lunes, 28 de febrero de 2011

El finde que viene veo “El discurso del rey”

Este no, que todo el mundo tendrá el mismo plan en mente. Al otro. Ya sabéis, mis queridos y escogidos (numerosos no sois, que lo sé yo) lectores, que a mí las galas y los premios me la repampinflan. Lo que me interesa es la alfombra roja y convertir este blog en una salita de espera de peluquería de barrio, con todos despellejando sin pudor, sin medida y sin sentido. Y, por lo que he oído, la gala de anoche de los Oscar tampoco hubiera servido para hacerme cambiar de opinión: larga, convencional y con los mismos premiados que se han llevado antes todo lo llevable en la temporada de premios de Hollywood. Vamos, nada nuevo bajo el sol.

Teniendo en cuenta que, de las nominadas, sólo le visto “Exit through the gift shop”, “La red social”, “valor de ley”, “animal Kingdom” y “Toy story 3”, no puedo criticar gran cosa. Excepto ésta que me tiene muy indignada: ¡¡¡cómo es posible que la película de Banksy no se haya llevado mejor documental!!! Aunque sólo fuera por el interés que tendría saber quién iba a recogerlo, deberían habérselo dado. Pero allí (como si de un festival de cortos en un pueblo se tratara) deben pensar que los documentales sólo son para temas sociales y se lo han dado a uno sobre la crisis.

Esto no puede ser, dos párrafos ya y no he ido a lo importante:

¡Los modelitos!


Sharon Stone, Cate Blanchett y Anne Hathaway iban guapas, sí, pero porque son muy guapas. Cate Blanchett, tan rígida como siempre, que de pequeña se tragó una escoba y gracias a eso siempre camina erguida; Anne iba vestida de rojo, el color le quedaba divino, pero el vestido parecía sacado de "Moulin Rouge", la película. El moño parriba de Sharon Stone creo que era una ilusión óptica, para que pareciera que estaba menos estirada de lo que sí está.

Por cierto, el vestido de Anne Hathaway era rojo valentino:

Valentino se inspiró en su propio rostro para crear el rojo valentino.

Las protagonistas de “Cisne negro”, que tampoco he visto y lo mismo cae este fin de semana, Natalie Portman y Milla Kunis, iban remonísimas. Natalie de color burdeos (granate lo llamaba yo, ignorante de mí) y Milla de color lavanda (si veis que alguien lo llama “lila” o “azul clarito”, es que no tiene ni idea).


Una lástima esos pendientes que parecían sacados de la sección de pomos del Zara Home y que el encaje del vestido de Milla diera la impresión de que se le veía tó el sujetador. Con lo vulgar que es eso, aunque lo peor de lo peor es que se te vea uno de esos tirantes transparentes comprados en el chino. Pero eso en los Oscar no pasa, ni en los Goya, ni siquiera en los TP. Puede que pasara en los premios de Cadena Dial, eso sí.

En la sección fija de toda alfombra roja: “si respiro me muero”, tenemos a varias actrices que, o bien se están preparando para una película de época donde deberán llevar corsé, o se han empeñado en llevar una talla que no es la suya (esto yo lo entiendo, me empeño en meterme en la 38 de Mango y no quepo). Jennifer Hudson, Pé y Sandra Bullock.


Lo contrario le ocurrió a Melissa Leo, a ella le pasaba con el vestido como a mí con los zapatos, que a trozos son de tu talla, y a trozos no.

Tan acartonada como su propio vestido iba la anteriormente siempre perfecta Nicole Kidman. ¿Pero los efectos del botox no se iban a la larga?, ¿por qué se sigue pinchando?


El chiquitico con mechas rubias es su señor esposo.

Y más que vestidas, envueltas para regalo, iban la hija de Steven Spielberg y Halle Berry:


En cuanto a ellos, se me ha caído un poco la imagen que tenía de Christian Bale al verle como en realidad es, uno de esos hombres con barba de diferente color al pelo. Quién iba a decir que él y Pablo Motos tenían algo en común. Y quién iba a decir que de los más elegantes de la gala iba a ser Jeff Bridges, que tiene ya una edad, ésta en concreto, pero qué porte, qué saber estar, qué ojos azules, qué clan familiar tan bien avenido, qué todo.

Me ha aliviado comprobar que el gremio de los directores nominados a Oscar es casi tan feo como el de los guionistas.

¿Y quiénes iban ideales, además de las mozas de "Cisne negro"? Pues éstas:


En otra vida debí ser una urraca, porque me gustan mucho los vestidos que brillan. Me da igual que sean plateados, como el de Gwyneth Paltrow, azul noche como el de Amy Adams o gris perla con plumitas como el de Hillary Swank. Por cierto, que yo mataría por las joyas que veteasabertúquéfirma prestó a Amy Adams. Yo por una joya MA-TO. Ala, ya lo he dicho.

