martes, 5 de marzo de 2013

Vocabulario de cine


Hace unos años paseaba yo por Madrid con mi Señora Madre cuando vimos a un actor. Esto, viviendo en La Latina, es muy normal. Pasa casi tan a menudo como que un guiri te pregunte por cómo se va a la Plaza Mayor. Cuando el actor cruzó por nuestro lado, mi Señora Madre le saludó con toda naturalidad. El actor la miró como si tal cosa y siguió andando.

Señora Madre: Conozco a ése de algo, debe ser del pueblo.
Yo: Que no mamá, que es Iñaki Miramón.

El cine y la televisión forman parte de nuestra vida de tal forma que ya no sabemos distinguir qué es real y qué no. Cualquiera de esos actores que viven por La Latina lo saben. Saben que la gente les aborda con la misma familiaridad con la que hablarían con su tía Petra, la del pueblo. Pero la simbiosis entre ficción y realidad no sólo afecta a las caras que vemos en las pantallas grandes, medianas o pequeñas. También cambia hasta nuestra forma de hablar. 

Como cuando estás en la Barceloneta, lugar lleno de espledorosos cuerpos masculinos gentileza del club de natación que hay al lado, y a ti se te van los ojos y te dices a tí misma soy una patata casada, soy una patata casada.

Pero hay muchísimas más ocasiones en las que el cine se cuela en nuestro vocabulario. 

Estás con tus amigas de marcha, te encuentras con una antigua compañera de clase y, después de los saludos y la típica charla de 10 minutos de: qué tal te va, trabajo en X sitio, ahora vivo en X y salgo con X y el "a ver si quedamos un día para tomarnos un café"... Después de todo eso, vas, te giras hacia tus amigas y comentas "pues vaya culo está echando, ni el de Juan Manuel de Prada". Y en ese momento tus amigas te dicen eres mala, Muriel. A mí, al menos, me lo dicen mucho.

¿Y qué le dices a ese amigo que babea sin disimular ante el típico pibón? Probablemente le imites mientras repites: un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo.


De la filmografía de Almodóvar hay también unas cuantas perlas: "tómate un lexatin, yo me tomaré otro", decía Penélope Cruz a su hermana en "Volver". Aunque mi preferida es "La flor de mi secreto", con todas las gloriosas apariciones de Chus Lampreave y Rossy de Palma peleándose, también por dónde estaban guardados los botes de pimientos hasta que Rossy los encuentra, los planta delante de su madre y suelta, los pimientos, que la van a morder.

El dúo Chus-Rossy interpretando a las típicas madre-hija que se insultan y critican con la familiaridad que da el tenerse demasiada confianza llegó a hacer anuncios inspirados en esas escenas:


La televisión también enriquece nuestro léxico y ahí quien gana por goleada es "Aquí no hay quien viva" en su momento y ahora "La que se avecina", auténticas fábricas de crear frases memorables desde el “un poquito de por favor” a el “ésta, nuestra comunidad” o “qué somos, leones o huevones”, “mariscos Recio, el mar al mejor precio”, “¿quieres salami?” o la ristra de clásicos que salen de la boca de Estela Reynolds: “ponme un whiskito, cortito”, “ah, qué ataque más gratuito”, "ya has abierto en cajón de mierda","un café, ¿por la noche?". O mi preferido, a mí Fernando Esteso me chupó un pezón.

Pero si hablamos de frases televisivas que se han colado en el inconsciente colectivo, tenemos que hablar de mis idolatrados Martes y Trece con el "¿Encarna?" o, el "porque España no se acaba donde empieza el mar, ¡qué va! Hay barcas para seguir" o el "es lo mismo, pero no es igual": 


¿Y vosotros? ¿Qué frases tomadas del audiovisual habéis convertido en propias?, ¿cómo y cuándo las usáis?

Llegado este punto es cuando me entrego al noble arte del autobombo. "Lo último que hago para el Notodo", de repente, está, como Dios, en todas partes a la vez. Esta noche se proyecta en la semifinal de Cortos con Eñe, a las ocho en la Escalera de Jacob, en Lavapiés. Este viernes le toca en el festival de Tres Cantos, el día 6 en la muestra de Medio Cudeyo (Cantabria) y el día 7 en el ciclo de cortometrajes de Santa Eularia des Riu, en Ibiza.


7 comentarios:

loquemeahorro dijo...

Yo digo muchas, pero ahora no consigo acordarme de casi ninguna, además algunas son chungas, y al final mis referencias se pierden como lágrimas en la lluvia.

Y entonces es cuando quiero dominar el mundo y me acuerdo de que a mi padre le llamaban Dotó Muete y a mi abuelo le llamaban Dotó Muete.

Y todo esto sin tomar cordero, ni corderito, ni corderitito.

Y si no, que lo diga la niña. Niña, dilo:
- Arsa, ozú, olé.

Ganchitos Amigurumi dijo...

Yo soy mucho de decir quid pro quo, Clarice, cada vez que pido un favor o un préstamo a alguien.
Y a mi gato atigrado estuve a punto de llamarlo Jonesy, como el de Alien... También pensé en llamarle Ewan Mac Gregor para despertar envidia al decir cosas como "me voy a casa, que Ewan Mac Gregor está solito y esperándome".

Claudia Hernández dijo...

Umh, frases..., Aquí no hay quien viva quizá es una de mis preferidas en cuanto a cantera de frases pegajosas.

Pero a veces me doy cuenta en los más jovencitos que usan expresiones que son traducciones calcadas del cine gringo, poseen una artificialidad sorprendente, como por ejemplo, cuando hablan del "perdedor" o cosas así.
Saludos

Esti dijo...

Loque, me parece idealdelamuerte (y nunca mejor dicho) que llamen Dotó Muete a tu abuelo.

Ganchitos, Jonesy es el más listo en "Alien". No mueve un dedo, nunca está en peligro real y además se salva. Va a ser verdad que los gatos son listísimos. Te aseguro que el mío no, yo cazo los moscardones bastante mejor que él.

Claudia, lo de "perdedor" lo he oído a los grupos de adolescentes en el metro, e incluso he oído "looser". Ya si lo acompañas del gesto de negra chunga, mejor que mejor.

Uno dijo...

Por no aburrir con las mas habituales : "Abróchense los cinturones..."etc. Una de una peli de Chavarri donde Lali Soldevilla atacaba a un militar al grito de "Quiero esa medalla" Y otra de Laly poniéndose unos calcetines horrorosos y tranquilizando a su esposo con un "no te preocupes querido solo me los pondré en la intimidad"
Alguna de "los Ropper" que ya he olvidado y otras no literales pero inspiradas en el cine:
"Le ruge la marabunta" para el olor de sobaco de él o las ganas de sexo de ella. Si, soy muy ordinario.

Un abrazo

Esti dijo...

Uno, me encanta "le ruge la marabunta". Te lo voy a plagiar y lo usaré a lo loco, como otras grandes expresiones brutas de las que soy muy fan como "el chichi le hace pepsicola" o estar "loca del coño".

Mila dijo...

Mi hijo adolescente ha enriquecido su vocabulario con la palabra "gañán". Cree que es algo muy ofensivo. Angelitoooo.
¿Y quién no ha dicho aquello de "Hazme una oferta que no pueda rehusar"? ¿O "tomaré lo que ella está tomando"? aunque lo que quieras es una cocacola, el soltar esta frase, te recuerda a Harry y Sally y si tienes un camarero enrollado como el que tenemos en el bar de guardia, la cosa puede derivar al desvarío total.