lunes, 20 de abril de 2015

En el momento justo, en el sitio indicado

Hace poco (y quien dice hace poco, dice hace un mes) en esa fuente de la sabiduría contemporánea que es Yahoo Noticias me encontré con esta maravilla de noticia. El titular, impagable: "Multimillonario confiesa tres asesinatos sin darse cuenta".

La historia es como sigue. Robert Durst, heredero de un imperio inmobiliario, pasa de las páginas salmón del periódico a la sección de crónica negra cuando, allá por los años 80, su esposa desaparece. Nunca encuentran el cuerpo y, tras unos meses, se cierra el caso. En el año 2000 aparece el cadáver de Susan Berman, amiga de la familia, en el apartamento de Durst. Se dice que Durst mató a Berman porque sabía que él había asesinado a su esposa, pero no hay pruebas fehacientes que le incriminen ni demuestren nada. Un año más tarde un vecino de Durst, Morris Black, aparece muerto en la bahía donde últimamente residía Durst. Otra vez es el sospechoso principal, alega que discutieron, que le amenazó y que le disparó en defensa propia. Con este historial es normal que la HBO quisiera hacer un documental sobre este hombre que, como la señora Fletcher, allá donde va muere gente. Y, grabando el documental que, por cierto, se llama "The jinx", hete aquí (primera vez en la vida que tecleo "hete aquí") que Robert Durst olvida que el micrófono que lleva puesto sigue abierto y tiene la feliz idea de hablarse un poco a sí mismo y soltar: "¿Qué demonios hice? Los maté a todos, por supuesto". 

Imagino la cara de infinita alegría del director de ese documental. Los astros se han alineado y le han regalado una exclusiva. Ha estado en el momento justo, en el sitio indicado.

Algo así debió sentir el redactor de "Callejeros" el día que le dijeron que fuera a Valencia a grabar a unas vecinas que se llevaban mal, y se encontró con esto:


El resto es historia sociológica de nuestro tiempo, con perlas como:

- Qué de luces tienen aquí.
- Se han quedado de la Navidad.
- Si estamos en verano...

- Los ángeles me dicen que tranquila, que ellos están conmigo.

- Está diciendo: puta, puta, puta, sin ser yo nada de eso.

- Yo no escribí la palabra puta, la retoqué con el rotulador, que no es lo mismo.

La misma suerte tuvo un equipo que grababa un documental titulado "La reina de Versalles" dedicado a una excéntrica familia de millonarios, los Siegel, que pretendían construirse una nueva mansión, la más grande jamás diseñada e inspirada además en el palacio de Versalles. A mitad de grabación llega la crisis bursátil y el patriarca millonario se arruina. Así que lo que comienza siendo simplemente una familia muy hortera gastando dinero a espuertas en cosas que no necesitan, acaba siendo una familia muy hortera gastando dinero a espuertas pese a que saben que no lo tienen.


"La reina de Versalles" es oro puro. Y no sólo por el gusto de los Siegel por los muebles bañados en oro.

Sus personajes también son oro: Él, David, es el típico hombre hecho a sí mismo, duro, frío, a la suya, a no ser que organicen una recepción a las candidatas a Miss América en casa, momento en que se vuelve un tipo encantador. Ella, su segunda esposa, es, por supuesto, más joven que él y ex Miss. Jackie podría parecer la típica rubia descerebrada y muy operada, y lo es, pero también es una mujer dulce, ingenua, adicta a las compras y a tener hijos (tiene siete y una sobrina acogida en casa) y muy divertida, que suelta a cámara cosas como que su marido no necesita Viagra, de momento, pero cuando haga falta, pues oye, se usa.

Y luego están los secundarios: la tata, que vive en una casita de madera en el jardín, una antigua casa de juegos de los niños; el hijo mayor de Siegel, que trabaja con su padre pero mantiene una relación amor/odio con él; la sobrina acogida en la casa y ex pobre que admite que a la buena vida de rico te acostumbras rápido, y una pléyade de mascotas que se hacen sus cosas es carísimos sofás blancos o mueren de inanición porque los diez miembros de la familia han olvidado darles de comer.



Y vosotros, ¿habéis estado alguna vez en el momento justo, en el sitio indicado y, sobre todo, con la cámara lista para grabar?