Y no quiero acabar este post sin unas reflexiones. Sí, que no todo va a ser glamour y despellejamiento. Observad y reflexionad:

¿Qué hace esta señora con este anciano?


¿Por qué está casado Hugh Jackman con esta señora, y no conmigo?

¿Seguro que estos dos son padre e hija?

¿Y no madre e hija?

Y, la más importante de todas, ¿dónde estaba Heidi Klum? No me puedo creer que no la hayan invitado, lo más probable es que esté embarazada otra vez y con náuseas.

domingo, 20 de febrero de 2011

Celebrities

Ya he dicho varias veces lo muy fan que soy de Martes y Trece. Echo de menos sus especiales cuando llega Navidad y los revisito casi como por prescripción médica cada dos meses. Incluso pienso la punta que podrían sacar a personajes que han aparecido después de su separación. Imaginaos la Operación Malaya, Álex Ubago, Tamara y Leonardo Dantés, Sarkozy y la Bruni o Harry Potter imitados por ellos. Cuántas horas de diversión que ya nunca veremos...

Los famosos con sentido común y sentido del humor saben que ser imitados es sinónimo de dos cosas: que eres muy conocido, y que tienes la personalidad suficiente como para ser imitado. Aunque joda, al final no deja de ser una especie de homenaje.

Pero luego hay otros personajes públicos que tienen tanta, pero tanta personalidad, que no necesitan que les imiten. No es posible parodiarlos, porque ellos solitos lo hacen.

Está el caso de Tamara Falcó, una pija tan repija de manual que parece estar parodiando a Mar la de "Mujeres ricas", pero no, es que ella es así de pava:



Atención a estas líneas de diálogo:

Marta Robles: ¿Qué es lo que quieres hacer cuando seas mayor? (y que conste que en este video Tamara debía tener 26 o 27 años).

Tamara Falcó: Bien… (los puntos suspensivos son necesidad con Tamara, a ella hilvanar más de dos palabras le cuesta una barbaridad) a mí siempre me ha gustado la moda, entonces, me gustaría, ehm… compaginarlo con… algo… mmm… que tenga que ver con “communications”, pero siempre en el sector de la moda.

Que digo yo que las "communications" las tendrá más dominadas que las comunicaciones, porque si no, no me explico cómo alguien con esa fluidez verbal quiere ser relaciones públicas.

Otro personaje capaz de despertar esa mezcla de risa, vergüenza ajena y ganas de ver más es el director de cine Javier Rebollo. Ya habló de él en un fantástico post Escrito Por, y no puedo resistirme a colgar este trocito de entrevista:


Me encanta cuando dice que tiene una forma "loca" de trabajar "sensual, alegre..." Vamos, que pasa olímpicamente del guión, y esas cosas que exigen los manuales "idea núcleo, punto de partida, punto de giro, todas esas cosas heredadas del maldito Aristóteles". Yo personalmente del mundo clásico cogí más tirria a Julio César, pero porque en mi clase de latín nos tiramos todo segundo de BUP traduciendo la guerra de las Galias (Gallia est omnia divisa in tres partes res, eso sí que es para maldecir a alguien).

Pero mis favoritos para que Joaquín Reyes los imite en una nueva tanda de "celebrities", son Cristina Rosenvinge y Ray Loriga. Atención a esta especie de entrevista que él le hizo a ella cuando todavía eran pareja en un programa de la 2 llamado "Carta Blanca":



Nunca la languidez fue tan divertida.

Ray (hablando de un concierto conjunto de Elliot Smith y Cristina Rosenvinge): "Probablemente la Nochevieja más triste del mundo, Elliot Smith se suicidó, pero no por tu culpa, uno o dos años después" Cristina responde: "y yo estuve a punto". Los dos sonríen lánguidamente, tanto, que no sabes si el intento de suicidio fue en serio o es una broma. Luego comentan que el concierto fue sencillo, sólo guitarra y voz "pura melancolía", dice ella.

Unos minutos después pasan a reflexionar sobre los artistas "sintientes" y los "pensantes" y Cristina dice que la novela se escribe desde la inteligencia y la poesía desde la intuición y lo mismo pasa con la música, que sale directamente de ti, o más bien de una especie de conciencia colectiva.

Menudo fiestorro se podría montar si juntamos a Ray, a Cristina y a Javier Rebollo. Quemaban Madrid, fijo. Ni Paris Hilton cuando salía con Lindsay Lohan y Britney Spears...

