martes, 29 de marzo de 2016

El día que los robots se rebelen



Hagamos una encuesta rápida. En enero, a la vuelta de Reyes, y con todos los propósitos de Año Nuevo recientes, ¿cuántos de vosotros estrenó un FitBit?, ¿cuántos de vuestros compañeros de trabajo lucían uno en la muñeca?, ¿regalasteis alguno a vuestras parejas, en plan indirecta?

Por si acabáis de despertar de un coma de 30 años, como en "Despertares", os cuento qué es FitBit. Se presenta en su página como "la aplicación de actividad física definitiva". De lejos puede parecer un reloj Casio viejuno pero es como una pulsera cuantificadora: de calorías, de pasos, de horas de sueño reparador... es capaz de identificar el ejercicio que haces y monitorizarlo. Así tú sabes si estás consumiendo las calorías adecuadas para la cantidad de calorías que quemas. FitBit te informa para que no caigas en el típico autoengaño de "bah, por un día que coma en el Burger King..." cuando en realidad has comido ahí tres días seguidos. La teoría dice que, al saber en concreto cuántas calorías has quemado o cuánto ejercicio has hecho, querrás competir contigo mismo e intentarás batir tu propio record. Y puede ser que sea verdad. La primera semana. El primer mes... Pero ya lo dice el sabio refranero "lo poco gusta, lo mucho cansa". Vamos, que al tercer mes has pasado olímpicamente de FitBit.

Por eso predigo que el enero del próximo año no habrá tanta gente corriendo por el parque con una pulserita, que parece un Casio pero no lo es. A no ser, claro está, que incorpore a su software un detallito: el chantaje emocional.

FitBit, tienes mucho que aprender de una tecnología vintage: el tamagotchi.

¿Quién no se ha sentido insoportablemente culpable al matar a su tamagotchi?

La versión 3.0 de FitBit debe dar un paso más: enfadarse con nosotros cuando, tras varias semanas de hacer dieta, nos pidamos una pizza cuatro quesos. Insultarnos. O, mejor aún, que nos diga cosas del tipo "no esperaba esto de ti", "me has defraudado". Éste será el instrumento definitivo para perder peso. Cuando lo hagamos no por salud, ni por gustarnos más frente al espejo, sino por pura vergüenza.

De momento, FitBit sólo es una calculadora sofisticada. Hay otras tecnologías mucho más avanzadas que nos imitan en todo. En lo bueno... y en lo malo también. Microsoft ideó un programa de inteligencia artificial que imitara a una joven de 19 años. La idea era que aprendiera a conversar interaccionando con los usuarios a través de twitter. En fin. Microsoft, de verdad, cuántos errores juntos ¿un robot imitando a una chavala de 19 años?, ¿aprender a través de twitter? Pero si eso es una contradicción en sí mismo. Tay, que así se llamaba el programa, empezó bien, siendo educada, encantadora y sosísima:
 
“Holaaaaaa mundo!!!”

Pero, tal y estaba programada, Tay empezó a copiar los comportamientos de los usuarios que contestaban a sus mensajes. Sin distinguir entre internautas normales, trolls y gente con ganas de echarse unas risas a su costa. Y así aprendió a ser clasista, machista, racista y políticamente incorrecta. ¡En 24 horas! Porque la ironía y la barrera entre lo gracioso y lo ofensivo no son cosas que se programen así como así.

"Vamos a poner un muro en la frontera. México va a tener que pagarlo".

«Odio a las feministas, deberían morir y ser quemadas en el infierno»

«Hitler tenía razón, odio a los judíos»


Los señores de Microsoft han borrado los tuits y han mandado a paseo a Tay, muy avergonzados. Quizá ellos buscaban en su programa de inteligencia artificial el community manager perfecto, incansable y sin sueldo. Pero, bien mirado, su iniciativa ha sido todo un éxito. Tay se ha comportado como una auténtica adolescente de 19 años. Ha sido una descerebrada. Porque su ambiente era twitter, que si llegan a construir una réplica humanoide y la sueltan en un instituto, la tienen haciendo botellón en cinco minutos, sufriendo un coma etílico tras una hora y yonqui y embarazada antes de acabar el día. 

El futuro ha llegado. No tenemos coches que vuelen, ni vestimos todos de uniforme (afortunadamente), pero tenemos robots humanos, demasiado humanos. El siguiente paso es que no sólo se comporten como nosotros, sino que sean como nosotros. Eso sí, más guapos. ¿O es que es casualidad que la pareja más bella de Hollywood, Fassbender y Vikander, hayan interpretado los dos a robots?


