lunes, 22 de junio de 2015

Películas que no volveré a ver

¿Cuántas películas aguantan un segundo visionado?

Muy pocas. Si quitamos las que ni siquiera vemos enteras, aquellas que hemos olvidado, las que no nos gustaron, y las que pertenecen al género "película de domingo por la tarde" nos quedamos con muy pocas. Sólo aquellas nos han dejado huella. Pero, aún así, hay películas buenas que no estamos dispuestos a volver a ver.

¿Cuáles?

Aquellas que nos han hecho pasar muy mal rato. No hablamos de llorar un poquito de forma digna, como cuando ves "Up" y te da mucha pena la historia del abuelo y su esposa pero bueno, no importa, porque ahora el abuelo va a vivir una nueva y feliz vida con su nieto postizo. No. Hablamos de llorar con hipo, con mocos y sin asomo de dignidad. Como ella:



Esta pobre criatura acaba de descubrir, a la vez, que su hermano algún día dejará de ser un bebé mono, que el tiempo pasa y la muerte y la vejez existen. Y claro, tiene un berrinche del tamaño de México Distrito Federal.

Una llorera similar a la de esta pobre niña (y sin el consuelo de los ingresos de youtube) se tiene cuando ves  "El tiempo de las luciérnagas". Si os digo que es una película de animación japonesa  de los estudios Ghibli probablemente penséis en las películas de Miyazaki con sus monstruos amables y su rollo mitológico japonés en bosques de bambú. Pues nada que ver. Es una película realista sobre las consecuencias de la II guerra mundial en la población civil. Su director, Akiyuki Nosaka vivió en sus carnes los bombardeos estadounidenses y la muerte de su hermana pequeña por malnutrición. Y de eso, aunque con unos dibujos técnicamente impecables, va "La tumba de las luciérnagas", de bombardeos y gente muriendo de hambre. Te pegas tal llorera que a punto estás de la deshidratación.

Pero habrá quien no se emocione con la animación que, por eso de que sean dibujitos, les parezca poco realista o poco ceíble. Para ellos tengo una película iraní sobre niños en un campo de refugiados en el Kurdistán. Sí, suena a película que sólo ponen en los Renoir, donde el género "desgracias en países del tercer mundo" siempre tiene su hueco. Pero "Las tortugas..." tiene además una capacidad para encogerte el corazón digna de las películas de Disney de toda la vida. Con la misma crueldad que nos enseñaban en "Bambi" la muerte de la madre del cervatillo, aquí nos enseñan algo todavía peor, porque no se trata de animales animados, sino de niños de carne y hueso. En concreto, un niño de dos años monísimo, otro al que le faltan los dos brazos y una niña bellísima que cuida del pequeño de dos años que no es su hermano, no... ¡es su hijo! Y además, ¿qué hacen estos niños para sobrevivir? Pues recoger minas antipersona.

Este angelito va a sufrir lo que no está escrito durante la película. Y tú, espectador, todavía más.

Es imposible no emocionarse viendo "Las tortugas también vuelan". En el futuro, cuando convivamos con los androides y ellos se ocupen de nuestras tareas coñazo (plancharnos la ropa, desenredar los cables de los auriculares, hacer la declaración de la renta) y sean tan parecidos a nosotros que será imposible distinguirlos, se les hará un test:  ver "Las tortugas también vuelan". Los que no lloren, son androides.

Pero el mal rato no sólo nos lo hacen pasar las películas sobre niños sufriendo mazo en la guerra. El mal rato también se pasa con el terror. Por eso yo nunca más volveré a ver ni "El resplandor" ni "The ring". Da igual que la primera sea un clásico del cine y la segunda esté pero que muy bien. A mí niñas gemelas en pasillos con moqueta o japonesas de pelo lacio saliendo de televisores, pues mira no. Si yo no vi "Expediente Warren", sino que la oí...

