martes, 25 de febrero de 2014

Una persona normal de excursión por Arco

¿Cuál es vuestra palabra favorita?

Algunos cursis me diréis que "amor"o "libertad". Los más sinceros diréis que "chocolate". Los más originales que "algarada" o "miriñaque". Mi palabra favorita es más prosaica. Es "gratis".

Y por eso precisamente, porque era gratis, me fui el fin de semana a Arco.

No es la primera vez que voy (siempre con invitaciones que a algún conocido le sobran), pero sí ha sido la primera vez que me he aburrido. El arte contemporáneo ya no es lo que era, ¿dónde están las estatuas polémicas como ésa de Franco metido dentro de una nevera del año pasado?, ¿o las llamativas como esa colección de gatos disecados rodeados de cristales rotos de hace dos ediciones?, ¿o soy yo la que está cambiada y me he convertido en una de esas señoras que dicen "yo no entiendo de arte moderno pero a mí esto no me gusta"?

Esto lo hago yo con un poco de arcilla y unas temperas.

Pasear por Arco provoca la misma sensación que pasearse por la calle Serrano. Te notas fuera de tu ecosistema. En Serrano porque no tienes ni el pelazo de la niña bien de toda la vida (generaciones y generaciones de comer bien se traducen en pelo Pantene) ni el guardarropa de las cuarentonas que se pasean con su visón Ayala arriba, Ortega Gasset abajo.

Pero, ¿quiénes forman la fauna de Arco?:

Galeristas. Fáciles de distinguir porque están detrás de las mesas de los stands. Teclean en su mac, hablan en inglés por el móvil o atienden a algún cliente. Ellos son jóvenes, de menos de cuarenta y visten de negro, como los dependientes de Uterque. Ellas son maduras, rondan los 50, se tiñen el pelo de rojo y llevan collares muy grandes o pendientes enormes. Una de dos.

Modernos o, como se les llama ahora, hipsters. Por los pasillos de Arco se veía a toda la pléyade de modernos que existen: los clásicos y ya un poco pasados de moda gafapastas; los barbudos con pelo largo aunque recogido en un coqueto moño,  y los que ahora están más a la última, que se visten con ropa de los 90 porque ahora, agárrate los machos, resulta que es súper trendy ponerse jerseys estampados estilo Brenda de Sensación de Vivir, y si tienen bolitas porque son genuinamente del 93, mejor que mejor.
Pasión por el arte moderno, y por el estampado de leopardo.

Egoblogger, que es la manera cool de llamar a las chiquitas que tienen blogs de moda. Tener un blog de moda consiste, básicamente, en hacerse fotos de ellas mismas en poses de modelo sin ser ellas nada de eso, para luego añadir de qué marca es la falda, los botines, el crop top y la chaqueta de lana. Que suele ser todo de Zara, porque a la egobloggers les encantaría ser Miranda Makaroff y teñirse el pelo de rosa y vivir de cosas tan etéreas como de ser dj, pero la realidad es que son universitarias sin un duro. En Arco se les distingue porque se pasean con su Canon colgada del cuello y hacen fotos a las obras que más les gustan, porque de algo tienen que nutrir su Instagram.

Gente normal que ha ido a Arco como podría haber ido al Ikea o a la sierra. Vamos, como yo. En general suelen ser señoras que pasean en grupo, señalan las cosas con el dedo e insisten en afirmar que este tipo:


tiene que estar vivo porque fíjate que hasta tiene el bigote sudado. Que yo ya le dije a la señora:

- Señora, ¿cómo va a estar vivo?, ¿qué está, disecado?
- No, bonita, será una estatua viviente, como los de Sol.
- Péguele un susto, a ver.
- ¡Buh!
- ¿Ve como no se mueve?
- No se ha asustado porque es un profesional.
- Entonces qué pasa, que ahora en Arco venden a las estatuas vivientes. Y si se lo compra se lo lleva usted a su casa.
- No sé, a lo mejor. Yo es que no entiendo de arte moderno.
- Ni yo. Pero será ilegal comprar personas, ¿no?

No pudimos continuar con el debate porque una egoblogger quería hacer una foto de la figura de cera/estatua viviente y estábamos en medio.

Ojo, que sí que hubo cosas que me gustaron. Como ésta, pertenece a una serie de fotos de un tal Pablo Genovés, a las que yo hubiera llamado, qué se yo, "después de la hecatombe zombie", "Mad Max redux" o "Maremoto en el museo". Pero yo no soy artista moderna, que si eres artista moderno lo que se estilan son los títulos más poéticos como "Precipitados":


Anda que no quedaría bonita esta foto en mi salón. Fardaría ante mis amigos, tal que así:

- ¿Esta foto?, es un Pablo Genovés, ¿que no lo conoces?, yo es que lo descubrí en Arco.

Y vosotros, ¿habéis ido alguna vez a Arco?, ¿o sois más bien como las señoras que piensan que cualquiera de esas cosas las hace mejor su nieto de 5 años?

