miércoles, 30 de julio de 2008

Anuncios de ayer y de hoy I (así que hoy tocan los de ayer)

Cómo molan los anuncios, los buenos de verdad. Esos tan originales, tan bien hechos, tan divertidos, que consiguen justo lo contrario de su objetivo, es decir, olvidas por completo de qué anunciaba porque lo interesante es la pieza en sí y no una marca u otra. Es la paradoja de la publicidad.

Pero además de artística la publicidad puede ser otras cosas, puede ser histórica, sociológica, antropológica. Y hoy vamos a ver ese tipo de publicidad, la que se hacía en la época de Maricastaña, cuando no existía lo políticamente incorrecto:

Y anunciar barbitúricos para niños era algo totalmente normal (atención a la cara del niño, no sé si da miedo o pena).

La publicidad de entonces no se andaba por las ramas, llamaba a las cosas por su nombre: ¿que quieres algo para que el abuelo esté tranquilito y te deje escuchar la radionovela? Pues dale thorazine y ya está (atención a la foto del abuelo, armado con bastón y buscando camorra):

La táctica de usar "la ciencia" para recomendar algo es vieja y ya entonces se usaba. En este anuncio, por ejemplo, dicen que "tests de laboratorio" prueban que tomar soda desde muy temprana edad es buenísimo para el desarrollo del bebé. Pero no porque sea sano y le ayude a estar fuerte o a crecer. No, no. La soda le ayudará a ser popular y a encajar cuando crezca y se convierta en un adolescente, así que haga un favor a su hijo y empiece a darle refrescos de cola desde su más tierna infancia. How soon is too soon? is never too soon! ¿Existiría algún anuncio posterior que publicitara biberones de coca cola?

Todos estos anuncios han sido publicados antes en el blog ausente. El mérito de haberlos encontrado es del autor de dicho blog. Si queréis ver más, haced click.

Aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor desde luego no puede aplicarse en estos casos. Falta un ejemplo nacional y ahí va, además es un producto que hasta hace bien poco seguía publicitándose. Yo lo tengo asociado a las retransmisiones deportivas en la radio: "Soberano, es cosa de hombres", decían después de cada gol. En los 60 iban más allá:


Sin comentarios.

Pero vosotros podéis comentar, ¿eh?

jueves, 24 de julio de 2008

Un garbanzo en mi bidé

En estos días de calor asfixiante donde sólo se tienen fuerzas para dormir y no hacer nada, a veces se sufre la doble putada de sólo tener ganas de dormir y no poder por culpa del calor. Si el truco de contar ovejitas no funciona, yo tengo otro más eficaz, se trata de concentrarse en pensar algo muy complicado, por ejemplo: recordar a todos los ganadores de cada edición de OT o de Gran Hermano. Yo el otro día probé a recordar a todos mis compañeros de piso. Me salieron 25.

Hay que tener en cuenta que llevo viviendo fuera de casa de mis padres desde los 18 y que ahora tengo tentantos (que diría Lina Morgan), son muchos años compartiendo piso. Además, he vivido con una sola persona, con dos, con tres, con cinco, con tres pero en realidad con 7 contando a los novios y amigos que vienen-a-Madrid-a-trabajar-y-no-encuentran-piso-barato-y-se-quedan-en-el-tuyo-un-mes-mientras-tanto.

He tenido una compañera de piso con novio que le cantaba desde la calle para que le abriera. Y esto, si la canción que canta es de Los Planetas, y son las tres de la mañana, no tiene ninguna gracia. He tenido un compañero de piso por cuya culpa cortaron la luz ya que el dinero que le dimos para que pagara decidió gastárselo en cocaína. Tuve otro compañero de piso que hacía abdominales al estilo "American Gigoló" colgado de una barra del pasillo. He tenido un compañero de piso que sólo salía de su habitación para ir a trabajar, se relacionaba tan poco con los demás que no se sabía ni los nombres del resto de compañeros. Y así podría seguir más tiempo si no fuera porque concilié el sueño y no recordé nada más.