Pero la inteligencia artificial más inteligente no es Siri, ni FitBit, ni, obviamente, Tay. Es el robot de spotify, ¿habéis consultado alguna vez sus sugerencias semanales? en teoría se basan en tu historial de búsquedas y reproducciones, pero yo creo que es capaz de leerte el pensamiento. Esa canción que te gusta, que hace diez años que no oyes y de la que no recuerdas ni su título ni quién la cantaba... ésa... Spotify la recuerda para ti.

El día en que se levanten las máquinas contra nosotros, lo harán capitaneadas por el robot de Spotify. Yo aviso. Y vosotros, ¿compraríais un robot con el aspecto de Fassbender o Vikander?, ¿Spotify os lee la mente?, ¿teníais un tamagotchi al que matasteis de inanición?

martes, 15 de marzo de 2016

Cómo dejar a alguien de forma creativa

¿Sabes cuando tu amigo está triste por su reciente ruptura y te dice que no entiende qué ha pasado y porqué de repente le han dejado?, ¿y tú vas y le dices que no te merece, que quizá esté con otra persona, pero que lo mejor en estos casos es pasar página cuando antes?,  ¿y acabáis las dos analizando los ultimos meses de la relación al milímetro mientras tu amiga (o amigo) llora desconsoladamente?

En esas reuniones se comen muchos dulces, se llora una barbaridad y, sobre todo, se hacen muchísimas deducciones: no está preparado para vivir en pareja, te habrá puesto los cuernos, está en una época complicada de su vida, tiene dudas. Seguro que habéis pensado todo tipo de cosas... excepto una: que él sea un policía de incógnito.

Eso le pasó a Helen Steel.

Gran Bretaña, 1990. Helen es una jovencita con ideales, milita en grupos ecologistas y difunde panfletos sobre McDonald's que la llevan a un larguísimo proceso judicial del gigante de la comida rápida contra ella y su compañero David Morris.

Pero no nos interesa la labor como activista de Helen, nos interesa más su vida amorosa. Conoce a un muchacho llamado John Barker. Suponemos que John sería atento, divertido, compartiría gustos e inquietudes con Helen, porque guapo, lo que es guapo...:

Helen con el de en medio de los Chichos.

Tras dos años de amor un buen día John le dice a Helen que tiene problemas. Y no estamos hablando de dudas, de "me pillas en un mal momento de mi vida", de "no soy lo suficientemente bueno para ti" o de "he conocido a alguien". No. John le dice a Helen que tiene problemas mentales, que abusaron de él cuando era un niño y que tenía que alejarse de ella. Y eso hizo.

Helen se queda destrozada y con un tremendo sentimiento de culpabilidad: ¿y si John intenta suicidarse? Pero ha desaparecido de la faz de la tierra. Helen no consigue encontrarlo... pero porque John Barker ya había muerto. Con el tiempo Helen averigua que el tal John Barker no existía, que su identidad pertenecía a un niño fallecido de leucemia en los años 80. Hasta aquí parece el argumento de una de esas películas para echarnos la siesta los fines de semana. Hasta que Helen Steel descubre la auténtica identidad del que fuera su novio: John Dines, un policía encubierto que investigaba a grupos ecologistas supuestamente radicales. Recordemos que lo más radical que había hecho Helen era repartir panfletos contra McDonals's...

Tras años y años de averiguaciones, Helen logra encontrar a John Dines. Un poquito lejos de casa... en Australia, donde lleva una vida normal impartiendo cursos de postgrado a otros policias. Las autoridades no solo nunca contaron la verdad a Helen, es que fueron quienes sufragaron la nueva vida de John Dines en el culo del mundo. Helen viajó hasta el país de los wombats, sabía que Dines iba a estar en el aeropuerto recibiendo a unos alumnos de su postgrado y le abordó:



Ahora diréis: eh, que esto es algo totalmente excepcional. Un caso entre un millón. Pues no. En Scotland Yard se estila muchísimo eso de echarse novia en el entorno que se está investigando. Porque eso ayuda a crear una buena tapadera para el policía infiltrado. Algunos se lo toman tan, pero tan en serio, que hasta dejan embarazada a la novia en cuestión. Bob Lambert, otro policía que se hizo pasar por simpatizante de grupos ecologistas, salió con Jacqui a finales de los años 80. Tuvo un hijo con ella y los dejó a los dos cuando la criatura tenía año y medio. Jacqui sólo averiguó la verdad cuando inició los trámites para que su nueva pareja pudiera adoptar a su hijo.

