De qué extraño material está hecho esa especie de jersey de cuello vuelto que me lleva?, ¿es poliester? Y ese pelo bicolor, ¿es que el look Mónica Naranjo en los 90 vuelve a estar de moda?

No podía faltar ella, tú, la misma de ayer, la incondicionaaaaal (dígase cantando como en la canción de Luis Miguel). Sí, Heidi Klum, que ya sabéis que ella no se pierde un sarao. Le encantan. Es el reverso luminoso de Isabelle Huppert. Se plantó para la ocasión un vestido asimétrico con plumitas, una especie de gallina Co-co-uá sexy. 

Y vosotros, ¿qué creéis que hace reír a Isabelle Huppert?, ¿nada en absoluto?, ¿los vídeos de gatitos?, ¿el dolor ajeno? ¿También créeis que el siguiente paso en la crisis de los 50 de Ewan McGregor será ponerse un pendiente y comprarse un Ferrari rojo?, ¿el que peinó a Millie Bobby Brown es un licenciado en arquitectura reconvertido en peluquero?

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Sobrevivir a la cena de Nochebuena, el drinking game


Llega esa época llena de buenos deseos, canciones de Mariah Carey, especiales de José Mota, luces a tutiplén y tarifas elécticas desmesuradas a fin de mes. La tradición llama a estos días Navidad y, los que vivimos en el centro de Madrid, sabemos que es una época que cada año se amplía un poco más. Cada año los supermercados ponen a la venta los turrones un poco antes, cada año se hace más difícil transitar por Sol y alrededores unas semanas antes de lo previsto. A este paso la Navidad acabará el día 8 de enero y empezará el día 15. De enero.

El espíritu navideño es como la fe o el metabolismo de las top models: se tiene o no se tiene. No hay más. Y los que carecemos de espíritu navideño somos tan siesos que no ponemos ni siquiera el típico nacimiento seudoelegante presidiendo el salón. No ponemos nada. Ni siquiera compramos una flor de pascua. Por supuesto, no adornamos ningún árbol ni colocamos un enorme belén con pastores, ángel anunciador, reyes con camellos y lavanderas al lado de un río hecho de papel Albal. 

Si algún año me animo a poner un belén, será con la esperanza de que acabe así:

Según los evangelios apócrifos, al portal de Belén no acudieron unos reyes magos de Oriente, sino un gato gigante.

O así:
Sin embargo, un evangelio extracanónico asegura que quien recibió el anuncio del arcángel Gabriel no fue la Virgen María, sino un gato atigrado, que fue quien dio a luz al niño Jesús.
 
Aunque conociendo el carácter de mi gato, lo más probable es que acabara así:

Venid y adoradme, humanos inferiores.

Si os pasa como a mí y la Navidad os da una pereza cósmica (si tuviera un grupo de rock, lo llamaría así: "Pereza cósmica"), no os preocupéis. He encontrado una manera de sobrevivir. No es muy original: a este invento revolucionario lo llaman alcohol.  Se trata de beber con excusa, no porque tú quieras, que si por ti fuera beberíais agua del tiempo... es porque lo manda el juego, en concreto el drinking game de la Nochebuena 2017:

Las cenas de Nochebuena son como un gigantesco déjà vu: ¿no había visto ya este especial de los Morancos antes?, ¿cuál era el cava que me gustaba: Anna de Codorniú o el Cordón Negro de Freixenet?, ¿cómo hacía para pelar los langostinos sin que ese misterioso líquido que tienen dentro me saltara al ojo? Todos los años las mismas dudas, las mismas conversaciones, los mismos programas en televisión. Pero en este 2017 vamos a innovar, aplicando los drinking games de Eurovisión (¿alguien podría aguantar una emisión completa de Eurovisión sin alcohol?, lo dudo) a la Navidad. Ya veréis como así disfrutáis más de la velada. De la resaca del día 25 no me responsabilizo.