A estas alturas, estoy hasta las narices de compañeros de piso. De los que son unos histéricos de la limpieza y te echan la bronca porque has dejado una sartén en el fregadero. Y también de aquellos que sospechosamente sólo limpian su habitación. De los que se traen a familiares, amigos y visitas en general a casa constantemente y también de los que no salen nunca y acaparan la tele. De los ruidosos que dan portazos, gritos y hasta roncan por la noche. De todos.

Así que cuando mi último compañero de piso (al que elegantemente llamaré D.) me dijo que el verano lo iba a pasar en su ciudad me dio una alegría. Y eso que así a grandes rasgos es buen compañero de piso, pero yo ya no paso ni media.

Por ejemplo: tuvimos problemas con las tuberías, había una fuga que llegaba a los vecinos de abajo. Yo intuía que parte de la culpa la tenía D., que no retiraba bien los restos de comida de sus platos y acababas encontrando tallarines, trozos de pimiento, de cebolla, guisantes, garbanzos y hasta trozos de patatas atascados en el fregadero. Hubo que dejar de fregar durante un día hasta que llegó el fontanero y lo arregló todo. D. sugirió que durante ese tiempo laváramos los cacharros en la bañera. Yo le dije que ni de coña, menuda guarrada, esperamos a que nos lo arreglen y listo. D. dijo estar de acuerdo, pero sólo dijo porque el hecho es que no pudo aguantar 24 horas sin lavar los platos y fregó algunos cacharros en el bidé. ¿Por qué lo sé?
Recreación dramática de la prueba del delito, porque en su momento no se me ocurrió fotografiarlo. En el original también había un espagueti, pero me daba pereza cocer un espagueti sólo para hacer una foto.

Pasaron unos meses, volvió a haber problemas con las tuberías, esta vez un atasco en el propio fregadero. De nuevo llamé a un fontanero, vino y otra vez recomendó que dejáramos pasar unas horas antes de volver a fregar, ¿y qué pasó después de esas horas?


¿Tenéis compañeros de piso? ¿Es verdad aquello de que mejor solo que mal acompañado? ¿O si vives solo te mal acostumbras a hacer siempre lo que te sale del mismísimo? Pero, ¿no es un gustazo el poder mal acostumbrarse?

Queda abierto el debate.

jueves, 17 de julio de 2008

Canciones de amor (II): canciones de seducción

Para compensar el post anterior sobre las canciones que son una declaración, pero de odio, hoy traigo lo opuesto: declaraciones de amor. Ojo, declaraciones bien hechas. Nada de cursilerías al estilo de Maná, con esas letras que no estarían tan mal si en vez de una canción que vende millones de copias fueran una poesía escrita en el clasificador de un quinceañero, como esa que dice: "te lloré todo un río, ahora llórame tú un mar". Tampoco me vale el estilo de la oreja de Van Gogh: "me abrazaría al diablo sin dudar, por ver tu cara al escucharme hablar…", anda exageraos, que parecéis de Bilbao más que de San Sebastián. Tampoco sirve Mecano con sus patadas al diccionario: "te dije, nena dame un beso, tú contestastessss que no".

Elijo dos declaraciones muy diferentes. Una es divertida y picarona equivalente a un "me pones mogollón, vente pacá que te vas a enterar", que es una versión de "kiss" original de Prince, pero que hizo Tom Jones junto a Art of Noise hace ya un porroncillo de años.



Aquí parte de la letra, a la izquierda en inglés, a la derecha y en cursiva mi traducción:

You don't have to be beautiful to turn me on no tienes que estar muy buena para ponerme
I just need your body baby tan sólo necesito tu cuerpo, nena
From dusk till dawn desde el anochecer hasta el amanecer
You don't need experience to turn me out no necesitas experiencia para ponerme
You just leave it all up to me tú déjalo todo en mis manos
I'm gonna show you what it's all about te enseñaré de qué va todo esto

You don't have to be rich to be my girl no tienes que ser rica para ser mi chica
You don't have to be cool to rule my world no tienes que ser cool para mandar en mi mundo

Ain't no particular sign I'm more compatible with no hay ninguna característica en concreto que me atraiga más.