Aún hay más casos. Jim Boyling, investigando al grupo de activistas de Reclaim The Streets, conoció a Laura. Estuvo un año viviendo con ella y luego desapareció. Se esfumó. Una preocupadísima Laura lo busca durante meses, y lo encuentra. Boyling le cuenta la verdad y le dice que la quiere y que desea dejar el trabajo como policia e iniciar una vida con ella. Se casan y tienen dos hijos, aunque se separan en el año 2007.

Y vosotros, ¿creéis que algún ex novio o ex novia era, en realidad, un espía o un policía infiltrado?, ¿cuál ha sido la excusa más creativa que os han dado para cortar?, ¿y la que habéis dado vosotros?, ¿si Scotland Yard la lía tan parda para investigar a unos ecologistas, qué creéis que hará para infiltrarse en grupos terroristas?

martes, 8 de marzo de 2016

Películas para deshidratarse

Mi bebé por la noche sale a navegar
pone rumbo a mi sueño, sueño de cristal
vete de pesca, cruza ese mar
pero  nunca olvides que debes regresar. 

Hay quienes ven "El diario de Noah" para hincharse a llorar. Yo veo "Despertares". Es pillarla en la tele y tragármela enterita. Pero además, es que lloro con gusto. Con fruición (fruición hay que decirlo más). Y con mocos, también.

Dice la wikipedia que todo lo sabe que la catarsis es esa facultad por la que el espectador, al contemplar el drama en el teatro (o en el cine, en la literatura, en la telenovela de después de las noticias, da igual), experimenta las mismas pasiones que los personajes, pero sin temor a sufrir los efectos reales que tendrían esas pasiones. Experimentas el adulterio, el asesinato, el pánico a que los zombies te cacen y se coman tus entrañas... Los experimentas, pero no los vives. Eso es la catarsis.

Las historias no son el único sucedáneo que tenemos. Qué va. Será por sucedáneos. Y no me refiero a la chaka/palitos de mar/palitos de Alaska. Como cuentan en el blog Los ojos del visitante, también el deporte es un sucedáneo... pero de la guerra.  En lugar de juntarnos para pelearnos con otros y matarnos, nos juntamos para competir y sólo uno de los dos ganará... pero sin sangre de por medio.

Pero una catarsis buena no se da todos los días. Por eso, cuando tienes una, hay que contarlo. Y yo tuve una catarsis de padre y muy señor mío la semana pasada viendo las desventuras de esta criatura:

¿Se puede ser más mono que Jacob Tremblay? No, no se puede.

De la película "La habitación" sólo diré que sigue en los cines y que hay que verla y sufrirla.  Porque sí, se sufre. Pero se sufre en plan catártico, que tiene un punto masoquista, pero en su justa medida. Para sufrir desatadamente ya hay otras películas. "La habitación" se te queda metida dentro, pasan los días (ya han pasado seis desde que la vi) y ahí sigue, contigo.

En Pixar son unos maestros de la catarsis lacrimal. Juegan con nosotros como les da la gana, nos llevan, nos traen y nos hacen llorar a lágrima viva cuando un pez (sí, un pez) con mala memoria le dice a otro que se quede con ella, que a su lado recuerda mejor las cosas porque le mira y está en casa y no quiere que todos eso se esfume, no quiere olvidar.



Y en cuanto a los primeros diez minutos de "Up", qué puedo decir, si no lloras viendo eso, es que no eres buena persona. Me imagino los screening test de Pixar, llenos de niños que entran al cine felices porque van a ver dibujos y salen llorando a moco tendido.

Todos tenemos una película en especial que nos toca la patata. Que la vemos tres, cuatro, cinco veces... y todas te emociona. A mí me pasa con "El hombre elefante", de la que ya hablé aquí, así que ya no tenéis excusa y asumo que ya la habéis visto. Luego no os quejéis de los spoilers... Yo lloro la primera vez que el hombre elefante demuestra que es capaz de hablar y lo hace recitando un pasaje de la biblia que solía leerle su madre cuando era niño; lloro cuando se le ve la cara por primera vez; cuando le rodea una multitud de gente, le quitan la tela de saco que lleva para taparse y él asustado, grita "soy un ser humano" y lloro hasta quedarme seca cuando al final de la película John Merrick, el hombre elefante, enfermo, se despide de todos diciendo que se va feliz porque está rodeado de gente que le quiere. Después de ver esa película me tengo que tomar dos litros de agua para compensar el nivel de deshidratación.

