lunes, 29 de abril de 2013

Yo no creo en Dios, pero sí en una especie de energía

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Me encantan las entrevistas. Son mi parte preferida de cualquier revista, después de los tests y antes que los reportajes de moda. Pero creo que a los entrevistados no les gusta nada que les entrevisten. Supongo que a muchos les pilla en fase de promoción y ya están hasta la coronilla de hablar de un libro/película/disco del que, sencillamente, no tiene sentido hablar, lo suyo es leerlo/verlo/escucharlo. Pero para mí, como lectora, las entrevistas siempre tienen su miga. Me encanta cuando se cae en los grandes tópicos. "La familia para mí es lo más importante", “los niños de la India no tienen nada y son felices”... pero mi frase preferida de todas, por delante de estas dos es ése “yo no creo en Dios, pero sí en una especie de energía”. 

Una especie de energía.

No especifican si hablamos de energías renovables, tipo la solar, o si es energía térmica, nuclear...
Con esta frase, el famoso de turno lo que realmente quiere decir es que no practica ninguna religión en concreto, pero como queda feo autodenominarse ateo, especifica que cree. En concreto, en “una especie de energía”.

Y es que, peor que creer en algo tan gaseoso como “una especie de energía”, es no creer en nada. Eso está fatal. Suena a personaje de clásico en blanco y negro que mira con despecio al anti héroe para reprocharle: “¿es que acaso no cree en nada, detective Maloney?”. Que al final el detective Maloney demostrará su buen fondo y salvará a la chica, aunque morirá, en justo castigo por agnóstico y anti-héroe.

Pero sí, está mal visto no creer. Te acusan de ateo, de materialista. Y te rebaten con argumentos ante los que, sencillamente, no se puede luchar. Porque, ¿qué se puede decir ante el es que tengo fe? Pues responder, “yo no”. A lo que el otro dirá (con mirada despreciativa): ¿acaso no crees en nada? Lo bueno de la fe es que es un cajón en el que cabe de todo. Literalmente. Y si quieres, puedes creer en Maradona, en la filosofía jedi, en el Patolicismo o en el Pastafarismo. 

 
Supongo que a los que tengan fe les parecerá que no es serio hablar de estas “religiones” paródicas, llenas de elementos ridículos como patitos de goma o bolas gigantes de espaguetis con albóndigas. Porque las religiones serias no son así, no cultivan la comedia, son más de tragedia. 

El catolicismo, por ejemplo, tiene un tremendo gusto por el melodrama, como se ve en las estatuas barrocas y en las historias de los mártires. A Juan le martirizaron echándole a una caja de aceite hirviendo de donde se dice escapó milagrosamente y sin daño alguno. A Lorenzo le quemaron vivo en una hoguera, concretamente en una parrilla. Se dice que en medio del martirio, exclamó: Assum est, inqüit, versa et manduca (traducción aproximada: dadme la vuelta, que por este lado ya estoy hecho). Aunque todo esto es de peli de terror psicológico, de ésas en las que no se ve nada, porque lo auténticamente gore está en el martirio de Santa Águeda, primero llevada a un prostíbulo, después azotada, luego le arrancaron los pechos.

Las pinturas de los mártires en el Barroco eran el "Saw" de la época.

Otro de los grandes argumentos de los creyentes es hablar de tooodas las cosas que no están científicamente demostradas. No está científicamente demostrado que no exista la telepatía, la telequinesis, que haya vida en otros planetas, o que haya un tipo en X que cura el cáncer con la imposición de sus manos y un pequeño pago a su cuenta corriente en las Islas Caimán. Ya lo dijo Mariló Montero: "No está científicamente comprobado, pero nunca se sabe si ese alma está también trasplantada en ese órgano". 
Ey, ojo, cuidao, que yo no digo que Mariló sea una tontadelculo de dimensiones cósmicas. Paranada. Si yo la envidio. Me encantaría tener ese pelo Pantene que tiene. 

Tiene que ser una señal es otro de esos pensamientos recurrentes que esgrimen los creyentes. Cuentan, con brillo en los ojos, cómo estaban pensando en su prima Puri, la del pueblo, ésa con la que no habla desde el verano del 83 cuando va y, llaman por teléfono, ¡y es la prima Puri! Las casualidades son señales. Siempre. Sin embargo la pregunta de: señales, sí, pero ¿señales de qué? es más difícil de contestar ¿Puri tiene telepatía?, ¿eres tú quien tiene telepatía?, ¿era una señal del destino para indicarte que es importante mantener el contacto con los familiares del pueblo?, ¿o Puri llamaba para hablar de la herencia del primo Téofilo, que en gloria esté?