Y tranquilos, no os insistiré más con que votéis en el 20 blogs pero, por si acaso, ya sabéis dónde está botón...

martes, 18 de febrero de 2014

Los olvidados de los Óscar 2014

En unas semanas se entregan los Óscar y llega el momento de plantearse algunas cuestiones. Ahora, y no el día de la ceremonia, porque estaré muy ocupada viendo la alfombra roja y después de eso estaré durmiendo.

La cuestión fundamental es que todos los premios son injustos. El Planeta el que más (eso es así), pero el Óscar también. Por si eres un alma cándida que se piensa que ha ligado cuando una chica le dice que mejor le des tú su teléfono, que ya te llamará ella, os voy a decir un par de verdades. Los Óscar, como todos los premios, son en realidad un batiburrillo de intereses creados donde las productoras buscan sacar la mayor tajada posible. La importancia del estudio que produce la pelicula, la fecha de estreno, el número de estrellas de moda que aparecen y lo bien que se lo hayan montado para promocionar la película ante el público y ante los académicos (que son los que votan) es lo que decide qué película se lleva el gato al agua. Y luego está eso de que la película sea buena.

¿O acaso han pasado a la historia del cine "Crash" (2005), "una mente maravillosa" (2001), "Shakespeare enamorado" (1998)? Pero si le dieron un porrón de Óscars al pelma de Frodo y sus amigos los hobbits (que le siguen porque están enamorados de él, eso está clarísimo) allá por 2003.

San Valentín se ha creado para animar el consumo de flores, bombones y tarjetas de felicitación y los Óscar para dar un empujón al consumo de cine. Lo mismo que hay nominados que no son para tanto,  también hay películas buenísimas que han sido injustamente tratadas. Porque, ya que nominan a 10, ¡10! filmes como mejor película, ¿no podían haberle hecho un hueco a "Prisioneros"?


¡Cómo! ¿Que no habéis visto "Prisioneros"? ¡Si sale Hugh Jackman! ¡Si tiene un 7,6 en Film Affinity! ¡Si estaba en la cartelera durante la promoción de cine a 3 euros!, ¿cuál es vuestra excusa?, ¿os estaban operando a corazón abierto?

Por eso os adjunto aquí la lista de nominados redux. En rojo he señalado los que deberían ganar, he añadido los que faltan y he tachado los que sobran. Y éste es el resultado:

Mejor película
La gran estafa americana
Capitan Phillips
Dallas Buyers Club
Gravity Prisioneros
Her
Nebraska
Philomena
12 años de esclavitud Blue Jasmine
El lobo de Wall Street

¿"Gravity" mejor película? Mejor director, sí. Puedo hasta entender la nominación de Sandra Bullock pero, ¿mejor película? Venga ya, si es como pasar una tarde en el Planetario, aunque las butacas del planetario son mucho más cómodas que las de cualquier cine.

Mejor director
David O. Russel por La gran estafa americana Denis Villeneuve por Prisioneros
Alfonso Cuadron por Gravity
Alexander Payne por Nebraska
Steve McQueen por 12 años de esclavitud Woody Allen por Blue Jasmine
Martin Scorsese por El lobo de Wall Street

Mejor actriz protagonista
Amy Adams por La gran estafa americana
Cate Blanchett por Blue Jasmine
Sandra Bullock por Gravity
Judi Dench por Philomena
Meryl Streep por Agosto

Si yo fuera académico de los Óscar me negaría a darle ni un solo premio más a Meryl Streep. Por abusona. 

Mejor actriz de reparto
Sally Hawkins por Blue Jasmine
Jennifer Lawrence por La Gran estafa americana
Julia Roberts por Agosto Melissa Leo por Prisioneros
June Squibb por Nebraska
Lupita Nyong'o por Doce años de esclavitud

Qué queréis que os diga, no puedo con Julia bocadebuzón Roberts, me estomaga, ella y su anuncio para perfumes donde corta los hilos de diamante porque ella es libre y espontánea. Además, que yo no le perdono que dejara plantado a Kiefer Sutherland.

June Squibb, esta adorable anciana que tiene pinta de pasar las tardes jugando a la brisca y haciendo encaje de bolillos es una actriz impresionante...


...aunque no le queden los vestidos de alta costura tan bien como a Jennifer Lawrence, esa actriz que se echa un pedo y la nominan.

Mejor actor protagonista
Christian Bale por La gran estafa americana
Bruce Dern por Nebraska
Leonardo DiCaprio por El lobo de Wall Street
Chiwetel Ejiofor por Doce años de esclavitud
Matthew McConaughey por Dallas Buyers Club

Sí, yo quiero que la ceremonia de este año se llene de jubiletas.
Mejor actor de reparto
Barkhad Abdi por Capitan Phillips
Bradley Cooper por La Gran estafa americana Paul Dano por Prisioneros
Michael Fassbender por Doce años de esclavitud
Jonah Hill por El lobo de Wall Street
Jared Leto por Dallas Buyers

¿Es necesario nominar a Bradley Cooper cada vez que se echa un pedo?
Si se lo dieran a Jonah Hill tampoco me parecería mal. 
A Fassbender más que un Óscar yo le daría otra cosa. Le pondría un piso. Le iría a ver los jueves por la tarde. Le compraría flores. Bombones. Michael, yo te voy a tratar como a un rey. Guapo. Hermoso. Ojazos.