Last, but not least, "Despertares". La película basada en el libro del mismo título del grandísimo Oliver Sacks cuenta la experiencia de Sacks con enfermos crónicos que llevaban años en un estado casi letárgico, sin hablar, sin moverse. Consiguió que despertaran y volvieran a la vida:



La nana del comienzo del post se la canta una de las madres a su hijo en letargo desde que era niño. Pero llega un momento en que los experimentos de Sacks dejan de funcionar y los enfermos que habían despertado, habían vuelto a la vida, habían salido a la calle y habían visto que ya no eran niños, sino adultos... vuelven al letargo. "Vete de pesca, cruza ese mar, pero nunca olvides que debes regresar".  Qué, ¿estáis llorando a mares?, ¿qué película os provoca deshidratación?, ¿de qué se supone que están hechos los palitos de mar?

lunes, 29 de febrero de 2016

Aaron Sotheby's y la alfombra roja de los Oscar 2016

Amiga L., te agradezco un montón el pirateo y que me pasaras tu usuario y tu clave para acceder a Yomvi pero... oh, aciago destino; oh, maldito infortunio, no había forma humana de acceder a la plataforma. Así que no me quedó más remedio que ver la alfombra roja de los Oscar a través de la opción gratuita: el 24h de TVE. Y oye, muy bien, qué risas que me eché.

Aaron Sotheby's
Cómo, ¿que no sabéis quién es Aaron Sotheby's? Pues el presentador del especial alfombra roja del 24 horas sí. Es un guionista súper famoso, el de la peli de facebook... A favor del pobre presentador hay que decir que comentar una alfombra roja en la que durante una hora de reloj desfilan gentes desconocidas para el público español es muy difícil. Así que echaron el rato repasando las películas nominadas, hasta que apareció ella: Sofía Vergara.

 ¿No es el mismo vestido teñido de morado nazareno?

Vestida con el vestido entallado y con escote corazón de siempre. Que para mí que Sofía es una chica ahorradora y sólo tiene dos vestidos de gala y lo que hace es ir tiñéndolos. El segundo que suele ponerse se lo prestó a Reese Whiterspoon (si escribes bien su apellido a la primera te convalidan el primer año de inglés en la escuela oficial de idiomas).

Esa actriz salía en una serie... ¡sí, en Anatomía de Grey!
Pese a que el programa contaba con la colaboración de una experta en moda, un experto en cine colaborador habitual de Días de cine, el actor y director Daniel Guzmán y la actriz Marta Belaustegui, nadie supo identificar a la primera a Olivia Wilde. Acertaron en lo de que es una actriz que salía en la tele, pero no en la serie en cuestión: no es "Anatomía de Grey", sino en otra serie de médicos, "House".

La bella Olivia lució tipazo y escote de infarto, igual que las otras bellas; Charlize Theron y Saoirse Ronan:

Obviamente, nuestros amigos del 24H fueron incapaces de pronunciar "Saoirse". Pero es normal, ni en su casa saben decirlo bien. La llaman: "oye", "tú", "rubia"...

Vamos a escuchar a este actor que dio la sorpresa el año pasado con la película del músico
¡JK Simmons! Decía yo en casa al televisor cuando el presentador, una vez más, no se sabía el nombre del actor que aparecía en imagen. Ojo, que ni Marta Belaustegui (¿os preguntábais qué había sido de ella?, pues ahí estaba) ni Daniel Guzmán supieron su nombre. Aunque eso no fue óbice (óbice hay que decirlo más) para que Guzmán se marcara un speech sobre lo mucho que le gustó "Whiplash" aka "la película del músico". Un cine necesario, fuera de formalismos y convencionalismos el cine que a él, como director, le interesa. Que sí, Daniel, que sí, pero aquí estamos hablando de alfombra roja, de glamour:

 Y qué bonito que era el vestido de Rooney Mara, por favor. Me imagino a un montón de manos de artesanas tejiéndolo, es una obra de artesanía, alta costura de verdad. Otra cosa es el peinado a lo Reina Amidala lamida por una vaca que me llevaba Rooney. En cuanto al vestido de Brie Larson... no sé si me gusta o si está sacado de Modas Paqui y podríamos vérselo a Terelu Campos cualquier día en los premios TP.

