lunes, 17 de noviembre de 2014

Apionabo y alginato

Hay gente adicta al chocolate. Gente adicta al juego. Gente adicta a "sustancias". Y luego estamos los enganchados a los programas de cocina.

El Pesadilla en la cocina de Gordon Ramsay y el de Alberto Chicote, Master Chef, Sabotaje en la cocina, Crónicas carnívoras y ahora Top Chef. No hay programa de cocina que no haya visto alguna vez. Y con tanto programa de cocina ya nos creemos expertos y vamos a un sitio de menú del día y decimos cosas como que el filete a la plancha nos resulta "plano en boca" y que al flan con nata "le falta rock and roll".

Pero con los programas de cocina no sólo aprendes formas molonas de ser el típico cliente tocapelotas. También aprendes vocabulario, como que el apionabo no es un personaje de los Fruittis, sino una verdura (mitad apio y mitad nabo, quién lo iba a decir). Que el alginato es un derivado de las algas usado para hacer esferificaciones y la xantana un polisacárido espesante. Y que en cocina también existen los trampantojos:

Ni es chocolate, ni churros con azúcar.

El mejor trampantojo que una servidora ha probado, ever, son estos falsos churros con chocolate. Churros salados rellenos de queso que se untan en una crema de frijoles. Gentileza de la Panamericana. Cuando tengo un mal día cierro los ojos y pienso en el cóctel de gambas y bloody mary del Panamericana y me transporto al paraíso de las cosas ricas.

Pero si Top Chef fuera simplemente un programa educativo sobre cocina no sería tan divertido. Para que algo enganche tiene que tener conflicto. Y este año el conflicto viene dado, sobre todo, por un personaje bigger than life: Carlos. El resto de concursantes, excepto honrosas excepciones (David, relamido y redicho y con infancia de niño gordo en un pueblo donde los otros niños le pegaban; Honorato, el cocinero veterano y experto en comida viejuna; Rebeca, la cocinera hecha a sí misma y machirula; Marc, el único que critica a los demás con tanta saña como el propio Carlos), son un rollo.

Carlos no solamente es el típico cocinero moderno empeñado en innovar haciendo cosas como fuego comestible o aceite de tierra. Carlos es un iluminado. Cuando cocina se pone histérico, corre, insulta, reclama a gritos el alginato o congela la vitrocerámica al tirar hidrógeno líquido encima. Cualquiera que haya visto el programa más de una vez ha pensado que esto acababa como Puerto Hurraco, pero con Carlos usando su juego de cuchillos para eliminar a algún otro concursante. Y si uno ha corrido peligro, ése es Marc. 

Carlos y Marc. Marc y Carlos. Tanto monta, monta tanto.

Este par de dos demuestra que todo reality necesita conflicto y un buen villano. La pregunta es: ¿el villano es Carlos o Marc? ¿o es una guerra entre dos Ángelas Channing de la vida?

Y es que la cocina no es un lugar agradable donde preparar con amor bizcochos caseros y deliciosos. Qué va. Es un campo de batalla. Parecido al de este episodio de Que Viva Italia: "hostaria". La competitividad  y el afán por innovar es tal que la cocina está perdiendo el norte.


Como decía David Sedaris en uno de los relatos de Mi vida en rose, "si la cocina es un arte, estamos en plena fase Dadá".

Ah, cómo me gustaría una final de Top Chef en la que Chicote y esos dos figurantes con frase que le acompañan dieran sólo 50 minutos a los concursantes para hacer el mejor plato posible. Podéis usar todos los productos que nos ha donado Makro y el excedente se dará a Banco de alimentos. El tiempo empieza ya...

Un concursante presenta un jardín zen de queso camembert, especias y fruta congelada. Otro, aire de zanahoria con leche amarga de coco. Y el tercero... un sandwich mixto. Que ha preparado con pan de molde, queso, jamón york y una sandwichera. Ha tardado 5 minutos y el resto del tiempo lo ha pasado chateando en el whatsapp. Los jueces prueban los tres platos. Consideran que el aire de zanahoria es un plato sabroso, pero al que le falta un concepto potente detrás. Les gusta el juego de texturas y la presentación del jardín zen, pero les disgusta ese pelo negro que se han encontrado en medio de la arenilla de queso camembert. El sandwich mixto, sin embargo, les parece clásico, tradicional y exquisito. Si algo es perfecto, ¿por qué cambiarlo?, ¿si un tomate está rico con sal y aceite, para qué puñetas liarse a esferificarlo?

Y vosotros, ¿también estáis enganchados a los programas de cocina?, ¿vuestras vidas están vacías sin alginato?, ¿sabéis distinguir el hinojo de la albahaca o el eneldo?, ¿sois pro Carlos o pro Marc?


lunes, 10 de noviembre de 2014

Acción de Gracias en casa de los Nolan

Mira que hemos adoptado un porrón de cosas de los Estates: disfrazarnos de mamarrachos en Halloween, el ketchup, las cadenas de hamburgueserías con camareras que van en patines, el black friday... Pero tres cosas se nos resisten: el béisbol, la coca cola sabor cereza y Acción de Gracias.