Mejor Película de Animación
Los Croods
Gru 2
Ernest & Celestine
Frozen
The Wind Rises
Tengo el corazón dividido entre esto:

Y esto:

No puedo decidirme. Así que premio compartido entre los Croods y Gru 2.

Mejor Guión Original
Eric Warren Singer y David O. Russell por La gran estafa americana Aaron Guzikovski por Prisioneros
Woody Allen por Blue Jasmine
Craig Borten y Melissa Wallack por Dallas Buyers Club
Spike Jonze por Her
Bob Nelson por Nebraska

Más que nada porque Woody tiene muchas figuritas de éstas y hay que repartir y porque Bob Nelson (ese hombre con nombre de cantante country) apenas ha escrito películas, viene de la televisión y se merece un reconocimiento.

Mejor Guión Adaptado
Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke por Before Midnight
Billy Ray por Capitán Phillips
Steve Coogan y Jeff Pope por Philomena
John Ridley por Doce años de esclavitud
Terence Winter por El lobo de Wall Street

Al lobo le sobran sus buenos 20 minutos pero se lo perdonamos.

Mejor Fotografía
The Grandmaster
Gravity
Nebraska
A propósito de Llewyn Davis
Prisioneros

Como mejor documental, aunque no haya visto más que uno de los nominados, lo tengo claro-clarinete: The act of killing, una película dura, horrible, inolvidable, bestial y no sigo adjetivando que voy a parecer uno de esos críticos pedantes.

Y vosotros, ¿qué películas habéis echado de menos en la lista de las nominadas a los Óscar?, ¿cuáles os sobran?, ¿cuál es vuestra porra para la próxima edición? Contadme...

Ah, y no creáis que me olvido de dar la matraca habitual, ¡votadme en los premios 20 blogs!, ¡VOTADME! Sólo hay que hacer clic en el icono de la derecha y seguir las instrucciones.

lunes, 10 de febrero de 2014

Por Dios bendito, que vuelva Eva Hache

Eso mismo debían estar pensando anoche todos los asistentes a la gala de los Goya (aka la Gaya de los Gola, como los llamó una reportera de TVE en pleno ataque de dislexia). Al menos ellas lo pensaban:

Y es que, si una se olvida de los errores de realización, de los chistes facilones y hasta de los discursos eternos, y analiza sólo el guión de la gala, resulta que no estaba tan mal. El que estaba mal era Manel Fuentes. O la locaza que secuestró el cuerpo de Manel porque, ¿este hombre desde cuándo tiene pluma? ¿Y desde cuándo tiene semejante paquete? Es más, estoy convencida de que esa misma gala, con los mismos fallos de realización, los mismos chistes fáciles sobre Wert, pero con Eva Hache, hubiera sido mejor. Eva, vuelve. O tú, o Buenafuente, o Rosa María Sardá. Estoy por hacer un change.org pidiendo que la gala la presente Carlos Areces. Es más, Carlos Areces vestido a lo Blanca Suárez, a lo it girl. Con trasparencias. Lo petaría.

Pero, ¿quién tiene ganas de hacer una crítica lógica y fundamentada sobre la gala? Que es lunes por la mañana, dale a tu cuerpo alegría, Macarena, y veamos modelazos. Hablando de Macarena. Macarena Gómez (que no García, que García iba de princesita y guapísima) brindó uno de los grandes momentos de la alfombra roja al aparecer con su marido, el millonario excéntrico amigo de Andrea Casiraghi, los dos con sus estolas de visón. ¡OLE!:
Si no puedes ser elegante sé extravagante.

La alfombra roja de este año fue variada y colorida. Ya vale de ir todas de luto, que sois actrices, en vosotras eso de que el negro adelgaza no se aplica porque ya estáis todas muy delgadas. Id mejor de verde lechuga, como Carolina Bang y María León.

Verde que te quiero verde. Verde mar, verde lechuga.

El modelo verde de Bang era más verde lechuga romana fresca del mercado, mientras que el de León era un verde lechuga iceberg del Dia, pero pese a su tono de lechuga desvaída, María León iba divina. El traje de Bang recordaba a cualquiera de los modelitos que luce en "Tierra de lobos", que lo mismo es porque lo ha robado del vestuario de la serie.

El azul era otro de los colores de la noche. Lo eligieron casi todas las nominadas a mejor actriz y, ¿será casualidad? Marian Álvarez, la ganadora por "La herida" era la más elegante. Todas pecaban de ir un poco señoronas, un poco María Teresa Campos acudiendo a los premios TP:


Marian Álvarez está que se sale en "La herida". Merecidísimo premio. Ahora, que a la película un par de puntos de giro no le habrían venido mal, eso también os lo digo. Por algo estaba nominada a director revelación y a mejor película, pero no a mejor guión.