Ah, y sigo colaborando con Glup glup, en esta ocasión contando de qué hombres hay que huir como de la peste porque están irremediablemente condenados a convertirse en tus futuros ex novios.

7 comentarios:

Uno dijo...

No recuerdo nada parecido a estas joyas que nos cuentas. Pero...
Fuí a las fiestas de un pueblo de Albacete: cuatro casas entre el polvo y la nada. La velada comenzó con la elección de la miss. Como la mayoría de los habitantes eran emigrantes que volvían para las fiestas se eligió miss Francia, Miss Bélgica y Miss Suiza. Luego un concurso de cómicos que ganó el cómico del pueblo lo que provocó la ira de los participantes de otros pueblos que intentaron hacernos volar a todos a petardazos.
Por fin la música: Dos mellizas eran las voces de la orquesta. Se cubrían la cara con un velo hasta los ojos a la musulmana porque : "Bailar un poco mas lejos por favor que el polvo que levantais se nos viene encima" Cantaban por Bonie M, No te vayas de Navarra y otros hits. No te aburro mas pero había niño a lo Joselito con padres explotadores y supervedette que nos hizo un stripteasse. Ella, años después tendría su minuto de fama al denunciar a Pepe Sancho por una deuda.
Y ni una foto.

Sorokin dijo...

Ja ja ja. Me acuerdo de una en Londres cuando trabajaba de becario. Otros dos españoles y yo habíamos quedado con unas "au pair" tambien españolas. Chistes, risas, y a despedirse en el metro. Ellas iban por una salida y nosotros por otra. Chasco, las dos salidas se juntaban unos metros más allá y cuando uno de nosotros gritaba ¡No querríais que folláramos el primer día!, aparecieron de frente. Juas juas.

Mr. Cal dijo...

Jope yo lo que quiero es ser el sobrino de un tipo con una mujer ex miss y con intenciones de hacerse una mansión a lo Versalles... Sólo de pensarlo me da taquicardia por el subidon.

laesti dijo...

Uno, llegas a llevar una cámara a ese magno evento y estarías viviendo a todo trapo gracias a las visitas de youtube.

Sorokin, eso es lo que una amiga mía llama "marcarse un Larry David".

Cal, tienes que ver "La reina de Versalles", no la he visto en Filmin, pero en algún sitio tiene que estar. La vas a gozar.

Charly Hell dijo...

Ufff, de todo eso me quedo con el asesino confeso involuntario, tarde, pero al final tuvo su merecido (seguramente inferior al que realmente tenía que haber sufrido). Y esto llevaría a un debate sobre la justicia que tenemos ahora mismo en el "mundo civilizado". Pero eso para otro día, que hoy tengo la cabeza como un bombo.

Y esos de Versalles... uffff, que grima me dan todos, padres ricos, mujeres neumáticas, hijos malcriados, mascotas que viven mejor que el servicio... si me sueltan a mi en esa casa sin cámaras ni nada, me acabaría declarando inocente y me pillaría un documental de Antena 3 dentro de 50 años reconociendo los crímenes de la casa esa de los ricos repipis.

Saludetes.

loquemeahorro dijo...

Mis comentarios son unos suicidas, o por lo menos unos escapistas.

Bueno, allá va, yo he tenido noches tan surrealistas como la de Uno, bueno quizá no tanto, aunque ahí le va.

Estoy deseando poder ver el vídeo, o quizá no, que he tenido vecinos mu'chungos y aún estoy en tratamiento.

el convincente gon dijo...

Era impresionante ese programa de Callejeros. Recuerdo que salía un pobre hombre, ya mayor, que era paranoico, vivía encerrado en su piso y solo comía comida enlatada. Pero siempre la misma comida. No sé si era fabada Litoral o atún. Tenía los armarios de la cocina llenos de latas todas iguales.

La loca de las bolsas de basura me daba muuucha pena. Pero la vecina de la loca, la que le insultaba en el rellano y le tiraba agua, la que supuestamente estaba cuerda, esa sí me parecía terrorífica precisamente porque era "normal". La Humanidad es esa vecina cuerda.

Y no soporto a los reporteros de Callejeros que se hacen los ingenuos para tirar de la lengua a los trastornados y conseguir minutos de gloria zapping/youtube.