Después de jugar un rato a "a ver quién nombra a más escritores y cantantes de culto" (yo digo a Celine, tú dices a Virginia Wolf...) hablan del negocio musical y sueltan los dos grandes frases del tipo de: "como dice tu paisano Kierkegaard" (Ray a Cristina) "como tú bien sabes, yo no pienso" (Cristina a Ray), "la mediocridad es el terror más grande para cualquier persona que se dedica a esto" (Cristina a Ray), "desde luego el mío sí" (Ray a Cristina) y así hasta que se acaba la entrevista.

Y vosotros, ¿qué personaje más o menos conocido créeis que se basta consigo mismo para crear un celebrities?

lunes, 14 de febrero de 2011

Cómo triunfar en una alfombra roja

Amigas y amigos todos. Amigas, seguramente, porque cuando hago estos posts dignos de un especial del “Cuore” todos los comentarios son de chicas. Os diré una cosa, he estado estudiando, en concreto he estudiado: la alfombra roja de los Emmy, la de los globos de oro y ahora la de los Goya, y creo que estoy en posición de daros a todas unos cuantos consejos para que cuando os inviten el año que viene a la ceremonia (quien dice el año que viene dice dentro de 5 años o 1o o nunca jamás) seáis una de las “it girls” y no una "arg" girl. Porque para una celebrity lo peor de lo peor no es que tengas que ingresar en una clínica de desintoxicación o que te enteres por una portada de la infidelidad de un novio, no, lo peor es estar en la sección "Arg" del Cuore.

A lo que iba, consejos para triunfar en la alfombra roja:

1. Ir de negro no es una apuesta segura:

Me aburro...


Además, Cayetana Guillén Cuervo sufre el denominado síndrome Brittany Murphy, por el que parece que siempre lleve el pelo sucio.

2. Asume que los diseñadores diseñan para pibones:

Vestidos los dos bonitos, pero que no acababan de quedar bien. El cinturón extraño de Lola Dueñas y la inseguridad de Nora Navas (enseñando piernas con cara de susto) tampoco ayudaban mucho.

3. No basta con ser joven, delgada y bella para triunfar en la alfombra roja. También hay que elegir bien el vestido:

Meteduras de pata de menor a mayor; Aitana Sánchez Gijón iba muy guapa, aunque su vestido era pelín espantoso, el de Ana Álvarez era espantoso, sin pelín ni nada; la novia de Imanol Arias debió comprarse el foular de Goya en la tienda del Prado y dijo, "pues me pongo esto mismo".

4. Los vestidos asimétricos y a la vez palabra de honor los carga el diablo:

María Valverde debería haber ido a la modista a que le ajustaran un pelo el vestido que por delante hacía bolsitas.

4. Di no al estilo madrina de boda:

Si te puedes imaginar a tu tía la del pueblo, la que pincha cuando da besos, llevando el vestido que has elegido, es que es un vestido de madrina. Otro truco para distinguir el estilo madrina de boda es imaginarte el vestido en cuestión sobre María Teresa Campos. Si ella lo podría llevar, no lo dudes, estamos ante un traje de madrina.

5. Di no a los brillos de tela de disfraz comprado en el chino:

Los vestidos de noche que parecen un salto de cama, como el que lleva Manuela Vallés, no son buena idea. ¿Un abrigo que brilla, Anne?

6. Di no al tupé:

No.

7. Di no a los gorros en general y las boinas en particular:

Así, no.


Así, sí.

Además he visto por la calle varias veces a Asier Etxeandía y certifico que el muchacho está muy bien terminado. Y sé de lo que hablo, que también he visto por la calle a Hugo Silva y no me ha parecido para tanto.

Siguiendo estos prácticos consejos puedes ir a los eventos tan monas como ellas, las finalistas a más monas de la alfombra roja:

Emma Suárez, elegante y muy amable con la prensa, hasta con los reporteros de "España directo" que al preguntarle por su nominación a mejor actriz añadieron que en "La mosquitera" interpretaba a una mujer de 40-50 años. Emma Suárez sólo pudo decir con cara de susto: "¿50?". El vestido de Carolina Bang era un poco soso, pero las joyas y el peinado eran di-vi-nos. Y Leonor Waitling iba monísima, que por estar embarazada no hay que llevar vestidos de mesa camilla.

Pero, ¿quiénes serán las ganadoras a más elegantes de la noche? Y más en una alfombra roja a donde no acudieron ni Penélope, ni Paz Vega, ni Goya Toledo, ni Elsa Pataky (podría haber venido con su marido australiano, hubiera sido un detalle) ¿Será ella, la Heidi Klum patria que no pierde una alfombra roja?, ¿ella, que le gusta un vestido con cola cosa mala?, ¿ella, que seguro ha sido modelo en su adolescencia? Pues no. Las ganadoras a más elegantes de la noche son (redoble de tambores):

Maribel Verdú, guapísima con un traje negro de corte asimétrico ideal; Elena Anaya, de verde oscuro y sandalias altísimas y Aura Garrido, de princesita con un vestido dorado de quitar el hipo.