Norma Ruiz y María Botto también optaron por imitar el estilo de una celebrity patria. Pero ellas en vez de emular a María Teresa Campos tiraron por Norma Duval. Plumas y pedrería a tope:

Atención a la cara de María Botto posando. La organización de los Goya debería dar unos cuantos talleres sobre cómo posar en el photocall. Éste sería el temario:
1. El photocall, tu amigo. Introducción al noble arte de posar ante las cámaras.
2. Dientes, dientes, que eso es lo que les jode (cómo sonreír aunque no te apetezca una mierda)
3. Lanzamiento de besitos a cámara
4. La pierna Jolie (o cómo enseñar pierna con distinción)
5. La espalda Pataky (o como enseñar tu espalda al aire sin hacerte una contractura al girarte)

Y con la espalda al aire (hay que ver hilo los temas) iban Celia Freijeiro y Dafne Fernández. Celia iba muy mona por delante y excesiva por detrás. Los lazos extragrandes para los paquetes de regalo.

Dafne iba muy recatada por delante, así que la espalda al aire compensaba. Anne Igartiburu, impagable comentarista aka Buruburu (así la llama mi amiga L.) nos recordó que Dafne solía ir enseñando todo su potencial y sí, es cierto, ¿cómo olvidar su aparición en los Goya del año 2004 cuando salía con Fernando Verdasco?

Pero todas estas muchachas iban divinas, espléndidas, estupendísimas, sobre todo si las comparamos con ellas dos:


Miriam Giovanelli ha decidido hacer honor a su nombre de actriz porno para teñirse el pelo de rubio putón. El vestido no estaba tan mal, pero el pelo teñido con aguarrás y la pose arruinaron la estampa final. Miriam, apúntate a mi taller "cómo posar en la alfombra roja y que no te pillen en un renuncio". Te hago descuento.

Nathalie Poza quiso arriesgar, pero el trikini de manga larga no acababa de quedarle bien del todo. Yo creo que no le hubiera quedado bien ni a Nieves Álvarez que sí, estaba ahí. Porque ella es nuestra Heidi Klum y no se pierde un solo evento de estos.

Terele Pávez tampoco iba precisamente sofisticada, pero le perdonamos absolutamente todo porque ella es una grande y puede hacer lo que le venga en gana, hasta ir a los Goya envuelta en una moqueta de su casa. Merecido Goya a actriz de reparto, aunque me hubiera gustado que Rossy de Palma, magnífica en "3 bodas de más" también estuviera nominada.

Nieves iba divina, as usual. Al igual que Paula Echevarría y Juana Acosta, que no para de ir a eventos y a alfombras rojas con la esperanza de que le salga un buen contrato de publicidad y marcarse así un Paula Echevarría (dícese de cuando una actriz se forra con la publicidad y la interpretación pasa a segundo plano). Pero a mí me gustaron especialmente estas tres jóvenas:


La primera, Marta Nieto, aparte de parecerse una jartá a mi amiga R. lucía un vestido que yo robaría ahora mismo si no fuera porque el blanco virginal a mí me haría parecer un fantasma.

La segunda, Ana Fernández, iba elegantísima de granate. Me gustan el maquillaje, los pendientes... hasta ese bolso grande que no pega una mierda pero donde sí caben las llaves, el móvil, los pañuelos de papel y hasta unas bailarinas por si luego te quieres cambiar de calzado.

Y sé que es una apuesta arriesgada, pero me ha gustado el mono de Nadia de Santiago. Un poco Padme Amidala en "La guerra de los clones", sí, pero juvenil y original. Y es que eso hace falta en estos eventos, un poco de originalidad. Por eso soy fan del marido de Macarena Gómez y del de Assumpta Serna:


Y vosotros, lectores de mis entretelas, ¿a quién elegís como la más elegante de la noche?,  ¿y la peor?, ¿estaba Quim Gutiérrez por ahí? Porque no le ví, y eso siempre es una pena... ¿alguien ha visto "Vivir es fácil con los ojos cerrados"?, ¿Manel Fuentes es así o le entró un repentino ataque de pluma?, ¿me habéis votado ya en los premios 20 blogs?, ¿no? Pues ya estáis tardando.



martes, 4 de febrero de 2014

Almodóvar, toma nota

Pedro, ¿estás en crisis creativa?, ¿se acercan los Goya y empiezas a sentir ese sarpullido que te sale todos los años porque los académicos nunca te nominan todo lo que deberían, y este año todavía menos?, ¿buscas una historia que lo pete, pero no la encuentras?


Soy genial todos los días, hasta los puentes. 

No te preocupes, Pedro, yo tengo la solución.

Debes adaptar la historia de los Midwest bank robbers. Ah, ¿que no sabes quiénes son?, ¿qué pasa, que tú desayunas viendo a Ana Rosa? Pues mal, Pedro, mal, deberías ver "Crímenes imperfectos". Yo soy súper fan. Es un programa/cajón desastre porque, en realidad, son diferentes programas, unos centrados en la labor de la policía científica, otros en los periodistas de sucesos... pero los señores de programación de la Sexta (sabiamente) han llamado a todo "Crímenes imperfectos" y nos lo ponen fácil a los que mojamos las magdalenas en el café con leche mientras matan gente en Anchorage, Alaska.

