lunes, 18 de enero de 2016

Series a reivindicar: Making a murderer

Basado en hechos reales.

Cuántas veces vemos estas palabras en una película y qué pocas veces significan lo que quieren decir. Las tv movies de mediodía, ésas que sirven para que nos echemos la siesta y para que los actores de "Sensación de vivir" lleguen a fin de mes, suelen estar basadas en hechos reales. Y no por eso nos conmueven lo suficiente como para impedir que nos echemos una siesta de dos horas, que nos despertamos y ha empezado otra película de mediodía, pero esta vez con actores de "Melrose Place". Las noticias están basadas en hechos reales y, sin embargo, somos perfectamente capaces de comer, inmutables, mientras se bombardea Siria o los subsaharianos trepan por la alambrada de Melilla.

¿Nos hemos hecho insensibles a los hechos reales?

Pues no. O, al menos, no del todo.

Netflix ha llegado a nuestras vidas y, entre las muchas cosas maravillosas que nos trae: Jessica Jones, Unbreakable Kimmy Schmidt, Daredevil, un documental de gorilas estupendo que se llama "Virunga"...

...y el premio Mister Guapo con gafas 2015 es para... Charlie Cox por "Daredevil".

Está la serie documental "Making a murderer".

Si sois de los que buscáis películas y series "para pasar el rato" y de "no pensar" y que "sean divertidas, que para desgracias ya está la vida", no sigáis leyendo.

"Making a murderer" cuenta la historia de Steven Avery, un hombre sencillo de un pueblo de Wisconsin, que es como ser un hombre sencillo de un pueblo de Badajoz. En Wisconsin, como en Badajoz, en Zamora o si me apuras hasta en Escandinavia, porque allí también debe existir la Escandinavia profunda, hay peleas por las lindes, tontos del pueblo y familias con mala fama. En este pueblo del condado de Manitowoc, Wisconsin, la familia con mala fama son los Avery. Steve Avery, el hijo de Albert y Dolores, los dueños del desguace del pueblo, ha cometido unas cuantas faltas, delitos de poca monta... la policía sospecha de él cuando asaltan y violan a una mujer del pueblo. Steve niega una y mil veces que sea culpable. Las pruebas que apuntan a él son totalmente circunstanciales; la policía lleva semanas vigilando a otra persona que sí tiene antecedentes por graves delitos sexuales y al que, justamente el día de la violación no tenían bajo vigilancia, pero no le investigan; y pese a todo esto, se juzga y se condena a Steve Avery, que cumple 18 años de condena. Para entonces la tecnología del ADN ha evolucionado, se hace el test correspondiente y... oh sorpresa, demuestra que Avery es inocente y que el culpable es ese tipo al que la policía vigilaba, pero pasaron de investigar.



Avery sale de prisión, vuelve con su familia, se echa una novia e inicia los trámites para demandar a la policía del condado de Manitowoc. Y entonces desaparece una fotógrafa llamada Teresa Halbach. El último en verla con vida es Avery. Así comienza "Making a murderer". Y de ahí, para arriba.

Si ya os morís de ganas por verla y preferís no saber nada más de la historia, no sigáis leyendo, que vienen spoilers.

En los siguientes capítulos de "Making a murderer" asistimos a una investigación, un proceso mediático y unos juicios que sólo pueden calificarse de kafkianos. La policía de Manitowoc dice que, por el bien de la investigación, para que no haya sombra de sospecha, se van a limitar a ayudar a los investigadores del condado vecino que vendrán a ocuparse del asunto. Y, sin embargo, cuando realizan el registro en la propiedad de Steve, son los agentes de Manitowoc quienes lo hacen. Y son ellos quienes, muchos días más tarde del primer registro de la casa de Avery, encuentran las llaves del coche de Teresa que, fíjate tú por dónde, no habían visto antes.

Las pruebas contra Steve, una vez más, son circunstanciales. Todo el mundo pone en duda el buen hacer de la policía, a fin de cuentas son los mismos que encausaron a Steve 20 años antes... hasta que Brendan Dassey, el sobrino de Avery que vive a unos metros dentro del terreno del desguace, confiesa que vio cómo su tío mataba a Teresa Halbach. A Brendan, 16 años y serios problemas de aprendizaje, se le interroga sin la presencia ni de sus padres ni de un abogado.

Durante el juicio el fiscal acorrala a Brendan y le pregunta que porqué adelgazó en la época de la desaparición de Teresa, ¿fue quizá porque se sentía culpable? Brendan, con un hilo de voz, dice que adelgazó porque su novia le había dejado y él pensaba que era por su aspecto.