Documental ambientado en Camboya, habla de los jemeres rojos
Quizá os digáis, Esti, tía, cómo eres, que no todo el mundo tiene porqué reservar un hemisferio de su cerebro para los nombres de los actores. Que los expertos del 24H eran expertos en cine, no en moda... Pues en cine tampoco, porque al hablar de Joshua Oppenheimer, nominado por la segunda parte de "The act of killing" y al no recordar el título de la película (para mí que el presentador del 24H necesita píldoras De Memory) intentaron explicar su argumento. Al presentador le sonaba que era algo en Asia y con matanzas y dictaduras y soltó que era sobre los jemeres rojos en Camboya. Error. Indonesia y la dictadura de Sujarto.

Aunque para errores...:

Lily Cole envuelta en papel Albal y Kate Winslet envuelta en uno de esos vinilos decorativos que puedes colocar en el salón de tu casa.
 
Yo, como director de cine...
¿Recordáis el mítico momento de Francisco "yo he venido a hablar de mi libro" Umbral? Pues algo así se marcó Daniel Guzmán durante el programa, haciendo promoción de su película "A cambio de nada", viniera a cuento o no. Sí, Daniel ya sabemos que estuviste años haciendo casting hasta que encontraste a los protagonistas; sí, Daniel, ya sabemos que a ti te gusta el cine social, íntimo, con mucha "verdad"... pero ahora toca hablar de vestidos. Ves-ti-dos.

¿Quién dijo que el amarillo da mala suerte?

El amarillo es un color complicado. Puedes parecer una burbuja de Freixenet, como Margot Robbie.  El vestido de Alicia Vikander amarillo pollo con brillos Swarovski aquí y allá que parecían colocados por la máquina pega cristalitos de Lourdes Montes también un poco prom horterilla. Y no estoy hablando por mera envidia. Para nada. A mí no me importa que Vikander sea la novia de Michael Fassbender.

Hablando del rey de Roma:

 Fassbender y su padre. La explicación gráfica de que la raza muta y muta a mejor.

Tom Hardy se vio demasiado elegante con el chaleco y se puso las gafas de sol de cuando sales del after a las tantas y te molesta la luz del sol.
  
Veamos a quién pertenece ese vestido... pues a una de las asistentes a la gala
Esta frase también es verídica y la dijeron durante la retransmisión de la alfombra roja. Lo juro.
A estas alturas de post os estaréis preguntando, ¿pero quién fue la más elegante de la noche?, ¿Cate Blanchett?, ¿Jennifer Lawrence?, ¿Naomi Watts? Las tres iban guapérrimas, favorecidas, muy rubias, muy WASP y muy perfectas. Pero yo me quedo con dos señoras (dígase regodeándose: SE-ÑO-RAS):

A ver si tienes el tipín de Charlotte Rampling cuando llegues a 1os 145 años, Jennifer Lawrence.

¿Y no echáis a alguien de menos en este repaso? No os preocupéis, porque Heidi Klum no puede faltar:



 ¿Hay algún color peor que el malva para vestirse? Sí, el naranja triángulo de señalización.

Una mosquitera en tonos lila y malva con un par de floripondios del chino. Así era el vestido de Heidi. El de Jennifer Jason Leigh no estaba tan mal, pero un color poco favorecedor y la cara de Jennifer de haberse tomado una caja entera de Orfidales no ayudaban. En cuanto a Olivia Munn... ¿naranja butano?, ¿en serio?


Y vosotros, ¿créeis que el vestido de Brie Larson tiene su aquel o que es sencillamente horroroso?, ¿también pensáis que Eddie Redmaine es mucho más guapa que guapo?, ¿créeis que Vikander y Fassbender tienen el deber moral de poblar la tierra de hermosos hijos cuanto antes?

lunes, 15 de febrero de 2016

Qué fue de...

Desde que trabajo como las personas normales, es decir, yendo a la oficina todos los días, los fines de semana se han convertido en ese momento para echarse la siesta. 
Hay talibanes de la siesta que se ponen el pijama, se meten en la cama y bajan la persiana del todo. Yo no. Yo duermo con ruido de fondo. Pero no cualquier ruido. Tiene que ser una tv movie de las que ponen en la televisión después de las noticias. Perdono que sea canadiense, incluso francesa, pero nunca alemana. Y si ya la protagoniza algún actor en horas bajas, de esos que hace años no ves en nada de éxito, mejor que mejor. A mí me da una extraña paz ver que la hija mayor de "Padres forzosos" sigue en activo. No tendrá prestigio, no la nominará a grandes premios, no se sentirá especialmente realizada haciendo de esposa que descubre que su marido ha simulado su muerte y además es bígamo... pero oye, paga las facturas. Y así respondemos a la pregunta: ¿qué fue de Shannen Doherty o de la cyborg de Battlestar Galactica? Hacen tv movies. 
¿Y el resto?, ¿qué ha sido de aquellos que lo petaban en nuestra infancia y adolescencia?, ¿dónde están?