El caso de los Midwest bank robbers es demasiado jugoso para un programa de "Crímenes imperfectos", pide a gritos una adaptación cinematográfica.

La historia comienza en el Medio Oeste americano (esté donde quiera que esté el Medio Oeste, digo yo que para la izquierda, hacia la mitad de los Estates) donde un grupo lleva a cabo una serie de robos. Y no uno, ni dos, ni tres, ¡veintidos robos! Los ladrones se ocultaban bajo máscaras de los presidentes de Estados Unidos, ¿os suena?, ¿creéis que lo habéis visto en algún sitio? Pues sí, en "Le llaman Bodhi":


La película es de 1991 y los robos de los que empezaron a conocerse como Midwest bank robbers se produjeros entre 1994 y 1995, pero no eran un grupo de surferos que robaban entre ola y ola. Qué va. Ellos eran supremacistas blancos y robaban bancos para tener fondos con los que financiar a su organización, la Aryan Republican Army. Un comando que aspiraba a convertirse en terrorista y que defendía nobles causas como el fin del gobierno y la expulsión del país de los judíos y de todos los que no fueran blancos.

Como terroristas dejaban mucho que desear, porque grababan unos videos con cámara doméstica en los que aparecen ellos y sus máscaras de presidentes contando lo malo que es el gobierno estadounidense porque es sionista. Pero como ladrones eran buenísimos. Nunca les pillaron en un robo. Hasta que un chaval de 19 años que había colaborado con ellos se levantó un día, miró a su novia y al churumbel que acababan de tener y se dijo: "pero qué estoy haciendo con mi vida". Fue a la policía y cantó la traviata. Gracias a la colaboración de este chico se detuvo a uno de los cabecillas, Richard Guthrie. Él también cantó (ya he dicho que como terroristas dejaban mucho que desear) y dijo quién era el líder, Peter Langan.

Hasta aquí pensaréis que esto es película para Enrique Urbizu, no para Almodóvar. Pero es que el líder de la Aryan Republican Army era todo un personaje.

Tras un tiroteo peliculero, detienen a Peter Langan. Él se resiste, le hieren y, en el hospital, los médicos se sorprenden al ver que tiene el cuerpo totalmente depilado, las uñas con manicura... Y es que Peter, entre robo y robo llevaba una doble vida. Se travestía y se hacía llamar Donna. Por supuesto, nunca contó nada de su identidad sexual a sus compañeros supremacistas. Es más, en su juicio usó su condición de transexual para alegar que era imposible que fuera el líder de una banda de neonazis. No coló.
Keanu Reeves estaba más guapo que nunca en "Le llaman Bodhi". La lluvia y las camisetas mojadas ayudan.

Hoy Langan está en la cárcel, peleando y pleiteando para conseguir sus hormonas y su operación de cambio de sexo y para que le transfieran a una cárcel de mujeres. Pedro, si te decides a adaptar la historia sólo una cosa te pido, no contrates a Miguel Bosé para hacer de Langan.

Y os recuerdo que ya ha empezado la fase de votaciones en el concurso 20blogs. Me encontraréis en la sección de Cine y Televisión y para votar hay que darse de alta, ¡votadme! ¡¡votaaaaadme!!! Y también a uno de los habituales del blog, Sorokin, que participa en la sección de viajes con su Diario de un aburrido.

martes, 28 de enero de 2014

Películas a reivindicar: "Mary and Max"

La cartelera ofrece, demasiado a menudo, cosas infumables. Esas películas de Kate Hudson, esos remakes innecesarios o esas películas infantiles que sólo se explican porque hay un público objetivo para ellas compuesto por padres desesperados que necesitan dos horas de tranquilidad.

Y sin embargo, hay maravillas que ni siquiera se estrenan. Como "Mary and Max" una película australiana de animación, dirigida por Adam Elliot, ganador de un Óscar al mejor corto de animación. Vamos, que no era ningún advenedizo que pasaba por ahí. Y la película no se estrenó en España.

¿Por qué?

Quizá porque es rara:



Demasiado triste para los niños. Demasiado fea para los adultos aficionados a la animación. Mary and Max se queda en un lugar intermedio, parece que no tiene un target objetivo (target, como feedback, como branding, como networking... es de esas palabras que podrías decir en castellano tranquilamente, pero pudiendo decirlas en inglés y dártelas de experto en marketing, mucho mejor).

Pero sí que lo tiene. El de la gente a la que le gusta el buen cine. Sin más.

A mí me la descubrió mi amiga Olga, una de las organizadoras del festival Mostra Mabuse y habitual del Festival de Sitges, donde vio la película.

Mary and Max cuenta la bizarra historia de amistad postal entre Mary, una niña tímida y sensible, y aún encima fea, y Max, un cuarentón con síndrome de Asperger.


Por azar, Mary escribe a Max. Él responde a sus cartas porque es la mejor forma de relacionarse con los demás, sin contacto físico, sin enfrentarse a malentendidos, ironías o chistes que él, por su enfermedad, es incapaz de entender. Max dice que su problema es que él es "demasiado literal".

