Mostrando entradas con la etiqueta Isabel Pantoja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Isabel Pantoja. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de marzo de 2019

Os voy a vender un proyecto

No uno, no. Os voy a vender tres. Estoy así de rumbosa.

El primero es el más factible. El casting ya está hecho y el modelo a seguir está claro. Se trata de un reality al estilo "Alaska y Mario" pero protagonizado por estas dos señoras:

La alcaldesa Manuela Carmena y la embajadora polaca Marzenna Adamczyk

La de la izquierda os sonará, es Manuela Carmena. Su doble (por parecido y por tamaño) es la embajadora de Polonia, se llama Marzenna Adamczyk, pero la llamaremos la señora polaca, más fácil de escribir. Carismática, tan adorable que le perdonamos su afición por la laca, entiende la palabra "cochiquera" (aunque no gorrino) y le toma el pelo a Broncano cuando éste la entrevista en "La resistencia". Yo a esta señora la vería 24/7. Imagináosla preparando magdalenas con Carmena, recibiendo a otros diplomáticos o haciendo cosas de señora mayor como ir a eventos que te importan un pito pero en los que se sirve un vino español.

"Carmena y Marzenna" lo tendría todo: barato de producir, programa familiar, no ofende a nadie... Qué aburrido, ¿no? Como dirían algunos ejecutivos de televisión "le falta punch". Hagamos algo más radical. Una serie cara, con muchas localizaciones naturales (Pachá, Baqueira, las Ventas, cotos privados de caza), muchos personajes y mucho de todo en general. Os presento: "Froilán rey". En el capítulo piloto, tras una semana aciaga para los Borbones que ríete tú de los primeros meses del 2012, el rey y sus herederos directos mueren y la línea dinástica dicta que Froilán debe subir al trono. Esta serie mezcla "Los Windsor" y "The crown", tomando un 99% de la primera y un 1% de la segunda, aprox.

Este último proyecto tiene punch, sí. Pero aún me guardo una tercera que es, sencillamente, el concepto ganador. Un reality... carcelario. Gran Hermano meets Vis a Vis. Supervivientes meets Prison Break. Informe Semanal meets Orange is the new black. La idea es simple: cogemos a un grupo de famosos que han tenido problemas con la ley y los encerramos en una cárcel de verdad. Tranquilos, que cuando digo de verdad no quiero decir en funcionamento, nos conformamos con un decorado natural, usando una de esas prisiones abandonadas que hay por ahí y que se usan para exposiciones, instalaciones y cosas mucho menos espectaculares que mi reality carcelario.

Hay varios perfiles que necesarios en el programa. Como corrupto vinculado al mundo político, el casting será complicado, contamos con muchos candidatos, pero mi corazón se debate entre Bárcenas y mi adorado Francisco Correa. Como folclórica que blanquea, aunque ella no sabía nada, si blanqueó fue por amor, tenemos a Isabel Pantoja. Como deportista de élite que debe millones a hacienda, pero él tampoco fue, fueron sus asesores, que él no sabía nada, contamos con Cristiano Ronaldo. Como artista internacional que debe millones a hacienda, pero ella no sabía nada, que fueron sus asesores, tenemos a Ana Torroja o a Miguel Bosé. Como acosador que asegura no sabía que las chavalas tenían 13 años, el youtuber Dalas Review.

La clave del éxito de este formato radica en que removerá a la audiencia, despertará sus afectos ocultos, en concreto, sus ansias de revancha. Los sentimientos bonitos están muy bien, no te digo yo que no, pero este programa llama al odio, a la mezquindad y la venganza. Porque qué gustirrinín daría ver a famosos y políticos de relumbrón haciendo cola para llamar por teléfono o comprando tabaco en el economato. Y para que nuestros concursantes vivan en sus carnes una prisión de verdad, añadiremos al casting un par de perfiles más: un terrorista yihadista, un asesino en serie... vamos, gente como él:


Leed mentalmente estas frases con la voz de Gloria Serra.

Igor el ruso, que ni se llama Igor, ni es ruso, en realidad nació Norbert Ferher y en Serbia, luego hizo el servicio militar en Rusia, formó parte de una banda criminal en Italia, donde pasó por la cárcel acusado de robo. Al salir volvió a robar, mató a dos personas y huyó del país. Se refugió en un sitio donde pensó que nadie le encontraría... Teruel. Allí mató a un ganadero que se enfrentó a él y a dos guardias civiles. Fijaos en el segundo 08.00 del video. Cómo mira a cámara Igor el ruso, a chungo no le gana nadie, y por eso lo necesitamos en nuestro programa.

Y a vosotros, ¿qué idea os ha convencido más?, ¿cuál se merece un bonito documento de venta?, ¿alguien tiene el teléfono de Vasile?

Además, os cuento que este viernes 15 de marzo, a las 19.30h, hay una nueva presentación de "El ganador se lo lleva todo" en la librería La Fugitiva, un sitio cuquísimo al lado mismo de la filmoteca. ¡Vénganse todos!

martes, 21 de octubre de 2014

Tonadillera hay que decirlo más

La Pantoja, como Carmina Ordóñez o Rocío Jurado, es un personaje que forma parte de nuestra cultura. De la cultura popular y marrullera, no de la cultura con mayúsculas. No es Cervantes, ni Velázquez, ni el gazpacho. Es tan parte de la cultura popular como hablar alto en los restaurantes, llevarse mal con los cuñados y los chistes de Lepe.

La vida de la Pantoja siempre ha estado ahí, marcando sus propios hitos a la vez que la historia contemporánea. Ahora que, como símbolo que es de toda una era, está a punto de entrar en prisión, es un buen momento para recordar los grandes hits de I punto P punto.