Y vosotros, ¿sois de belén, de árbol o de nada en absoluto?, ¿qué añadiríais al drinking game?, ¿qué es el líquido ése que hay dentro de los langostinos?


miércoles, 29 de noviembre de 2017

Gente molona V: Tesa Arranz

Me muero de ganas porque se acerque un platillo volante a mi ventana y salgan sus tripulantes y me lleven con ellos. Adoro a los extraterrestres.

Quizá penséis que esto lo ha dicho el adorable Jack, el futuro guardián de la galaxia. Pero no. Lo ha dicho Teresa Arranz, una mujer de casi sesenta años, pintora con una fijación por los extraterrestres, sus musos a los que dedica casi toda su obra.

Pero Teresa Arranz no es famosa por su trabajo pictórico. De hecho, sus cuadros no están a la venta. Para recordar quién es ella hay que acortarle el nombre y quitarle el apellido. Es Tesa, la de los Zombies. Los que recordéis al grupo también recordaréis que sólo sacaron dos discos, su líder, Bernardo Bonezzi, dejó la banda y se dedicó a otros menesteres. Muchos lo seguirán recordando por su carrera como compositor de bandas sonoras, desde las primeras películas de Almodóvar, Urbizu y Díaz Yanes hasta la sintonía de... ¡Farmacia de guardia!

Tesa no era compositora como Bonezzi. Cantaba lo justito. Y bailar... bueno, bailaba así:


La próxima vez que oigáis hablar del baile de San Vito ésta es la imagen que se os vendrá a la mente.

Tesa no hacía nada en concreto, pero llamaba la atención. Era todo un personaje y, sin saberlo, la esencia de eso que ahora llamamos la movida pero que ella vivió como una etapa más de su vida a la que se entregó en cuerpo y alma porque en el instituto se aburría mucho. Así que un buen día cuando Tesa aún estaba en COU, se va con su amiga Edurne a conocer al grupo de amigos de su primo, entre ellos se encuentra Miguel Ordóñez, futuro miembro de Los Zombies, todos van al Rastro y:

a lo tonto terminamos en su casa haciendo un ménage à trois Edurne, Miguel y yo.

Mientras vosotros, insípidos mortales, cuando vais al Rastro lo más extremo que os puede pasar es que a lo tonto acabéis yendo de cañas y a lo tonto lleguéis a vuestras casas borrachos cuando solo son las cinco de la tarde, Tesa, a lo tonto, acaba haciendo un ménage à trois.

De la mano de Miguel Ordóñez, Tesa y su amiga entran en el círculo de la movida, conocen a Will More (protagonista de "Arrebato"), al pintor Ceesepe... y a Bernardo Bonezzi, que las ve bailando en una discoteca y las invita a unirse a Los Zombies como go-gós. Ellas, por supuesto, dicen que sí.

Nosotros, desde la comodidad del 2017, sabemos que la cosa iba a acabar mal más pronto que tarde. Y, efectivamente, Edurne, la amiga de Tesa, se enamora de un tal Kiwo, yonqui que la arrastra hacia la heroína. En los ensayos de Los Zombies, Edurne se dedica a vomitar por las esquinas y la echan del grupo. Tesa se queda sola, lo da todo en los conciertos y también en el día a día:

Total, que acabé siendo imprescindible en el grupo sin hacer nada; bueno, sí, haciendo el gilipollas. Me movía en los conciertos sinuosa, ponía caras, agitaba los brazos, mucho glamour de pega. Lo que sí es verdad es que Bernardo, cuando componía una canción, me pedía opinión y yo le decía que era divina, aunque no me gustara nada. Y eso a él le subía la tensión, era muy inseguro, y si no le decía que el tema era divino se venía abajo.

 Bernardo Bonezzi y Tesa Arranz, jovencísimos, monísimos.