¿Y qué es el síndrome de Asperger? Es una forma de autismo, pero más funcional. Quienes lo padecen puede llevar una vida independiente, trabajar, aunque siempre tendrán problemas en sus relaciones sociales y afectivas. De hecho hay incluso casos de auténticos genios que parece que compensaran su facilidad para la física, el ajedrez o las matemáticas con su ineptitud para adaptarse a la sociedad. El mejor ejemplo sería Sheldon Cooper, el protagonista de Big Bang Theory, aunque en ningún momento se explicite en la serie que es Asperger lo que tiene.

El autismo es una de las enfermedades más misteriosas que hay. Las tremendas capacidades que a veces muestran los autistas siempre vienen acompañadas de manías, obsesiones que los convierten en seres fascinantes y muy tocapelotas. Por eso el audiovisual está repleto de personajes con Asperger: "Rain man", "Big Bang Theory", la protagonista de la serie "Bron-Broen"... Pero el autismo es, también, una enfermedad durísima para los familiares directos del afectado, que se encuentran con alguien incapaz de mostrarles afecto. Según el grado de autismo, la convivencia puede ser una tortura, ya que hay casos donde la comunicación es imposible.

Frederic Philbert, padre un niño autista, hizo este corto de animación delicado como un macaron. En él cuenta cómo se comporta su hijo y cuál su relación con su hermana:



Vaya, no os he avisado de que deberíais sacar los kleenex. Que sepáis que el final de Mary and Max (y esto no es un spoiler) también es de llorar.

Mary and Max no sólo es una película sobre el autismo. No interesa a médicos y familiares de personas afectadas, qué va. También es una película sobre algo tan universal como sentirse distinto a los demás y sobre el efecto terapéutico de la amistad.


Y vosotros, ¿habéis visto "Mary and Max"?, ¿recomendáis algo que no llegara a estrenarse en España?

ACTUALIZACIÓN, hoy día 31 de enero, comienzan las votaciones para el concurso de blogs de 20 minutos que, adivinad cómo se llama... ¡20 blogs! ¿Qué hay que hacer para votar?
1. registrarse en 20minutos.es
2. ir a la sección del concurso de blogs de Cine y Televisión
3. Ahí es donde concursa éste vuestro blog, Bichos raros, lo votáis
4. Votáis en las otras secciones a quien os salga del toto.
¡Y ya está!

martes, 21 de enero de 2014

Las amistades rarunas

"La extraña pareja" era una obra de teatro de Neil Simon sobre la convivencia entre dos hombres divorciados, uno meticuloso y poquita cosa, el otro un crápula y además desordenado. El éxito de la obra en Broadway llevó a que se adaptara en otros países (en España con Esteso y Pajares), en el cine (con Jack Lemmon y Walter Matthau), hasta en la televisión actual porque "Dos hombres y medio" no deja de ser una actualización del concepto original,  añadiéndole mala leche y un niño gordo.

Pues bien, Walter Matthau y Jack Lemmon no son la extraña pareja. Qué va. Ellos sí:


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El gordito simpático asiático es Kim Jong Un, dictador por herencia de Corea del Norte, que hace un mes escaso manda matar a su tío no se sabe si por disidente, por lucha de poder o por discusión por el mando a distancia. El negrazo de manos inmensas es Dennis Rodman, ex jugador de baloncesto y ahora socialité que lo mismo se casa en Las Vegas con una vigilante de la playa como aparece en una película junto a Mickey Rourke y Jean Claude Van Damme.
El caso es que Rodman estaba en Corea grabando un documental junto a los Globetrotters. Kim Jong Un dijo que a él también le gustaba el baloncesto (imagináoslo vestido con pantalón corto y camiseta) y Rodman se lanzó a hacer diplomacia de la buena, de la fina, contestándole que a Barack Obama también le gusta el baloncesto. Como "give peace a chance" pero en plan "give basketball a chance". Rodman redondeó su visita a Corea viendo un partido junto a Kim, luego cenaron juntos, y después de esta intensa relación Rodman ya considera a Kim su amigo, porque es “buen chico”, que sólo quiere que Obama le llame. Tanta tensión, tanta amenaza nuclear y al final los problemas entre Barack y Kim son de quinceañeros: llámame tú, no, llámame tú.

La amistad entre Rodman y Kim Jong Un es rara, sí, pero tampoco es una gran amistad, para qué engañarnos. Seguro que no quedan los fines de semana para jugar al baloncesto (ahora imaginaos a los dos con sus respectivos uniformes). Más duradera fue la amistad raruna entre Elizabeth Taylor y Michael Jackson.

Años 80, Liz Taylor acude a un concierto de Michael Jackson, él lo sabe, y se siente fatal cuando le cuentan que la actriz se ha ido antes de que acabara el espectáculo. Jackson, deshecho en lágrimas, llama a Taylor para preguntar qué es lo que no le gustó del show. Ella le explica que sí que le gustó, pero que tenía poca visibilidad y por eso se fue antes de tiempo. Estuvieron hablando durante 3 horas y se hicieron inseparables. Los dos tenían en común una infancia de niños prodigio y una tremenda afición por las cosas que brillan. Taylor ejerció de madre con Michael, al que consideraba un niño grande, vulnerable, que necesitaba a alguien en quien poder confiar. Michael eligió a la actriz como madrina de sus hijos mayores. Esto no gustó nada a la madre del cantante, Katherine Jackson, que desde entonces estuvo celosa de Taylor.