Acción de Gracias celebra la llegada de un grupo de colonos a Estados Unidos y cómo unos indios, viéndoles sin comida y mareados del viaje, salieron a su encuentro para ofrecerles comida, en concreto, un pavo. El resto de la historia ya sabéis cómo es, los colonos se lo pagaron extinguiendo al pueblo indio, como bien se explica en "La familia Addams".

A día de hoy Acción de Gracias es una excusa tan buena como cualquier otra para hincharse a comer cosas de ésas que salen en los anuncios de coca cola y que han hecho de los Estados Unidos de América el país con más gordos por metro cuadrado:


Todas las familias americanas se reúnen en torno a la mesa, se ponen al día e intentan que la velada transcurra tranquila. La mayoría evitan temas espinosos como la política. En casa de los Nolan el tema a evitar es el cine. Pero no hay manera cuando Chris y Johnny llegan a casa, se sientan en la mesa con pavo, mazorcas de maíz y salsa de arándanos y sueltan:

- ¿Habéis visto ya nuestra peli?

El resto de la familia se miran los unos a los otros con espanto.

- No... no he tenido tiempo- dice Matt, el hermano mayor, aunque en realidad sólo vio "Memento" en su día, y no entendió un pijo. Porque a él lo que le gustan son esas películas que se llaman lo que sea más "de pelotas".

- Pero si te envié el enlace de Pirate Bay y todo...- dice Chris.

- ¿Vosotros tampoco la visteis? - pregunta Johnny, el hermano pequeño y coguionista de casi todas las películas de su hermano, a sus padres.

Ellos se miran con pánico. Porque como buenos padres ellos ven todo lo que hacen sus hijos, desde aquel aciago día en que el padre compró a Johnny una súper 8 en vez de un bate de béisbol. Ay, qué felices hubieran sido los Nolan si no hubiera regalado la súper 8 a los niños...

- Sí que la hemos visto- confiesa la madre- ¿un poco de pavo relleno? lleva dentro ciruelas, pavo, jamón, pimiento, guisantes...

- ¿Y os ha gustado?- pregunta Chris.

Christopher Nolan no es hombre de chándal.

Los padres se miran, otra vez, con pánico.

- No les ha gustado, Chris. Si es que no les gusta nada de lo que hacemos. Ni siquiera cuando grabamos la fiesta fin de curso de Matt en el 85...- dice Johnny.

Jonathan es como Chris, pero en plan chico sanote del Medio Oeste. Que sus padres siempre confiaron en que se le quitaría la manía ésta de hacer pelis largas y complicadas y se haría jugador de rugby. Pero no.

Ewan McGregor + Noah Emmerich = Jonathan Nolan

- ¿Pero qué es lo que no os gustó? Si a ti mamá te encanta Matthew McConaghey...- insiste Chris.

- Sí, me parece muy guapo. Pero es que en vuestra película ni siquiera enseña el torso.

- Ésa no es una crítica constructiva, madre.

- Ya, bueno.

- Qué es lo que no te gustó de "Interstellar"", venga, va.

- Es muy larga, Chris. Te lo tengo dicho, dos horas como mucho.

- 90 minutos es lo ideal- añade el padre.

- Pero en 90 minutos no puedo hacer una epopeya sobre viajes al espacio que incluye una reflexión sobre las relaciones padres-hijos, una crítica sobre cómo estamos tratando a nuestro planeta y una explicación de conceptos científicos tan complejos como la quinta dimensión y los agujeros de gusano.

- Pues haz dos películas, Chris.- sentencia el padre.

- De todos modos, eso de los agujeros de gusano y tal... me parece que ahí os habéis colado.- añade la madre.

- ¡Pero si estuvimos hablando con un científico mazo de rato!- se defiende Johnny.

- A ver. Primero, que los agujeros de gusano son una hipótesis teórica, pero no se han visto nunca. Y además, de existir, eso de viajar en el espacio y en el tiempo a través de ellos es imposible, porque las dimensiones extra sólo existen a escala subatómica.

- Jope, mamá, ¿desde cuándo eres tú una experta en física?, ¿ha hablado Oprah del tema en su programa o qué? - dice Chris.

- Vuestro padre me regaló "Una breve historia de casi todo", y ahí viene explicado. Pero vamos, que también sale en la wikipedia.

No sin mi americana.

- A ver, que eso son licencias dramáticas. Como Luc Besson con la peli ésa de en la que Scarlett Johansson usa el 100% de su cerebro y tiene súper poderes.

- Yo cuando pienso mucho rato me duele la cabeza- dice Matt, el hermano mayor y el normal, que trabaja conduciendo un autobús Greyhound.

- Y eso es lo que pasaría si usáramos el 100% de nuestra capacidad cerebral, que petaríamos - resume la madre.

- Yo sólo quiero hacer una película que os guste. Copón.- dice Johnny, que es el más sentimental.