Logran fichar con una discográfica importante y su sencillo "Groenlandia" es todo un éxito. Pero en esa época las discográficas reparten muy poco de los beneficios y Tesa nunca llega a disfrutar realmente de ingresos importantes. De hecho, sigue viviendo con sus padres, deja la carrera de Derecho y se dedica a divertirse a fondo. A las anfetaminas que ya consumía en su adolescencia se suma absolutamente todo lo demás: cocaína, heroína... Conoce a Almodóvar, a Carlos Berlanga, a Fabio MacNamara, a Ana Curra, a Alaska, a Paloma Chamorro. Tesa lo prueba todo y los conoce a todos:

Almodóvar, siempre a la sombra artística de Fabio, hasta que se cansó de él. ¡Lo que ha chupado de Fabio ese hombre! (...) Y fue Fabio quien le dio todo, Fabio inspiraba a una mosca muerta, lo tenía y lo tiene todo. Me iría con él ahora mismo a un monte desierto.

Tesa conoce a toda la movida y a parte de ella la conoce también en el sentido bíblico. Entre flirteos, noviazgos, ménages à trois y rollos de una noche con músicos varios (incluidos un miembro de The Clash) mi favorito es éste con los hermanos Cano, sí, los de Mecano:

El asunto con los hermanos Cano fue la monda, ay, la que se lió. Le gustaba al pequeñito de los Mecano, a Nacho, y a mí me parecía horroroso y me propuse joderle un poco porque me caía muy gordo. Total, que me lo llevé por ahí y acabamos en la cama y a la medianoche le dije: “Tío, no me das la talla, vete a tu casa”, y lo largué así. Y llamó al hermano, indignado y lloriqueando, diciéndole que le había echado de casa, vamos, era para abofetearlo, y al rato llegó el hermano y se lo llevó.

A estas alturas todos os estaréis imaginando que la energía y la inconsciencia de Tesa no podían ser producto sólo de la politoxicomanía. Y tenéis razón. A los 21 años se come todos los tripis que le trae un amigo de Amsterdam y entra en una fase maníaca que le hace plantearse que a lo mejor sufre la misma bipolaridad que habían sufrido su padre y su abuelo (¿no lo habías sospechado antes, Tesa, reina?). Tesa desaparece de la escena de la movida, pasa por momentos de euforia y otros de depresión y entre subidas y bajadas a los 27 años tiene una revelación mística. Sí, habéis leído bien: mística.

Llegué a un estado especial siguiendo la vida de Santa Teresita de Jesús, haciendo su mismo camino, siguiendo su ascetismo, sus lecciones de humildad, para que sea Dios el que te levante, renunciando a uno mismo, al puto ego. Tú no eres nada y Él lo es todo. Llegué a no ser nada y me absorbió el todo y ahí sentí una llaga de amor que me penetró en el alma a palo seco, sin tomar ninguna droga, y el corazón me ardía. 

En esos mismos años, no sé muy bien si antes o después del momento místico (es probable que Tesa tampoco lo sepa), se enamora de Eduardo, un hombre tan desequilibrado que, en comparación, Tesa parece una balsa de aceite. Eduardo forma parte de una secta que Tesa se toma a pitorreo y cuando cuatro gallinas de la granja de la secta se mueren, Eduardo culpa a su novia por sus "malas vibraciones". Tesa se marcha y no vuelve a ver a Eduardo aunque está convencida de que se ha quedado embarazada de él. Cuando llega a Madrid queda con un amigo, Jorge, de profesión estadístico, se enrolla con él y, nueve meses más tarde, tiene a su hijo a quien le cuenta que tiene dos padres:

Yo sentí que me había quedado embarazada después de follar con el estadístico, con lo cual mi hijo es producto del empujón que dio el semen del segundo hombre, Jorge, al semen del pirado de Eduardo. El caso es que el niño salió divino y ahora tiene 25 años muy salados, es sociólogo, politólogo y toca muy bien la guitarra.

Tesa consigue dejar las drogas y encauza toda esa energía desatada en pintar cuadros de extraterrestres (quinientos) y en escribir poesías, novelas, ensayos... o lo que surja. Y sigue buscando el amor. De hecho, apareció en First Dates buscándolo sin mucho éxito.


Sólo espero que los redactores del programa se hayan fijado en ella y le haya ofrecido un formato adecuado: un reality. Yo, al menos, me muero por ver cómo pasa la Navidad Tesa junto a su familia y a su hijo el politólogo con dos padres.