¿El museo de cera de Londres? No, es la boda de Liza Minnelli.

Jackson y Taylor fueron amigos de los de verdad. Envejecieron y decayeron juntos. Ella iba engordando, él se iba cayendo a trozos. Elizabeth se mantuvo firme junto a Michael todas las veces que le acusaron de abuso de menores e incluso eligió casarse con su séptimo marido, el albañil de peinado horrible, en Neverland.

Cuando Jackson murió Liz Taylor dijo: "Mi corazón y mi mente están rotos. Amé a Michael con toda mi alma y no puedo imaginar la vida sin él. Teníamos muchísimo en común y nos divertimos juntos."

Pero aún hay otras amistades rarunas en el mundo del espectáculo. Rarunas y desconocidas, como la que unió a George Cukor y José Luis López Vázquez. Sí, habéis leído bien. Se conocieron en un rodaje del director en España, donde José Luis tenía un papel minúsculo. Por casualidad, Cukor vio una de las últimas películas de López Vázquez; "Mi querida señorita"...

Tan buen actor como buena actriz.

... y se quedó impresionado. Al día siguiente, en el set, habló con él y le pidió disculpas por tenerle haciendo un papel tan secundario a él que, obviamente, era un maestro. López Vázquez no le dio ninguna importancia, no era ambicioso, estaba feliz de trabajar con Cukor y, además, no hablaba ni media de inglés. Pero, pese a la barrera lingüística, Cukor y López Vázquez fueron amigos el resto de sus vidas. Más sobre esta repreciosa historia, visitas en Acción de Gracias incluídas aquí, en el blog de Escrito Por.

Y vosotros, ¿cuál es la amistad más raruna que conocéis?

lunes, 13 de enero de 2014

Crónica de los globos de oro... y Heidi Klum, of course

Hay dos cosas que necesita la televisión actual, y las necesita AHORA. Una es un canal íntegramente dedicado a retransmitir juicios, la otra es que Divinity o Nova o cualquier canal de ésos ofrezca las alfombras rojas de los eventos. De cualquier evento. Si será por eventos. A los americanos les encanta entregar premios, ahí están los MTV o los People Choice Awards con sus premios al mejor beso o a la mejor pareja de ficción para demostrarlo. Anoche se entregaron los Globos de oro y no, me niego a decir eso de que son "la antesala de los Óscar", lo mismo que nunca diré que los Goya son "la fiesta del cine español" ni que Michael Schumacher está en el hospital disputando "la carrera más difícil de su vida".

Lo malo de que sean la antesala (mierda, lo he dicho) de los Óscar, es que la muchos de los premiados ni tan siquiera han llegado a las pantallas de aquí. Así sucede con la ganadora de la noche "la gran estafa americana": mejor película de comedia, mejor acriz principal para Amy Adams, de reparto para Jennifer Lawrence...

Jennifer esta vez no se esnofró al ir a recoger el premio. Una pena. 

Hay que ver esta chica, últimamente se lo lleva todo, si yo fuera ella jugaba al bingo y al euromillones, que algo me cae fijo. Eso sí, su vestido blanco con cuerdecitas aquí y allá no me gustó.

Tampoco ha llegado aquí "Behind the candelabra", la miniserie elegida como mejor ídem y que ha premiado también a sus protagonistas, Michael Douglas y Matt Damon. Matt, ese chico tan mono, tan sanote, que sufre el mismo síndrome que Russell Crowe y Leonardo Di Caprio, es decir, el síndrome de gustarles demasiado la comida basura.

Tampoco ha llegado "Dancing on the edge", la película para televisión que le ha dado a Jacqueline Bisset su premio a mejor actriz de reparto. Bisset es, era, será, de las mujeres más guapas que ha habido en el mundo. Haced clic aquí y veréis. Pero anoche le pasó algo que nos ha pasado a todas alguna vez: no era su día. Su vestido era digno del armario de Helena Bonham Carter:

¡Mis ojos! ¡¡¡¡Mis ojoooooooos!!!!

La señora con el pelo lacado que está a la derecha de Jacqueline es Emma Thompson. Alguien debería decirle que Meryl Streep ya se le adelantó y le quitó el papel de Margaret Thatcher y que la laca es malísima para la capa de ozono.

Mención aparte merece Helen Mirren, estupendísima a sus 70 años, que parece la hermana de Julia Roberts. Si yo fuera estrellona de Hollywood ponía a todos mis asistentes a averiguar quién es el cirujano de esta señora. Se la ve más joven que Emma Thompson, y de Jacqueline Bisset ni hablamos, que parecía la madre de todas ellas.

