miércoles, 13 de abril de 2011

La intimidad

Bajo este título de película francesa probablemente protagonizada por Daniel Auteil, Emmanuelle Beart y Gerard Depardieu (entre estos tres está toda la producción gabacha de los últimos 15 años) con alguna que otra escena de sexo explícito, paseos por París bajo la lluvia y charlas, montones de charlas en cafés, teatros y brasseries, en realidad se esconde un post en el que voy a abrir las puertas de mi ser.

A mí me hubiera gustado más abrir las puertas de mi casa y enseñarla en plan primeras páginas del "Hola", y puede que lo haga algún día, aunque decir que una mesa la compraste en oferta en el Hábitat de Claudio Coello con Hermosilla no viste tanto como decir que el cabecero de cama de cerezo te lo trajeron desde Bali. Pero no voy a enseñaros mi casa. Os voy a enseñar mi día a día, que es tope apasionante. Esto último es irónico.

Es lo que tiene trabajar en casa: ahorras atascos, ahorras tiempo, no sufres menús del día, ni comedores de oficina, ni jefes que piensan que debes ser capaz de leerles el pensamiento y escribir tal y como lo harían ellos (porque, por supuesto, nada podría ser mejor o igual de bueno que nada que ellos idearan)... Vamos, que ganas en esa cosa tan etérea que es la calidad de vida. Pero pierdes otras cosas, como eso de vestirse en condiciones...:


No es Chloé Sevigny presentando su nueva colección de ropa, soy yo y mi ropa de estar por casa.

Y también pierdes eso de hablar con otros seres humanos. Lo de la ropa es preocupante cuando llega el que lee el contador del gas o el del agua y te pilla desprevenida y hecha una Chloé Sevigny sin ser tú nada de eso. Pero lo de hablar con otros lo llevo bien. Yo hablo con mi gato y me quedo tan a gusto.

Nuestra comunicación, fluida y compleja, siempre trata uno de estos temas:

- Poesía, especialmente comparaciones y metáforas. Es cuando le digo que es como un osito polar, como una figurita de Lladró o que es un angelito.

Simón en posición figurita de Lladró.


- Gastronomía. "Quesito de philadelphia", "pastelito de nata" y "ensaimadita" son otras de las cosas que le llamo.


Simón en posición "ensaimadita".


- La infancia. "Mi bebé" y "mi niño" son las típicas cosas que todo dueño dice a su sufrida mascota, que tiene la suerte de no entender nada. Yo voy más allá y he creado el "momento biberón", cuando cojo en brazos a Simón, panza arriba y patas arriba, como si fuera a darle un biberón. No se lo he dado todavía, pero al tiempo.

- Preguntas retóricas. Así en general, no espero que me conteste, pero mucho menos a preguntas como: "¿quién es más guapo que tú, quién?" o "¿quién es el gato más guapo de todo el edificio?". Si bien a esta última los dos sabemos que la respuesta es fácil, ahora que la Gamba (mi discretísima vecina) se ha ido con sus dos gatas persas del vecinario.

- Onomatopeyas, del tipo "ochochochoiiiii" y casi cualquier cosa que contenga la "ch" y la "u", como "cuchucu", "puchu", "cuchu" o"cuchupu".

- Rimas, como perseguirle por la casa diciéndole "que te pillo", me parece simplón, lo adorno con un "que te pillo, ladrillo" o "que te pillo, membrillo".

Y vosotros, ¿qué cosas sonrojantes decís a vuestras mascotas?, ¿qué es lo más absurdo que hacéis en la intimidad del hogar?

9 comentarios:

lidiaelora dijo...

Ahora que tengo a Oddie unos días no paro de cantarle y hacerle fotos. :D

Angela dijo...

Yo a mi gato le decía "¿Quién es el favorito de mamá? ¿Eh? ¿Quién?"

laesti dijo...

Lidia, Oddie es un amor, y además super fotogénico.
Angela, estoy por hacerte un grupo de facebook para que adoptes un gatito. De nada.

Bienvenida dijo...

Yo una vez tenía una tortuga de galápagos pero como no era muy divertida se me olvidó darle de comer y muchos meses después me encontré el caparazón vacío en una chinela.

Amiga R. dijo...

Primero que nada, declararme fan incondicional de la combinación de estampados elegida para ilustrar este post. Dicho lo cual quiero dar fe de tus charlas con Simón, de las que he sido testiga e, incluso, participe. Y ahora, momento Testimonios:
Yo a Maya (mi gata-hija adoptiva) le digo cosas como "¿pero cómo se puede ser tan mona en tan poco trozo y que no te duela? ¿Eh? ¿Cómo?" o "¿Quien te va a comer esas almohadillitas y esas orejitas y esas manitas? ¿Quién?". Es importante repetir luego la pregunta simplificada. La mirada estupefacta de mi señor esposo ante esos arrebatos de lo que yo llamo "Amugfú" no tiene precio.

p.d. El Ochochochoiiiiii es un clasicazo de todos aquellos que tenemos gato ¿eh?

Flora dijo...

Oye, cuando quieras hablar con otros seres humanos me puedes llamar por teléfono, eh? Yo hay muchos días que necesito que me digan "eres un quesito Filadelfia", "¿quién es el preferido de mamá?", tú habla, habla, que al otro lado del teléfono hay un ser humano que te escucha encantado.

loquemeahorro dijo...

C. Sevingny: al principio pensé que era muy moderna, ahora empiezo a creer que se cayó en la marmita de marihuana cuando era pequeña.

Yo también "combino creativamente" mis pijamas, es decir, nunca llevo las dos piezas del mismo, quién sabe por qué.

Le digo casi todo lo que tú, menos lo de bebé y las rimas.

Sobre todo hago las preguntas ¿Quién te quiere a tiiiiiiii? ¿Quiéeeeeeen? ¿Quién la gata más guapa de España? ¿Y de Europa? ¿Y del mundoooo?

A lo mejor es una ilusión óptica pero a veces me parece que me mira con cara de "¿Quién es la tía más imbécil del mundo? ¿quiéeeeeen?"

laesti dijo...

Bienve, lo que tú hiciste con tu tortuga lo hago yo, año tras año, con mis plantas. Es lo que pasa con los seres que tienen hambre y se lo callan.
Erre, las almohadillitas están hechas para despertar nuestros más bajos instintos.
Flora, mira que un día lo hago y te mato del susto.
Loque, menos mal que no se ha inventado nada para saber qué es lo que piensan nuestras mascotas de nosotros. Sería muy humillante.

loquemeahorro dijo...

Ah, que anoche vi en la tele "Antes de que el diablo sepa que has muerto".

Sí, sí, súper adecuada para niños, vamos... además de tener una clasificación para mayores de 18 años es que, como bien dijiste, ya la primera escena deja claro que no es para todos los públicos.

Yo la clasificaría directamente en el grupo de películas para adultos (menos para los padres de ese niño que les faltaban 4 aguas por lo menos) que vayan "desayunaditos".