Si queréis saber más sobre ella y esa época tan excesiva, casi tanto como la propia Tesa, leed esta semblanza de Germán Pose. No tiene desperdicio. 

Y vosotros, ¿conocíais la vida y peripecias de Tesa Arranz?, ¿la veríais en formato reality al estilo "Alaska y Mario" o más bien tipo "keeping up with the Kardashians"?

martes, 14 de noviembre de 2017

Querida NASA

Tienes nueve años. Te llamas Jack. Te gustan los videojuegos y las películas de ciencia ficción. Si un adulto te pregunta que qué quieres ser de mayor, respondes que astronauta. Así que cuando te enteras de que la NASA busca personal para proteger a la Tierra de contaminación alienígena te dices: "tate, esto es para mí". Así que coges y escribes una carta a la NASA solicitando el empleo:

Puede que tenga nueve años pero creo que soy el adecuado para el trabajo porque mi hermana dice que soy un extraterrestre.

¿Qué es más adorable: encabezar una carta diciendo "querida NASA" o empezar con una letra grande y clara y darte cuenta de que ya no te cabe todo lo que ibas a poner y acabar apretujando las letras o firmar como "guardián de la galaxia"?

Jack ignora que el trabajo no es tan emocionante como podría parecer. En realidad consiste en viajar a las sedes espaciales de la NASA y cerciorarse de que todo está limpio como la patena para evitar contaminación. Protegernos de los alienígenas, sí... pero de los gérmenes alienígenas. Los señores de la NASA podrían haber hecho como los departamentos de recursos humanos de cualquier gran empresa cuando les llegan demasiadas solicitudes de trabajo: no contestar. Pero optaron por esto:

Estudia duro Jack y cuando tengas 25 años y un doctorado en astronomía, nos llamas.

Ojalá dentro de unos años nos enteremos de que el guardián de la galaxia, el que nos protege de los microbios extraterrestres, es Jack Davis. Estaremos en buenas manos.

Pero si, como yo, sois de letras puras, y ver la serie "Cosmos" entera ya os dejó las neuronas temblando, quizá una carrera en el mundo de la astronomía no sea lo más adecuado. Mucho mejor dedicarse a algo sencillo y hermoso:



Sí, hay un oficio que consiste en acariciar a crías de oso panda. Y no sólo eso... es que además te pagan a ti por hacerlo, no al revés. Y pagan bastante bien. El único inconveniente es que hay que trasladarse a Sichuán, en China. Pero eso no importó a ninguno de los cien mil candidatos que se presentaron.

Ah, ¿que eres un ser insensible que no segrega serotonina como un descosido en cuanto ve a un cachorro de oso panda?, ¿qué eres, un alienígena de los que nos quiere proteger la NASA? Quizá, entonces, prefieras otro tipo de trabajo. Por ejemplo, dedicarte profesionalmente a ver mundo. Viajas, grabas unos simpáticos videos contando tu experiencia, lo subes a internet y a vivir. La mala noticia es que alguien ya ha tenido la idea y ya se está forrando con ello. Se llama Alan, es mexicano y casi tan encantador como un osezno panda:


Amanesió nubladón, pero bien poco que nos importa, Alan, porque tú eres el sol de México, no más.

Alan, llévame contigo, háblame con ese acento tan chévere, repartámonos los dividendos que deben darte los millones de visitas que tienen cada uno de tus videos... ¡Cómo!, ¿que tampoco os convence Alan?, ¿es demasiado joven?, ¿demasiado mayor?, ¿o sois de esas extrañas gentes que detestan viajar porque en el extranjero comen cosas distintas y hablan distinto e incluso tienen una moneda distinta? De verdad qué quisquillosos que sois. Probemos con éste último empleo perfecto por el que cualquiera mataría. Pero antes, una pequeña introducción. Mi amiga O. comparte piso con una colección de extranjeros con quienes podría protagonizar un anuncio de Benetton, a saber: una griega, una argentina, una japonesa... Pues bien F., la griega, tiene una prima que vive en una islita y que ha estudiado un módulo de maquillaje (tranquilos, que ya llego al meollo del asunto, no os impacientéis). La prima de F. tuvo suerte y no sólo consiguió prácticas después de acabar los estudios, sino prácticas en una película de Hollywood que iba a rodarse en su isla. La película era "Snatch, cerdos y diamantes" y el trabajo de la prima de F. consistió en untar con aceite el torso de Brad Pitt durante cada día que duró el rodaje de la película.