Y vosotras, ¿qué opináis?, ¿quién iba más elegante?, ¿no os parece que Inma Cuesta es la hermana secreta de Noelia López (la ex de Guti)?, ¿qué me decís del romance entre Carlos Bardem y la estrella del porno, Celia Blanco?, ¿y quién era la menos elegante? Yo, esto último, lo tengo clarísimo, ni Verónica Forqué, ni Loles León, ni Leire Pajín, sino una desconocida, la acompañante de Fernando Guillén Cuervo:
Ahí queda eso.

lunes, 7 de febrero de 2011

¿Hay guionistas guapos?

Pues mira no. Que yo sepa, que conozca, que haya visto de cerca, no. Los guionistas españoles se dividen en dos grandes grupos:

- Los de toda la vida, de entre 40 y 50 años, una especie de Flipys que siguen llevando camisetas con logos o dibujos de cómics. Por supuesto llevan gafas y algunos además están un poco calvos y un poco rechonchos. Algo muy parecido a esto

- Los gafapasta, versión juvenil de los anteriores, todavía ni han engordado ni se han quedado calvos. Alguno especialmente preocupado por la moda puede ser confundido con un diseñador gráfico o un publicista, pero la montura de colores de sus gafas los distingue claramente del guionista, que sólo lleva montura negra o finita metálica.

Pero ya sabemos que la industria audiovisual española es poquita cosa. Igual hay que mirar al otro lado del océano para encontrar otros tipos de guionistas. Miremos a los que ahora parten el bacalao, los creadores de series de televisión.

Por un lado tenemos a los frikis. Es fácil imaginarse su dura adolescencia en un instituto del medio Oeste (esté donde esté el medio oeste), donde jamás consiguieron ligarse a la animadora ni formar parte del equipo de fútbol. Tenían dos opciones, refugiarse en su mundo de fantasía, ilusión y tebeos, o robarle la recortada a su padre y liarse a tiros. Eligieron la primera. Aquí tenemos a Joss Whedon, creador de “Buffy cazavampiros” con un par de colegas:

Los gays, sufrieron menos en el instituto porque enseguida se convirtieron en una más del grupo de las chicas populares. Eran el amigo ideal de la animadora, aquel con el que podía ir al mall y cotillear sobre los del equipo de rugby sin miedo a que le quitara ni el modelito para la prom, ni al quaterback. Luego usaron toda esa información para triunfar en la tele, ahí está Ryan Murphy (“Glee”, “Nip/Tuck”) para demostrarlo.

Los pijos, de familia judía o WASP, cuando se junta toda la saga en Acción de Gracias lo mínimo es ser doctor en algo o senador por algún estado. Han estudiado en universidades prestigiosas tipo Princeton o Harvard y son un pelín redichos, es el caso de Aaron Sorkin, de "el ala oeste de la Casa Blanca".

Los tipos normales, aspecto de americano medio, y puede que con algo de sobrepeso. Es fácil imaginárselos quedando los domingos con sus vecinos los Carmichael para ir de picnic, a no ser que el pequeño Tommy juegue con su equipo de béisbol, y seguro que se pagaron su primer coche con el sueldo del autocine. Pues bien, precisamente los que tienen pinta de tipo normal son los que crean las series más oscuras y truculentas. Shawn Ryan (“The Shield”) es grandote y bonachón, seguro que hace las mejores barbacoas de toda la urbanización. James Manos jr (“Dexter”) tiene pinta de profesor de instituto y de gustarle la ópera y Vince Gilligan (“Breaking bad”) es tan normal que podrías cruzártelo después de haber visto su foto y no reconocerlo. Aunque no todos, David Chase (“Los Soprano”), nacido De Cesare, da miedo:


Pero no nos liemos, está muy bien poner cara a los creadores de nuestras series preferidas, pero aquí se trata de buscar un guionista guapo, ¿es que no lo hay ni en los Estates?

Sí que lo hay.

En concreto, hay varios.

Bueno, en realidad, hay dos.

Con ustedes, Paul T. Scheuring, el creador de Prison Break. Es rudo no al estilo ex presidiario sino al estilo criado en el Far West, de esos hombres que imaginas cazando, pescando y arreglando cosas con sus propias manos. ¿Quieres un filete a la plancha? No te preocupes, chata, que te lo cazo yo ahora mismo.