I just want your extra time and your kiss sólo quiero el tiempo que te sobre y tu beso

Conclusión: ni rico, ni guay, ni guapísimo, ni experimentado, al final los motivos por los que alguien te gustan se resumen en porque sí. Y hace falta ser de hormigón armado para que usen esta canción para seducirte y no caigas con todo el equipo.

La otra canción seduce pero en plan intenso, nada de coqueteos ni frivolidades, es profunda, total y a por todas: "i’m your man" del maravilloso Leonard Cohen. No he encontrado ningún video en directo decente de Cohen cantando esta canción, así que habrá que conformarse con una (excelente y cabaretera) versión de otro tipo intenso como él solo: Nick Cave.


Veréis que la canción está subtitulada, pero en un idioma extraño que podría ser cualquier cosa (en realidad es turco). Para los que no hablais en turco, parte de la letra:

If you want a lover si quieres un amante

I'll do anything you ask me to haré todo lo que me pidas

And if you want another kind of love y si quieres alguna otra clase de amor

I'll wear a mask for you me pondré una máscara para ti

If you want a partner si quieres un compañero

Take my hand toma mi mano

Or if you want to strike me down in anger o si quieres atacarme con furia

Here I stand aquí estoy

I'm your man soy tu hombre

If you want a boxer si quieres a un boxeador

I will step into the ring for you me subiré al ring por ti

And if you want a doctor y si quieres a un médico

I'll examine every inch of you yo examinaré cada pulgada de ti

If you want a driver si quieres un conductor

Climb inside métete dentro

Or if you want to take me for a ride o si quieres llevarme a dar una vuelta

You know you can sabes que puedes

I'm your man soy tu hombre

¿Pero quién le puede decir que no a alguien que se ofrece a ser tu conductor, tu médico, tu amante, un padre para tu hijo y no sé cuántas cosas más?

Esta canción (y alguna más) las cantará Leonard Cohen en Benicassim este domingo. Y yo estaré allí para verlo.

¿Qué canciones usaríais para seducir a alguien o con qué canción os gustaría que os sedujeran?

lunes, 14 de julio de 2008

Prueba superada

Allá por febrero de este año la ale y yo con la ayuda de Nico Matji presentamos nuestro guión para un nuevo corto a subvenciones, hasta hice un post sobre el tema y todo.

Una vez hecho todo el papeleo consistente en:
-Presupuesto
-Plan de financiación
-Memoria
-Curriculum
-Ficha técnica y artística
-Guión
-Papeles diversos que prueban que todo está en orden: dni, los pagos de la productora, etc.
-Maquetación (porque presentarlo bonito es tan importante como presentarlo todo)

Nos dedicamos a mandarlo a TODAS partes: a las ayudas del gobierno de Navarra, a las ayudas a proyecto del Cinema Jove, a las subvenciones de la Comunidad de Madrid, a las de la Junta de Andalucía y a las de ICAA.

Luego cruzamos dedos... y a esperar.

Dicen que las cosas en palacio van despacio. Y tanto. Ahora nos han confirmado (estamos en julio, por si a alguien el calor le ha derretido el seso y no sabe en qué mes vive) que sí nos dan dinerito, tanto la Comunidad de Madrid como el ICAA lo que significa que después de meses de tocarnos la barriga llega el momento de ponerse en marcha y currar como locas para tener listo el corto antes de finales de año, que es cuando hay que presentarlo, acabadito, en palacio. Porque ellos van despacio pero a ti te exigen que vayas, como en aquel clásico de Santa Justa Klan: "a toda mecha".

¡Yupi!