Y vosotros: ¿cuál sería vuestro trabajo soñado?, ¿abrazapandas?, ¿untadora de aceite en el pecho de Brad Pitt?, ¿guardián de la galaxia?, ¿o viajero por el mundo junto a Alan?, ¡votad!

martes, 31 de octubre de 2017

Los incas, la miniserie

La semana próxima se estrena "Oro", la nueva película de Agustín Díaz Yanes basada en la expedición de Lope de Aguirre buscando El Dorado. El mismo episodio inspiró "Aguirre o la cólera de Dios" de Herzog, "El Dorado", de Saura, y un buen montón de novelas y hasta obras de teatro. La búsqueda de oro obsesionó a los conquistadores españoles, luego a los colonos ingleses que emigraron a Estados Unidos y, por lo visto, también a los productores de cine actuales. Y, sin embargo, la época de la conquista está repleta de episodios cinematográficos, fascinantes. Muchos contados en esta maravilla:

Seiscientas paginazas, aviso.

"La conquista de los incas", de John Hemming, lo podréis encontrar en bibliotecas porque... oh, desgracia, su edición en castellano está descatalogada. Aquí tenéis tres episodios que se merecen una super producción, en formato miniserie o en lo que surja.

El secuestro de Atahualpa

Francisco Pizarro se asocia con Hernando de Luque y Diego de Almagro para explorar las tierras de la costa oeste de Sudamérica. Pizarro encabeza una expedición de más de dos años por una tierra desconocida, comiendo poco o nada, sin antibióticos, sin automóviles, sin un techo bajo el que dormir. Ellos intuían que debía existir un imperio similar al azteca en la zona, ya que iban encontrándose con indígenas que lucían joyas de oro. Cuando llegan al Tahuantinsuyo (el imperio inca) deciden seguir las mismas tácticas que llevaron a Hernán Cortés a conquistar el imperio azteca, a saber: el ataque por sorpresa y el divide y vencerás.

Lo segundo es bien fácil, el imperio inca se encuentra en ese momento en plena guerra civil entre dos hermanos candidatos al trono: Atahualpa y Huáscar. Por el momento iba ganando el primero, el segundo se había replegado, pero seguía vivo. Organizan un encuentro en Cajamarca con Atahualpa. El inca, sin contacto alguno con los aztecas, y feliz después de su victoria contra Huáscar, estaba tan tranquilo, había oído hablar de esos hombres raros con barba, pero no le preocupaban lo más mínimo. Pizarro y los suyos, sin embargo, pasan la noche previa al encuentro muertos de miedo. Ellos sí saben que se enfrentan a un imperio, que están en tierra extranjera y que son menos.

Atahualpa entra en Cajamarca con un séquito de tres mil personas, exhibiendo su poder de monarca absoluto, representante del Dios Sol. A su encuentro salen el fraile Valverde y un intérprete, que traduce el requerimiento, un documento que los conquistadores estaban obligados a leer ante los indígenas para solicitarles su conversión. Hoy nos parecerá todo una excusa muy burda para quedarse con las tierras, el oro, la plata y esas cositas... pero era la justificación moral de la conquista y avalada por el Papa, ni más ni menos. Por supuesto, Atahualpa no entiende a qué viene aquello y cuando Valverde le ofrece una biblia, la arroja al suelo.