Esa “especie de energía” nos rodea, está en la sección de espiritualidad de la FNAC, pero también en los medios: “El don de Alba”, “Cuarto milenio” o el programa de Anne Germain sirven para dar alas a este tipo de pensamiento facilón en el que todo vale para que tú te sientas tope especial, el centro de universo. Porque la base de todo esto es que el universo entero está trabajando para que te encuentres por casualidad con ese chico que te gusta, porque el universo quiere que te lo encuentres y habléis y seáis felices para siempre. Pero vamos a ver, mendrugo de pan, ¿no le podías buscar por facebook, por google, hasta por linkedin? 

Como si el universo no tuviera otras cosas más importantes que hacer que ocuparse de los amores platónicos de cada ser vivo del planeta. Que somos siete mil millones.
Y vosotros, ¿no creéis en Dios, pero sí en una especie de energía?, ¿sois católicos o patólicos?, ¿cuál es vuestro mártir preferido?

Por cierto, que ese corto que se hizo en dos tardes, una grabando en mi casa, la otra grabando en una terraza pelados de frío, ha conseguido otro premio. Una mención como mejor actor para Daniel Pérez Prada concedida por el Festival K-lidoscopi, de Cullera.

Postdata, para los que no sepáis la diferencia entre mención y premio os la aclaro. El primero no tiene dotación económica, el segundo sí.

Postdata 2 (el regreso), en la votación del último post ganó "Confianza ciega" con un amplio margen frente a su siguiente competidor "Scavengers". Tenéis todos un gusto exquisito.

7 comentarios:

Claudia Hernández dijo...

Lo de la Mariló M ("Dios" gracias que estas cosas no se echan de menos cuando uno no vive en España), madre mía es la guinda de tu post. Me he quedado pasmada... es divertido porque esta semana vi ese clásico del cine mudo alemán: Las Manos de Orlac, en la que se plantea de forma más interesante el tema, ya que juega en buena medida con las supersticiones como las de Mariló acerca de los implantes y el donante malo malísmo.

loquemeahorro dijo...

Yo no me enteré hasta la semana pasada (que leí esas magníficas delclaraciones) de que Mariló debajo de ese pelazo, solo tiene un estropajo Nanas que a alguien se le cayó ahí por error.

Quién sabe si no fue a una especie de energía.

Esti dijo...

Claudia, seguro que Mariló había visto "Las manos de Orlac" hacía poco, y pensó que estaba basado en hechos reales. Como las tv movies protagonizadas por antiguas estrellas de "Sensación de vivir".

Loque, Mariló debería dejar el periodismo y dedicarse a ser chica Pantene. Bueno, señora Pantene. De joven fue Maja Navarra, así que materia prima tiene.

Anónimo dijo...
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Uno dijo...

"No nos importa que sea niño o niña lo importante es que venga bien" "Ser madre/padre ha cambiado por completo el sentido de mi vida"... Las declaraciones de papás son, dentro del género, las que se llevan el premio a la originalidad. Pero sin duda, como dices, la creencia en "una especie de energía" es la que está mas de moda. Pero mejor que no expliquen qué energía porque en tal caso yo que sufro de vergüenza ajena me siento morir. Recuerdo cuando todos miraban a la India... Rosario Flores es muy dada a extenderse en lo de las energías positivas. Pienso demandarla.
Pero no estoy de acuerdo con que la Iglesia católica solo sea gore. ¿Y esa palomita anunciadora que tanto sirve para María como para Chavez?
Y respondiendo al cuestionario que siempre se me olvida: No creo en Dios pero soy muy de la virgen de la Yedra. Y superfan de San Sebastián (y no por lo del tiro al arco precisamente).
Enhorabuena por la mención. Un abrazo

loquemeahorro dijo...

No se te olvide Uno, que el dinero no es lo importante, sino tener momentos de calidad con la familia.

laesti dijo...

Uno, la virgen de la Yedra tiene un nombre súper sonoro, muy de poema de Rubén Darío.

Loque, los "momentos de calidad" son la coartada perfecta para no ver nunca a tus hijos más que 10 minutitos al día, eso sí, de muchísima calidad porque te lo llevas a un museo o a ver una peli de Pixar.