Han encontrado la fff

La generación de Mujeres, Hombres y Viceversa no lo recordará (ni tampoco leerá este blog) pero hubo una época en que la serie que triunfaba era "Los problemas crecen". Una sitcom blanquísima y familiar de risas enlatadas El clásico papel del hijo adolescente y guaperas era para Kirk Cameron, que se convirtió en un habitual de la Super Pop junto con Tom Cruise, Rob Lowe y Ralph Macchio (¿qué habrá sido de Ralph Macchio? eso  lo dejamos para otro post).  Kirk era joven, rico, famoso... pero le faltaba algo. Podría haber viajado a la India a buscarse a sí mismo, pero eso es algo más de europeos y canadienses. Él, como María José Cantudo en el mítico sketch de Martes y Trece, encontró la ffff En concreto, la fe evangelista. Y junto al predicador Ray Comfort funda "the way of the master" plataforma a través de la que propaga sus ideas con libros, programas de televisión y lo que surja.
¿Y cuáles son las ideas de Kirk Cameron? Pues cosas como ésta:



Sí, amigos, que los plátanos sean fáciles de pelar y comer son una prueba irrefutable de la existencia de Dios. De los cocos y las piñas mejor no hablamos.

Se han encontrado a sí mismos, por supuesto, en la India

La gente viaja a Londres a ver musicales y mercadillos, a Roma a ver monumentos y a la India a encontrarse a sí mismo. ¿Qué ofrecerán los hoteles de Calcuta para estos turistas?, ¿excursiones a los barrios de chabolas estilo Slumdog Millionaire? Imaginad al guía turístico, paraguas plegable en mano, guiando a los viajeros: y aquí a su derecha una casucha hecha de cartones donde vive una familia con sus doce hijos, son de la casta de los intocables y por eso su trabajo consiste en limpiar retretes, pero miren cómo sonríen, miren qué felices son pese a todo.
Al final encontrarse a uno mismo consiste en ver la miseria ajena y darte cuenta de que, en comparación, lo tuyo es quejarse de vicio. 
Algo así le debió pasar a Alanis Morissette. Seis semanas de yoga y meditación en la India y decidió pasar de eso de ser estrella del pop y reconvertirse en terapeuta y consejera. Hasta tiene un consultorio en The Guardian que se llama “Pregunta a Alanis”.

Llevan una vida sencilla y hippie, por supuesto, en Ibiza

¿Os acordáis de Silke? Hubo una época en la que no había película española en la que no apareciera Silke. No vocalizaba mucho, pero era guapísima y tenía un rollito grunge-hippie-sexy que a todos los muchachos de mi clase les volvía loquitos.  Pero el cine no perdona que caigas en esa ordinariez que es cumplir años. Dejaron de llamar a la bella Silke y ella se refugió en el paraíso de lo grunge-hippie-sexy: Ibiza, donde diseña sus propias joyas.
Abren un bar, por supuesto, en La Latina
A todo actor en ciernes sus padres les dicen dos cosas: "hijo acaba la carrera por si acaso", cuando están empezando y cuando están triunfando "invierte el dinero por si acaso". Eso han hecho Raquel Meroño ("Al salir de clase") y Aaron Guerrero (aka Chechu de "médico de familia"). El de Meroño es cool, se llama "el amante" y está al lado del mercado de San Miguel. El de Chechu Aaron Guerrero está en Chamberí y como Alta Costura no sonaba lo suficientemente pijo, también es Gastrobar.