Pizarro y los suyos están escondidos en puntos estratégicos de la plaza de Cajamarca. Atacan por sorpresa, al grito de "¡Santiago!". Son muchos menos que el séquito del inca pero cuentan con armaduras, arcabuces y caballos. Matan a los acompañantes del inca y secuestran a Atahualpa, quien ofrece a cambio de su libertad un rescate en oro y plata. Pasan meses hasta que se reúne el rescate y, mientras tanto, Atahualpa se las apaña para dar órdenes a los suyos, a los que manda matar a Huáscar. Deja pasar así una oportunidad de reunir fuerzas incas para enfrentarse a los conquistadores, pero es que él siempre pensó que su enemigo era Huáscar. Estar secuestrado es aburrido y Atahualpa  aprende castellano, hace buenas migas con Hernando Pizarro y echa las horas muertas jugando al "taptana", un juego de mesa inca similar al ajedrez.

Por veinte soles, quince si regateas, te llevas a casa un ajedrez de incas contra conquistadores.

Llega el rescate y toca tomar una decisión: ¿qué hacer con Atahualpa? Son más los que prefieren eliminar al inca, entre ellos el propio fraile Valverde. Sin el inca no hay poder capaz de unificar a su pueblo (recordemos el "divide y vencerás") y así podrán elegir ellos como su sustituto a alguien de la familia real a quien poder manipular. Francisco Pizarro aprovecha la ausencia de su hermano Hernando, de viaje a España, para organizar un Consejo de Guerra contra Atahualpa, al que se acusa de idolatría, poligamia, incesto... Se le condena a muerte y se aplica el garrote. Supongo que en ese momento, antes de que le ahogaran, Atahualpa se dio cuenta de quién era el auténtico enemigo.

Episodio 2: Las 550 páginas de Bartolomé de Las Casas

La ejecución de Atahualpa fue todo un escándalo en la Corte. Una cosa era matar a los indios a lo loco, y otra cosa ejecutar a un "señor natural", es decir, a quien ostentaba el poder. Es el siglo XVI y nacer aristócrata siempre suponía un plus, fueras azteca, inca, inglés o de Barbate. Además, había un tipo que llevaba años dando la matraca con que había que tratar bien a los indios: Bartolomé de las Casas. Este sacerdote se había ordenado en la actual Santo Domingo y había visto de primera mano cómo los colonos explotaban como esclavos a los indígenas. Las Casas escaló puestos en la jerarquía, llegó a ser Obispo de Chiapas y sus ideas, apoyadas por la orden de los dominicos, llegaron a la Corte.

En 1550 Carlos V ordena que cese la conquista hasta que decidan si es justa o no y reúne en Valladolid a los representantes de las dos corrientes de pensamiento: Las Casas y Juan Ginés Sepúlveda. Es verano. Hace un calor de narices y Las Casas se presenta ahí con un tratado de (atención) 550 páginas, que lee en cinco días consecutivos. Venía a decir que todos los hombres del mundo tienen los mismos sentidos y deseos y que las razas de la Indias no eran naturalmente esclavas.

Sepúlveda, por su parte, defendía que la cultura española del siglo XVI era más evolucionada que la de los indígenas (que ni conocían la religión "verdadera", ni la escritura, ni la rueda) y que gracias a la conquista podían adquirir tanto la fe cristiana como sus avances en otras materias. Además, ciertas costumbres de los indios, como el incesto o el canibalismo (éste último no lo practicaban los incas, pero sí los aztecas y algunas tribus amazónicas) iban contra el derecho natural. Las Casas respondió que: "nosotros mismos, en nuestros antecesores, fuimos muy peores, así en la irracionalidad y confusa policía como en vicios y costumbres brutales por toda la redondez desta nuestra España". Vamos, un debate igualito a los de "Al rojo vivo".

Finalmente se concluyó que debían actualizarse las Leyes de Indias y se instauró un cargo, el de "protector de los indios". Por supuesto, la realidad de la vida en las Américas poco tenía que ver con los deseos de los estudiosos, pero todo este debate ocurrió muchos siglos antes de que ni siquiera existiera el concepto de los derechos humanos.