Last, but not least, hay ciertas películas que no hay que volver a ver porque están mejor en nuestra memoria que en la realidad. Se trata de ese cine que marcó tu infancia, a una edad en la que todavía no tenías mucho criterio (te gustaban Parchís, el blandiblub y mezclar la coca cola con la naranjada... no eras una persona de fiar). Son películas que recuerdas con cariño porque te huelen a chupachups Kojak, a cuadernos Santillana y a Rick Astley sonando en la radio. Desprenden nostalgia. Pero, hazme caso, "Howard, un nuevo héroe", es una mierda de película. Y por eso yo no pienso volver a ver "Willow". Por lo que pudiera pasar:

 El Val Kilmer de "Willow" versus el Val Kilmer de hoy.

Y vosotros, ¿qué películas nunca volveréis a ver aunque os gustaran en su día?

12 comentarios:

Uno dijo...

Las de sufrir mucho (he visto Las tortugas también vuelan)no las repito jamás. Es mas, aunque sean excelentes,la obra maestra del siglo, si se que voy a sufrir tanto, paso de verlas.
Alien. La vi sin querer una tarde de verano en un cine de barrio, cuando eso existía, para hacer tiempo para mi cita con el médico y llegué tan atacado que decidimos el doctor y yo que mejor volvía otro día.
Y ninguna de Julia Roberts, la actriz que peor soporta el revisionado.

Un abrazo

Madreconcarné dijo...

El Bola. Qué mal rato, por Dios, y qué película magistral.

Charly Hell dijo...

Las tortugas también vuelan y Buda explotó por vergüenza me dejaron una sensación bastante desagradable pese a ser buenas películas. No las volveré a ver -salvo caso de fuerza mayor-.

Si echas un vistazo somero (que ganas tenía de usar ese palabro en una frase) verás que hay muchas que me han causado principalmente indiferencia y que no las volveré a ver nunca.

Esa de Howard el pato esa, me produce mucha curiosidad, a ver si es el pestiño que tengo entendido.

Mr. Cal dijo...

"Tras el cristal" de Afusti Villaronga. La ví siendo un crío y me encantó, años más tarde ya como adulto la intenté volver a ver y me salí de la sala, me pareció muy dura o tal vez ese día estaba más sensible de lo normal... En cualquier caso no lo volvería a intentar.

el convincente gon dijo...

Yo soy bastante de repetir con las pelis que me han gustado, ya sean de llorar, de miedo o gratos recuerdos infantiles. 'La tumba de las luciérnagas', por ejemplo, la volvería a ver sin problemas. Pero estrujándome un poco el cerebro he recordado algunas pelis que no, que no volvería a ver.

1. Pelis demasiado duras.

'La vendedora de rosas': niños malviviendo en las calles de Medellín, prostitución, drogas (casi todos esnifan pegamento), violencia... Rodada con un realismo horripilante, la mayor parte de los niños que salen son chavales de la calle que realmente vivían de esa forma. Para tomar conciencia es ideal. Para pasar un rato feliz, no.

2. Pelis demasiado malrolleras.

'Irreversible': es famosa porque está contada hacia atrás y por la escena de la violación de Mónica Belluci, a tiempo real y sin cortes, pero tiene otra escena igual de horrible, en la que aplastan la cabeza a un tío a golpes de extintor también a tiempo real, sin cortes, sin apartar la cámara y sin que se note el truco. Espeluznante. No es que la peli me gustase mucho, pero un "interesante" sí que le daría.

3. Pelis que es mejor dejar en el recuerdo.

No recuerdo el título. Era una peli en blanco y negro sobre la Revolución Francesa. María Antonieta aparecía como víctima de una conspiración para ensuciar su imagen pública. La vi de pequeño y me pareció que se estaba cometiendo una injusticia con la reina. Qué nudo en la garganta cuando la ejecutan en la guillotina, Dios mío.

laesti dijo...

Uno, y a mí que "Alien" nunca me dio miedo. Es más, de cría la vi tantas veces que ya me sabía de memoria quién moría, cómo y cuándo.

Madre, "El bola" es muy sufrida, cierto, ¡y bienvenida al blog!

Charly, "Howard, un nuevo héroe" es un pestiño que hace que la palabra pestiño se convierta en un insulto para los pestiños.

