sábado, 2 de enero de 2010

Resumen de los propósitos del año

En estas fechas toca escribir uno de estos dos posibles posts: o bien uno resumen del año que acaba de terminar con tu selección de lo mejor y peor del año, o bien uno con tus propósitos para el año que acaba de empezar.

El resumen del 2009 me plantea un problema. Y es que habría que ir apuntando en la agenda (esa mismo donde apuntas la cita con el dentista, el teléfono de un electricista buenísimo, barato y rápido, por cierto yo necesito uno para que me instale el ICP, sea lo que sea eso) lo mejor del año para luego ya tenerlo apuntado y no pasar 50 minutos frente al ordenador haciendo memoria para descubrir que no recuerdas el título de ese libro que te gustó tanto pero que no tienes porque te lo prestaron. Además calculo muy mal las fechas y me parece muy deprimente descubrir que la película que más te ha gustado del 2009 es en realidad del 2007 porque entonces no sabes si es que el 2009 fue un mal año para el cine; o que fuiste poco; o que el tiempo pasa muy rápido y qué has hecho con tu vida, pues lo mismo que el año anterior, qué horror y qué depresión; o que, sencillamente, viste la película cuando llevaba muchos meses en cartel.

A lo que iba, que me estoy enrollando todavía más de lo habitual (esto es fácil de detectar porque empiezo a usar muchos paréntesis y las frases se alargan y se alargan como las de los invitados a Sálvame Deluxe cuando no quieren responder a si han tenido un affaire con Cristiano Ronaldo o no), que no me veo capaz de hacer un resumen del año que vaya más allá de peor canción del 2009: "colgado en tus manos".

Pero los propósitos de año nuevo son otra cuestión.

Aunque forman una de las fases establecidas de la Navidad, a diferencia de las otras, estas sí que me gustan. Me gusta esa ilusión por hacer algo nuevo, la fe en que este año sí, esta vez voy a hacerlo. Me gusta pensar en el año nuevo como esa agenda de páginas en blanco vacías que vas a llenar de cosas interesantes.

Todos tenemos deseos pequeños que queremos que se cumplan durante el año. Yo, por ejemplo, quiero bailar más y apuntarme a ballet clásico.


¿Hay algo más mono que un tutú? Sí, un bebé vistiendo un tutú.


Todos ansiamos pequeñas y estúpidas cosas: adelgazar, salir más, aprender un nuevo idioma, un ascenso... Y siempre se dice que es mejor fijarse una meta realista para así alcanzarla y sentirse satisfecho, porque si te pasas de ambicioso te vas a frustar (esto es muy de libro de autoayuda o de sentido común, que es a costa de lo que muchos autores de libros de autoayuda hacen su agosto). Pero ser sensato es un rollo. Seamos insensatos y deseemos cosas imposibles.

A mí, por ejemplo, me gustaría vivir en Hábitat, comer siempre canapés y fritos del Mallorca y trabajar en un lugar como Pixar.



El gordito con camisa hawaiana es John Lasseter y el venerable japonés Hayao Miyazaki, de los estudios Ghibli, director de películas de animación como "El viaje de Chihiro".


Aparte de lo entrañable que es el encuentro entre estos dos maestros del cine de animación y aparte de lo espantosa que es la camisa de Lasseter, me llama la atención cómo es Pixar. Pixar ha creado en los últimos 20 años una cantidad de películas cuyo éxito y calidad ni Woody Allen, ni Clint Eastwood, ni Spielberg, ni Scorsese, ni ningún director reciente ha conseguido. Mientras la mayoría de directores consagrados hacen una película muy buena cada tres, cuatro o cinco películas, y en medio cae algún que otro pestiño, Pixar no falla nunca. Vale, metieron la pata con "Cars". Pero se lo perdonamos.

Pero es que Pixar no sólo es una productora que fabrica clásicos de la animación como otros hacen chorizos. Es que además no parece una oficina, sino un Chiquipark. Y todos los que trabajan allí parecen felices:


En el 2010 yo quiero trabajar en Pixar. Eso sí, paso de la camisa hawaiana y de la colección de muñequitos de "soy un gordo de 40 años que en el fondo se cree un niño de 7". Mi oficina, porfa, que sea de Hábitat.

Iván Zulueta, el director de "Arrebato", película rarísima pero que a mí me encanta, ha hecho honor a su título de cineasta maldito y se ha muerto el 30 de diciembre, con lo que la noticia de su muerte casi ha pasado desapercibida entre la marabunta habitual de noticias chorra de fin de año: el primer niño en nacer, las borracheras de Nochevieja, etc. En la fantástica web jenesaispop le han dedicado un post muy bonito.

Y vosotros, ¿qué deseos insensatos e inalcanzables tenéis para este 2010?

8 comentarios:

Angela dijo...

Adelgazar, bailar más, comer menos, beber más alcohol (este es un clásico, a ver si este año lo logro), preocuparme menos, vestir mejor, escribir más (es curioso que todo se articula en términos de más o menos.)

F. dijo...

Mi único propósito era pasar del facebook. No he aguantado ni 15 horas.

loquemeahorro dijo...

Yo me propongo adelgazar y hacer más ejercicio, e ir a 20% de las exposiciones que digo que quiero ir (normalmente es un 0,5%).

Si consigo una sola de las tres, ya será un logro.

A mí cualquier centro de trabajo donde todos parece muy felices me huele a chamusquina, como de Google y sus juegos (oh, ah, juegos!!!), y los que no, también.

Cars no está mal, sobre todo si la comparas con "Little Cars" una copia de tercera regional que algún malandrín y/o desinformado le regaló a mi pobre sobrino.

Ángela ¿Te supone un problema "beber más alcohol"? A mí lo contrario, la verdad. Creo que te admiro.

laesti dijo...

Todo eso está muy bien pero, ¿nadie me va a recomendar un electricista barato y eficaz? ¿es que no hay ninguno?

La Rebe dijo...

Pues, entre otras...

- quiero beber más y emborracharme menos
- hacer más proyectos personales
- viajar mucho
- comer más sano
- hacer deporte
- conocer a la Lomana

y ya...

Angela dijo...

Yo es que en dos-tres cubatiquis me planto. Tengo que mejorar mi resistencia.

loquemeahorro dijo...

Electricista bueno, bonito, barato y que no enseñe la rabadilla cuando se agache.
Veo más fácil lo de adelgazar, la verdad.

laesti dijo...

Rebe, si comes super sano. Quizá abusas un poco del formato croqueta rebozada, pero ya está.
Ángela, yo creo que si bailas mogollón y bebes mogollón mejorarás tu resistencia. Así, en general.
Loque, a mí lo de la rabadilla no me molesta, tengo un vecino que enseña todos los calzoncillos porque lleva pantalones muy bajos, con el cinturón debajo del culo. Estoy curada de espanto.
Anónimo, me siento halagada eres mi primer spam.