Episodio 3: Titu Cusi Yupanqui, el listo, versus Tupac Amaru, el breve

1560. Todo el Tahuantinsuyo está ocupado por los españoles, ¿todo? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles incas resiste al invasor. En Vilcabamba, en medio de la selva, está el inca Titu Cusi Yupanqui con algunos de los suyos. Tras algunos enfrentamientos, llega a un acuerdo con el virrey y deja que entren misioneros en sus dominios. En principio los trata bien y hasta se bautiza. Los misioneros piensan que han logrado su objetivo pero la realidad es que Titu Cusi está ganando tiempo, se ha bautizado para ganarse su confianza, pero sigue con sus prácticas polígamas y con unas eternas negociaciones diplomáticas gracias a las cuales consigue mantenerse en el poder y que los españoles no le ataquen. Hasta el día en que Titu Cusi muere de golpe, por culpa de una pulmonía. Su gente inmediatamente sospecha de los misioneros, a quienes acusan de envenenamiento, y los matan.

El nuevo virrey, Francisco Álvarez de Toledo, se entera de lo sucedido y decide que se acabaron las zarandajas diplomáticas, ordena la invasión de Vilcabamba y la captura del nuevo inca: Túpac Amaru. Éste huye junto a su hermana-esposa, a punto de dar a luz, y se internan en la selva. Finalmente son apresados y llevados a la ciudad de Cuzco.

Túpac, vestido de sport.

Túpac Amaru es juzgado por la muerte de los misioneros y declarado culpable. Se instala un patíbulo frente a la catedral, en la actual plaza de Armas de Cuzco. Toda la ciudad: indígenas, colonos, mestizos, esclavos... se echa a la calle. El prisionero baja por la calle principal, escoltado por los guardias, cuando se asoma a una ventana su hermana de padre, María Manrique Cusi Huárcay, que llevaba años viviendo en Cuzco. La aristócrata levanta la voz y dice: "¡A dónde vas, hermano, príncipe y rey único de los cuatro Suyos!". Túpac asciende al patíbulo y alza el brazo. Se hace el silencio en la plaza. Según el inca Garcilaso y otros cronistas, Túpac Amaru dice: "aquí estáis de los cuatro suyos, sabed aquí que soy cristiano y me han bautizado y quiero morir en la ley de Dios, y tengo que morir. Y todo lo que hasta aquí os hemos dicho yo y los incas mis antepasados, que adoráseis al Sol, Punchao y las huacas, ídolos, piedras, ríos, montes y vilcas, es mentira. Porque no hablaba, sino nosotros, porque es un pedazo de oro y no puede hablar". Otros cronistas, sin embargo, afirman que sus últimas palabras fueron: "lustre Pachacámac (dios creador inca), atestigua cómo mis enemigos derraman mi sangre". Llamadme mal pensada, pero me creo más la segunda opción, me da en la nariz que la primera era propaganda evangelizadora... De todas formas, cualquiera de las dos es un final que ríete tú de "Braveheart".

Entre las 600 páginas de "La conquista de los incas" hay más episodios. Hay una guerra civil entre los partidarios de Almagro y los de Pizarro que acaba con el asesinato de éste último; hay un inca, al príncipio títere de Pizarro, que acaba rebelándose y que responde al bonito nombre de Manco Inca; hay batallas sangrientas que acaban porque se aparece la Virgen María...

Y vosotros, ¿qué episodio de la conquista de los incas querríais ver en formato miniserie?


martes, 17 de octubre de 2017

Despacito, mojito, suave-suavecito

Hace unos meses mi amigo Antonio me pedía que escribiera en éste vuestro blog sobre la letra de una famosa canción del verano que seguro todos conocéis. Y, de repente, hete aquí que estamos en octubre y yo todavía no he publicado el post en cuestión. Así que, antes de que lleguen las lluvias y el frío (que digo yo que en algún momento llegarán), aquí va el artículo prometido.