- Deja el ponche un poco, Johnny, que te pones muy tonto- dice el padre.

- Johnny, vamos a hacer una película que guste a nuestra familia. Una película sencilla, de 90 minutos.

- Y que se entienda - pide Matt.

- Y que Matt y cualquier americano medio que  nunca ha leído a Proust entienda.

- ¿Quién es Proust? - pregunta Matt.

- ¡Haced una peli del oeste! O mejor, una de la Segunda Guerra Mundial- pide el padre que, como todo padre, es fan de los westerns y de las películas bélicas.

- Esos géneros están sobrexplotados. Pero me gusta la idea de revitalizar un género que el Hollywood actual tenga de lado. Yo lo cogeré y le insuflaré vida. Como he hecho con Batman. - dice Chris.

Los hermanos se miran. Los dos han tenido una idea.

- ¿Estás pensando lo mismo que yo? Que hay un género con el que Hollywood no se ha atrevido nunca...

- Y sólo nosotros podemos hacer una película profunda y compleja sobre él.

Y entonces dicen los dos a la vez:

- ¡El porno!

A la señora Nolan el pavo relleno se le va por el otro lado y empieza a toser. Pero los hermanos Nolan no se dan cuenta, están en pleno proceso creativo.

El mismo abrigo de paño desde "El truco final", debe oler a cuadra.

- Lo veo. Será una reflexión sobre el amor, el sexo y el pudor. Y la protagonista será Jennifer Lawrence, que lo está petando y no hemos trabajado con ella.

- ¿Y ya querrá salir en bolas?

- Nosotros la convenceremos. Y tenemos que buscar un papel para Michael Caine. 

Mientras los hermanos están con su brainstorming, el resto de la familia se acaba el pavo.

- Otra Acción de Gracias que ni van a probar mi pavo relleno de todo lo que había en el súper- se lamenta la madre.

- Y la peli ésta última no estaba mal. La parte del planeta de agua está muy chula - dice el padre.

- Y Mc Conaghey no enseña cacho pero está convincente en su papel.

- Si le quitaran el final ése de la quinta dimensión y las ñoñerías de Anne Hathaway sería muy buena película.

- Y así duraría dos horas.

- Pues sí, anda pásame el ponche.

Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿habéis visto "Interstellar"?, ¿celebráis Acción de Gracias? y, sobre todo, ¿habéis votado ya a "La leonera" en el festival Sonorama?, ¡que sólo queda un día!

lunes, 3 de noviembre de 2014

¿Qué mascota deberías adoptar?

Un día que estabas en el metro encontraste un ejemplar del 20 minutos y te leíste este artículo sobre lo buenísimo que es tener una mascota. Y desde entonces estás ahí, dándole vueltas al asunto. Porque tú eres así de voluble, y también tomas leche de soja desde que leíste en el Huffington Post que la leche de vaca es malísima, horrorosa, peor que el cianuro, que el talio o las grasas saturadas.

Para ti, amigo indeciso que no sabes qué mascota adoptar, tengo este práctico y súper riguroso test con el que encontrarás cuál es el animal que deberías elegir como compañero de piso, qué digo de piso, de vida.


Estás en el metro (sí en el mismo vagón donde has encontrado el 20 minutos) y entra un músico a perpetrar con su acordeón una versión de "my heart will go on" de Celine Dion. Tú....:
A. No le das nada. Faltaría más. Seguro que quiere el dinero para drogarse.
B. Te enfrascas en la lectura del 20 minutos y te haces el loco.
C. Le das dinero. Es más, le das una moneda de 2 euros, y eso que en la cartera también tenías monedas de 10 y de 20 céntimos.
D. No le das nada, pero no por falta de solidaridad, sino porque te parece un atropello a la música y a tus oídos el sonido del acordeón, el peor instrumento que existe, con permiso de la gaita.
E. Le das todas las monedas de dos y de un céntimo que tienes en la cartera.

Para conquistarte, hay que...:
A. Tratarte como una reina (o rey).
B. Ignorarte. Te enganchan los que pasan de ti.
C. Ser buena persona.
D. Tener inquietudes, intereses, gusto por las películas coreanas...
E. Esperar a las 4 de la mañana, a esa hora, y con cinco copas encima, te conquista cualquiera.

Tu trabajo ideal es...
A. Ama de casa que se dedica en exclusiva a tomar café, ir al gym y supervisar al servicio.
B. Autónomo, trabajando en casa, todo el día en pijama.
C. Trabajo social, enfermería, enseñanza infantil...
D. Diseñador de apps para Apple.
E. Que me toque la lotería y no tener que trabajar nunca más.

Tu peor defecto:
A. Vanidad
B. Egoísmo
C. Ingenuidad
D. Pedantería
E. Holgazanería

¿Dónde te compras la ropa?
A. En tiendas de grandes marcas.
B. En tiendas bohemias de Conde Duque o el Borne.
C. En el Alcampo
D. En tiendas de segunda mano de Malasaña o de la Riera Alta.
E. Online, que es más cómodo y te lo traen a casa.