Brendan durante su juicio y Brendan ahora, tras años en la cárcel.

Los diez capítulos de "Making a murderer" siguen al detalle los juicios contra Steve y su sobrino. Los intentos de los buenos abogados de Avery (pagados, paradójicamente, gracias al dinero de la demanda contra la policía de Manitowoc) y las meteduras de pata del abogado de oficio de Brendan. La lucha titánica de Steve por no rendirse. Los enfrentamientos familiares entre los Avery que llegan a dudar de Steve pese a que su madre y su padre, cada vez más cansados, cada vez más ancianos, siempre creen en él.

Los parecidos con "Paradise Lost" son evidentes. Un caso de mala praxis policial, inculpados que parecen inocentes, confesiones sacadas de mala manera a chavales jóvenes y no precisamente listos... Tanto se parecen que Damien Nichols, uno de los tres jóvenes falsamente inculpado en el caso de "Paradise Lost", ha dicho esto tras ver "Making a murderer":


Los hechos reales de "Making a murderer" te dejan sin respiración. Te dejan con un nudo en el estómago. Te dejan la imagen del desvalido Brendan grabada en la retina, porque ese chaval que había adelgazado para recuperar a su novia ahora se ha rendido. Y te deja con ganas de hacer algo. Hay dos hombres encerrados en una prisión que no han tenido un juicio justo. Y es un hecho real, no una ficción.

Por eso hay peticiones en change.org y en We the people.  Esta página de facebook sigue el caso. Y el foro de reddit sobre "Making a murderer" está que arde, con usuarios que afirman haber encontrado nuevas pruebas sobre el caso de Steven Avery.

Y vosotros, ¿habéis visto "making a murderer"?, ¿no?, ¿a qué estáis esperando?

10 comentarios:

Uno dijo...

El puertohurraquismo americano es muy angustioso para mi. Puedo ver una peli pero no se si estoy preparado para toda una serie. Claro que todo depende del aspecto de Joe o del novio de Wendy Denise.
Un abrazo

Curro Zea dijo...

Ya van tres personas que me dicen que es increíble. Tendré que verla.
Me encantan estos géneros híbridos que no se sabe muy bien de qué van. ¿Has visto The Jinks? Si es así, Making a Murderer está al mismo nivel?

el convincente gon dijo...

Qué frustración: no me he leído la entrada para evitar spoilers así que tampoco puedo comentar.

deWitt dijo...

Te he leído muy por encima porque Netflix ha llegado a mi vida y en nada (osea, hoy mismo) me voy a poner con Making a Murderer. Así que ya te contaré!!

Biquiños

Estibaliz Burgaleta dijo...

Uno, el aspecto de los Avery es muy white trash. Para que te hagas una idea Avery senior, que es un venerable anciano de barba blanca, lleva el mismo peto vaquero durante casi 20 años.

Curro, "the jinx" es una maravilla. Tiene muchos puntos en común con "making a murderer" y creo que si te gusta una también te gusta la otra. Aunque despiertan sentimientos distintos. Y hasta ahí puedo leer.

Gon, deWitt, ¡ved la serie y me contáis!

Sorokin dijo...

He visto el primer capítulo. Y me he puesto tan excitado y tan nervioso que no sé si voy a seguir con los demás. Se me sube la sangre, se me dispara la adrenalina, se me erizan los cabellos y luego me tengo que tomar un Zirtec para dormir.

Claudia Hernández dijo...

Queda apuntada. Te estoy tan agradecida de haberme hecho conocer Paradise Lost, que seguro que esta también me gustará.
Saludos y buen 2016

Estibaliz Burgaleta dijo...

Sorokin, pues me temo que te vas a hinchar a Zirtec...

Claudia, ¿sabes que hay un documental posterior a Paradise Lost que cierra el caso? Se llama West of Memphis.

Charly Hell dijo...

Deseandito estoy de empezarla (cuando acabe Jessica Jones). Aunque también estoy deseandito de que pase el mes de prueba de netfilx para darme de baja. Me ha decepcionado bastante, puesto que de las series que estaba siguiendo más o menos al día, y que están en Netflix, he descubierto que no tienen las últimas temporadas (como por ejemplo con Sons of Anarchy, cuya séptima y última temporada acabó hace meses y aún no la tienen). Así que sintiéndolo mucho, abandonaré Netflix, pero no me olvido de Making a Murderer. Ni de Jessica Jones (<3)

Saludetes.

Marian dijo...

Yo también estoy con la prueba de Netflix, así que aprovecharé para ver este documental y quizás la serie de "Unbreakable..."
Saludos