jueves, 24 de diciembre de 2009

Tres motivos para que te guste la Navidad (y unos cuantos más para aborrecerla)

Creo que sólo hay tres cosas de la Navidad que me gustan:

UNO, el turrón blando
DOS, los regalos
TRES, el especial de Martes y Trece.

Pero en mi casa eran de turrón duro (porque ya se sabe que o eres de turrón duro o de turrón blando, eso es como la Pepsi y la Coca-cola o nesquick o cola-cao, se es sólo de un bando) y un año llegué a comerme tres tabletas enteras yo sola. Desde entonces le he cogido cierta ojeriza. Uy, ojeriza, palabra estupenda que debería estar en la lista de palabras guays de mi amiga R. junto a piscolabis o asueto.

Además, los regalos no siempre son buenos. Recuerdo qué ilusión me hizo la tricotosa y que nunca conseguí pasar de los tres centímetros de lana tejida.


Y Martes y Trece ya no hacen el especial de Navidad y Año Nuevo. Aunque siempre quedará el dvd para ver una y otra vez, en plan mantra, a Linda Wesley:



El sentimiento antinavideño gana por goleada al navideño. Así a bote pronto, unas cuantas razones para coger tirria a la Navidad:

UNO, la gente se agolpa en las calles comerciales no sé si para hacer sus compras en el último momento, o porque quieren ver las luces de cerca o porque no tienen calefacción en casa y en medio de Preciados rodeados de gente que te roza, están muy calentitos.

DOS, por hipócrita. Una semana al año hay que ser bienpensante, solidario y buena persona. Digo yo, ¿eso no hay que hacerlo todos los días? ¿No convierte eso a la Navidad en la excusa perfecta para olvidarse de los buenos sentimientos el resto del año?

TRES, los villancicos taladran el tímpano más aún que otros géneros como el reggaton, la cumbia o incluso las sevillanas.
CUATRO por hortera. Los sombreros y pelucas de la Plaza Mayor, los moldes para decorar los cristales con aerosol blanco, el traje de Papá Noel y todavía más el de Mamá Noel o las películas de mediodía con niño que gracias a la magia de la Navidad consigue que sus padres no se divorcien son un buen ejemplo de la horterada hecha costumbre.

CINCO por cansina. Todos los años se sigue un mismo patrón idéntico tal que así: encendido de luces-lotería-felicitaciones-cena de Nochebuena-Navidad-más felicitaciones- Nochevieja-Año nuevo-los saltos de esquí-más felicitaciones-lotería del Niño-Reyes. La única variación es que cada año empieza un poco antes. Hace 10 años el encendido de luces era pasado el puente de diciembre, luego se hacía justo antes, y ahora se hace a mediados de noviembre. En cinco años celebramos la Navidad a la vez que la vuelta al cole.

Y además, una festividad que provoca en algunas gentes hacer cosas como esta:

Los MacAlister se pasan por el forro el ahorro energético.

No puede ser buena.

Y a vosotros, ¿por qué no os gusta la Navidad? ¿O es que sí os gusta?

9 comentarios:

Escrito por dijo...

Te vas a alegrar entonces con la medida gallardonista de prohibir que se vendan pelucas y artículos de broma en la Plaza Mayor, así porque a él le ha sale de los huevos de pascua...
A mí la Navidad me horripila, por tantos motivos que me da perecilla comentarlos.
Besos

Amiga R. dijo...

Yo odio la navidad. Por todas las razones que dices y por alguna más. Las reuniones familiares, entre otras. Y que gente que nunca me escribe ni le escribo ni se nada de ellos, me mande felicitaciones. O que todo el mundo me quiera vender lotería.

¡¡Odio la navidad!!

(pero me apunto la palabra "ojeriza")

Angela dijo...

Pues yo tengo una relación de amor-odio, o de gusto-disgusto. Me da pereza que cierren el metro antes en Nochebuena, pelearme por los taxis, hacer largas colas, tener que ser feliz por narices, tener que pasar por el aro de los rituales aunque te la bufen, etc. Me gustan los regalos y las vacaciones, eso sí, y me parece muy bien que a la gente le guste y que se emocionen y todo eso. Será cosa de la familia disfuncional, como dice mi padre "A mí la Navidad no me causa gran problema".

Emilio dijo...

Amen.

Carabiru dijo...

;)
Yo creo que mi tendencia a encontrarle a casi todo el lado positivo (sí, doy asco a veces, qué le voy a hacer) hace que aunque coincida contigo en todas las quejas sobre la Navidad (y con las de R.) es una época que me gusta bastante, soy incorregible, lo se, pero hay que quererme asín.

:P

loquemeahorro dijo...

Yo me apunto a lo que dice Ángela (bueno, y su padre)
A mí lo que me molesta es ese sentimiento borreguil en el que todo el mundo parece que tiene que hacer lo mismo el mismo día y a la misma hora.

Pero en general intento llevarla lo mejor posible, y si no fuera por los villancicos (esa música creada por Satanás), creo que lo conseguiría.
pd. Yo quería una tricotosa de pequeña, pero realmente no me veo haciendo punto con ese cacharro, toda llena de ilusión en casa.

laesti dijo...

Papá Noel me ha castigado mandándome una gripe de esas de quedarse en la cama y levantarse a veces para ver la tele y dormir tres veces al día y no saber nunca qué hora es ni si has comido.
Biru, tu sentimiento navideño pierde 5 a 1 de momento. A ver si alguien se anima a igualar el marcador...

julio querol cañas dijo...

Se te olvidan los estúpidos
muñecos colgando de las ventanas
que no los descuelgan hasta
junio

Olga dijo...

Gracias por Linda Wesley!!! :-)))
Lo ves, la Navidad no puede ser tan mala.