Pensaréis que la famosa canción del verano de la que voy a hablar es "Despacito", por algo ha triunfado tanto, pero tanto, que he llegado a escucharla en versión orquesta de pueblo en las fiestas de Arequipa (Perú, que no sé si he comentado que yo he estado en Perú este verano). Si analizamos "Despacito" como analizábamos las poesías en las clases de lengua y literatura, descubrimos que usa varios tipos de rima: asonante y consonante. Lo segundo es fácil. Ya nos lo enseñó Gloria Fuertes con esas rimas míticas: "la vaca Paca se ha quedado flaca". Pero aún puede ser más fácil, para qué buscar palabras que acaben igual, usemos diminutivos, y listo:

Pasito a pasito, suave, suavecito 
Nos vamos pegando poquito a poquito
 
Para no abusar del recurso, también se puede rimar con gerundios:

Si te pido un beso, ven, dámelo 
Yo sé que estás pensándolo 
Llevo tiempo intentándolo 
Mami, esto es dando y dándolo

Arriesgando y a lo loco, en "despacito"  también le dan a la rima asonante:

Déjame sobrepasar tus zonas de peligro 
Hasta provocar tus gritos y que olvides tu apellido

"Despacito" está compuesta por (redoble de tambores) tres compositores, ¡tres! De ahí esa complejidad en la mezcla de rimas. Shakira, autora de grandes clásicos de la composición contemporánea como aquel "menos mal que mis pechos son pequeños y no los confundes con montañas", dedica una canción a su pareja, el futbolista Gerard Piqué, y escribe esto:

Mira que cosa bonita
Que boca más redondita
Me gusta esa barbita

Y luego sigue con:

Un mojito, dos mojitos
Mira que ojitos bonitos
Me quedo otro ratito

Por supuesto, no puede faltar el momento rima con gerundios y, si no cuadra bien con la música, unos oh-ohs, unos ah-ahs, y listo:

Lo único que estoy diciendo
Vayámonos conociendo
Es lo que está proponiendo, oh oh, oh oh
Nos vamos entusiasmando
Todo nos va resultando
Qué bien lo estamos pasando, oh oh, oh oh

Pero ninguna de estas dos canciones es la que mi amigo A. quería que analizara. Él estaba fascinado con "felices los cuatro" de un chaval que por lo visto es una auténtica celebridad en las Américas. Se llama Maluma:

Y siempre posa igual.

"Felices los cuatro" empieza como está mandado. Con mucho gerundio:

Apenas sale el sol y tú te vas corriendo
Sé que pensarás que esto me está doliendo
Yo no estoy pensando en lo que estás haciendo
Si somos algo y así nos queremos

Vemos que la canción trata el tema del que hablan toooodas las canciones latinas veraniegas: el amor. Amor sabrosón, amor sudoroso, amor canalla, que dé pie a que la gente perree en la oscuridad de la discoteca de turno:

Si conmigo te quedas
O con otro tú te vas
No me importa un carajo
Porque sé que volverás

En este caso, parece que la chica pasa un poco de Maluma, que ella está viendo a otro chico, y él se hace el duro, como todo buen solista latino. Ya veréis cómo al final de la canción ella vuelve a él porque los solistas latinos son como James Bond, siempre vencen.


Y si con otro pasas el rato
Vamo' a ser feliz, vamo' a ser feliz
Felices los cuatro

¿Cómo?, ¿qué ha dicho? No entiendo, ¿esto no era un triángulo?, ¿cuatro?, ¿por qué dice cuatro?

Y agrandamos el cuarto

Esto sí que es un giro. Que Maluma se estaba haciendo el duro porque él también estaba con otra y le dice a la chica que se junten todos: él y ella, y sus amantes respectivos, que será por metros cuadrados.

Y si con otro pasas el rato
Vamo' a ser feliz, vamo' a ser feliz
Felices los cuatro
Yo te acepto el trato

Esto sí que es una novedad, la canción del verano se ha renovado y ahora no canta al amor sino... ¡al poliamor!

Tatuado o sin tatuar. Afeitado o con barba de tres días. Rapado o con tupé... pero siempre con el dedito en la barbilla.

Y vosotros, ¿os consideráis capaces de componer una canción de éxito mundial a base de rimar con diminutivos y/o con gerundios?, ¿qué canción detestáis más: "despacito", "me enamoré" o "felices los cuatro"?, ¿por qué Maluma posa siempre igual?