Afortunadamente, también hubo premios para películas que sí se han estrenado. Aunque yo no las he visto. Porque qué queréis que os diga, una película cuyo título ya es una sinopsis; "12 años de esclavitud", me da terrible perezón. No así a los señores que votan los Globos de oro, que decidieron otorgarle el premio a mejor película dramática. Yo, personalmente, le daría el premio a futura it girl a una de las protagonistas de película, Lupita Nyong'o, y también le diría que se cambiara el nombre porque es muy duro ser it girl y llamarse Lupita:

El rojo siempre queda divino en los premios, lo malo es que se empasta con la alfombra...

La que sí he visto es "Breaking Bad" y me alegro de que le hayan concedido los premios a mejor serie dramática y a mejor actor para Bryan Cranston, ese hombre que debería dedicar el resto de su vida a dar seminarios de interpretación por el mundo entero, así de bueno es.

La guapérrima Robin Wright se llevó el premio a mejor actriz dramática en serie de televisión por "House of cards" y para la ocasión lució espaldas de nadadora y prometido joven:
El hombre bombilla que acompaña a Robin es Ben Foster, 33 años (ella 47). Muy bien Robin, que tu ex se dedica a enlazar jovencitas, pues tú también. A favor de Robin es que ella aparenta la misma edad que su futuro marido. Mientras que Sean Penn (su ex, ¿es que no lo sabíais?, ¿dónde vivís?, ¿en Marte?) se ha dedicado a ligarse mozas de buen ver menores de 30 desde que se divorció, ahora anda con Charlize Theron. Desde aquí te digo, Charlize, que Sean no me gusta para ti. Tú te mereces un Ewan MacGregor, un perfil de buen chico, Sean Penn te va a dar mala vida te lo digo yo, te lo dice Robin Wright, te lo dice Madonna (¿cómo?, ¿que no sabíais que Sean Penn estuvo casado con Madonna?, ¿dónde vivís?, ¿en Plutón?).

Robin Wright está que se sale en "House of cards", aunque a mí la serie me aburre soberanamente. Una serie sobre manejos políticos varios que te tocan un pie, ésa es la sinopsis de la serie. Wright y Kevin Spacey están tan bien que podrías verlos ahí, recitando las páginas amarillas, y parecería interesante. Pero no lo es. Es un muermo. Yo hubiese preferido el premio a otra de las nominadas, Taylor Schilling, la revelación de la temporada con "Orange is the new black":

Green is the new black

Además iba monísima. Es lo bueno de interpretar a una presa, sin maquillaje ni peluquería, que en cuanto te toca ir a un evento estás divina. Debería haberse llevado el premio a mejor actriz de comedia, lo que no me explico es porqué se considera a "Orange" una serie dramática y a "Girls" una comedia. Yo me río mucho más con la primera que con la segunda. También es cierto que "Girls" me da ganas de llorar cada vez que esta moza se empeña en enseñarnos sus atributos:

Lena Dunham de amarillo pollo.

"Girls" es una de las series más sobrevaloradas de los últimos tiempos. Es como "Sexo en Nueva York" pero más provocadora, básicamente porque la única que enseña cacho es la más fea. Es como "Gossip Girl", pero tomándose a sí misma muy en serio. Y lo peor de todo no es que sea pedante o poco graciosa para considerarse una comedia... lo peor es que todas sus actrices protagonistas caen como el culo.

Aún así, el premio a la peor vestida de la noche está reñido. El amarillo pollo de Lena Dunham hace daño a la vista, sí, pero ¿qué me decís de los volantes lolailo de Paula Patton?:

Edie Falco (Nurse Jackie, Los Soprano) con un vestido de raso del chino. Berenice Bejó, que solía ir siempre idealdela, esta vez se ha puesto unos apliques de papel pinocho en el vestido.

Drew Barrymore estaba que se salía, literalmente. Embarazadísima con su cara de pan más pan que nunca. Porque Drew Barrymore es una falsa guapa, tú te la encuentras pasado mañana en el Lidl, en la sección de cervezas, sin maquillar, y no la reconoces. Sally Hawkins (Blue Jasmine) sabía que no se iba a llevar el premio a actriz de reparto y por eso iba vestida con el mismo traje que llevó a la comunión de su sobrina Amber en su Southhampton natal. Sin embargo, Cate Blanchett sabía que se iba a casa con el globo de oro a mejor actriz y fue sobre seguro, de negro y de Armani.

Y acabo este repaso con algo de controversia. El vestido pantalón de Emma Watson y el de colores chillones de Sandra Bullock, ¿molan?, ¿no molan?


Y vosotros, ¿qué opináis?, ¿debería Jennifer Lawrence ir al casino, porque con su suerte se forra fijo?, ¿Es "12 años de esclavitud" tan aburrida como parece?, ¿quién fue la más elegante de la noche?, ¿y la más mamarracha?, ¿quién es el cirujano de Helen Mirren?, ¿alguien sabe por qué no invitaron a Heidi Klum?


Actualización: donde digo digo, digo Diego, ¡Heidi Klum sí que estaba! Pasó desapercibida porque su escote, esta vez, no iba de Los Ángeles a San Francisco, aunque su vestido parece un salto de cama de los años 90.