Jonathan Nolan, hermano de Christopher, tiene cara de padre de tus hijos, de buen chico que saca buenas notas y nunca dice tacos. El hermano (el tipo de mirada turbia de la izquierda) tampoco está mal del todo, pero tiene un aire a American Psycho que da mal rollito.

Y vosotros, ¿conocéis a algún guionista de buen ver?, ¿somos, como gremio, el reverso oscuro de los bomberos?

sábado, 29 de enero de 2011

Películas a reivindicar: "Dinero caído del cielo"

A veces la TDT te da sorpresas. Y no me refiero a encontrarte con Juan Manuel de Prada debatiendo sobre el Apocalipsis con varios curas tras haber emitido "El séptimo sello" (esto es verídico, lo hicieron hace un par de semanas en Intereconomía). Me refiero a sorpresas agradables, como descubrir "Dinero caído del cielo", también conocida por su título en inglés, "pennies from heaven".

Ésta es una de esas películas de culto que nunca ha recibido el éxito que se merecía. Ni en su momento en la taquilla, ni hoy, donde tiene un triste 6.4 en la imdb.

Se entiende el fracaso en taquilla, porque no es una película al uso. Mezcla géneros, es un musical ambientado en los años 30, pero rodado en los 80, cuando ya apenas se hacían musicales. Mezcla una historia digna de melodrama, con sus embarazos no deseados, amantes, infidelidades, asesinato... con números musicales grandiosos al estilo de los clásicos de Busby Berkeley o Fred Astaire y Ginger Rogers. Para colmo, el público esperaba de Herbert Ross (“funny lady”, “sueños de un seductor”) y Steve Martin, en aquella época recién salido de exitosas películas chorras, tan recién que ni siquiera tenía el pelo blanco, una comedia amable.

La realidad es que “Dinero caído del cielo” es una película amarga, donde el protagonista es mezquino y cutre, y vive en una época triste y desesperada, la de la Depresión tras el crack del 29. Y además, innovadora, porque los números son en realidad ensoñaciones de sus protagonistas. Ah, y al final (no leáis esta frase si no habéis visto la película) el protagonista es ejecutado por un crimen que no ha cometido. ¿Os suena? Pues sí, Lars Von Trier no es tan vanguardista, y "Bailando en la oscuridad" debe mucho a esta película.

Por si todos estos motivos fuera pocos para recomendarla, resulta que los actores, todos, están que se salen. Especialmente Steve Martin, en uno de los poquísimos papeles dramáticos de su carrera. Lo borda, como tantos otros actores que han empezado en la comedia pero han sabido, podido o les han dejado, variar un poco: Jack Lemmon, Kevin Kline, Robin Williams o hasta Antonio Resines. Se entregó al papel, entrenó durante 6 meses para poder bailar claqué con soltura. Y supongo que entrenaba todos los días, porque medio año, en claqué, no es nada, os lo digo yo que llevo yendo a clases dos años.
El caso de Christopher Walken fue distinto, él bailaba ya desde jovencito y fijaos qué dominio:




El fracaso de "Pennies from heaven" dolió especialmente a Martin, que dijo esto: "I'm disappointed that it didn't open as a blockbuster and I don't know what's to blame, other than it's me and not a comedy. I must say that the people who get the movie, in general, have been wise and intelligent; the people who don't get it are ignorant scum."

Traducción libre: estoy decepcionado porque no fuera un taquillazo y no sé el motivo, quizá que no es una comedia. Debo decir que quien entendió la película, en general, es listo, inteligente; los que no la pillan, son una panda de tontos del culo.

Qué sinceridad y qué pasión la de Steve Martin. Otro actor en su lugar optaría por hacerse el longuis e intentar que no le salpique el fracaso, pero él se mojó.

Obviamente, hubo muchos que no pensaron como él. En una de las escenas más bonitas de toda la película, el personaje de Steve Martin lleva a su amante al cine, los dos están desesperados y sin un duro, y ven una película de Ginger Rogers y Fred Astaire. Se imaginan a ellos mismos vestidos como las estrellas y bailan, frente a la pantalla, exactamente igual que Ginger y Fred, hasta que toman el lugar de ellos y ejecutan, paso a paso, la misma coreografía. Con una diferencia, al final los bailarines que les acompañan les "encierran" entre sus bastones, porque van a acabar así, en la cárcel:


Bien, pues esto no hizo ni puta la gracia a Fred Astaire, que no quería que se usara metraje de sus películas, y dijo esto: "I have never spent two more miserable hours in my life. Every scene was cheap and vulgar. They don't realize that the thirties were a very innocent age, and that [the film] should have been set in the eighties — it was just froth; it makes you cry it's so distasteful."