Así que a partir de ahora preparaos para que os llame en cualquier momento para pedir cualquier cosa desde viajes en coche a bicicletas estáticas, teléfonos de amigos actores/técnicos/productores. Avisado queda.
A "Bichos raros", pobrecito mío, ya le queda muy poca vida de festivales. La mayoría sólo admiten a cortos producidos el año pasado. Aún así nos queda el circuito de los festivales más pequeños. Esos que sólo conceden un premio en metálico del que te enteras vía internet porque no tienen presupuesto ni para llamarte a contártelo. Así, vía internet me he enterado de que en Sevilla en el festival "Cortos por caracoles", nos dieron la mención especial del jurado. Al corto ganador le daban la recaudación de la venta de tapas de caracoles durante las proyecciones. De ahí el nombre del festival, modesto, pero original.

Y si una noche de lunes (como ésta, por ejemplo) ponéis la tele y veis a la ale entre los individuos desconocidos cuya identidad hay que averiguar en el concurso "Identity", no estáis soñando, no estáis sufriendo una alucinación por culpa de un golpe de calor o de un corte de digestión, es que ha ido al programa de verdad. No sé cuándo lo emiten, es un especial dedicado a personajes relacionados con el mundo del humor y la ale va como directora de "Bichos raros". Lo que hay que hacer por un poco de promoción...

jueves, 10 de julio de 2008

falsas guapas, falsas sexys... ¡e incluso falsas feas!

Como soy la mar de cumplidora, y además estoy a favor de la igualdad (pero no del uso del palabro "miembras"), aquí el prometido post sobre falsas guapas. Por si no entendéis ni patata de lo que estoy contando, dadle al ratón y leed el anterior post y sus correspondientes comentarios que llevaron a la escritura de éste.
Antes de empezar, aclaremos algo: a las mujeres siempre se nos exige, como punto de partida, algo de belleza. Esto es una verdad como un templo y no un alegato feminista al estilo miembros y miembras. O si no, mirad los anuncios. Las series de televisión. A las presentadoras del telediario. Leed cualquier libro y analizad la descripción de los personajes femeninos. En casi todos la cualidad fundamental de la mujer es la belleza. Luego vendrán otras cosas mucho más secundarias como si es buena o mala, tonta o lista, rica o pobre. Pero primero, que sea guapa o no se venderán coches, ni nadie querrá ver la serie o el telediario o nadie entenderá porqué el protagonista de la novela se enamora de ella. ¿Injusto? Por supuesto, pero real.

Esta aclaración viene a cuento (aunque parezca que no) de la primera parte del ranking: las falsas sexys. A las mujeres que viven del espectáculo se les suele exigir que, además de estar buenas, enseñen mucho lo buenas que están. Esto, a la larga, lleva a algunas a perder la perspectiva, pasarse tres pueblos y medio y convertirse en una parodia de sí mismas: son las falsas sexys. El ejemplo más paradigmático quizá sea Ana Obregón, pero también están ahí Mariah Carey o Christina Aguilera:

Aquí un ejemplo de cómo una chica muy mona se convierte en un travelo gracias al bisturí, el wonderbra y kilos y kilos de maquillaje.

Por supuesto también existen las falsas guapas. Aquellas que si no fuera por lo fotogénicas que son o porque están muy flacas o tienen muy buen tipo sólo diríamos que son normalitas tirando a monas. Como Bárbara Goenaga, que tiene un cuerpazo (y si no ved "Los Cronocrímenes", donde se pasa más tiempo desnuda que vestida) pero cara de pescaíto sin sal. O Leticia Dolera, que es muy fotogénica y da el tipo de belleza en los especiales de moda de la revista Glamour, pero que luego lo que es es muy flaca. Pero mucho. Leticia va camino de convertirse en nuestra Calista Flockhart, toda la vida aparentando doce años. Come algún filete, Leticia, please.