Rebeca es tu muñeca
En el año 1976, con los últimos coletazos de la dictadura, la Panto es joven y ambiciosa, y hace sus pinitos en televisión cantando, bailando y en lo que surja. ¿Que hay que hacer un gag cómico? Pues la Panto y su melena Pantene (que entonces ya la tenía), van y lo hacen:



Soy la viuda de Francisco Rivera
Pero I punto P punto se habría quedado en una folclórica más y ahora nadie la recordaría si no fuera porque se casó con un torero. Y era un torero famoso. Y además el torero se murió joven. Y en la plaza. Y todo apareció en televisión: la boda, la cogida en la plaza, el entierro... Y entonces la Panto se convirtió en otra cosa. Ya no era la tonadillera del binomio "torero y tonadillera". Ella ahora es algo más trascendente y trágico: la autoproclamada viuda de España.

En su nuevo papel la Panto sacó las que a partir de ese momento serán sus armas: dar pena, sacar provecho de sus dramas personales, seguridad en sí misma, sentido de la oportunidad y todo a golpe de melena.


Atención a look eighties: americana de satén naranja, hombreras y uñacas.

Mi pequeño del alma
Convertida en viuda de España, I punto P punto vuelve a los escenarios después de pasar un tiempo de retiro. Su primer concierto tiene rango de evento histórico, con la reina entre el público y todo. En su rol de sacrificada esposa y madre, la Panto saca a su hijo y a su corte de pelo estilo príncipe de Beukelaer, que tanto daño hizo en los 80, para que cante con ella.

Como esas madres que piensan que su hijo sabe hablar cuando en realidad lo que sabe decir son las vocales, la Pantoja canta: "mi pequeño del al..." y el niño completa "¡a!", "con tu piel de canel..." ¡¡a!!"

¿Y qué dice la criatura cuando no se sabe nada más? Pues la única palabra que sabe pronunciar y que es toda una pista de cómo será el Paquirrín del futuro:


¡¡¡Canne!!!

Estoy cansada (pausa dramática) de la familia Rivera
Si hay algo que la Panto maneja como nadie (aparte de la bata de cola) es la pausa dramática. Una pausa bien puesta cambia una frase. Y no es lo mismo decir con tono agotado que estás cansada de la familia Rivera a decir en voz en grito ¡¡¡¡estoy cansada!!! (pausa dramática) ...de la familia Rivera.

No me vas a grabar más
En los 90, evolucionando como la propia sociedad, I punto P punto aparca a la viuda de España y tiene sus escarceos por ahí. Incluida su amistad/relación/llámalo X con Encarna Sánchez, esa villana de culebrón. Los paparazzi la siguen a todas partes y la Panto se enfrenta a ellos, vestida de chándal, sin peinar y sin sujetador, al grito de: ¡no me vas a grabar más!,

Gitana, ¿tú me quieres? Más que a mi vida
El melodrama persigue a la Pantoja, y ella no corre más rápido. Se enamora de Julián Muñoz, un alcalde de Marbella con afición a llevar pantalones de tiro alto y hacen pública su relación pese a que él está casado, tiene hijos, y su mujer critica a la pareja de programa en programa. Todo muy copla versión siglo XXI.

Los dos eligen oficializar su amor no en un restaurante cuqui, o en un fin de semana en la playa. No. Ellos eligen el Rocío, donde se pasean en caballo, en carromato, se miran a los ojos y, como si representaran la letra de una sevillana, se dicen cosas como:

- Gitana, ¿tú me quieres?
- Más que a mi vida.

Dientes, dientes, que es lo que les jode
La Panto y Cachuli se pasean por sus dominios (esto es, Marbella) perseguidos por la prensa. I punto, que tiene más experiencia en bregar con los fotógrafos, aconseja a su churri esto:


Pero la historia de amor con el atractivo alcalde se va al garete más o menos a la vez que se van destapando sus manejos en Marbella. Se enjuician todas esas cosas que ahora, a fuerza de oírlas en el telediario una y otra vez, todos ya sabemos lo que son: malversación, prevaricación...

Si la Pantoja ha sido un símbolo de la copla y de la prensa del corazón, ¿cómo no serlo también de la corrupción? El escándalo salpica a la tonadillera (tonadillera hay que decirlo más) que es también enjuiciada y condenada.

Los cañones hacia mi persona
¿Y qué ha sido mientras tanto del pequeño del alma? Pues que crece, más a lo ancho que a lo largo. Y participa en un reality de pasar penurias en una isla, donde sólo pasa unos días porque él el hambre lo lleva fatal.

Su vuelta a la civilización incluye la aparición estelar de su señora madre que lo eclipsa en un pis pas en cuanto el presentador le pide que cante una canción y ella, muy flamenca, pone sus condiciones:

"Me tenéis que pone la luz en condiciones. Me tenéis que poner muy íntima. Yo quiero sólo cañones hacia mi persona, ¿dónde están? La luz, a la cara. ¿El del cañón no ha venido? Ahí está. Vamos a ver, que de esto entiendo un poquito yo".

Y vaya que si entiende.

Cómprate una vida
La Panto, icono pop donde los haya, agota los días antes de entrar en prisión. Pero no ve la vida pasar desde su casa, tranquilita. No se es icono pop y tonadillera siendo discreta. Ella sigue lanzando frases lapidarias allá por donde pasa:



Y vosotros, ¿cuál es vuestra frase pantojil favorita?, ¿creéis que entrará I punto P punto en la cárcel?, ¿habéis visto "Orange is the new black"? Y, sobre todo, de entrar I punto P punto en prisión: ¿qué tipo de presa será? La reina del cotarro, como Red; la más ligona, como Nicky; la más inestable, como Crazy Eyes...