Traducción libre: en mi puta vida de primate he pasado dos horas peores. Todas las escenas eran baratas y vulgares. No han sido conscientes de que los años 30 eran una época inocente, esta película debería haberse ambientado en los 80. Es puro humo; me entristece que fuera todo tan desagradable.

Quizá desanimados por el fracaso en taquilla, quizá porque les resultó más fácil redirigir sus carreras hacia lo comercial, quizá porque no les ofrecieron otras cosas, tanto Herbert Ross como Steve Martin volvieron a las comedietas chorras. Ross dirigió cosas muy ochenteras, muy de ver las sobremesas de los fines de semana, como "Footloose" o "El secreto de mi éxito". Martin sigue siendo un actor enorme, mejor que las películas en las que suele participar: "un genio de dos cerebros", "Bowfinger", la saga de "el padre de la novia" o de "doce en casa"... Y vosotros, ¿qué película de culto recordáis que haya sido injustamente valorada?

lunes, 17 de enero de 2011

Pullas y Paillettes

Gentes, anoche se entregaron los globos de oro. Yo no los vi, ni siquiera sé si se pueden ver en algún canal en España, ni creo que me hubiera pasado la noche en vela para verlo. Para qué, si luego te hacen unos resúmenes estupendos aquí, allí, y allá

Basándome en esos resúmenes (o lo que es lo mismo, haciendo un copia y pega), he llegado a la conclusión de que estos han sido los Globos de oro de las pullas y las pailletes.

Pullas, por Ricky Gervais, presentador de la gala, cómico inglés famoso por su serie “The office”, una celebridad en Inglaterra y muy reconocido también en los Estates por su humor mordaz. Vamos, que sabían a lo que se arriesgaban, y Gervais repartió estopa muy democráticamente, a todo el mundo. "Va a ser una noche de fiesta y beber a tope, o como lo llama Charlie Sheen: desayuno". También dijo: "Ha sido un gran año para las películas en 3D: Toy Story, Gru, Tron... parece que todo este año era tridimensional excepto los personajes de The Tourist". Johnny Depp y Angelina Jolie practicaron la misma cara de póker que luego tendrían que poner cuando no se llevaron ningún globo de oro, aunque los dos estaban nominados.

Siguió diciendo que era una pena que "Sexo en Nueva York 2" no tuviera ninguna nominación, aunque: "chicas, sabemos qué edad tenéis, a algunas os he visto en capítulos de Bonanza". Tampoco tenía nominaciones “¡Te quiero Phillip Morris!”, "Es una película en la que dos heterosexuales (Ewan Macgregor y Jim Carrey) interpretan a dos gays, al contrario que algunos famosos cienciólogos" (por Tom Cruise y John Travolta).

Pero a Gervais también le cayó algún que otro puñal. Cuando Tom Hanks y Tim Allen salieron a presentar el Globo de Oro para comedia o musical dijeron: "Aún recordamos cuando Ricky Gervais era un cómico algo gordinflón y muy educado", dijo Hanks. "Pero ahora no es ni lo uno ni lo otro", añadió Allen.

Como dirían unos amigos míos: dum-dum- chás.

En cuanto a los pailletes, son una forma snob de llamar a las lentejuelas. Porque en moda hay que hacer como que sabes idiomas que no son el tuyo para estar en la onda. Por ejemplo: ella, fashionista (a la moda) como pocas, lucía una petite robe noire (vestido negro corto) con un clutch (cartera de fiesta) y un trench (gabardina). Sí, amigos, como siga leyendo blogs de moda me voy a convertir en la versión de andar por casa de Clara Courel. Anne Hathaway iba toda ella de lentejuelas:
Modelo estilo albañil, porque cuando se agacha se le ve la rabadilla.
También iban de brilli-brilli: Angelina Jolie, Sandra Bullock y Scarlett Johansson:

Angelina Jolie, espectacular con todas las letras y en tamaño 72; Scarlett, demasiado Ginger Rogers; Bullock, buen intento eso de cortarle el flequillo para aparentar menos años y disimular el botox.

Por lo demás, y como en toda entrega de premios, hay barbaridades: ¿nominadas a mejor comedia o musical “Alicia en el país de las maravillas” y “Burlesque”? o ¿cómo es que “The walking dead” y “The good wife” están nominadas a mejor serie dramática y “Breaking bad” no? Y también decisiones opinables: "Glee" mola pero, ¿es mejor que “The big Bang teory o 30 rock?, ¿Katey Segal se lleva el globo de oro por “Sons of anarchy” y no Elizabeth Moss o Julianna Margulies?

Katey Segal agarra el globo de oro como si fuera a: A. estampárselo en la cabeza a alguien, B. abrirlo para usarlo como petaca, ¿será que no consigue despegarse de su personaje?