En el país de los ciegos el tuerto es rey, que a la inversa sería que en un mundo donde tantísimo se aprecia la belleza, la que es muy normalita directamente es fea. Eso son las falsas feas, actrices que en el mundo real son chicas normales y corrientes pero a la hora de hacer un casting, ¡tachán! sólo pueden hacer de feas. Como ella:


Elegir a la más bella es muuuy difícil. Casi todos los chicos que conozco elegirían a una de estas tres: Beyoncé, Scarlett Johansson o Angelina Jolie. Pero en la sección de chicos bellos elegí a uno que no sólo era bello, sino perfecto (también es verdad que era un personaje de ficción, en la vida real me temo que Wentworth Miller no ha entrado en ninguna prisión para salvar a su hermano, y, además, dicen que es gay). Personalmente yo creo que Beyoncé es la más guapa, pero por sus entrevistas parece un poco lela. Scarlett tres cuartos de lo mismo y Angelina, aunque sea tan solidaria y quiera adoptar a un niño de cada país del tercer mundo, tiene pinta de estar como una maraca.

Mi elección para la más bella, por elegante, porque de joven fue bailarina y a mí eso ya me gusta, por buena actriz y porque elige bien sus papeles, así que debe ser un rato lista, pero como además tiene un pasado tormentoso, hace que una no se muera de envidia de la mala... es ella, Charlize Theron:


Mozos, Mozas, ¿estáis de acuerdo con esta lista? ¿falta alguna falsa fea, alguna falsa sexy?

martes, 8 de julio de 2008

El falso, el normal y el bellísimo (post veraniego a más no poder)

Este título es como "el bueno, el feo y el malo". Aunque de las tres cosas, y con diferencia, lo que más hay en el mundo es feos. Y si no, coged el metro e intentad hacer lo que hago yo cuando me aburro y he conseguido asiento (si no lo he conseguido mi prioridad es buscarlo): elegir al más guapo del vagón. Muchas veces he llegado a mi destino sin encontrar a nadie que merezca el título. En cuanto a la bondad o la maldad, es un tema demasiado profundo y es verano y yo tengo la neurona medio derretida y sólo me apetece frivolidad y hablar de chicos guapos. Por eso el titulo, que se refiere a falsos guapos, guapos normales y bellísimos.

El falso guapo no es invento mío, es un plagio. O mejor un homenaje, que queda más fino. Lo inventó mi amiga Flora para designar a cierto tipo de hombres generalmente conocidos por guapos y que no se merecen tal título. Éste es el ejemplo prototípico del falso guapo:


Con barba y mirada de "soy un tipo interesante, chata".

No nos engañas, Santi. Tú no eres guapo, tú tienes barba, que es otra cosa. Si hacemos el ejercicio visual de imaginar a Santi Millán sin barba descubriréis que no es guapo. Si no conseguís imaginarlo no preocuparse, aquí la prueba:


Sin barba y con mirada de... de... no sé.

También existe la versión inversa, aquel que no es conocido por su guapura sino que es normalito y, como casi cualquier mortal, su grado de guapez depende de quién le haga la foto.


Para el final el postre. La belleza con mayúsculas, un portento de hermosura interior y exterior. Tiene la cara de un ángel, cerebro privilegiado, es buena persona, leal, bondadoso... y también es un personaje de ficción. Cachis, no se podía tener todo. Con ustedes, señoras y señores: Michael Scofield.




No mentía. Éste es un auténtico post veraniego. Viva la frivolidad.

miércoles, 2 de julio de 2008

Canciones de amor (I): canciones de odio

Casi todas las canciones tienen el mismo tema: el amor. Luego hay variantes y estilos: si la canción reproduce con realismo una discusión de pareja hablamos de Pimpinela; si la canción es una declaración de amor cursi muy al estilo de las poesías que los adolescentes tienen en sus carpetas clasificadoras, hablamos del pop blandito made in San Sebastián de Álex Ubago o La oreja de Van Gogh, si la canción es una sucesión de padecimientos cantados por una señora con bata de cola, ya es un género en sí misma, la copla.

Sin embargo existe un subgénero todavía no reconocido: la canción que no es una declaración de amor, sino de odio. Este tipo de canciones se merecen un homenaje aunque sólo sea por su utilidad terapéutica. Y es que aunque la sabiduría popular dice que cuando se está triste hay que llorar, porque eso desahoga mucho, eso es una grandísima chorrada. Lo que de verdad desahoga es la mala leche.

