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martes, 17 de octubre de 2017

Despacito, mojito, suave-suavecito

Hace unos meses mi amigo Antonio me pedía que escribiera en éste vuestro blog sobre la letra de una famosa canción del verano que seguro todos conocéis. Y, de repente, hete aquí que estamos en octubre y yo todavía no he publicado el post en cuestión. Así que, antes de que lleguen las lluvias y el frío (que digo yo que en algún momento llegarán), aquí va el artículo prometido.

Pensaréis que la famosa canción del verano de la que voy a hablar es "Despacito", por algo ha triunfado tanto, pero tanto, que he llegado a escucharla en versión orquesta de pueblo en las fiestas de Arequipa (Perú, que no sé si he comentado que yo he estado en Perú este verano). Si analizamos "Despacito" como analizábamos las poesías en las clases de lengua y literatura, descubrimos que usa varios tipos de rima: asonante y consonante. Lo segundo es fácil. Ya nos lo enseñó Gloria Fuertes con esas rimas míticas: "la vaca Paca se ha quedado flaca". Pero aún puede ser más fácil, para qué buscar palabras que acaben igual, usemos diminutivos, y listo:

Pasito a pasito, suave, suavecito 
Nos vamos pegando poquito a poquito
 
Para no abusar del recurso, también se puede rimar con gerundios:

Si te pido un beso, ven, dámelo 
Yo sé que estás pensándolo 
Llevo tiempo intentándolo 
Mami, esto es dando y dándolo

Arriesgando y a lo loco, en "despacito"  también le dan a la rima asonante:

Déjame sobrepasar tus zonas de peligro 
Hasta provocar tus gritos y que olvides tu apellido

"Despacito" está compuesta por (redoble de tambores) tres compositores, ¡tres! De ahí esa complejidad en la mezcla de rimas. Shakira, autora de grandes clásicos de la composición contemporánea como aquel "menos mal que mis pechos son pequeños y no los confundes con montañas", dedica una canción a su pareja, el futbolista Gerard Piqué, y escribe esto:

Mira que cosa bonita
Que boca más redondita
Me gusta esa barbita

Y luego sigue con:

Un mojito, dos mojitos
Mira que ojitos bonitos
Me quedo otro ratito

Por supuesto, no puede faltar el momento rima con gerundios y, si no cuadra bien con la música, unos oh-ohs, unos ah-ahs, y listo:

Lo único que estoy diciendo
Vayámonos conociendo
Es lo que está proponiendo, oh oh, oh oh
Nos vamos entusiasmando
Todo nos va resultando
Qué bien lo estamos pasando, oh oh, oh oh

Pero ninguna de estas dos canciones es la que mi amigo A. quería que analizara. Él estaba fascinado con "felices los cuatro" de un chaval que por lo visto es una auténtica celebridad en las Américas. Se llama Maluma:

Y siempre posa igual.

"Felices los cuatro" empieza como está mandado. Con mucho gerundio:

Apenas sale el sol y tú te vas corriendo
Sé que pensarás que esto me está doliendo
Yo no estoy pensando en lo que estás haciendo
Si somos algo y así nos queremos

Vemos que la canción trata el tema del que hablan toooodas las canciones latinas veraniegas: el amor. Amor sabrosón, amor sudoroso, amor canalla, que dé pie a que la gente perree en la oscuridad de la discoteca de turno:

Si conmigo te quedas
O con otro tú te vas
No me importa un carajo
Porque sé que volverás

En este caso, parece que la chica pasa un poco de Maluma, que ella está viendo a otro chico, y él se hace el duro, como todo buen solista latino. Ya veréis cómo al final de la canción ella vuelve a él porque los solistas latinos son como James Bond, siempre vencen.


Y si con otro pasas el rato
Vamo' a ser feliz, vamo' a ser feliz
Felices los cuatro

¿Cómo?, ¿qué ha dicho? No entiendo, ¿esto no era un triángulo?, ¿cuatro?, ¿por qué dice cuatro?

Y agrandamos el cuarto

Esto sí que es un giro. Que Maluma se estaba haciendo el duro porque él también estaba con otra y le dice a la chica que se junten todos: él y ella, y sus amantes respectivos, que será por metros cuadrados.

Y si con otro pasas el rato
Vamo' a ser feliz, vamo' a ser feliz
Felices los cuatro
Yo te acepto el trato

Esto sí que es una novedad, la canción del verano se ha renovado y ahora no canta al amor sino... ¡al poliamor!

Tatuado o sin tatuar. Afeitado o con barba de tres días. Rapado o con tupé... pero siempre con el dedito en la barbilla.