Aquí tenéis un resumen de los premios:
MEJOR PELICULA DRAMATICA La red social
MEJOR DIRECTOR David Fincher, por La red social
MEJOR ACTOR DE DRAMA Colin Firth, por El discurso del Rey
MEJOR ACTRIZ DE DRAMA Natalie Portman, por Cisne negro

Vale que estás preñá, ¿pero es necesario ponerse un vestido tipo camisón de encaje de los que llevaba Joan Collins en “Dinastía” y luego rematarlo con un floripondio?

MEJOR ACTOR SECUNDARIO Christian Bale, por The Fighter
MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA Melissa Leo, porThe Fighter
MEJOR COMEDIA O MUSICAL The Kids Are All Right
MEJOR ACTOR DE COMEDIA Paul Giamatti, por La versión de Barney
MEJOR ACTRIZ DE COMEDIA Annette Bening, por The Kids Are All Right
MEJOR PELICULA EXTRANJERA In a Better World (Dinamarca)
MEJOR CANCION ORIGINAL You Haven't Seen The Last Of Me (Burlesque)
MEJOR BANDA SONORA Trent Reznor y Atticus Ross por La Red Social
MEJOR PELICULA DE ANIMACION Toy Story 3
MEJOR GUION ORIGINAL Aaron Sorkin, por La Red Social
MEJOR SERIE DE DRAMA PARA TELEVISION Boardwalk Empire
MEJOR ACTRIZ DE DRAMA PARA TV Katey Sagal, por Sons of Anarchy
MEJOR ACTOR DE DRAMA PARA TV Steve Buscemi, por Boardwalk Empire

¿Cuántos años tiene Steve Buscemi? ¿mil?

MEJOR SERIE DE COMEDIA O MUSICAL PARA TELEVISION Glee
MEJOR ACTRIZ DE COMEDIA PARA TV Laura Linney, por The Big C
MEJOR ACTOR DE COMEDIA EN TV Jim Parsons, The Big Bang Theory
MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA DE TELEVISION Jane Lynch, por Glee
MEJOR ACTOR SECUNDARIO DE TELEVISION Chris Colfer, por Glee

Es difícil comentar unos premios cuando la gran mayoría de las películas no se han estrenado todavía en España: ni "El cisne negro", ni "la versión de Barney", ni "The kids are allright", ni "the fighter"... Así que por eso, y sólo por eso, vamos a centrarnos, todavía más, en los modelitos.

Aquí tres maneras de meter la pata. Nota mental: no vestir de fucsia si eres pelirroja, no vestir de madrina si tienes menos de 60 años, no embutirte en encaje si has ganado unos kilillos en los últimos meses.

¿No os parece que Christina Aguilera cada día se parece más a la cerdita Peggy? Y no pretendo ofender a Peggy.

Que Tilda Swinton y Helena Bonham Carter fueran, directamente, hechas un cuadro no es ninguna novedad:

Quizá Jennifer López y January Jones no iban del todo acertadas, pero son tan guapérrimas, que irían monas hasta vestidas de Tilda Swinton:
Pero lo que no tiene perdón de Dios es ser una top model internacional y la actriz elegida para ser Marilyn Monroe en una adaptación cinematográfica de su vida y aparecer así:
¿A que en esta foto Michelle Williams parece la hermana gemela de María Adanez?

Según varios de los blogs de moda que he estado mirando para encontrar todo este porrón de fotos, Olivia Wilde ("House", "Tron legacy") y Eva Longoria ("mujeres desesperadas") eran de las más elegantes de la noche. Pero yo no estoy de acuerdo. Olivia brillaba más que la calle Preciados en Navidad y el modelo de Longoria quedará muy bonito en las fotos pero, ¿y en movimiento? ¿cómo andaba, a saltitos?

Para mí, las más elegantes, con permiso de Angelina Jolie, fueron Elizabeth Moss ("Mad men") y Leighton Meester, que no es un sir inglés (sir Leighton, duque de Cornualles), sino una de las protagonistas de "Gossip girl":


Y vosotros, ¿a quién veis más elegante?, ¿quién llevaba mejor las paillettes?, ¿se pasó Ricky Gervais con tanta pulla?, ¿quién invita a Heidi Klum a todos los eventos?

miércoles, 5 de enero de 2011

Sheldon Cooper existe

...aunque no es doctor en física, ni comparte piso con su mejor amigo, ni necesita que le canten “soft kitty” cuando está enfermo.





En realidad es matemático, ruso, y vive con su madre en San Petersburgo. Se llama Grigori Perelman.