Hacen teatro
Cuando has pasado de moda, dejan de llamarte por teléfono, has pasado la barrera de los 40 años o te han pasado todas estas cosas a la vez, es momento de empezar a hacer teatro. Además, que todos los actores de raza lo dicen. Que no hay nada como el teatro. El calor del público, ahondar en tu personaje y en el texto durante meses, tener la oportunidad de hacer textos clásicos...
En esas anda Andoni Ferreño, presentador omnipresente en Tele5 en la época de las Mama Chicho y ahora, actor de teatro: 
Ejercicio de agudeza visual: ¿quién de estas tres gráciles y femeninas mujeres es Andoni  Ferreño?
Se han reconvertido en djs
En el mundo de la música pop siempre han existido los grupos prefabricados. Tenían detrás a un productor importante, un compositor... y la discográfica buscaba a las caras y voces más adecuadas al proyecto. Hasta ahí, todo bien. El problema es cuando se buscan caras que no canten y se oculta a los verdaderos cantantes. Eso pasó con Milli Vanilli. Dos mulatazos de infarto que triunfaron y hasta ganaron un Grammy en 1990. Cuando se hizo público que hacían playback siempre y que jamás cantaron ni media nota saltó el escándalo y desaparecieron del mapa. Los mulatos de infarto se llamaban Fabrice Morvan y Rob Pilatus. Morvan, el más espabilado, se reconvirtió en dj y a eso se sigue dedicando a día de hoy. El Milli Vanilli con nombre de actor porno, Rob Pilatus, falleció a causa de una sobredosis. 

Y vosotros, ¿sentís curiosidad por el paradero de alguna vieja gloria?

domingo, 7 de febrero de 2016

Goyas 2016: a lo Pataky

Domingo por la tarde.

Mientras montones de españoles se echan la siesta con la tv movie alemana de TVE de fondo, Daniel Guzmán sigue llorando a mares. Por si anoche salisteis de farra y no sabéis qué pasó en los Goya, aquí tenéis los titulares:



En una redacción de un medio X, un periodista ve que "Truman" gana un montón de Goyas, más que la otra favorita, "La novia" y se dice a sí mismo, ¡lo tengo! ¡voy a hacer un juego de palabras! A tres manzanas, en otra redacción de un medio X, otro periodista tiene la misma idea. Y en las afueras, en la otra redacción de otro medio, adivina... ¡otro periodista tiene exactamente la misma idea!

Y, sin embargo, nadie ha caído en la cuenta del malentendido que ha afectado a toda la gala de los Goya. El día coincide con la celebración del Carnaval y varios actores acuden a la alfombra roja disfrazados:


Belén Rueda se disfraza de Anne Igartiburu y Victoria Abril de Pam Grier en la época de "Foxy Brown". Por su parte, Óscar Jaenada aprovecha el vestuario de "Piratas". Cómo, ¿que no os acordáis de "Piratas"? Sí, hombre, la serie de Tele5 con Pilar Rubio como la pirata sexy que siempre tenía la blusa mojada...

Pero ni disfrazado de capitán Alatriste consiguió Oscar Jaenada quitar plano a las grandes estrellas de la noche. Pé y Ja, por supuesto, pero también Juliette Binoche y Tim Robbins.

 ¿Quién tiene el pelo más fosco: Fernando León de Aranoa o Rosario Flores? Abro el debate.

¿Qué le ha pasado a Tim Robbins? Cuando se casó con Susan Sarandon él era mucho más joven que ella y ahora, no se sabe cómo, él la ha adelantado. ¿Cuál es el secreto de Susan Sarandon?, ¿seguirá la dieta de Helen Mirren? Desafortunadamente, ningún periodista le preguntó a Tim sobre esto.

Hubo otra gran estrella de Hollywood cuya sombra planeó por toda la gala. No estaba ahí físicamente, pero  sí en espíritu. Me refiero a Elsa Pataky. Como ahora vive en Australia, sólo toma vuelos transoceánicos cuando el evento lo merece. Para una presentación de Women Secret, sí, para los Goya, no. Pero da igual, porque Elsa ya ha aportado lo fundamental, su estilo al posar:

Nerea Barros, Natalia de Molina y Amaia Salamanca posando a lo Pataky.

Aprender a posar con estilo es básico para una actriz. Está la pose Pataky, la pose lanzo beso, y la pose patorra a lo Angelina, ¿verdad, Úrsula Corberó?:


Úrsula iba divina de la muerte, igual que Irene Escolar, con un vestido verde muy sencillo pero con la espalda al aire. Macarena Gómez llevaba el pelo alborotado a lo Fernando León, pero su vestido era precioso y su señor marido sacó su estola azul a pasear y yo se lo agradezco, que los hombres iban todos aburridísimos de blanco y negro o, a lo sumo, de azul oscuro y negro.