Es domingo, ¿cómo lo pasas?
A. Aprovechas para hacerte un completo: pedicura, manicura y baño de espuma con pétalos de rosa.
B. Te quedas en casa leyendo a tu aire.
C. Te vas con tu cuadrilla a la sierra a rodearte de aire puro.
D. Vas a una exposición de un artista conceptual en el Matadero.
E. Duermes y ves películas malas de ésas protagonizadas por actores en horas bajas.

¿Ya habéis rellenado el test? Pues aquí tenéis las respuestas.

Mayoría de A: un perro patada

Dentro de ti no hay una estrella (como cantaba Bertín Osborne en la inolvidable "Lluvia de estrellas"). No. Dentro de ti hay una señora del barrio de Salamanca que pugna por salir a la luz. Las horas pasan como minutos cuando estás en el Corte Inglés de Serrano. Tú, más que una mascota, quieres una figurita de Lladró. Por eso un Yorkshire, un maltés o un caniche pequeñito son tus mejores opciones. Y más ahora que Louis Vuitton saca bolsos para que te los lleves por ahí cuando bajes a Marbella o salgas a hacerte la manicura.

Mayoría de B: un elegante y desidioso gato

Esta maravilla está sacada del libro "cómo saber si tu gato planea matarte".

Cuando una fiesta está en su apogeo, tú eres de los que les entra un ataque de sueño y coge y se marcha sin siquiera avisar con un "me voy a ir yendo". Independiente y a tu rollo, pensaste que tu mascota ideal era un pez. Pero los peces se dedican a nadar y morirse (esto último con mucha facilidad), por eso tu mascota perfecta es un gato, capaz de ser peluche y tigre. De sentarse en tu regazo y ronronear para, acto seguido, pegarte un arañazo porque "le ha dado por ahí". Independientes e imprevisibles, como el chico ése de la uni que pasaba de ti todo y te tenía loquita perdida, el gato conseguirá que le idolatres, y eso que te va a dejar el sofá destrozado.

Mayoría de C: un chucho de mierda.

Esta maravilla está sacada del libro "Mi perro: la paradoja"

Tú eres una excelente persona. Más de una vez (y de dos) te han dicho: "de bueno que eres, a veces pareces tonto". Ofreces a tu amigo del pueblo que se quede en tu casa unas semanas mientras busca trabajo y piso en Madrid, sabiendo que eso significa que no serán semanas, sino meses, y que jamás te pagará un duro. Por no hacer, ni limpiará el baño cuando deje la ducha llena de pelos. Eres un pedazo de pan y por eso tú irás a una protectora de animales a por una mascota y elegirás al perro más feo que, eso sí, te lo va a pagar con creces. En concreto haciéndose pis encima cada vez que vuelvas a casa. Ya sea cuando vuelvas del trabajo, de pasar el día fuera, o después de dos minutos porque te has dejado las llaves. 

Mayoría de D: un mini cerdo


Hipster, innovador, adelantado a tu tiempo. De los que hace cola para comprar el Iphone 6 y reniega de Woodkid, que es un vendido porque sus canciones salen en los anuncios. A ti no te vale cualquier cosa. Y por eso vas a tener la mascota más novedosa del lugar. Pequeña, adorable, limpia (aunque no lo parezca) y, sobre todo, original: un mini cerdo. Además, sacarlo a pasear por Malasaña te garantiza ser el más fotografiado. Dentro de nada Leonard (que se llamará así tu micro cerdo, en honor a Leonard Cohen) y tú seréis una celebridades en Instagram.

Mayoría de E: una planta, preferiblemente un cactus


Por favor te lo pido, no adoptes a ningún ser vivo. Morirá. Es más, no entiendo cómo tú sigues vivo. A tus años sigues alimentándote como un Erasmus, a base de pasta, patatas y arroz y sigues dándolo todo todos los fines de semana, que para ti empiezan los jueves, a los que tú llamas, en un alarde de originalidad, "juernes". La ley del mínimo esfuerzo rige tu vida y hasta un pez correría peligro de muerte a tu lado. La mejor opción para ti es o un cactus o una de esas flores de plástico tan monas que venden en Hábitat. 

¿Qué os ha salido en el test?, ¿estáis de acuerdo con el resultado? y, sobre todo, ¿alguno de vosotros está dispuesto a comprarse un micro cerdo?

Y vuelvo a pediros el voto, con la insistencia de un candidato a la presidencia. Pero esta vez es para otro concurso online, el de Sonorama (sí, el festival de música también tiene un festival de cortos). Voten, oigan, que no hace falta ni salir de casa, ni buscar cuál es tu colegio electoral, ni empadronarse.

martes, 28 de octubre de 2014

El ataque del cuquismo

Últimamente los muros, timelines y perfiles se han llenado con fotos como ésta:

Ni Carlos del Amor escribe frases tan cursis. 