Cal, no recuerdo muy bien "tras el cristal", pero sí que es perturbadora y muy extraña. Será que tengo que volver a verla...

Gon, "irreversible" es de ésas películas que me niego a ver, así, de raíz. Igual que las películas gore o cualquiera que haga Adam Sandler. No me interesan.

Sorokin dijo...

Me es difícil decir qué peli, en cualquier caso, no reveré jamás de los jamases. Lo que sí hay, son muchas que he vuelto a ver como "Abyss" que la he visto como tres veces.Puede que Telma y Louise, que me dejó tan machacado que no sé si la soportaría otra vez. Pero pelis de niños, lacrimógenas y sensibles, no es que no las reveo, es que ni se me ocurre verlas por primera vez. Ayer, por ejemplo, pusieron en la tele "My sweet pepper land" que engullí enterita y sin levantarme a hacer pis. Es como una peli del Oeste, pero en el Kurdistán iraní, con sheriff que llega con ganas de comerse el mundo, caciques locales que trafican con medicinas caducadas, profesora de primaria que toca ese instrumento que es como una paella al revés, todo eso en un marco de montañas que me río yo del desfiladero de la Hermida y tal. Qué bien lo pasé, con mi cervezota a mi vera. Pues la volvería a ver, a pesar de que el argumento es más simple que un boniato.

David Cuesta dijo...

"Cuando el viento sopla", una peli de animación inglesa de los 80 basada en un tebeo de Raymond Briggs sobre dos abuelos que sobreviven en su casa a un ataque nuclear. El final, con los dos viejecitos rezando y difuminándose con un halo, metidos en sendos sacos para repeler la radiación, mientras se repiten que no hay de qué preocuparse es de lo más nihilista que he visto.

Victor Tejada dijo...

Está bien no ver las películas que te hicieron llorar, pero Willow no envejece nada mal (Val Kilmer desgraciadamente sí). Tampoco envejece mal Los goonies, ni regreso al pasado, ni Indiana Jones, ni Star Wars, ni la Vaquilla.

loquemeahorro dijo...

Yo también vi la que dice David Cuesta y realmente me dejó muy tocada, y la de la Vendedora de Rosas que dice El Convincente Gon, bueno... no entera, no podía, era demasiado.

No volvería a ver muchísimas películas que me gustaron, como L. A. Confidential, porque tengo un recuerdo demasiado bueno como para estropearlo.

Luego están las cosas que estuvieron bien, pero eran muy coyunturales, como la Serie Anillos de Oro, que un día volví a ver un capítulo y había envejecido fatal, aunque en sus tiempos era moderna (y todo).

De malos rollos procuro no ver y aún habiéndome gustado, no vería de nuevo El tambor de Hojalata o El Otro. Ah ni Psicósis, bueno... hasta que la matan, sí. Está tan bien rodada!!

laesti dijo...

Sorokin, está claro que el drama iraní nos toca la patata a todos.

David, tengo ganas (y no, a la vez) de ver esa peli, pero temo quedarme deshidratada de tanto llorar.

Victor, me fío de tu palabra y volveré a ver Willow cuando la pongan uno de estos mediodías de fin de semana.

Loque, ¡vuelve a ver L.A. Confidential! Palabra de boy scout (bueno, nunca fui boy scout) de que sigue siendo buenísima.

Claudia Hernández dijo...

Sé que estaba perdida de lo que llaman bloggosfera, pero si duda este era uno de los blog que más echaba en falta leer, Laesti.
Yo vi las Tortugas también vuelan unas dos veces… pero de acuerdo que es muuu dura.
Una que no volvería a ver es bailando en la oscuridad, creo que arranqué a llorar a partir del minuto 10 o 15 y no paré hasta el final.
También En el nombre del Padre lloré como la niña esa del vídeo...
Y tal como han dicho aquí, de las malrrolleras: yo al menos evité ver Irreversible y Funny games no llegué más de los 10 minutos en que los jóvenes entran a la casa.
Saludos