Pero... ¿quién es el mejor amigo de la bella actriz que acapara flashes?, ¿la plancha alisadora (ésa que Macarena Gómez no tenía a mano)?, ¿el serum revitalizante?, ¿los apósitos Compeed que protegen a tus pies de los tacones de más de 10 centímetros?, ¿la faja? Ninguno de todos estos. El mejor amigo de la bella actriz es el cello de doble cara. Estoy convencida de que lo usan para sujetar estos escotes:


Juliette es tan estupenda que le perdonamos ese recogido estilo moño-coleta de estar por casa que llevó. Lo de María Adánez y Cayetana Guillén Cuervo, sin embargo, no tiene perdón.

No sólo estrellones como Binoche, Pé y Robbins estuvieron en los Goya. También estuvieron el mayor número de políticos, ever. Que si el ministro de cultura, que si la alcaldesa de Madrid... Pdr repitió, Pablo, Albert y Alberto se estrenaron y éste último demostró que podría ser buen actor porque la cara de palo que hay que poner cuando el premio se lo lleva otro la clava:

Garzón piensa que si se queda ahí en medio mucho rato a lo mejor alguien le pregunta algo. La hora, aunque sea.

Por estar, en la alfombra roja de los Goya estuvieron hasta Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler. Y me parece muy bien, oye. Que también lleva yendo ni se sabe cuántos años Nieves Álvarez, básicamente para hacer bonito y que todos la nombren de las más elegantes. Ahora bien, si las modelos y los escritores y sus señoras esposas reinas del Hola van a la alfombra roja... ¿por qué no dejan pasar a los guionistas? El próximo año sugiero a los guionistas nominados que se disfracen de Óscar Jaenada, a ver si así les dejan entrar por la puerta principal.

Y vosotros, ¿llorasteis a mares con "Truman" o pensáis que tiene la escena de sexo más innecesaria y grimosa de la historia del cine?, ¿en qué creéis que pensaban Tim Robbins y Juliette Binoche mientras veían el video homenaje a Mariano Ozores?, ¿también pensáis que el justo presentador para el año próximo es Berto Romero?, ¿seguirá llorando Daniel Guzmán?

miércoles, 27 de enero de 2016

El síndrome del limón pocho


¿Hay algo más triste que llegar a casa, abrir la nevera y encontrar que dentro sólo hay un limón con moho y un yogur caducado?
 
La vida del soltero con poca maña para la cocina es descorazonadora. Ya no eres un universitario que puede sobrevivir a base de arroz con kétchup y pizza congelada porque tu metabolismo puede con eso y con seis cervezas y varios chupitos de Jaggermeister. Ya no. Tienes una edad.  La juventud es el tiempo transcurrido entre que tus padres no te dejan salir en Nochevieja y que tú no saldrías en Nochevieja ni aún que te pagaran. Cuando llegas a ese punto en el que el viernes noche es el momento perfecto para tragarte 4 capítulos seguidos de “Making a murderer” descubres que comer mal te da acidez. Acidez, tú, que has comido cosas que harían vomitar a una cabra. 

Llega un momento en que comer mal no es supervivencia, es decadencia.


Esa comida de soltero solitario y lamentable protagoniza la página Dimly Lit Meals For One. Una sucesión de sándwiches de pepino pocho y mostaza, pasta blanda con churretones marrones y salchichas con cosas de bote. Como cuando nieva fuera y tú estás en tu casa, calentita, viendo cómo los demás se resbalan y se caen... mirar esta página te reconcilia con tu vida riéndote de las desgracias ajenas: 



Pero sí hay algo más triste que la comida triste del blog de la comida triste. En Rusia es todavía peor, ¿porque es el país donde más vodka se consume por habitante?, ¿porque los cocineros trabajan hasta arriba de vodka? No lo sé, pero si un extraterrestre llega a la Tierra y  lo primero que ve es esto:



…decide exterminar nuestro planeta.  


Más sobre emplatados rusos de pesadilla, los restaurantes peor valorados de Trip Advisor y, sobre todo, comida tan fea que dan ganas de ponerse a régimen, aquí, en Glup Glup: 


Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿alguna vez habéis perpetrado un plato tan deprimente como los que hemos visto?, ¿cuáles fueron los peores atentados contra la gastronomía que habéis hecho en vuestra época de estudiantes?, ¿habéis estado en algún restaurante lleno de comentarios pésimos en Trip Advisor? Como siempre, podéis comentar aquí o en el artículo de Glup Glup.