Se supone que es una misteriosa intervención artística, pero no. Está bastante claro quiénes están detrás: el colectivo de artistas urbanos Boa Mistura, que otras veces han llevado acabo acciones similares para romper la monotonía de la ciudad pero esta vez, en vez de graffitis, han optado por micropoemas.

Cuánta palabra hipster en un solo párrafo. "Micropoemas", "intervención artística", "colectivo de artistas urbanos"... Pero no os equivoquéis, esto podría parecer hipster pero en realidad es otra cosa: es twee.

¿Y qué es twee? Pues muy fácil: hipster + ñoño = twee

Estamos viviendo una invasión de lo twee o, como me gusta a mí llamarlo, el cuquismo.

Los de Mister Wonderful lo han sabido ver con tiempo y se están forrando a base de dibujitos monos con mensajes positivos que plasman en bolsas, tazas, cuadernos y ropa de estar por casa que comercializa Oysho. Es una cadena de montaje de la ñoñería.


Quién iba a decir que el anuncio de Anais Anais en el que unas modelos con el pelo planchado y aspecto lánguido correteaban por un bosque mientras una voz decía "un día la ternura moverá el mundo" iba a ser premonitorio.

Porque no sólo Mister Wonderful ha sabido ver el auge del cuquismo. Ahí están las tiendas color macaron con ropita ideal de la muerte para los nenes, y manualidades para marujas modernas. El concepto es simple: cocinar cupcakes, no tortillas de patata ni callos; tejer amigurumis de animalitos y no los bajos del pantalón; escuchar pop melancólico y no trash metal.

El twee es una oda a los buenos sentimientos y la inocencia infantil. El mundo cuqui es amable y bonito, está poblado por gente guapa, pero no sexy, que vive en una eterna juventud llena de cosas hermosas por hacer y si es con sus propias manos, mejor aún. Es un mundo de película de Wes Anderson con la voz en off de Carlos del Amor.

La musa de esta moda es la actriz, diseñadora (aunque no lo hace con sus propias manos, lo fabrica Tommy Hilfiger) y cantante Zooey Deschanel. Zooey nos da un curso rápido sobre cómo ser twee en 5 sencillos pasos. Porque, recuerda, tú eres una veinteañera fresca, espontánea e inocente. Que el maldito dni opine que tienes 37 palos no es excusa.

1. Abrir mucho los ojos, en pose de perpetua sorpresa, porque eres tan joven que el mundo sigue siendo una novedad para ti:






2. Lucir vestiditos cortos con cuello que recuerdan a tu baby del cole.

3. Flequillo, que siempre ha sido una cosa tope juvenil y además tapa las arrugas de expresión de la frente. Arrugas que salen por pensar, por preocuparse, y tú eso no sabes lo que es.

4. Tener un grupo pop o folk o pop folk. Algo delicado donde cantes tú a lo francesita (o sea, flojo) canciones melancólicas sobre todos esos chicos a los que te has cepillado pero bueno, ya no y tampoco pasa nada, porque siempre tienes a otro haciéndote ojitos.

5. Posa ante las cámaras como ante el fotógrafo de tu Primera Comunión, inclinando la cabeza ligeramente hacia un lado.





Con estos 5 sencillos pasos pronto podrás decir bien alto que eres twee, formas parte de un colectivo de arte urbano que llena de micropoemas la ciudad y las mañanas de los sábados las pasas cocinando eclaires.

Basta ya de ñoñadas. Hombre, ya. Reivindiquemos los sentimientos de verdad; los fuertes y devastadores. La rabia, el cabreo, los celos, romper platos, montar escenas en público, llorar en el vagón del metro. Digamos no a los micropoemas y los cupcakes con frosting de fresa. Digamos sí a las croquetas de jamón y los chistes malos.

Si tenéis ganas de un chute de mala baba, id corriendo al cine a ver "Relatos salvajes", un montón de historias de venganza y malos sentimientos, la típica historia que Zooey Deschanel jamás protagonizaría.

Last, but not least, os pido el voto para "La leonera" que vuelve a concursar en un festival online, en esta ocasión el FIBABC. No hace falta darse de alta ni nada, sólo votar aquí.

Y vosotros, ¿estáis hartos del ataque del cuquismo?, ¿creéis que Zooey Deschanel tiene tortícolis de tanto posar inclinando la cabeza?

martes, 21 de octubre de 2014

Tonadillera hay que decirlo más

La Pantoja, como Carmina Ordóñez o Rocío Jurado, es un personaje que forma parte de nuestra cultura. De la cultura popular y marrullera, no de la cultura con mayúsculas. No es Cervantes, ni Velázquez, ni el gazpacho. Es tan parte de la cultura popular como hablar alto en los restaurantes, llevarse mal con los cuñados y los chistes de Lepe.

La vida de la Pantoja siempre ha estado ahí, marcando sus propios hitos a la vez que la historia contemporánea. Ahora que, como símbolo que es de toda una era, está a punto de entrar en prisión, es un buen momento para recordar los grandes hits de I punto P punto.