Y vosotros, ¿os consideráis capaces de componer una canción de éxito mundial a base de rimar con diminutivos y/o con gerundios?, ¿qué canción detestáis más: "despacito", "me enamoré" o "felices los cuatro"?, ¿por qué Maluma posa siempre igual? 

jueves, 17 de julio de 2008

Canciones de amor (II): canciones de seducción

Para compensar el post anterior sobre las canciones que son una declaración, pero de odio, hoy traigo lo opuesto: declaraciones de amor. Ojo, declaraciones bien hechas. Nada de cursilerías al estilo de Maná, con esas letras que no estarían tan mal si en vez de una canción que vende millones de copias fueran una poesía escrita en el clasificador de un quinceañero, como esa que dice: "te lloré todo un río, ahora llórame tú un mar". Tampoco me vale el estilo de la oreja de Van Gogh: "me abrazaría al diablo sin dudar, por ver tu cara al escucharme hablar…", anda exageraos, que parecéis de Bilbao más que de San Sebastián. Tampoco sirve Mecano con sus patadas al diccionario: "te dije, nena dame un beso, tú contestastessss que no".

Elijo dos declaraciones muy diferentes. Una es divertida y picarona equivalente a un "me pones mogollón, vente pacá que te vas a enterar", que es una versión de "kiss" original de Prince, pero que hizo Tom Jones junto a Art of Noise hace ya un porroncillo de años.



Aquí parte de la letra, a la izquierda en inglés, a la derecha y en cursiva mi traducción:
You don't have to be beautiful to turn me on no tienes que estar muy buena para ponerme
I just need your body baby tan sólo necesito tu cuerpo, nena
From dusk till dawn desde el anochecer hasta el amanecer
You don't need experience to turn me out no necesitas experiencia para ponerme
You just leave it all up to me tú déjalo todo en mis manos
I'm gonna show you what it's all about te enseñaré de qué va todo esto
You don't have to be rich to be my girl no tienes que ser rica para ser mi chica
You don't have to be cool to rule my world no tienes que ser cool para mandar en mi mundo
Ain't no particular sign I'm more compatible with no hay ninguna característica en concreto que me atraiga más.

I just want your extra time and your kiss sólo quiero el tiempo que te sobre y tu beso

Conclusión: ni rico, ni guay, ni guapísimo, ni experimentado, al final los motivos por los que alguien te gustan se resumen en porque sí. Y hace falta ser de hormigón armado para que usen esta canción para seducirte y no caigas con todo el equipo.

La otra canción seduce pero en plan intenso, nada de coqueteos ni frivolidades, es profunda, total y a por todas: "i’m your man" del maravilloso Leonard Cohen. No he encontrado ningún video en directo decente de Cohen cantando esta canción, así que habrá que conformarse con una (excelente y cabaretera) versión de otro tipo intenso como él solo: Nick Cave.


Veréis que la canción está subtitulada, pero en un idioma extraño que podría ser cualquier cosa (en realidad es turco). Para los que no hablais en turco, parte de la letra:
If you want a lover si quieres un amante
I'll do anything you ask me to haré todo lo que me pidas
And if you want another kind of love y si quieres alguna otra clase de amor
I'll wear a mask for you me pondré una máscara para ti

If you want a partner si quieres un compañero

Take my hand toma mi mano

Or if you want to strike me down in anger o si quieres atacarme con furia

Here I stand aquí estoy

I'm your man soy tu hombre

If you want a boxer si quieres a un boxeador

I will step into the ring for you me subiré al ring por ti

And if you want a doctor y si quieres a un médico

I'll examine every inch of you yo examinaré cada pulgada de ti

If you want a driver si quieres un conductor

Climb inside métete dentro

Or if you want to take me for a ride o si quieres llevarme a dar una vuelta

You know you can sabes que puedes

I'm your man soy tu hombre
¿Pero quién le puede decir que no a alguien que se ofrece a ser tu conductor, tu médico, tu amante, un padre para tu hijo y no sé cuántas cosas más?
Esta canción (y alguna más) las cantará Leonard Cohen en Benicassim este domingo. Y yo estaré allí para verlo.
¿Qué canciones usaríais para seducir a alguien o con qué canción os gustaría que os sedujeran?

miércoles, 2 de julio de 2008

Canciones de amor (I): canciones de odio

Casi todas las canciones tienen el mismo tema: el amor. Luego hay variantes y estilos: si la canción reproduce con realismo una discusión de pareja hablamos de Pimpinela; si la canción es una declaración de amor cursi muy al estilo de las poesías que los adolescentes tienen en sus carpetas clasificadoras, hablamos del pop blandito made in San Sebastián de Álex Ubago o La oreja de Van Gogh, si la canción es una sucesión de padecimientos cantados por una señora con bata de cola, ya es un género en sí misma, la copla.