Aquí van tres ejemplos.

La primera: "ese hombre" de Rocío Jurado. Atención al video y a su estilismo:




La estética del video; ese vestido blanco hecho con la puntilla que sobró de la mesa camilla de la abuela, ese papel pintado, ese pelo enlacado que sólo se mueve en bloque... merece un comentario aparte.


Centrémonos en su letra. Esta canción de odio podría englobarse, a su vez, dentro del subtipo canción aviso, donde Rocío Jurado avisa a todo aquel que quiera oírla de que su ex es: un gran necio, un estúpido, engreído, egoista, caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente, presumido... hasta aquí insultos que podríamos denominar como "normales", pero luego Rocío tiene tanta mala leche dentro que necesita algo más fuerte para de verdad desahogarse y empieza a insultar por insultar, diciéndole a pobre tipo al que dedica la canción: "falso enano rencoroso".

Como si luego cayera en la cuenta de que tanto insulto es un poco gratuito, Rocío explica los motivos de tanto cabreo: "lleno de celos, sin razones ni motivos, como el viento impetuoso, pocas veces cariñoso, inseguro de si mismo, soportable como amigo, insufrible como amor". Ala, le acaba de arruinar el futuro amoroso al pobre chaval.

Mención aparte merece la fantástica la interpretación de la Jurado, con arco dramático y todo, primero fría, luego enfadada, al final triste como diciendo: "mira que le estoy insultando, pero ni así se me pasa".

La siguiente canción de odio es "Bravo", en la versión de Nacho Vegas y Enrique Bunbury:




No nos engañemos, pese a su aire de postmodernos, a que Nacho Vegas cante en plan lánguido y a que Bunbury lleve su boa de plumas, "Bravo" es una canción de Bambino, un cantante de flamenco habitual de las pelis de Almodóvar y cuyas canciones se titulaban: "ódiame", "plegaria de un fracaso", "soy lo prohibido" o "procuro olvidarte". Eso da una idea de lo mucho que cultivaba el género canción de odio.

Ésta en concreto pertenece al subgénero de la canción estilo maldición bíblica, sin explicaciones ni insultos, sino simple mal rollo: "te odio tanto que yo mismo me espanto de mi forma de odiar", "deseo que después de que mueras no haya para ti un lugar", " el infierno es un cielo comparado con tu alma", y por si todo esto fuera poco: "Y que Dios me perdone por desear que ni muerta tengas calma".

Last, but not least, una señora con pinta de ama de casa normal y corriente. Quién diría que detrás de su afable aspecto de dependienta de mercería se oculta una fuente de odio eterno. Ella es Paquita la del Barrio, y su canción: "rata de dos patas".



Sólo la lista de insultos que Paquita dedica a su ex dan una idea de lo mal que lo ha debido pasar esta mujer en la vida: rata inmunda, animal rastrero, adefesio mal hecho, infrahumano, espectro del infierno, maldita sabandija, alimaña, culebra ponzoñosa, deshecho de la vida y, por si nadie se había dado cuenta, entonces Paquita dice "te odio y te desprecio", "¿me estás oyendo, inútil?" No, Paquita, dudo mucho que te esté oyendo, lo más seguro es que esté huido.

Las fans de Paquita aplauden como locas con cada insulto. Está claro que ellas también piensan que no hay nada más catártico a la hora de superar una decepción que mediante el insulto. Te quedas tan a gusto... Y si no albergas tanto odio en tu interior, siempre viene muy bien escuchar cualquiera de estas canciones para comparar tu vida con la de los personajes de la letra y llegar a la conclusión de que tú estas de puta madre porque jamás en la vida has tenido ganas de llamar a nadie "rata inmunda".

En próximas entregas (a no ser que algún festival se digne en seleccionar el corto, cosa que no pasará hasta dentro de unos meses porque la productora resulta que no lo ha enviado a ninguna parte desde junio) hablaré de otros subgéneros de canciones de amor. De las de odio, ¿cuál es vuestra preferida?