Rebeca es tu muñeca
En el año 1976, con los últimos coletazos de la dictadura, la Panto es joven y ambiciosa, y hace sus pinitos en televisión cantando, bailando y en lo que surja. ¿Que hay que hacer un gag cómico? Pues la Panto y su melena Pantene (que entonces ya la tenía), van y lo hacen:



Soy la viuda de Francisco Rivera
Pero I punto P punto se habría quedado en una folclórica más y ahora nadie la recordaría si no fuera porque se casó con un torero. Y era un torero famoso. Y además el torero se murió joven. Y en la plaza. Y todo apareció en televisión: la boda, la cogida en la plaza, el entierro... Y entonces la Panto se convirtió en otra cosa. Ya no era la tonadillera del binomio "torero y tonadillera". Ella ahora es algo más trascendente y trágico: la autoproclamada viuda de España.

En su nuevo papel la Panto sacó las que a partir de ese momento serán sus armas: dar pena, sacar provecho de sus dramas personales, seguridad en sí misma, sentido de la oportunidad y todo a golpe de melena.


Atención a look eighties: americana de satén naranja, hombreras y uñacas.

Mi pequeño del alma
Convertida en viuda de España, I punto P punto vuelve a los escenarios después de pasar un tiempo de retiro. Su primer concierto tiene rango de evento histórico, con la reina entre el público y todo. En su rol de sacrificada esposa y madre, la Panto saca a su hijo y a su corte de pelo estilo príncipe de Beukelaer, que tanto daño hizo en los 80, para que cante con ella.

Como esas madres que piensan que su hijo sabe hablar cuando en realidad lo que sabe decir son las vocales, la Pantoja canta: "mi pequeño del al..." y el niño completa "¡a!", "con tu piel de canel..." ¡¡a!!"

¿Y qué dice la criatura cuando no se sabe nada más? Pues la única palabra que sabe pronunciar y que es toda una pista de cómo será el Paquirrín del futuro:


¡¡¡Canne!!!

Estoy cansada (pausa dramática) de la familia Rivera
Si hay algo que la Panto maneja como nadie (aparte de la bata de cola) es la pausa dramática. Una pausa bien puesta cambia una frase. Y no es lo mismo decir con tono agotado que estás cansada de la familia Rivera a decir en voz en grito ¡¡¡¡estoy cansada!!! (pausa dramática) ...de la familia Rivera.

No me vas a grabar más
En los 90, evolucionando como la propia sociedad, I punto P punto aparca a la viuda de España y tiene sus escarceos por ahí. Incluida su amistad/relación/llámalo X con Encarna Sánchez, esa villana de culebrón. Los paparazzi la siguen a todas partes y la Panto se enfrenta a ellos, vestida de chándal, sin peinar y sin sujetador, al grito de: ¡no me vas a grabar más!,

Gitana, ¿tú me quieres? Más que a mi vida
El melodrama persigue a la Pantoja, y ella no corre más rápido. Se enamora de Julián Muñoz, un alcalde de Marbella con afición a llevar pantalones de tiro alto y hacen pública su relación pese a que él está casado, tiene hijos, y su mujer critica a la pareja de programa en programa. Todo muy copla versión siglo XXI.

Los dos eligen oficializar su amor no en un restaurante cuqui, o en un fin de semana en la playa. No. Ellos eligen el Rocío, donde se pasean en caballo, en carromato, se miran a los ojos y, como si representaran la letra de una sevillana, se dicen cosas como:

- Gitana, ¿tú me quieres?
- Más que a mi vida.

Dientes, dientes, que es lo que les jode
La Panto y Cachuli se pasean por sus dominios (esto es, Marbella) perseguidos por la prensa. I punto, que tiene más experiencia en bregar con los fotógrafos, aconseja a su churri esto:



Pero la historia de amor con el atractivo alcalde se va al garete más o menos a la vez que se van destapando sus manejos en Marbella. Se enjuician todas esas cosas que ahora, a fuerza de oírlas en el telediario una y otra vez, todos ya sabemos lo que son: malversación, prevaricación...

Si la Pantoja ha sido un símbolo de la copla y de la prensa del corazón, ¿cómo no serlo también de la corrupción? El escándalo salpica a la tonadillera (tonadillera hay que decirlo más) que es también enjuiciada y condenada.

Los cañones hacia mi persona
¿Y qué ha sido mientras tanto del pequeño del alma? Pues que crece, más a lo ancho que a lo largo. Y participa en un reality de pasar penurias en una isla, donde sólo pasa unos días porque él el hambre lo lleva fatal.

Su vuelta a la civilización incluye la aparición estelar de su señora madre que lo eclipsa en un pis pas en cuanto el presentador le pide que cante una canción y ella, muy flamenca, pone sus condiciones:

"Me tenéis que pone la luz en condiciones. Me tenéis que poner muy íntima. Yo quiero sólo cañones hacia mi persona, ¿dónde están? La luz, a la cara. ¿El del cañón no ha venido? Ahí está. Vamos a ver, que de esto entiendo un poquito yo".