Sin embargo existe un subgénero todavía no reconocido: la canción que no es una declaración de amor, sino de odio. Este tipo de canciones se merecen un homenaje aunque sólo sea por su utilidad terapéutica. Y es que aunque la sabiduría popular dice que cuando se está triste hay que llorar, porque eso desahoga mucho, eso es una grandísima chorrada. Lo que de verdad desahoga es la mala leche.

Aquí van tres ejemplos.

La primera: "ese hombre" de Rocío Jurado. Atención al video y a su estilismo:




La estética del video; ese vestido blanco hecho con la puntilla que sobró de la mesa camilla de la abuela, ese papel pintado, ese pelo enlacado que sólo se mueve en bloque... merece un comentario aparte.

Centrémonos en su letra. Esta canción de odio podría englobarse, a su vez, dentro del subtipo canción aviso, donde Rocío Jurado avisa a todo aquel que quiera oírla de que su ex es: un gran necio, un estúpido, engreído, egoista, caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente, presumido... hasta aquí insultos que podríamos denominar como "normales", pero luego Rocío tiene tanta mala leche dentro que necesita algo más fuerte para de verdad desahogarse y empieza a insultar por insultar, diciéndole a pobre tipo al que dedica la canción: "falso enano rencoroso".

Como si luego cayera en la cuenta de que tanto insulto es un poco gratuito, Rocío explica los motivos de tanto cabreo: "lleno de celos, sin razones ni motivos, como el viento impetuoso, pocas veces cariñoso, inseguro de si mismo, soportable como amigo, insufrible como amor". Ala, le acaba de arruinar el futuro amoroso al pobre chaval.

Mención aparte merece la fantástica la interpretación de la Jurado, con arco dramático y todo, primero fría, luego enfadada, al final triste como diciendo: "mira que le estoy insultando, pero ni así se me pasa".

La siguiente canción de odio es "Bravo", en la versión de Nacho Vegas y Enrique Bunbury:




No nos engañemos, pese a su aire de postmodernos, a que Nacho Vegas cante en plan lánguido y a que Bunbury lleve su boa de plumas, "Bravo" es una canción de Bambino, un cantante de flamenco habitual de las pelis de Almodóvar y cuyas canciones se titulaban: "ódiame", "plegaria de un fracaso", "soy lo prohibido" o "procuro olvidarte". Eso da una idea de lo mucho que cultivaba el género canción de odio.

Ésta en concreto pertenece al subgénero de la canción estilo maldición bíblica, sin explicaciones ni insultos, sino simple mal rollo: "te odio tanto que yo mismo me espanto de mi forma de odiar", "deseo que después de que mueras no haya para ti un lugar", " el infierno es un cielo comparado con tu alma", y por si todo esto fuera poco: "Y que Dios me perdone por desear que ni muerta tengas calma".

Last, but not least, una señora con pinta de ama de casa normal y corriente. Quién diría que detrás de su afable aspecto de dependienta de mercería se oculta una fuente de odio eterno. Ella es Paquita la del Barrio, y su canción: "rata de dos patas".


Sólo la lista de insultos que Paquita dedica a su ex dan una idea de lo mal que lo ha debido pasar esta mujer en la vida: rata inmunda, animal rastrero, adefesio mal hecho, infrahumano, espectro del infierno, maldita sabandija, alimaña, culebra ponzoñosa, deshecho de la vida y, por si nadie se había dado cuenta, entonces Paquita dice "te odio y te desprecio", "¿me estás oyendo, inútil?" No, Paquita, dudo mucho que te esté oyendo, lo más seguro es que esté huido.
Las fans de Paquita aplauden como locas con cada insulto. Está claro que ellas también piensan que no hay nada más catártico a la hora de superar una decepción que mediante el insulto. Te quedas tan a gusto... Y si no albergas tanto odio en tu interior, siempre viene muy bien escuchar cualquiera de estas canciones para comparar tu vida con la de los personajes de la letra y llegar a la conclusión de que tú estas de puta madre porque jamás en la vida has tenido ganas de llamar a nadie "rata inmunda".
En próximas entregas (a no ser que algún festival se digne en seleccionar el corto, cosa que no pasará hasta dentro de unos meses porque la productora resulta que no lo ha enviado a ninguna parte desde junio) hablaré de otros subgéneros de canciones de amor. De las de odio, ¿cuál es vuestra preferida?