Para todos aquellos que abandonamos las matemáticas allá por segundo de BUP, los logros de este hombre son incomprensibles. Por si alguno de vosotros hizo el COU de ciencias o se cree que de tanto ver “Redes” lo mismo puede pillar algo, os cuento porqué Grigori Perelman es un genio. Pero aviso, la mayoría no vais a entender nada, yo me limito a copiar y pegar:

"ha hecho históricas contribuciones a la geometría riemanniana y a la topología geométrica. En particular, ha demostrado la conjetura de geometrización de Thurston, con lo que se ha logrado resolver la famosa conjetura de Poincaré, considerada uno de los problemas abiertos más importantes y difíciles en matemáticas. Propuesta por el matemático francés Henri Poincaré en 1904, era el problema abierto más famoso de la topología. En términos relativamente sencillos (jajaja, sencillos), la conjetura indica que si una variedad tridimensional cerrada es suficientemente similar a una esfera en el sentido de que cada bucle en la variedad se puede transformar en un punto, entonces se considerará que es realmente sólo una esfera tridimensional".
(sacado de la Wikipedia, of course)

Ha quedado clarinete, ¿a que sí? Dejémoslo en que Perelman solucionó el problema que montones de matemáticos llevaban un siglo intentando resolver, que su expediente académico nunca bajó de la matrícula de honor, arrasó en las Olimpiadas matemáticas, ingresó en la Universidad sin necesidad de examen previo y sus profesores lo temían. Además, es un talentoso violinista y un buen jugador de tenis de mesa. Es un genio.

Por toda su brillante trayectoria han intentado premiarle varias veces. Pero no ha habido manera.

En 1996 rechazó un premio de la Sociedad Matemática Europea porque pensaba que el comité del premio no estaba cualificado para evaluar su trabajo.

En 2006, tras resolver la conjetura de Poincaré, se le quiso galardonar con la medalla Fields, digamos que es el Oscar de los matemáticos. Hasta el presidente de la Unión Matemática Internacional le visitó para convencerle en persona de que aceptara el premio. Pero Perelman dijo que era "totalmente irrelevante para él. Todo el mundo entiende que, si la demostración es correcta, entonces no se necesita ningún otro reconocimiento".

En 2010, el Instituto de Matemáticas Clay decidió que Perelman merecía el conocido como "premio del milenio" por resolver la conjetura de Poincaré. Pero, de nuevo, él se negó a aceptarlo porque: “No quiero estar en exposición como un animal en el zoológico. No soy un héroe de las matemáticas. Ni siquiera soy tan exitoso. Por eso no quiero que todo el mundo me esté mirando.”

A esto hay que añadir un dato importante. El premio del milenio está dotado con un millón de dólares.

Y otro dato: Grigori Perelman no es precisamente un millonario. En la actualidad vive aislado de la comunidad científica, hace años que ni contesta a los correos de sus colegas, se dedica a dar clases particulares de matemáticas y comparte un pequeño apartamento en las afueras con su madre. Sus vecinos dicen que es un hombre amable y gentil. Y algunos se lo han encontrado en el metro de San Petersburgo:

Su caso puede recordar al de otros genios como John Nash o Bobby Fischer, que un buen día hicieron "clic" y desconectaron del mundo real.

Algunos de sus antiguos profesores piensan que Perelman se obsesionó con resolver la conjetura de Poincaré y que, una vez resuelta, no tiene más que decir, ni que aportar y por tanto no quiere ser centro de atención.

Otros creen que está profundamente decepcionado con el mundo de las matemáticas. Cuando se conocieron sus trabajos sobre Poincaré hubo quienes intentaron sumarse a su éxito, publicando artículos donde añadían detalles al trabajo de Perelman. Grigori (Grisha para los amigos, o mejor dicho, para su madre y su hermana, que son quienes suelen tratar con él) dijo al respecto: "no puedo decir que estoy indignado. Otras personas hacen cosas peores. Por supuesto, hay muchos matemáticos que son más o menos honestos. Pero de ellos, casi todos son conformistas. Son más o menos honestos, pero toleran a quienes no son honestos".

Por último hay quien cree que Grisha, consciente de su superioridad intelectual al resto de la gente, incluidos sus colegas, que son aquellos que deciden si merece un premio o no, no soporta verse juzgado por ellos y por eso prefiere la soledad y hasta la pobreza.

Sea cual sea el motivo de su aislamiento, sea locura, síndrome de Asperger o porque es su vida y con ella hace lo que le sale de ahí mismo, el caso es que Grigori Perelman sigue trabajando. Ahora se propone demostrar matemáticamente la existencia de Dios. ¿Le pagará la Iglesia una millonada si lo consigue?, ¿lo harán santo?, ¿esto acaba de demostrar que está loco perdido?, ¿o que tomó el pelo al periodista de turno?