Y vaya que si entiende.

Cómprate una vida
La Panto, icono pop donde los haya, agota los días antes de entrar en prisión. Pero no ve la vida pasar desde su casa, tranquilita. No se es icono pop y tonadillera siendo discreta. Ella sigue lanzando frases lapidarias allá por donde pasa:



Y vosotros, ¿cuál es vuestra frase pantojil favorita?, ¿creéis que entrará I punto P punto en la cárcel?, ¿habéis visto "Orange is the new black"? Y, sobre todo, de entrar I punto P punto en prisión: ¿qué tipo de presa será? La reina del cotarro, como Red; la más ligona, como Nicky; la más inestable, como Crazy Eyes...

martes, 14 de octubre de 2014

Te deseo lo mejor

Hay cosas que molestan, como que se te cuele en la fila del supermercado una anciana al grito de "sólo llevo una cosa".

Otras cosas dan rabia, como que se te vaya el metro justo en las narices y tengas que esperar 7 minutos en un andén repleto de gente.

Y otras provocan ganas de ir a la Santería La Milagrosa y pedir: un muñeco de vudú, un paquete de alfileres e instrucciones de uso, gracias.


Pocas cosas dan más ganas de hacer vudú que enterarte de que a tu ex le va bien. Y no sólo bien en plan "no me puedo quejar". Es que le va mejor que a ti. Es que ya ha "rehecho su vida". Ah, "rehacer su vida", expresión terrible donde las haya, que significa que nadie puede ser feliz si no tiene una pareja. Pero eso es algo de lo que hablaremos en otro post...

Asumamos ya que eso de "te deseo lo mejor", "que seas muy feliz" y tal, son  mamandurrias. Lo que uno realmente le desea a su ex es que le vaya mal. O, por lo menos, peor que a ti. Tampoco es que le desees un cáncer de estómago. Eso no. Pero una enfermedad crónica y molesta, tipo alergia al polen y al polvo, eso sí.

Mirad el caso de la pobre Jennifer Anniston, penando de buenorro en buenorro mientras Brad y Angelina deslumbran en la alfombra roja, adoptan niños de colores o se pierden por La Rioja alavesa. En una felicidad nivel crepe de dulce de leche regado con almíbar, se casan en la intimidad, Angelina vestida con un velo lleno de dibujos hechos por sus hijos de colores.

O el caso de Melanie Griffith. Un porrón de años de matrimonio, una hija y un tatuaje en tu brazo con el nombre de Antonio en medio de un corazón gritan al mundo que tú no vas a divorciarte así como así. Pero te divorcias, y Antonio no sólo tarda una milésima de segundo en "rehacer" su vida con otra. Es que además ella es guapa. Y joven. Y además tiene un puestazo como asesora de inversiones.

Melanie tiene mucho que aprender de Jennifer Anniston. En lugar de penar su corazón roto de cama en cama, ella opta por tapar su tatuaje con un papel cutre pegado con cello donde escribe su nombre en vez del de su ex.

¿Peto vaquero, Melanie?, ¿en serio?

Si estás en la fase flagelante de escuchar baladas abrazada a un cojín, ponte esta foto de Melanie Griffith en la nevera, al lado de los anuncios de Telepizza, para que te recuerde que siempre se puede caer más bajo. Hacerte unos liftings espantosos, tatuarte el brazo con el nombre del que ahora es tu ex, salir a la calle en tirantes dejando a la vista el papelito que tapa el tatuaje... y, lo peor de todo, decides completar tu look con un peto vaquero. Con un peto vaquero. En el año 2014. Sin ser tú una niña de 7 años ni nada de eso. Aprende de Melanie todo lo que NO hay que hacer.

Pero hay casos peores. Aunque se lleven con más discreción que en el caso de Melanie. Hay casos mucho, pero mucho peores. Como el de Pelayo, el ex del diseñador David Delfín.

¿Y quién es Pelayo? Pues la versión gay de la fashion blogger. Cámbiale el sexo, cambia el ser hija de por novio de y ahí está Pelayo, de fiesta en fiesta, ahora como dj, ahora como invitado y siempre del brazo de David Delfín y publicitándolo todo en su cuenta de instagram, a nombre, ni más ni menos que de "princepelayo".

Hasta que se les rompió el amor (de tanto usarlo) y Delfín lo lleva con dignidad, en la soledad de su dúplex, mientras que Pelayo tarda lo mismo que Antonio Banderas en "rehacer su vida". Aunque él no la rehace, la redecora por todo lo alto. Y no en Ikea, sino en Gastón y Daniela. Pelayo se echa de novio a Nicolas Ghesquière, diseñador de Louis Vuitton.


Pelayo, que no se ha visto en una así desde el día en que David Delfín le llevó por primera vez al front row de Cibeles, está que no se lo cree. Y venga a hacer fotos y venga a colgarlas en las redes y venga a presumir de que se ha pasado el verano viajando a París, a Los Angeles y a Bora Bora.

¿Y David Delfín? Pues haciéndole un vudú comprado en la Santería La Milagrosa, seguro.

¿Y vosotros?, ¿sois un ex discreto tipo David Delfín, de las que no pierden el tiempo, tipo Anniston o desastrosas tipo Melanie?, ¿habéis tenido ganas alguna vez de hacerle un vudú a alguien?, ¿habéis entrado en la santería La Milagrosa?

Contadme...

martes, 7 de octubre de 2014

El hombre elefante existe

Se llama Berik y vive en Kazajistán, uno de esos países de la antigua Unión Soviética que están como por Asia (como por Asia quiere decir más abajo que Mongolia, pero más arriba que Afganistán).

Por si alguno de vosotros no ha visto "El hombre elefante" (shame on you) os cuento que:
A. es una obra maestra y tenéis que verla ya, y
B. cuenta la historia de un hombre, John Merrick, que existió realmente en la Inglaterra victoriana y que padecía una extraña enfermedad, hoy diagnosticada como síndrome de Proteus, y consistente en tener el cuerpo deformado, lleno de tumores.


"El hombre elefante" es una especie de cuento gótico sobre la dignidad del ser humano.

Joseph Merrick sufrió en su vida más que cualquier personaje de una película de Disney. Huérfano, trabajó en un circo, todo el mundo daba por hecho que ni siquiera sabía hablar, sufrió maltratos y burlas constantes. Hasta que se encontró con un doctor, un hombre bueno que le examinó y se ganó su confianza. Así se dio cuenta de que Merrick no era deficiente, hasta sabía leer, pero le costaba pronunciar debido a sus malformaciones. Gracias al doctor Treves Merrick mejoró, y mostró su auténtica cara, era un hombre bondadoso, amable, pese a toda la mierda que le había rodeado él seguía siendo puro. Durante un tiempo Merrick tuvo una vida decente, se hizo una celebridad, le invitaban al teatro, recibió a la princesa de Gales...

Murió muy joven, víctima de unos dolores horribles, pero contento porque, como dice al final de la película: "estoy rodeado de gente que me quiere".


 Qué trailer tan bueno, copón. Nótese que en ningún momento se ve al hombre elefante.

Berik Syzdikov no tiene la misma enfermedad que Merrick pero su parecido no sólo está en sus nombres. Berik tiene la cara llena de tumores y es ciego debido a que su madre, durante el embarazo, estuvo sometida a radiación.

Después de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, la URSS entró en una carrera armamentística con los Estates. Hizo numerosas pruebas atómicas y para ello eligió la estepa de Kazajistán, un área a partir de ese momento conocida como "el polígono". Las tasas de mortalidad se dispararon, al igual que las enfermedades cancerígenas, los problemas de tiroides y las malformaciones varias. Uno de esos casos fue Berik. Su enfermedad, tan espectacular, llamó la atención de muchos médicos. Primero en Suiza, luego en Italia, después en Alemania. Siempre acompañado de su madre, su guía 24 horas al días, Berik ha salido de la árida y aburrida Kazajistán para operarse, fantaseando con una cosa: poder ver. Pero nada.

   
"Hijos de la bomba atómica", el reportaje de En Portada que dio a conocer el caso de Berik en España.
             
Berik comparte con el hombre elefante su forma de ser: bonachona, inocente y un punto infantil. Pese a la vida tan dura que le ha tocado, él tiene un carácter dulce. De momento, porque Berik cumple años, pasa el tiempo y él sigue pasando las horas en su casa en Kazajistán, ese país feo con ganas (más feo que Badajoz, más feo que Almería capital), aburrido y cada día con más miedo porque, ¿qué será de él cuando falte su madre? Precisamente ella es la gran víctima de todo esto. Dedicada devotamente a su hijo, en un país donde no hay ningún organismo o escuela que ayude a Berik a convertirse en una persona independiente, la madre sólo quiere garantizar el futuro de su hijo para cuando ella no esté. De hecho, ella no sonríe en todo el reportaje. Sólo una vez, en una foto antigua cuando están en el mar, en Italia, cuando todavía tenían esperanzas de curar a Berik.

El documental "Hijos de la guerra atómica" fue un repulsivo para su caso. Un cirujano español contactó con RTVE y con Carlos Franganillo (qué gran apellido para una tira cómica de Ibáñez), el enviado especial en Rusia que hizo el reportaje. Movieron hilos y Berik y su madre volvieron a viajar, una vez más, esta vez a España, a someterse a otra operación. En su estancia en Madrid se grabó el documental "el alma de Berik", madre e hijo fueron a un espectáculo de flamenco y disfrutaron en la piscina, pero Berik se volvió a casa sin recuperar la visión. Eso sí, el cirujano le quitó un buen trozo de carne colgante y le hizo una cirugía reconstructiva espectacular, gracias a la que Berik puede, al menos, llevar gafas de sol y sentir que no llama la atención cada vez que sale a la calle.

Y vosotros, ¿habíais visto "El hombre elefante"?, ¿no?, ¿y a qué estáis esperando?